Introducción

Corría el año 1991 en la ciudad de Nueva Orleans. La familia Cullen se había mudado desde Texas a aquella ciudad hacía unas semanas y aún no habían terminado de instalarse. Se habían mudado a causa del trabajo del señor Cullen. Era doctor y lo habían trasladado al hospital de Nueva Orleans. Se había llevado a su familia con él, ya que no quería estar separado de ellos. Él y su esposa Esme tenían dos hijos, Edward y Jasper. El primero tenía ocho años y siempre cuidaba de su hermano pequeño. Edward era bastante nervioso, no podía estar quieto en un sitio por mucho tiempo aunque cuando le decían que parara un rato, lo hacía casi sin rechistar. Tenía el pelo de color bronce, los ojos verdes y era bastante alto y delgado. Jasper tenía seis años, era más tranquilo que su hermano, más tímido y un poco desconfiado con la gente al principio. Su pelo era rubio, tenía los ojos azules y era casi igual de alto que su hermano. Haría lo que fuese por Edward, aunque tuviera que sacrificar su felicidad por ello. Los dos se encontraban sentados en las escaleras de su nueva casa, aburridos.

-¿Quieres que juguemos a algo?-le preguntó Edward a su hermano.

-¿A qué quieres jugar?

-No sé… ¿al escondite?

-De acuerdo. Empiezas a contar tú.

-Está bien.

Edward se disponía a girarse y empezar a contar cuando escucharon una vocecilla detrás de ellos.

-Hola ¿puedo jugar con vosotros?-les preguntó una niña con el pelo largo negro y con los ojos grises.

Jasper se quedó mirándola detenidamente, pensó que era muy bonita, aunque tal vez algo bajita.

-Claro que puedes jugar con nosotros-le dijo Edward al ver que Jasper no tenía intención de contestarle-yo me llamo Edward Cullen y él es mi hermano Jasper, acabamos de mudarnos aquí.

-Yo me llamo Alice Brandon.

-¿Cuántos años tienes?-le preguntó Edward.

-Yo cinco ¿y vosotros?

-Yo ocho y él seis-dijo señalando a Jasper, que aún la miraba sin abrir la boca.

-¿Tu hermano es mudo o algo así?-le preguntó Alice a Edward.

-No, sólo que es tímido-le contestó Edward riéndose.

-Bueno ¿jugamos?-preguntó Alice mirando a Jasper.

-Vamos, empiezo yo-contestó Edward.

Edward se giró hacia la pared y empezó a contar. Alice empezó a correr y se escondió detrás de un coche. Jasper se escondió en un callejón que había detrás del coche donde Alice se había escondido. Mientras esperaba a que Edward terminara de contar, volvió a detenerse a mirar a Alice. Le entraba la curiosidad por conocer a aquella niña. Al sentirse observada, Alice se giró hacia Jasper. Le sonrió y lo saludó con la mano enérgicamente.

-¡Os he visto a los dos!-les gritó Edward que no se había movido de la pared.

-Ha sido culpa de Jasper, que no sabe esconderse bien-se quejó Alice saliendo de su escondite.

-No ha sido culpa mía, sino tuya. Si no me hubieras saludado, no nos habría visto-la contradijo Jasper.

-Vaya, por fin hablas-le dijo Alice acercándose a él sonriéndole.

Jasper le devolvió la sonrisa.

-Bueno ¿seguimos jugando?-les preguntó Edward.

-¡Si!-contestó Alice emocionada mientras corría hacia Edward.

Jasper sonrió para él mismo y empezó a caminar hacia ellos. Estaba contento, ya tenían una amiga en aquella nueva ciudad.


Holaa! Aquí estoy de nuevo después de un tiempo de descanso(aunque en realidad he estado escribiendo n.n)

Como véis, vengo con una nueva historia totalmente diferente a la otra. No es tan larga y es más directa (si veo que os gusta y continuo subiendo capítulos entenderéis el por qué)

Sinceramente no estaba muy segura de subirla pero al final me he decidido a hacerlo. Este capítulo solo es la introducción, en el siguiente ya empieza lo que es la trama de verdad. Intentaré subir un capítulo diariamente (si veo que os gusta, y solo lo veré con vuestros Reviews y alertas n.n)

Espero críticas, consejos, etc etc.

Besitos!!!^^