Para 30 Vicios. Number thirty, Obsesión :)


30 Vicios:

XXX, Obsesión.

Hacía mucho tiempo que batallaba conmigo misma. No lograba descifrarlo, no lo entendía, y jamás lo había experimentado. Caminaba por los amplios pasillos del instituto, como una más del montón. Cargando mis libros y dirigiéndome hacia el aula de Historia. Aún seguía en esa lucha interna, cuando mi vista se topó con su figura. Y ahí fue cuando me quedé simplemente paralizada, sin mover un músculo. Mi corazón comenzó a latir de una manera descontrolada, me sonrojé y aún sabiendo que jamás notaría mi existencia, me puse nerviosa. Pasó por mi lado como si nada, embriagándome con su colonia masculina, y yo seguía ahí, paralizada. Mis piernas se dignaron a moverse luego de unos segundos, pero mi mente aún estaba bombardeada por esas preguntas que no sabía si quería responder.

Llegué al aula y me senté en mi pupitre, sabiendo que no prestaría el más mínimo de atención en toda la clase. No me importó. Mi mente seguía analizando, hasta que finalmente, no pude negarlo más.

Estaba obsesionada, obsesionada y sin remedio.

Evoqué el recuerdo de su piel de bronce, sus rasgos duros y a la vez perfectos. Su actitud, que me cautivaba. Los mil matices que había logrado encontrar en sus ojos ámbar. Las mil y ún expresiones de su rostro. Todos los almuerzos que había pasado contemplándolo, sin escuchar lo que mis amigas me decían, perdida en mi propio mundo. Perdida en él.

Había intentado negarlo, pero ya no podía más.

Estaba enamorada y obsesionada. Pero por sobre todas las cosas, obsesionada.

No podía dejar de pensar en él, simplemente se me hacía imposible. Cada pensamiento era llenado por su ceño fruncido, cada frase coherente era interrumpida por la visión de su cabello castaño alborotado.

Padecía una enfermiza y nada recíproca obsesión hacia Shaoran Li.

&

La clase de Historia pasó entre mis cavilaciones y los vanos intentos de mis amigas por devolverme a Tierra. De todas formas, ellas ya sabían que el único que podía tenerme así era Shaoran, por lo que respetaron mi silencio.

Decidí darme una vuelta por los alrededores del colegio. Tenía Matemática, y no valía la pena ir si me la pasaba toda la clase pensando en él. Me dirigí hacia el enorme árbol de Cerezo, que bañaba el suelo de hermosos pétalos rosados y llenaba el aire con su fragancia dulzona.

Cuando me acerqué un poco más, logré divisar una figura, y mis ojos se dilataron y mi ritmo cardíaco se aceleró a niveles insospechados.

—Shaoran... —murmuré.

Ahí estaba: Shaoran Li, pacíficamente acostado en el césped, con los ojos cerrados, mostrándome su más serena expresión. Me aproximé varios pasos más, porque jamás le había visto en esa postura, y estaba lo suficientemente obsesionada como para desear plasmar esa imagen en mis retinas por el resto de la eternidad.

Pronto me dí cuenta que estaba dormido. Algo en mi pecho dió un vuelco, como cada vez que me percataba que él era adorable por donde se lo viese. En un pequeño momento de valentía, me atreví a sentarme a su lado, contemplándolo tan cerca como pudiera.

El flequillo castaño le caía en la frente, y se mecía con la suave brisa. Sus pestañas negras hacían sombras en sus mejillas. Los brazos detrás de la nuca, su respiración acompasada.

Él se veía tan sereno.

Mi vista quedó posada en su boca ligeramente entreabierta. Sus labios eran tan... sugerentes. Yo quería besarlos, realmente quería hacerlo. Deseaba poder probarlos, aunque fuera una vez, pero sabía que sería imposible. Él jamás querría besar a una chica como yo. Él era demasiado perfecto para mí, pero estaba bien. De todas formas, yo jamás me atrevería a dirigirle la palabra, porque era muy tímida. ¡Y mucho menos besarlo!.

«¿Por qué no?»

¡Porque no!. Si sufro de taquicardia e hiperventilación cada vez que lo miro, ni quisiera imaginar lo que ocurriría si lo besara. No, no y no.

«Cobarde. A Shaoran no deben gustarle las chicas cobardes»

Puede que no, pero me da igual. Cobarde o no, no estoy a su altura. No, no y no.

«Piénsalo bien: él está dormido, ignorante de todo a su alrededor. Tú deseas besarlo, aunque sea un simple roce de labios de menos de un segundo. No creo que se dé cuenta»

Tragué pesado. Extrañamente, comencé a considerar las ofertas de mi parte no racional, y me encontré bastante convencida de sus argumentos algunos minutos después. Yo estaba idiotamente enamorada de él, porque me parecía un encanto, con su arrogancia y su soledad; su actitud de chico malo y el hecho de que no le importara lo que pensaran los demás. Su rebeldía, su discreción. Su afán por no sobresalir, pese a su apariencia que no hacía más que ponerlo en la mirada de todos. Él jamás me correspondería, eso era un hecho. Pero, aunque fuera algo tan inocente como un corto beso, valdría la pena. Yo realmente deseaba que él fuera mi primer beso.

Me sonrojé fuertemente mientras gateaba hacia él. Cuando me encontré con su rostro tan perfecto a una distancia tan corta un sonrojo masivo se apoderó de mi cara. Las orejas me ardían y mi corazón latía desbocado. Fui acercándome, encontrándome cada vez más cerca de mi meta, hasta que me detuve a escasos centímetros. Podía sentir su suave respiración haciéndome cosquillas, y tenía la impresión que en cualquier momento me desmayaría.

«Basta de tanta indecisión. ¡Bésalo de una vez!»

Mis labios se posaron fuertemente contra los suyos. Temí que se despertara, pero ni se movió. Al instante, sentí que un millón de descargas eléctricas viajaban por todo mi cuerpo. Y aunque me dije que serían menos de unos segundos, no pude evitarlo pero permanecí un buen rato acariciando suavemente sus perfectos labios, haciendo todo lo que la situación me permitía.

Me separé, viendo que aún seguía pacíficamente dormido. El calor en mi cara y la vergüenza que me invadían eran demasiado como para permanecer más tiempo allí. Me fui, corriendo directo al baño para mojarme el rostro y tratar de disminuir la sensación de adrenalina.

&

—Lo hice. Lo besé y debería sentirme dichosa, pero —vi mi reflejo en el espejo. Tenía una sonrisa amarga—... hubiera deseado que él me correspondiera.

Luego de mi gran 'hazaña', me encontraba decepcionada y triste. Sobre todo triste. No sabía por qué, luego de haberme hecho la idea de que el jamás —repito, jamás— se fijaría en mí, y que lo besaba sin ningún consentimiento, me sentía tan decepcionada por haberlo hecho. Debería saber que un beso mientras dormía era a lo único que podía aspirar, pero le quería tanto. Le quería tanto como para querer más que eso. Podría sonar cursi, tonto e improbable estar tan estúpidamente enamorada de alguien con quien jamás has cruzado palabra. Pero yo lo estaba, y deseaba conocerlo y perderme en él como siempre lo hacía. Perderme en su personalidad, conocer sus secretos, sus miedos, sus alegrías y sus tristezas. ¡Deseaba, aunque fuera, ser una amiga!

Salí del baño, con el espíritu por los pies y la cabeza gacha. En resumen, aquella estupidez de besar al motivo de mi obsesión había sido una felicidad efímera. Fugaz y momentánea, que vendrían a ser sinónimos, pero ni modo...

—Tonta, tonta Sakura —me regañé en voz baja—... Tonta, tont—

Mi cuerpo chocó directamente contra la pared, y subí la vista sin entender del todo qué ocurría, pues estaba muy ocupada insultándome. Todas mis funciones cerebrales se detuvieron cuando me dí cuenta de quién estaba en frente mío.

Shaoran Li

«No, tu abuelita. Y esta vez no duerme»

Mi intento de frase coherente fracasó rotundamente —L-Li... y-yo... ¿q-qué estás...—?

Me atrajo hacia él y sus labios atacaron sin piedad a los míos. Me quedé sin mover un sólo músculo, con los ojos hechos dos platos, mi sistema nervioso colapsando al sentir sus caricias. La pequeña parte racional de mi ser se fue de vacaciones cuando comencé a corresponder, sintiéndome torpe, pero luego logré alcanzar su ritmo. Mis brazos se enredaron en su cuello, y tuve la osadía de jugar con los cabellos castaños de su nuca. Casi me muero cuando su cuerpo me aprisionó más contra la pared, y cuando comenzó a mordisquear mis labios de una manera tortuosamente lenta. Su lengua jugueteó con la mía, mientras acariciaba mi espalda con delicadeza.

Descendió con pequeños besos hasta mi cuello. Suspiré cuando su nariz rozó mi piel, y perdí la cuenta de las veces que había suspirado cuando volvió a besarme, esta vez lento, con ternura.

Protesté cuando se separó de mí y lo miré. Mis piernas perdieron cualquier clase de función, y quedé colgada a su cuello. De no ser porque me sostenía por la cintura, ya me hubiera estampado contra el suelo.

—Ésto fue un beso —me dijo.

Había quedado muy impactada por los sucesos anteriores, pero palidecí al instante cuando le oí decir eso —¿E-estabas... despierto?

Sonrió torcidamente —Todo el tiempo.

Mi cara se convirtió en una manzana y creí que explotaría —Y-yo... y-yo —balbuceé—... tú... ¿cómo supiste que—?

—Tenía los ojos abiertos mientras te acercabas. Además, el perfume que usas —escondió su rostro en el hueco de mi cuello. Casi desfallezco cuando le sentí oler mi cabello—... ese aroma a cerezos que tienes me enloquece.

¿Cómo sabía él que yo usaba esa fragancia?. Demasiada información, y mi cuerpo aún no se recuperaba de lo anterior.

—Yo... n-no entiendo... ¿c-cómo sabes eso de mí y p-por qué... por qué me has besado? —le pregunté. Mi vista se escondió de sus ojos ámbar.

Me tomó de la barbilla y sonrió —Ya sabía que eras despistada, ¿pero tanto? —me sonrojé ante su diversión—, ¿no te has dado cuenta aún?

—¿D-darme cuenta de qué?

Se acercó rozando mi nariz —Que me tienes loco, Sakura —mi cara luego de lo que dijo debió ser muy graciosa, porque rió de manera encantadora—. ¿No te lo esperabas?

—E-e-hh... ¿esto es alguna clase de broma?

—¿Parezco el tipo de persona que bromearía con cosas así? —me preguntó, aún divertido por mi confusión.

Negué con la cabeza.

Esto sucedía sólo en mis sueños, y no podía ser real. Contemplé sus ojos ámbar que brillaban de una manera que me fascinó. Me perdí en ellos como siempre, sintiendo esa calidez en mi pecho como cada vez que lo veía. Y entonces me di cuenta de que yo le gustaba a Shaoran Li. Mi cara se encendió cuando caí en que era real. Una sensación de gloria comenzó a embargarme.

—¿Y-yo... te gusto? —pregunté, una sonrisa formándose poco a poco en mi rostro.

—Digamos que me obsesionas —murmuró contra mis labios antes de besarme otra vez. Le correspondí, diciéndome que procuraría hacerle caso un poco más seguido a aquella parte tan sabia y tan irracional de mí. El mundo desapareció para mí en ese instante, y creánme que no deseaba volver más.

Estaba enamorada y obsesionada. Irremediablemente obsesionada.

¡Y cómo me gusta!.


Hello :) Les traigo el número quince. Lo acabo de escribir recién. Son las cinco y diecisiete de la mañana, y la inspiración me surgió a las tres en esta noche de insomnio. A las seis tengo que prepararme para el fucking colegio, tengo prueba y estoy desveladísima xD. Pasando al tema del vicio, ¿les gustó?. A mí me pareció tierno, y no puedo evitar poner a Shaoran acorralando a Sakura contra la pared (?) xD Esta pareja me puede :P En fin, dejen sus lindos reviews & díganme su más sincera opinión :)

Pasemos al otro vicio, Calor: La-caja de Estrella-Nocturna, me parece bien que cada vez que leas un vicio cierres los ojos y te prepares mentalmente. Es bueno para afrontar las descargas de pasión; sólo espero que hayas cerrado muy bien los ojitos antes de leer este. Digo, por lo de las secuelas xD. Si el técnico no te arregla la computadora, decile que le voy a averiguar la dirección y le voy a quemar la casa :D Así que más vale que haga bien su trabajo xD. Nah, no soy tan mala, pero espero que puedas recuperar la historia que me tiene intrigada. Quiero ver como me describes *da saltitos de emoción*. Eso sí, en la descripción no olvides poner que soy anormal/alcohólica (?)/rara/adicta a Shaoran :D Nos leemos pronto, amiga!!.

Odisea, que ya no regaña más xD Ahw, no te preocupes por volverte repetitiva, que me encanta recibir halagos (?) Suben mi tan poco elevado ego xD Shaoran es malo/celoso/irremediablemente sexy y lo queremos tal y como es xD. Ojalá que te guste Mala Racha & Insolente Ladronzuela. Sobre esta última, me deprime un poco que nadie haya comentado xD. Me parece que no lo reedité muy bien que digamos xD. Bah, no importa, voy a seguir reeditando :P Bechos :)

Lyons, que siempre me recuerda que debo terminar mis historias xD. Es verdad, DEBO terminarlas. Estoy en eso, aunque nadie me crea y todos piensen que soy desorganizada/abandonadora (?)/negligente con los fics . Rescato que actualicé Mala Racha y reedité Todo comenzó con un robo (Insolente Ladronzuela), y que actualicé 30 Vicios xD. Todo de a poco. Besitos!

Chiyo Asakura, sep, a mí tampoco me convenció ese vicio, pero bue xD. Espero que te guste este, le tengo un poco más de fe xD

En fin, terminamos. Muchas gracias por los reviews y sigan comentando :D Nos leemos en el próximo vicio!!

+Lovene.