Crónicas de Tokyo de Cristal I: Preludio

Por Mary Shirou


Prólogo:

Ya habían pasado varios años desde que las Sailor Scouts derrotaron a Caos y liberaron a Sailor Galaxia de su control… Tantos años, que las Sailors eran más una leyenda que una realidad, incluso para ellas mismas

Con el pasar de los años, Serena Tsukino, la princesa Serenity de la Luna había visto cómo sus amigas se salían de aquel sueño que era el vivir en amistad, defendiendo la Tierra de las fuerzas del Caos y veía cómo cada una de ellas comenzaba a vivir su sueño personal…

Y todos esos sueños la comenzaban a dejar fuera de sus vidas… Incluso los sueños de su amado Endimión estaban tan fuera de su alcance…

Y aún así ella estaba dispuesta a apartarse solamente para que ellos vivieran en paz, aún cuando aquel sueño utópico llamado Tokyo de Cristal nunca se realizase… Aún así, ella estaba dispuesta a renunciar a todo…

Lo que ella no sabía, era que su tristeza y la soledad que estaba viviendo haría que realmente comenzara la utopía… Lo que nunca podría imaginarse, era que su excesiva generosidad haría que algo despertara, algo que haría cumplir ese sueño, aún a costa de los sueños de los demás…


En otro lugar…

"Ya hija, entonces llegarás en 15 minutos"- se escuchó la voz de una mujer

"Así es… Hay un poco de atochamiento, pero ya estoy cerca"- se escuchó la voz del otro lado del teléfono

"Oka… Entonces calentaré el almuerzo, ¿vale?"

"Sí… Te quiero"

"Yo también, Chau"- y colgó

En eso, la mujer escuchó el timbre de su casa y divisó por la ventana a una joven de una edad parecida a la de su hija, mirando impaciente hacia el interior

"¿Qué quiere?"- preguntó la de adentro

"¿Me puede decir si vive acá Monique Lacrois?"- preguntó la de afuera

"Sí, acá vive… ¿Necesita algo?"

"Sí, necesito conversar urgentemente con ella"

Se escuchó un clic y se abrió la puerta

"Pase… Ella está por llegar"- dijo la mayor

"Muchas gracias"- y entró

Era un lugar pequeño, pero cálido, En las paredes había diferentes cuadros que mostraban diferentes paisajes del mundo

"Parece que Monique nunca cambiará sus gustos"- dijo la recién llegada, mostrando una cálida sonrisa

"¿La conoce?"- preguntó la otra, extrañada que su hija no le haya mencionado nada

"Quizás ella no me recuerde en estos momentos, pero cuando nos veamos, me recordará al instante…"


Con Serena…

"Entonces… ¿Te vas de nuevo a Norteamérica?"- preguntó ella, mirando a su amado Darien

"Lo siento, pero es que quiero…"- se excusó él, avergonzado ante la neutralidad de su amada

"No tienes que darme explicaciones"- interrumpió ella:- "Si crees que esa es tu forma de realizarte como hombre no puedo detenerte"- y miró el anillo de compromiso que él le dio muchos años atrás:- "Sin embargo, tampoco te quiero detener más en tu vida"- y se sacó el anillo, colocándosela en la mano

"¿Serena?"- preguntó él, consternado

"Sé que me amas, ya me lo has dicho muchas veces, pero por tenerte a mi lado te he evitado la oportunidad de ser aún mejor"- dijo ella y sus ojos luchaban por no mostrar la tristeza que su corazón sentía:- "Sin embargo, quiero que vayas libre de compromisos, así podrás quedarte todo el tiempo que desees en realidad"- y lo miró a los ojos:- "Cuando creas que has hecho todo, regresa por mí y si aún me quieres por esposa…"- y suspiró:- "De todas maneras, no creas que te sacaré de mis pensamientos… Te amo, pero quiero que seas feliz"- y se dirigió a la puerta

"Serena, no es necesario que hagas…"

"Basta… No lo hagas más doloroso de lo que ya es"- pidió ella, con tristeza:- "Si tanto dices que me amas, haz que este amor perdure en el tiempo y regresa por mi… Si no lo es, lo entenderé"- y abrió la puerta:- "Siempre te esperaré"- y se fue sin esperar respuesta del otro, quien había caído de rodillas, atónito ante la reacción de su amada Serena…


En la otra parte…

"¡Mamá!... ¡Ya estoy en casa!"- se escuchó decir, mientras se abría la puerta del hogar

"Hola Monique"- saludó su madre, yendo a abrazarla y a darle un beso, gesto de cariño de todos los días

"Hola Monique"- se escuchó otra voz, cosa que hizo que la muchacha se dirigiera a la fuente de aquel sonido

Ambas se miraron y los ojos de la chica titilaron ante la mirada violácea de la otra… Miles de recuerdos cubrieron su mente y ésta se separó de su madre, que miraba atónita cómo el cuerpo de su hija comenzaba a temblar desmesuradamente

"¿Monique?"- preguntó la madre

Los labios de la chica temblaron, en parte de miedo, en parte de furia, mientras los últimos recuerdos de su vida anterior venían a su mente…


Flashback

"¡No puede pedirme eso!"

En un gran palacio se encontraban dos mujeres. La mayor estaba vestida de blanco. Su piel era pálida, sus ojos azules y su cabellera, recogida en dos coletas, era de color grisáceo

"Sé que no debería pedirte ese deseo, Destiny, pero es la única manera de evitar el trágico destino de mi pequeña… Si eso que me has dicho realmente va a ocurrir, quiero que ella tenga otra oportunidad y que sea feliz al lado de quien ame"- habló la mujer, mirando a su acompañante

'Destiny' era una mujer, quizás un poco menor a la otra, de cabello largo y suelto de color rojizo y unos penetrantes ojos verdes. Tenía la piel pálida y estaba vestida con un fuku de color negro, con bordados plateados, guantes del mismo color y botas negras, con una estrella plateada. En sus manos lucía un báculo plateado con la punta de forma de corazón, el que estaba rodeado de un dragón, en cuya cola estaba una luna y una estrella enlazadas.

"Pero, majestad, quizás usted quiera mucho a su hija, pero si le da otra oportunidad de vivir no sé en cuántos problemas estará metida, solamente por su buen corazón y por la falta de formación para ser Reina"- reclamó la Sailor, mirando desafiante a la otra

Serenidad suspiró. Sabía que tratar con su Sailor más fiel un tema tan delicado no sería fácil, menos cuando no tenía a nadie más en quien confiar, pues la joven Saturno no estaba enterada de todas las profecías que las dos mujeres habían tenido, haciendo que ambas supieran ya qué destino aguardaba al Milenio de Plata

"Sé que Serenity aún no está lista para suceder al trono, ni siquiera cuando reencarne, pero sé que en su momento será una Reina justa y en esto tú también la vas a ayudar"- y la miró firmemente

"¿Yo? ¿Ayudarla? ¡Serenidad, en qué estás pensando! ¿Crees que yo voy a ayudar a tu hija luego del favor que me estás pidiendo?"- exclamó la Sailor, furiosa

"Sí, la ayudarás… Ayudarás a Serenity y a las Sailors que se están formando por la lealtad que tú juraste ante el Cristal de Plata… Así que, si no te lo puedo pedir como amiga, te lo tendré que ordenar como tu Reina"

Las miradas de ambas se cruzaron, ambas con ira contenida, sin darse cuenta que la joven guardiana de Saturno había entrado al escuchar la airada discusión de la Reina con alguien a quien ella no conocía y que no sabía cómo había entrado en el Palacio Real

"¿Majestad?"- preguntó la de cabellos negros

Ambas miraron a la recién llegada y la Reina sonrió, sabiendo que ahora podía tenerlas todas de ganar

"Cómo estás, princesa"- saludó la Reina, ante la mirada extrañada de Destiny, y se dirigió a donde estaba ella:- "Como verás, Sailor Destiny, ahora tengo una testigo"- y miró a la chica:- "Te presento a la guardiana más antigua del Milenio de Plata, Sailor Destiny"

"No sólo soy del Milenio de Plata… Serenidad, recuerda que veo el destino del mismo Universo"- dijo la otra, soltando un bufido y cruzándose de brazos

La más joven se rió, viendo la figura hermosa, arrogante y llena de poder de quizás la Sailor más antigua del Universo

"Lo sé, Destiny, pero ahora estás ayudando a este Reino"- dijo Serenidad y volvió a mirar a Saturno:- "A diferencia de ustedes, Destiny es de mi propia guardia y ahora le hice prometer que protegería a mi hija junto con ustedes cuando llegue la hora…"

"¡Espera! ¡Aún no te he prometido nada!"- exclamó la otra, exasperada

"Sin embargo…"- continuó Serenidad, haciendo caso omiso de la otra:- "Su hora de proteger a Serenity no ha llegado, así que, cuando llegue la hora, irás tú misma a buscarla y a hacerle recordar su juramento de lealtad hacia nuestra Dinastía"- y ante el pataleo de la otra:- "No importará el método, solo tendrás que hacerlo, ¿de acuerdo?"

"Sí, majestad"- dijo la más joven, algo confundida por sus palabras

Ante su derrota, Destiny exclamó exasperada

"Pues entonces tendrás que buscarme muy bien… Pues, aparte de cumplir el deseo de la Reina"- y lo último lo dijo casi con desprecio:- "A partir de ahora me libero de mis actividades de protección… Serenidad, has usado una táctica muy sucia para atarme a una promesa de la cual yo no estaba de acuerdo, por eso…"- y miró a la chica:- "Tu hija verá cómo sus Sailors se apartarán de ella y la abandonarán a su suerte, olvidándose de su amistad, tal como tú lo has hecho conmigo… Y todas ellas aprenderán en el momento lo que significa ser realmente una Sailor, pero eso será cuando esta chica me venga a buscar"- y usó su energía para cumplir el deseo de Serenidad:- "Tu deseo está cumplido, majestad… Todos tendrán una segunda oportunidad, pero tú verás desde la tumba quién aprovecha esta oportunidad y quien no"- y miró a la pequeña:- "Espero que seas sensata y no cumplas el deseo egoísta de tu Reina"- y desapareció


Fin del Flashback

"Así que finalmente escuchaste a tu Reina"- dijo Monique, mirando con furia a la que se hallaba delante de ella

"Creo que Serenity no merece el castigo que tú le impusiste por los errores de la Reina"- dijo la otra, mirando firmemente a la otra

"¿Hija?"- preguntó la otra, mirando extrañada el diálogo entre las otras dos

"Madre, tendré que ausentarme por un tiempo… Tengo deberes pendientes que me han venido a recordar"- dijo la otra, quien no había cambiado su apariencia para nada y miró con ira a la otra

La madre miró con tristeza el anuncio de la otra y la abrazó

"Odio cuando mis predicciones son ciertas… Sabía que llegaría este momento y no quería enfrentarlo"- dijo, con un suspiro, al separarse

"Yo tampoco"- dijo Diana y abrazó con más fuerzas a su madre:- "Pero prometo que volveré lo antes posible para seguir con la vida que yo elegí"

"No hagas promesas que no puedes cumplir"- y la miró a los ojos, tan verdes como los bosques de Brasil:- "Sea lo que sea que tengas que hacer, lo tienes que hacer bien, ¿vale?"

La chica miró con lágrimas a su madre

"Sí, pero eso no me quita el deseo de regresar pronto a casa"

"Sólo haz las cosas bien y veremos si nuestro deseo se puede hacer realidad"- dijo la otra y acarició tiernamente a su hija:- "Bueno, las dejaré solas, tengo que preparar tus maletas"

"Pero yo las quiero…"

"No, no puedes dejar a nuestra invitada sola"- le reprochó

"Pero si yo no la invité"- lloró la chica, con lagrimillas en los ojos

"Aún así, no la dejes sola"- y subió por las escaleras

Finalmente, la pelirroja se sentó, abatida, y miró nuevamente a la que era la Sailor de la Destrucción

"No ha cambiado tu apariencia desde que nos vimos en el Milenio de Plata"- dijo, finalmente

"Tú, menos… Sólo estás más joven"- se burló

"Sí… Decidí renacer, a ver si de esa manera no podías encontrarme… Pero creo que ni la misma Sailor del Destino puede escaparse del Destino en sí"- y se rió tristemente

"Lo sé… Pero Serenity… Ella sigue con ese corazón tan bondadoso con el que la debiste haber visto en las sombras, antes de ese día…"- dijo la de cabellos negros y suspiró

"Sí, y tal como predije ahora se está quedando sola… Y ella lo está aceptando, ¿verdad?"

"Sí, pero ella no se lo merece…"

"Aún así, las segundas oportunidades se dan para escribir un camino diferente al establecido, y será difícil el convencerlas"

"Comprendo… Por eso no querías cumplir ese deseo"

"Sí, sabía que si eso ocurría, Serenity sería la que más sufriría… Pero lo que me extraña…"- y miró a la otra a los ojos:- "Es que tú, la que más necesitaba de paz, esté más leal a ella que nunca"

Saturn sonrió

"Es que ver el fruto de aquella utopía llamada Tokyo de Cristal me da esperanzas"

Destiny miró extrañada a la otra

"No me digas que la propia Sailor Plut ha estado fallando a su misión"- y soltó un bufido, exasperada

"Hay cosas que fueron cambiadas... En un principio, parece que aquella utopía no tendría un final feliz, pero todo fue arreglado"- explicó Hotaru

"Ya veo"- dijo Monique, acomodándose:- "Pero dime una cosa y sé honesta... Si ese futuro está asegurado, ¿para qué tengo que ir?"

"Porque las Puertas del Tiempo se cerraron"- respondió

"Ya veo... Eso quiere decir que tus propias amigas cambiaron tanto las cosas que se olvidaron de prepararse para proteger a Serenity, y sin ellas tampoco se puede llegar a formar Tokyo de Cristal... ¿Entendí bien?"

"Perfectamente"- y la otra suspiró

"Genial"- bufó la pelirroja, y se masajeó la frente, habiendo sentido un gran dolor de cabeza

"Siento todo esto, pero ya usé todas mis alternativas y ninguna funcionó... Y cuando casi había perdido todas las esperanzas, recordé lo que había ocurrido ese día en el Milenio de Plata y te busqué hasta que di contigo..."- y tomó las manos de la otra, quien se sorprendió del acto:- "Por favor, ayuda a nuestra princesa"

Diana miró a la japonesa y suspiró

"Recuerda que tu Reina me forzó a hacer esa promesa, tengo que ir de todas maneras a ayudar a tu Princesa"- y sonrió tristemente

"Lo sé... Gracias, de todas maneras"- y sonrió de igual manera

En eso, la madre de Monique ya estaba bajando con un par de maletas ya listas

"Creo que esto te servirá para el tiempo que vayas"- dijo la madre, bajando con mucho esfuerzo

La pelirroja bajó presurosa a ayudarla, pues al parecer las maletas ya eran lo suficientemente pesadas para la persona que las cargaba

"Madre... ¿Por qué tan pesadas?"- preguntó, sintiendo el peso de una de ellas

"Porque sé que tu viaje será muy largo y llevas todo lo necesario para convivir con los que vayas a ver"- dijo la señora y sonrió

"Gracias..."- dijo la joven y abrazó a su madre, sabiendo que serían las últimas oportunidades de poder estar juntas

Pasaron unos minutos de aquel gesto y ambas no se separaban, sintiendo el deseo de demostrar lo mucho que se querían antes de partir. Mientras tanto, Hotaru miraba con nostalgia aquel abrazo, pues recordaba los buenos tiempos con su padre y la ausencia de su madre.-

"Ejem"- dijo la otra, haciendo que las dos pusieran su atención en la chica

"Lo siento... Se me olvida que tú debes estar muy lejos de tu familia por tu deber"- se disculpó la pelirroja, terminando de ayudar a su madre

"De hecho, mi madre murió cuando yo era muy pequeña y no he visto desde hace mucho tiempo a mi padre"- recriminó Tomoe

"De verdad, lo siento mucho"- dijo Lacrois y se acercó a la otra, para abrazarla cálidamente

Hotaru solo se dejó envolver en aquel abrazo. Ahora sabía que no iba a estar sola, aún cuando haya renunciado no solo a su familia biológica, sino también a su familia de alma...

Cuando se separaron, Lacrois se dio cuenta que la menor luchaba por contener las lágrimas. La apegó a sí y le dijo

"Después me cuentas lo que pasó"- dijo ella, dándose cuenta de los sentimientos de la chica

"Te diste cuenta, ¿verdad?"- preguntó la menor

"Es imposible escaparse a la mirada de la propia guardiana del Destino"- y sonrió burlonamente

"Lo sé… El vuelo saldrá en dos horas, así que mejor comemos algo y vamos rápido al aeropuerto"

"Vaya… Tu visita era Express… De haberlo sabido antes…"

"Nah, tampoco sabías cuando llegaría este día, ¿o sí?"

"Sep, creo que tienes razón"- y su sonrisa aumentó

"Entonces… ¿Tan luego es la despedida?"- preguntó la madre, con una mirada angustiada

"Lo siento mucho, señora, pero me temo que si nos quedamos mucho tiempo acá, incluso usted podría poner su vida en peligro"- dijo la Sailor de la Destrucción, con una expresión preocupada

"El Caos tomó una nueva forma, ¿verdad?"- preguntó la pelirroja

La otra solo asintió con la cabeza

"Aunque me duela, creo que ella tiene razón. Tendremos que partir lo antes posible"- y se acercó a su madre, para darle un cálido abrazo:- "Pero no te preocupes, que todo saldrá bien, ¿si?"

"Sí… Está bien"- y miró a su hija:- "Te extrañaré mucho, mi niña"

"Madre, ya tengo más de 20"

"Pero siempre serás mi niña"- dijo la otra y sacudió la cabeza de la otra

"Ya, ya, también te quiero"- se rió la chica, riéndose ante el gesto que era tan característico de su madre

"Lo sé"- y se sintió el olor de la comida ya lista:- "Por eso seguiremos el consejo de tu amiga y almorzaremos de inmediato"- y miró a le pelinegra:- "Aunque aún no te has presentado adecuadamente"

"¡Oh! Lo siento"- dijo la otra, avergonzada:- "Mi nombre es Hotaru Tomoe"- se presentó

"Muy bien Hotaru, Monique, vamos a comer"- y fue a preparar lo que faltaba

Fue una comida agradable, pero cargado de sentimientos, en especial para la familia Lacrois, pues no compartirían esta comida en mucho tiempo… Hotaru miraba con tristeza la escena, pues sabía que lo que estaba ocurriendo era en parte su culpa por no haber cumplido adecuadamente su misión. Sin embargo, Monique se encargó constantemente de animar a la otra, cosa que no se sintiera así de mal

Finalmente, aunque de una u otra forma intentaron alargar el momento, llegó la hora de la despedida

"Madre, por favor, cuídate mucho. Si alguien pregunta por mi que no sea de la Universidad, no le digas nada sobre mi paradero, ¿oka?"

"De acuerdo… Tú también cuídate mucho. Ten cuidado y hagas lo que hagas, ten presente que siempre contarás conmigo, ¿sí?"- y se abrazaron, con mucha tristeza

Cuando se separaron, la mayor miró a Hotaru

"Te encargo cuidar de mi hija, que aunque es capaz de cuidarse sola, muchas veces puede que no sea suficiente. Apóyala en todo, que no quiero que se sienta sola"

"Claro que sí, al fin y al cabo, ella me está ayudando en algo que en realidad no le corresponde asumir… Pero por su corazón cálido, no se complica en eso"

"Bien. Es hora de irnos"- dijo Monique, un poco molesta por hablar así mientras ella estaba presente:- "Ya sabes. No atiendas a nadie que no tenga buenas intenciones"

"Sí mamá"

La otra miró extrañada

"Es cierto. A veces no sabíamos quién era la mamá y quién la hija"- dijo Diana, observando la mirada confundida de la otra:- "En fin, es hora de partir"- y ambas salieron hacia el taxi que hacía momentos atrás Hotaru había mandado llamar

"Bueno. Gracias por todo y prometo cuidar bien de su hija"- dijo Hotaru

"De acuerdo. Fue un gusto conocerte"- dijo la señora Lacrois

"Madre, ya sabes… Te quiero y cuídate, ¿vale?"- dijo Monique y le dio un beso en la mejilla

"Claro. Tú también cuídate y te quiero mucho, mi niña"- y le correspondió el gesto

Las chicas subieron al taxi y éste partió a gran velocidad, pues el aeropuerto estaba a una buena distancia, despidiéndose con tristeza de la mayor, quien quedó un buen rato mirando a las chicas.

Finalmente, cuando el auto se perdió de vista, la mujer se volteó, solo para encontrarse con dos figuras encapuchadas

"Disculpe"- dijo uno, mirando fríamente a la mujer

"Dígame"- dijo la mujer, mirando nerviosa a las dos figuras:- "¿En qué puedo ayudarles?"

"Estamos buscando a Monique Lacrois… ¿Vive acá?"

"No, ella no vive acá"- y miró firmemente a los otros

"Será mejor que no nos mienta, mujer… Queremos saber de esa chica, ahora"- dijo el segundo individuo y su voz se escuchó fría y peligrosa…


En el taxi…

"De verdad, Monique, siento mucho el meterte en esto"- se excusó Hotaru

"Ya no hay marcha atrás… Si me llamaste fue porque ya no había otra que intervenir en esto"

En eso, la muchacha sintió un fuerte escalofrío que hizo que se volteara para ver hacia atrás, sólo para ver cómo una gran explosión ocurría en el área donde habían estado solo momentos atrás.

Sus ojos se llenaron de lágrimas, comprendiendo que el esfuerzo de las dos fue en vano

"Monique…"

Esta se volteó y miró hacia el horizonte…

"Si nos devolvemos, perderemos el avión… Y ya te dije, no hay marcha atrás"- dijo la pelirroja, con un par de lágrimas deslizándose por sus mejillas, en memoria de su madre: "Hasta siempre, madre…"

La otra se quedó en silencio, observando con tristeza y también con admiración a su nueva compañera de aventuras. Y sólo ahí se dio cuenta cuán necesaria era este sacrificio, pues la propia Sailor Destiny ahora tenía un motivo para involucrarse en esto…


Fin del Prólogo

Bien, capítulo editado

Gracias por los comentarios, y espero que en los próximos capítulos pueda ir explicando los cambios que ha sufrido este fic

Saludos y nos vemos a la otra