Crónicas de Tokyo de Cristal I: Preludio

Por Mary Shirou


Capítulo 33: Trampas


Mansión Ten'ou, mismo lugar

El tiempo que transcurrió entre la respuesta de Monique y la reacción final de Haruka pareció eterno.

"Me estás tomando el pelo, ¿verdad? No puede ser que mi padre me haya engañado todo este tiempo, que mi madre esté viva y que más encima sea mi enemiga… ¿Sabías que eso suena a telenovela barata?"— dijo, comenzando a reír.

De hecho, era la única reacción que su ser se permitía tener ante tal revelación.

Monique suspiró, con su dolor de cabeza comenzando a manifestarse.

"Ni siquiera una telenovela de bajo presupuesto tendría como para tratar un tema así"— contestó, tristemente: — "Ya te dije, me es difícil tratar este tema contigo, pero preferí hacerlo antes que lo sepas de improviso… O en la hora final"

"¡Pero esto es imposible! Crecí sabiéndome huérfana. Sólo hace poco supe de mi padre y ahora hablas de mi madre como si fuese lo más natural del mundo… ¡No puede estar viva!"— insistió la rubia.

"Si no fuera así, tendríamos una Elemental menos que combatir, ¿no crees? Sin embargo, sabes que tu padre incluso insistió que no te convirtieras en Senshi, mucho menos para servir de amante a una princesita de tercera clase. Aun así, tuvo que terminar aceptando, pues ya había perdido a su mujer por seguir el camino de una Senshi… Y el haberte perdido por el mismo sueño lo hubiera terminado enloqueciendo, así que no le quedó otra que aceptar, sabiendo que podrían verse durante los tiempos de paz. No obstante, el dolor de haber perdido a tu madre lo atormenta, pero es demasiado orgulloso como para haberla aceptado de vuelta en Urano" — replicó la mayor, sin quitar el tono triste de su voz.

Pasaron unos momentos en un silencio que les pesaba de sobremanera

"Por favor… Necesito estar a solas" — dijo Ten'ou, finalmente

"Está bien" — y con su poder invocó un muñeco de entrenamiento: — "Creo que lo vas a necesitar… Aunque recuerda que pese al dolor, Serenity te necesita" — y se retiró.

El silencio fue reinante mientras Destiny se retiraba, hasta que en un arranque de ira, Haruka comenzó a golpear el dummy como si no hubiera mañana. Lanzó maldiciones y gritos por doquier hasta que sus nudillos comenzaron a sangrar y cayó al suelo, extenuada.

"¿Por qué ahora? Todo parece estar en mi contra… Michiru… Madre… ¿Por qué no las tengo cuando más deseo que me acompañen?"— y se quedó ahí, dejando que las lágrimas que habitualmente no muestra a nadie fluyeran libremente, demostrando el estado de desesperanza en el cual había caído…


Mansión Ten'ou, zona de entrenamiento

El entrenamiento parecía haber caído en un estado de pausa cuando las Senshis vieron llegar a Monique sola.

"¿Y Haruka?"— preguntó Serena

"Necesita estar un rato a solas" — respondió Monique: — "Las nuevas que le di no le fueron gratas, aunque comprendo los motivos para ello" — y miró en dirección al lugar donde dejó a la otra, con algo de tristeza.

"¿Qué pasa?" — preguntó Hotaru, notando la expresión de su amiga.

"Sólo Haruka puede explicar la situación"— replicó la pelirroja y dirigió su mirada a la Princesa: — "Serenity… Espera un momento que se calme su corazón, pero por favor, acompáñala después. Te necesita más que nunca"— pidió, para luego retirarse sin siquiera decir más.

Las Senshis se miraron mutuamente, confundidas.

"¿Qué habrá pasado para que Monique terminara así?"— preguntó Lita

"Sea lo que fuere, algo me dice que Haruka está peor que ella"— respondió Hotaru, con algo de pesar en la voz: — "Princesa… Creo que debería acompañar a Haruka"

Serena asintió y, con una venia de aceptación de Galaxia, tomó la dirección por la cual llegó Lacrois.

"De todas maneras… Paremos por hoy" — dijo la de cabellos cobrizos: — "Algo me dice que necesitaremos este tiempo de descanso más que nunca"

Las demás asintieron levemente y en silencio. Algo había en sus corazones que comenzaba a tornarse pesado y no era el cansancio.

Algo les hacía sentir que se venía el momento del fin.


Estancias de Chaos

Chaos notó como Mina se acercaba a ella. Sonrió complacida al notar cómo se arrodillaba dócilmente y, con una venia de la mujer, se acercó a ella y se sentó a sus pies, esperando su consentimiento a hablar.

"¿Tan luego vienes a mí?" — preguntó Chaos

"Mi Señora, hay noticias que debe saber de inmediato"— respondió la rubia, mirando a los ojos de la Creadora.

"¿Sí? Sabía que las cosas en manos de Mikaia estaban mal, pero nunca creí que tanto" — y, haciendo que la rubia se pusiera de pie, continuó: — "Anda, dime qué pasó"

Con calma, Aino comentó las reacciones del desayuno y los resultados que obtuvo del entrenamiento improvisado con Aeris y Aqua.

"Lo que más me extraña, mi Señora, es que encontré algo extraño en los pensamientos de Sailor Aeris"— dijo la rubia con una mirada aparentemente inocente

"¿Ah, sí?"— preguntó la Creadora: — "Déjame mirar en tu mente"

La rubia cerró sus ojos y Chaos miró dentro de su mente los sucesos ocurridos durante el entrenamiento y, dentro de los pensamientos que pudo captar de Aeris, reinaba en exceso la idea de la Senshi de Urano…

"No sé si hay historia entre ambas, pero no lo encontré natural"— concluyó la rubia, habiendo visto lo mismo que su superior

"Ya veo… ¿Crees que eso puede conllevar a una traición de su parte?"— preguntó Chaos

"No lo sé… Pero… Pensaba que, si usábamos bien nuestras cartas, podríamos matar dos pájaros de un tiro"— y la mirada de Chaos se llenó de diversión ante estas palabras.

"Oh… Sabía que si te programaba bien sacaría toda la inteligencia que realmente posees, mi pequeña. ¿Qué tramas?"

"Verá…" — y comenzó a comentar su plan

[N/A: ¿Qué? ¿De verdad creían que iba a contar mi plan? Soy malvada, ¿qué esperan?]

"Ya veo"— e hizo aparecer una caja de color negro: — "Entrégale esto a Aeris e impide que Azariel esté con ella"

"Sí"— y se marchó, luego de hacer una reverencia.

Chaos se quedó ahí, mirando con deleite el rumbo que estaban tomando las cosas.

"Es cierto. Mikaia hace todo lo posible para ganar su espacio, pero nada me impide darle una mano, aunque sea sólo para mi propia diversión. Lástima que tenga que disponer de tan buena guerrera, pero en fin, tengo unas cuantas más"— y se soltó una carcajada cruel, pensando en las consecuencias del plan trazado.


Mansión Ten'ou

Serena llegó finalmente a donde estaba Haruka y le asustó el estado en el cual se encontraba, especialmente viendo sus manos ensangrentadas.

"¡Haruka!"— exclamó ella, corriendo hacia su compañera.

"Creí que Monique especificaría que si quería estar sola, era porque quería estar sola"— dijo la de cabellos arenosos, con una voz cansada.

"Haruka… Sea lo que esté pasando, no tiene que ser motivo para que te autodestruyas"— replicó la Princesa, realmente preocupada.

"Mi Princesa… Te preocupas demasiado por alguien que realmente no vale la pena" — y sonrió tristemente al ver que su amada la tomaba gentilmente de las manos y con su energía sanaba las heridas de la guerrera.

"Puedo creer esas palabras de cualquier otra persona. No de mi consorte"— y soltó un bufido.

Ten'ou miró con dulzura las acciones de su compañera y se dejó envolver en tan cálida energía. Cerró los ojos unos instantes, intentando permitir que aquella fuerza incluso la limpiara por dentro.

Pasaron unos minutos envueltas en tan cálido resplandor hasta que la Princesa se sintió satisfecha al ver que no quedaba siquiera una cicatriz en las manos de la otra.

"Ahora sí"— y Serena sonrió: — "¿Cómo te sientes?"

Haruka se acercó a ella y le dio un gentil beso en los labios.

"Recordando porqué eres realmente la luz de mi noche, Princesa"— respondió, sinceramente.

La de coletas se sonrojó ante el beso y el coqueteo de la otra. No obstante, se acercó hasta que quedó apegada a la mayor y se apegó a su pecho.

"Entonces ahora sí puedes contarme lo que pasó, ¿no?"

La senshi de Urano hizo un sonido gutural, como gesto de nerviosismo.

"No lo sé, hime, hay muchas cosas que aún no entiendo… Pero lo que sí tengo claro es que mi madre es una Senshi Elemental… Y, por lo tanto, es mi enemiga"— y el brillo de sus ojos pareció perderse por la emoción.

Los ojos de Serena se agrandaron, sorprendidos.

"Espera… ¿No que tu madre murió en el Milenio de Plata?"— preguntó, confundida.

"Eso fue lo que dijo mi padre, preciosa… Algo dentro de mí nunca lo quiso creer, pero ahora Monique me confirmó la verdad…"— y puso su mano a la altura del corazón: — "Y no sabes cuánto me duele eso"— y nuevamente se le quebró la voz.

Como respuesta, la Princesa abrazó con fuerza a su compañera y permitió que llorara un buen rato, sin importar si se manchaba su traje ni nada más. Haruka, por su parte, sollozaba como si no hubiera mañana y estrechaba con fuerza la figura frágil de su consorte, desesperada por toda la situación.

Pasó el tiempo, suficiente como para que el atardecer comenzara a manifestarse. Serena era quien ahora tenía apegada a su corazón a Haruka, la cual parecía ya dormir envuelta en tantas emociones. Mas, como ya era hora de regresar a la mansión, la agitó suavemente para despertarla.

"Debemos volver"— dijo, simplemente.

"Lo sé… Y debo conversar con Monique. Le debo una disculpa"— contestó Ten'ou, suavemente.

"¿Sabes? Las demás querrán preguntar muchas cosas, en especial mirándote así. Va a ser mejor que trates de mantener tu compostura… A la noche te acojo nuevamente, ¿sí?"— sugirió la Princesa, preocupada.

"Tienes razón, pero me extraña que pienses tanto, cabeza de bombón"— y agitó con gentileza la cabellera de su compañera.

"¡Pero si también pienso! Sólo que… No me gusta que las cosas sean tan complicadas"— y soltó un puchero.

"¿Cierto que todo esto se ha vuelto complicado? No eres la única que tiene ese deseo"— y, poniéndose de pie, extendió su mano para ayudar a la Princesa. Ésta lo aceptó con gusto y ambas se dirigieron al interior de la mansión.

Al llegar, se encontraron con todo el grupo cenando, mas no estaba Monique.

"¿Y Lacrois?"— preguntó Urano.

"En su habitación"— respondió Galaxia, mirando con preocupación a la Senshi del Aire

Haruka no contestó más y se dirigió a la habitación de la Creadora. Tocó la puerta y, sin esperar respuesta, entró a la habitación.

"¿Pudiste pensar?"— preguntó Lacrois, seriamente

"Sí… Y necesito respuestas de parte de mi madre"— respondió la de cabellos arenosos, con seriedad

Monique asintió.

"Creo que te puedo dar esa oportunidad… Pero sólo porque también he visto dudas en el corazón de tu madre. Ya sabes, sobre el estar del lado de Chaos"— y la miró a los ojos: — "Intentaré contactarla, aunque sabes que todas nosotras estaremos en riesgo"

Haruka movió su cabeza afirmativamente, conociendo los riesgos.

"No sabes cuánto te lo agradecería"— contestó

"Lo sé. Por ahora, acompaña a Serenity y, cuando tenga noticias, te aviso".

"Gracias"— y se retiró

Monique se quedó ahí, mirando las primeras estrellas aparecer, cuando sintió que tocaban nuevamente la puerta. Dejo que la persona entrara, antes de hablar:

"Rei, ¿has visto algo?"

La senshi de Marte miró con seriedad a la Creadora.

"No sé qué tramas con Urano, pero eso nos causará problemas a todas"— respondió

"Lo sé… Pero sin esos problemas, tu visión final no se dará, ¿cierto?"— y sonrió traviesa.

Ambas se quedaron en silencio por unos instantes, los ojos de Rei intentando penetrar los pensamientos de la mayor.

"Se me olvida que eres la senshi del Destino, por más que intentes ocultarnos ahora tus visiones"— y la guerrera se sentó en la cama: — "¿Qué pretendes, de verdad?"

Monique sonrió divertida y se volteó para mirarla.

"Deberías saberlo bien. Al nivel que estamos, no seremos capaces de vencer a Chaos… Con esa visión final, al menos tendremos oportunidad de alejarla de nuestro Sistema Solar y posiblemente de la Vía Láctea… Y, si somos más afortunadas, podremos conseguir la ayuda que no tendríamos en estos momentos"- le contestó, sinceramente.

Hino apretó sus manos, comenzando a enojarse.

"Ambas sabemos que hay muchos destinos creándose y destruyéndose de acuerdo a lo que hacemos y también lo que decidimos, pese a que siempre parezca bueno"— continuó, sin hacer caso del gesto de la otra: — "Hay tantos caminos, que podríamos discutir largamente todas las opciones que tenemos para dar lo mejor a nuestra Princesa y para crear Tokyo de Cristal. Sin embargo…"— y enfatizó las palabras, notando que iba a ser interrumpida: — "el tiempo se nos acaba y ya no es cuestión de qué es lo mejor, sino qué nos puede salvar"

"¡Soy una guerrera! ¡Si esa visión se cumple todas nosotras quedaríamos como cobardes! ¡Como la peor de las escorias!"— le replicó Marte, con algo de ira.

"Es mejor quedar como cobardes que morir, Hino. ¿O es que quieres ver a tu Princesa en las manos de Chaos por la eternidad? Lo que voy a hacer ahora es una oportunidad de saber muchas cosas, no solo de ustedes mismas, sino de la humanidad a la cual estamos protegiendo… Y ante tu temor, no, no es eso lo que nos marca como traidoras al Código de las Senshis"— y los ojos de la mayor destellaron, furiosos.

"¡No a costa de nuestra sangre! ¡Ni de nuestras lágrimas!"

"Por eso mismo. Te pido que no intervengas en lo que voy a hacer… Mucho menos que alertes a las demás, aunque Hotaru y Setsuna ya deben tener sus sospechas al estar yo mucho más aparte del grupo… Si no lo haces, tendré que bloquear no sólo tu capacidad de comunicarte, sino de tener las visiones que tanto te jactas de tener"— y su voz comenzó a tomar un tono que llenó de alerta los sentidos de la sacerdotisa.: — "Créeme que las lágrimas que sí se derramarán se convertirán en canciones de leyenda"

"Eso, Monique, no puede ser a costo de una traición"— sentenció.

"Eso, Hino, se llama salvación"— y, con un gesto de su mano, la obligó a retirarse, no sin antes asegurarse que de la mente de la Senshi no salga lo que había visto.

La Senshi del Destino miró hacia el cielo, ahora estrellado, e hizo aparecer un ave de color blanco, con un papel en sus patitas.

"Créeme, Hino. Sé lo que hago… Y es la única manera de evitar un derramamiento de sangre mayor… Y de lograr que la luz de nuestra Princesa finalmente se manifieste…"


Fin del capítulo…

[A lo FF XIII-2: Has ganado un nuevo retrosello… "Sangre"]

En serio...

Holis ^^

Aprovechando mi tiempo de vacaciones, un capítulo más de esta saga. Y, como tengo algo de tiempo, puedo reiterar:

1. ¡No odien a Monique, en serio! Es cierto que a veces bordea el Mary Sue xD... Pero como controladora del Destino tiene bastantes cosas que hacen que actúe así.

2. Los capítulos especiales, cuando los publique (lo que ciertamente será después de terminar de escribir el primer libro), será en mi sitio web, cuya dirección está en mi profile. Por mientras, ubiquen la página y el contenido que ya posee.

3. No haré capítulos de SerenaxHaruka. No será porque no me guste el yuri, pero no me siento capaz de hacerlo.

4. Endymion aparecerá en el 2º libro... Y ciertamente, tendrá un papel protagónico en esto, en especial luego del final de este libro.

5. Finalmente... Paciencia, ya seguiré escribiendo xD

Saludos... Y ayúdenme a llegar a los 150 reviews (!?)

Byes