Aclaraciones:

Narración

-Dialogo-

-Pensamiento-

- Inner Sakura-

-"Diálogo en una escena pasada"-

-"Pensamiento en una escena pasada"-

&&&& Cambios de escenarios/

Naruto no me pertenece, los personajes e historia son una creación de Masashi Kishimoto.

CAPITULO 18: No quiero olvidar (l)

Konoha se veía increíble.

Hermosa, brillante, con gente bullendo de aquí para allá en un ir y venir interminable.

El calor, la terrible ola de calor de este verano ya estaba pasando. Conforme el otoño se acercaba poco a poco los días eran cada vez más frescos, lo cual era un gran alivio. Sudar tan sólo por respirar no es muy agradable.

Pero el sentir los grados descender no inspiraba mucho a la Godaime, no, a diferencia del resto del mundo ella no parecía mejorar su malhumor por la ilusión esperanzadora de que las temperaturas disminuían, no, estaba bastante ocupada con otros detalles.

Mínimos, pero detalles al fin. Detalles que le hicieron golpear el pergamino que reposaba en la madera de su escritorio.

Bufó. Como odiaba tener que implantar las leyes de la hipocresía y cortesía excesiva en las relaciones diplomáticas con otras aldeas.

A ella no le agradaba hacerla de lame botas y rogar disculpándose continuamente, no, claro que no, y estaba más que segura que no era la única que odiaba mandar y mandar cartas de disculpa donde negociaba ciertas medidas para contentar al líder de la aldea afectada.

Se frotó la cien derecha, lo esperanzador era que el dolor de cabeza estaba desapareciendo, suspiró y caminó a la ventana.

Mirar el trajinar de los aldeanos siempre lograba sosegarle el ánimo, esta vez no fue la excepción.

Estaba un poco cansada de la situación rara y compleja en la que Kakashi y Sakura (todos y cada uno de ellos) la habían metido.

Debía admitir que era una de las pocas cosas que habían logrado sorprenderla y hasta dejarla sin habla, sin saber muy bien que hacer, pero en lo que trataba de solucionarlo logró encontrar muchos beneficios, hasta que Sakura san habló de más y hecho a perder esa hermosa y tranquila racha donde las misiones más complicadas no le preocupaban en lo más mínimo.

En fin, que tuvo que prescindir de sus grandiosos servicios y se fueron a investigar por su parte, lo cual realmente era necesario dado los pocos y míseros avances que el equipo de Shizune, Shikamaru e Ino habían logrado reunir.

Hasta ese punto podría decirse que no tenía gran problema con ellos, pero desde hace unos días la llegada de un pergamino donde Fu sama se quejaba hasta de porque los grillos cantaban era la causa de sus últimos dolores de cabeza y ganas de matarlos.

Eso sí, anexada a las quejas estaba una larga lista de los destrozos que sus ninjas habían causado y la cantidad que costó repararlos implantada con grandes y claros trazos.

No era la primera vez en recibir esa clase de reclamos, Naruto solía provocarlos muy a menudo cuando se salía de control, o Lee cuando se le ocurría probar una gota de alcohol, en realidad su malhumor se debía a la nota final donde Fu sama le recordaba de su deuda personal, pero claro, no lo admitiría.

Oh si, porque la sannin solía aplicar eso de "yo no pago cuentas viejas….y las nuevas las dejo que se hagan viejas". Y esa anterior apuesta era una cuenta bastante vieja que pensaba que el anciano Fu ya ni siquiera recordaba y que con el coraje que le sacaron Kakashi y Sakura (todos y cada uno de ellos) lograron darle una buena excusa para recordar y cobrar.

Suspiró.

A pesar de desear asfixiarlos ni siquiera lo hizo notar en los pocos mensajes que les envió, si, estaba furiosa con ellos, pero no era idiota ni desconsiderada, sabía que su alumna y el vago estaban hasta el cuello con preocupaciones y problemas como para encima sumarles eso.

Dejaría que las cosas se solucionaran, o al menos pacificaran un poco, ya después se vengaría de ellos con más comodidad y gusto, sin el remordimiento de aumentar su carga.

Sonrió esperanzada.

Pero su sonrisa desapareció tan pronto como apareció y se modificó en un suspiro cansado y flojo.

El equipo Gai más Naruto se acercaban a la gran torre.

Suspiró de nuevo, sería una tarde larga con los detalles de la misión.

Gai y Naruto habían resultado hacer una gran mancuerna para las misiones, claro que sentía pena por los que compartían misión con ellos (bueno solo por Neiji y Ten Ten porque Lee estaba más que complacido).

A la hora de los reportes era una tortura soportar el relato de ambos, sí, porque era una especie de tortura escuchar a esos dos arrebatándose la palabra, para que después uno llorara efusivamente mientras él otro gritaba, o ambos rieran o lloraran, eso abrazándose, y quien sabe que más. Todo ello mientras Lee les apoyaba con entusiasmo y lágrimas y los otros dos parecían tan desgraciados que daban la imagen de querer lanzarse por la ventana.

Aunque le causaba curiosidad, Naruto y Gai habían insistido en compartir tiempo juntos, al parecer se estaban volviendo muy allegados y solían mirarse entre sí como si compartieran el mayor e interesante de los secretos, casi como un par de colegialas cómplices.

Un calofrío la recorrió y movió la cabeza queriendo despejar la imagen de Gai y Naruto vestidos de colegialas riendo y murmurando.

No sabían que tramaban esos dos, ni si era muy buena idea juntarlos, pero por lo menos con las misiones los distraía y no tenia que soportar el constante e irritante: "vieja ¿dónde están Kakashi sensei y Sakura chan?", "¿cuando vienen?", "¿qué hacen?", "¿dónde anda mi eterno rival?" y más bla bla bla.

Últimamente les habia dado por preguntar continuamente por Kakashi y Sakura hasta colmarle la paciencia y hastiarla (lo que no era muy difícil). Además por el momento tenía otros problemas que resolver, mientras le cumplieran las misiones bastaba, ya después averiguaría la razón de tanta complicidad.

Se sentó y dobló el pergamino guardándolo, la puerta se abrió estrepitosamente, un suspiro cansado se escapó de sus labios.

-¡Vieja, llegamos!-

Sería una larga, larga tarde.

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Cuando lograron sosegar los ánimos y llegar a un acuerdo se dieron cuenta de que era tarde, ambas habían perdido en su batalla por Kakashi kun, la pequeña Sakura les había ganado llevándoselo con ella.

Hicieron un puchero infantil y gracioso al ver como la pequeña lo arrastraba hasta una piedra frente a la gran cascada, un suspiro cansino se escapó de sus bocas al notar como les habían ganado la batalla gracias a su malhumor y terquedad.

Se miraron entre si y sonrieron alzándose de hombros.

-Creo que después de todo será un 1-1- agregó la chunnin tomando la pelota.

-Si- asintió la jounnin, sonriente –dejemos que disfruten del paisaje-

Ambas asintieron. Y fue así como comenzaron con su pequeño juego de vóley bol.

El mayor de los Hatakes sonrió, el día de descanso había resultado ser todo un éxito, definitivamente que fue buena idea. Si bien su chaleco y bandana estaban empapados (junto con las otras cosas del anbu y el niño) había valido la pena descansar y mirar a las pelirosas en sus continuos juegos.

En esos momentos sólo se encontraba recostado en el césped, ya sin mirar el ir y venir de las nubes, sólo con los ojos cerrados y con el libro sobre su rostro, como si durmiera, pero lejos estaba de dormir, era algo casi imposible a pesar del agradable viento y la dulce y refrescante sombra de las nubes.

No podría dormir cuando dos bellas mujeres brincaban, sonreían y gritaban mientras golpeaban la pelota amarilla de Sakura chan, hasta casi podía verlas sin abrir los ojos, ¡tan buena imaginación tenía!

Y estaba seguro de que al anbu le pasaba igual, no por nada ya no lo tenía cerca. Apenas comenzaron a jugar esas dos se fue, aparentemente se alejó un poco a descansar recargado en una de las rocas mohosas de unos metros de distancia, pero sus ojos cerrados solo era una fachada, ¡qué va!, de seguro estaba igual de entretenido y concentrado en los gritos entusiastas de esas dos, si lo sabría él.

Agradecía que tomara su distancia, sin la compañía del pequeño niño era bastante extraño que ellos dos permanecieran recostados uno al lado del otro, no era conveniente, a pesar de jugar adivinando que era cada nube que se encontraban, que admitía y había sido divertido, pero simplemente no era conveniente estar tan cerca uno del otro.

La chunnin lanzó su tan conocido grito de guerra y golpeó la pelota con fuerza.

Sonrió, Sakura era tan terca que incluso esas dos ya estaban con la idea de ganar al costo que fuera, suspiró, otra larga contienda se acercaría, pero ya no sería por su afortunado pequeño yo del pasado sino simplemente por ganar.

Y efectivamente, ambas kunoichis lograron concentrarse mucho en el juego, yendo y viendo, golpeando la pelota de la niña como si la vida se les fuera en ello, divirtiéndose de lo lindo, retándose con la mirada y pensando que por nada del mundo perderían.

&&/&&/&&

Kakashi kun abrió el ojo con lentitud, buscando enfocar, por alguna razón se sentía cansado.

Oh si, ahora recordaba la razón, los fuertes y entusiastas abrazos de la kunoichis.

Un fuerte y continuo sonido le pegó de pronto, era como si mucha agua cayera, sintió como pequeñas y finas gotas de agua cubrían su cuerpo, una brisa refrescante y suave. El suelo bajo sus manos se sentía rasposo y húmedo, seguramente estaba sobre una roca.

Fue justo en ese instante, al sentir la brisa y escuchar el sonido, que recordó aquella vez que su padre lo llevo a conocer los límites de Konoha donde se encuentra la gran y enorme casada rodeada por esas dos grandes estatuas ninjas. Era un lejano y lindo recuerdo que conservaba.

Su ojo por fin logró enfocar algo, y lo que era en un inicio una mancha confusa y rosada que se movía con el viento resultó ser el cabello de Sakura.

Pestañó, y un ligero sonrojo cubrió sus mejillas, la imagen que encontró era muy bella.

Él estaba recostado sobre la roca por lo que la figura de la niña le pareció imponente y preciosa.

Sakura estaba parada a su costado, mirando el enorme transcurrir del agua, sus ojos verdes, brillantes y emocionados veían con atención la cascada con una sonrisa discreta y sincera adornando sus labios y una mano cerca del rostro para evitar que unas hebras rosadas entraran a sus ojos, su cabello rosado ondeaba libre y feliz. Todo ello completado con la esplendorosa imagen del fondo de una pared rocosa y mohosa y una parte de la enorme cascada, además estaba la brisa del agua que flotaba a su alrededor y la luz que en ese momento dejaron pasar las nubes.

Todo lo cual le daba un aspecto angelical.

Era una de las imágenes más bellas que había visto, parecía estar dentro de una pintura, de esas que te atrapan y no puedes evitar contemplar, o una sensación similar fue la que sintió.

Pero tuvo que bajar la vista cuando ella dio un respingo al percatarse de que él estaba despierto.

-Despertaste- dijo sentándose a su lado.

Él asintió imitándola, aún con la calida y cosquillante sensación en sus mejillas y agradeciendo a todos los cielos traer máscara. Aunque, la verdad, un poco de su rubor se escapaba por los límites de la oscura y empapada tela.

-Es hermoso, ¿verdad?-

Kakashi kun pestañó y la miró absorta de nuevo en la resonante cascada de enfrente, sonrió y asintió.

Extrañamente un sonido más fuerte se impuso al del agua, un grito, giró y miró a la lejanía, ese "shanaroo" venía del margen del lago, donde Sakura 1 y 2 parecían estar en una especie de competencia con la pelota amarilla que iba de lado a lado.

Sonrió y suspiró, de alguna manera logró zafarse de ese gran lío que era ser el centro de atención y disputa de esas dos.

Sus abrazos eran algo sofocantes y dolorosos, cierto que también agradables, suaves, cómodos y de deleitoso aroma, pero después de un rato le dolían los huesos y articulaciones, sobre todo después de ser jalado de un lado a otro con tanta fuerza, fuerza que tal vez ellas ni se daban cuenta que aplicaban por estar tan empecinadas.

-Gracias- dejó en un susurro lejano que no supo bien si Sakura había escuchado.

Así fue como pasaron un tiempo, solo contemplando el caer del agua, la espuma que se revolvía y la brisa que les llegaba. Pronto se dieron cuenta que detrás de la columna de agua había algo, una especie de cueva.

-Mira- señaló la pequeña –¿también lo ves?- él asintió de nuevo y Sakura por un momento rodó los ojos.

¿Por qué no decía "si", o "hum" o algo, acaso era tan difícil abrir la boca?, ¿por qué su sensei siempre se ahorraba tantas palabras?, porque lo hacía, aún siendo tan solo un niño de su edad.

-¿Qué habrá ahí?-

Él se alzo de hombros y ella rodó de nuevo los ojos, estaba por protestar cuando él se incorporó, lo miró con extrañeza levantando el rostro.

-¿Qué…qué vas a…?-

No termino de hablar, la mano de Kakashi kun tomando la suya la calló instantáneamente y pronto sintió sus mejillas calientes.

Kakashi solo movió la cabeza en respuesta a su pregunta, señalando hacia el frente.

Sakura pestañó y se incorporó al sentir un segundo jalón, y comprendió, él la invitaba.

-Pero tal vez no sea seguro y…-

De nuevo no la dejo terminar, la jaló con fuerza y cuando menos pensó saltó y la arrastró con él al agua.

El impacto con el agua y la sorpresa de verse sumergida no la dejaron reaccionar al instante, quiso gritar, pero las burbujas le dijeron que no era buena idea, manoteo y refunfuño mirándolo.

Kakashi la soltó y sonrió cerrando los ojos.

Sakura pestañó.

Sumergido en el agua lucía bastante bien, el agua movía con suavidad sus cabellos grises y se sonrojó al ver esa sonrisa sincera y tierna que caracterizaba a su sensei, pero, apenas él abrió su ojo logró recuperar su semblante ceñudo y molesto, mirándole con sus ojos verdes entrecerrados, aparentemente molesta por la broma.

Pero a él pareció no importarle mucho, pues volvió a señalar al frente, miró, el agua se veía fluyendo con más fuerzas cerca de la entrada, sería bastante difícil y doloroso entrar por ahí. Eso pensaba pero a Kakashi no parecía importarle mucho pues nadó hacía allá, no le quedó de otra más que seguirlo, mirando solo los pies del niño agitándose por el frente, nadaba bastante bien.

El seguirlo se volvió cada vez más cansado, de no ser ninja ya habría necesitado tomar aire o regresar, la corriente de agua era bastante fuerte y se movía en ondas, no lineal como en un río, pero era normal que la corriente de agua diera tantas vueltas, dedujo, debido a la fuerza de la caída.

Poco a poco se acercaron al sitio y se dio cuenta de que al parecer la única que tenía dificultades para moverse era ella, él seguía nadando como si fuese muy sencillo, como si fuese a favor de la corriente.

Kakashi se detuvo y la espero, Sakura llegó y lo miró con la pregunta pintada en el rostro, si ya era complicado (al menos para ella) permanecer a esos metros de la caída de agua sería casi imposible poder pasar a través de ella.

Kakashi kun sonrió de nuevo, causando solo que Sakura bajara una ceja, pero el pequeño movió su mano frente de ella, indicándole que prestará atención.

Sakura le miró atenta, sus manos comenzaron a brillar ligeramente, su chakra blanco lo rodeó, movió las manos sobre sí y a los lados.

Sakura abrió los ojos sorprendida, la película de agua que sus manos tocaban dejaba de moverse con fuerza y naturalidad, era como si la moldeara y tranquilizara, dejándola fluir con suavidad sin esa fuerza feroz que tenía al caer de la cascada.

Haruno lo comprendió como algo similar al control del chakra en sus pies para caminar sobre el agua, sólo que esta vez era simplemente conducir el agua a su alrededor, o al menos eso pensó que era.

Hatake la miró asintiendo, como si le preguntara si había entendido, ella asintió y trato de imitar sus movimientos y acciones, la verdad que no era tan fácil como Kakashi kun lo hacía ver, la presión del agua y la fuerza con la que esta caía y se movía no eran tan fáciles de dominar. Pero logró hacerlo y agradeció a su bendito control de chakra.

Kakashi sonrió, asintió y siguió nadando, Sakura le siguió, sólo que le pareció un poco cansado seguirle el ritmo.

¿Y si mejor giraba y regresaba a la roca?, ya no se sentía tan entusiasmada en saber lo que se ocultaba detrás de la cascada.

¿Por qué siempre su sensei tenía que arruinar la diversión con sus enseñanzas y entrenamientos?, porque lo hacía, aún siendo tan solo un niño que visita un lago.

De no estar buceando probablemente habría suspirado.

La corriente se volvía más fuerte y agitada conforme se acercaban, la idea de regresar a la roca se hacía más atractiva, entrecerró los ojos, sintiéndose cada vez más cansada. Fue en ese momento, cuando sus manos y su cuerpo le pedían un descanso, cuando sintió de nuevo un apretón en una de sus manos.

Pestañó y miró a su costado, encontrándose de nuevo con la silueta de Kakashi kun a su lado, trato de hablar, pero de nuevo las burbujas le recordaron no hacerlo.

¿Cuándo había regresado, desde cuando estaba ahí, qué hacia ahí?

Hatake sonrió y levantó su brazo junto al de ella, con el otro señaló al frente.

Sakura pestañó sorprendida, pero sonrió y asintió.

Kakashi comenzó a avanzar sin soltarla y ella lo siguió.

Había regresado porque se dio cuenta de sus dificultades, regreso a ayudarla, regreso para ayudarle, sumar esfuerzos y nadar juntos hasta la cueva. En realidad Sakura estaba segura de que más que sumar sus esfuerzos él ponía mucho más chakra y energías, pero a él parecía no importarle mucho.

Y, en realidad, a ella tampoco, porque lo que a ella más le importaba era el hecho de que la tomaba con fuerza de la mano, provocándole un cosquilleo en el estomago y el rubor en sus mejillas, sintiéndose repentinamente nerviosa y feliz.

Pensó por un momento que esa sensación quizás sería similar a la que se sentiría caminar tomados de la mano.

Al estar cerca de la caída del agua Kakashi no disminuyó el paso, sino arremetió con más fuerzas y velocidad. Sakura sintió una tremenda presión sobre ella, entrecerró los ojos, si eso se sentía siendo él quien cargaba con la mayor parte, ¿que sería hacerlo sola?, o ¿qué sentiría él que prácticamente lo hacía solo?, ¿cómo le hacía para no verse afectado?

Tan solo unos segundos más tarde pasaron a través de la columna de agua adentrándose a otro lugar donde la corriente estaba tan quieta que no fue necesario usar chakra.

Avanzaron un poco y Kakashi la soltó y nadó hacia arriba, a la superficie, ella le siguió.

Apenas sacó la cabeza respiró con fuerzas, como si la vida se le fuera en ello, francamente ya necesitaba aire, quizás por eso el ninja nadó apenas pasaron la cascada.

Apenas abrió los ojos iba a decirle gracias, pero no pudo, Kakashi parecía absorto en algo en el techo.

Sakura pestañeó y miró hacia arriba, abriendo sus ojos sorprendidos.

Era hermoso, un precioso río subterráneo.

El techo de la caverna era irregular y lleno de formaciones rocosas caprichosas que parecían querer caer sobre ellos, las rocas brillaban con delicadeza y belleza sin igual.

-Es…es…-

-Hermoso- finalizó él.

Ella asintió.

La luz se colaba por algún rincón de la cueva golpeando las rocas dejando ver su color verde azulado, dando a todo, las piedras, el agua, todo, el brillo de ese color.

El agua tan cristalina, helada y bella le hizo saber que todo el cansancio valía por mucho la pena.

Era tan bello el lugar, tan hermoso que Sakura no podía dejar de mover sus ojos de aquí para allá, mirando con asombro las paredes, las rocas, la luz verde azulada, su reflejo en las aguas cristalinas, todo, era simplemente hermoso.

Y algo le pareció curioso, quizás ellos eran los primeros en observar tan hermoso paisaje, pero pronto se dio cuenta de que tal vez no, las rocas brillaban con ese color verde azulado que le recordaban a las piedras del collar del festival, quizás esos artesanos obtenían de ahí el material para la joyería.

Nadaron adentrándose más, mirando con atención los detalles en silencio, el único ruido que se escuchaba, además del agua de la cascada, era el de ellos al nadar.

-Sakura- escuchó su nombre en la voz del pequeño.

¡Casi la mataba del susto!, todo estaba tan tranquilo y silencioso que cuando por fin se le ocurrió hablar la asustó.

-Hum- ella giró para verlo, pensando en dejar esas ganas de gritarle para cuando salieran de ahí, no quería arruinar la vista con sus enojos y gritos.

-Ven-

Para cuando quiso preguntar él ya no estaba, se había sumergido, suspiró, no le quedaba de otro más que seguirle, y fue así como lo persiguió hasta el fondo. Era bastante profundo y conforme nadaban el agua se volvía más fría, tenía que ser algo bueno lo que le llevaba a ver que si no le iría bastante mal allá afuera.

Para cuando logró alcanzarlo Kakashi sonrió, estaba parado sobre el fondo, Sakura pestañó y se acercó hasta él, entonces él flotó y se colocó a su lado, señalando abajo, Sakura junto sus cejas y él sonrió de nuevo, acercándose al suelo.

Kakashi removió un poco algo que parecían caracoles y de nuevo señaló abajo.

Sakura miró y abrió los ojos sorprendida y pronto tocó también el fondo.

Era increíble, al parecer el fondo del lago, y la cueva, era de pura roca sólida, la luz llegaba aún con fuerza y el agua era tan clara que lo dejaba ver con nitidez, la roca (que era de un color verde-plomizo) parecía estar tan lustrada y pulida que hasta veía su reflejo en ella como en una especie de espejo viejo.

Era hermoso.

La Sakura de la roca se veía alegre, con el cabello rosado ondeando de aquí para allá como si fuera una especie de sirena, el reflejo de Kakashi a su lado pronto la hizo sonreír y asentir.

Pero todo llega a su fin y Sakura tuvo que salir a la superficie por oxígeno, Kakashi la siguió.

-Este lugar es…espectacular- dijo apenas tomó aire.

-Si-

-Es tan lindo-

Él asintió sonriendo –pero, será mejor regresar-

Sakura hizo un puchero infantil -¿tan pronto?, solo un momento más- pidió.

-Sólo un minuto-

-Hum- Sakura junto el entrecejo en protesta.

-Que sean dos-dijo sonriente, Sakura se veía muy graciosa con el cabello empapado pegado sobre sus mejillas.

-Cinco-

-Dos y medio y es lo último que conseguirás-

Sakura suspiró.

¿Por qué su sensei era tan estricto con todo?, porque lo era, aún siendo tan solo un niño en un precioso río subterráneo.

Sonrió y asintió.

&&&/&&&/&&&

La pelota amarilla giró con fuerza y daba vueltas con gran velocidad, se dirigía amenazante hacia ella, casi como un proyectil que está por dar contra el blanco, pero la chunnin no dio ni un paso hacia atrás, estaba acostumbrada a lidiar con esa clase de fuerzas.

Hasta hoy era un milagro que la pelota no reventara cuando se le golpeaba con más fuerza de la normal.

Sakura dos no retrocedió, se apoyó con más fuerza y colocó sus manos con seguridad, una sobre otra, dispuesta a recibir el proyectil y devolverlo, estaba segura de que si asestaba hacia la izquierda Sakura san no lograría detenerla logrando con ello que de una vez por todas la batalla finalizara con un punto a su favor, consiguiendo por fin el desempate.

Sonrió con sutileza, estaba cansada, pero la jounnin tampoco lucia muy fresca que digamos, era su oportunidad de oro, no fallaría.

-Allá voy- dijo con fuerza, le pegó y Sakura san saltó a la derecha dispuesta a recibir la pelota, la chunnin sonrió y brincó.

La jounnin no solo miró la pelota sino también la silueta de la chica sobre ella.

-¡Shanaroo! – gritó por quien sabe qué vez, la jounnin abrió los ojos sorprendida, era una trampa, la chunnin golpeó de nuevo la pelota lanzándola a la izquierda.

El esférico se desvió con fuerza y velocidad sorprendente, la chunnin fue cayendo mirando con alegría como la jounnin no lograría detenerla.

Pero, oh sorpresa, cuando la busco a la derecha, en el suelo, no la encontró, la jounnin había reaccionado justo a tiempo logrando saltar y salvar la pelota y evitar el punto en su contra.

Estaban agotadas, ese había sido el ritmo de su juego, pero estaban contentas y emocionadas por tener tan buena rival a vencer.

-Buena jugada- dijo la jounnin al tomar la pelota.

-Buena salvada- dijo la chunnin dispuesta a reiniciar con el partido.

-Esta vez- dijeron al unísono –esta vez no perderé-

Se miraron con la seguridad de sus palabras en el brillo de sus ojos y con la adrenalina y el sudor, o agua, recorriendo sus cuerpos.

Sonrieron.

En ese golpe se decidiría todo, de eso estaban seguras.

Sakura 1 golpeó el balón iniciando con ello el final de la batalla, Sakura 2 lo recibió siguiendo con ello el ritmo atrapante y vertiginoso del partido.

El balón voló por los aires y ambas lo esperaron con ansias, en ese golpe se decidiría todo, en ese instante sabrían quien era la ganadora y perdedora, aunque con tan buen juego estaban más que satisfechas.

La pelota giró cayendo hacia ellas, ambas se colocaron en sus respectivas posiciones, emocionadas, ansiosas, felices y cansadas.

"Puff"

La pelota amarilla desapareció y se transformó en un torpe tronco que cayó a sus pies y flotó en el agua.

Ambas se quedaron en silencio mirando el ir y venir del tronco.

Todos sus esfuerzos, toda su emoción en espera del final acabó cuando el jutsu de transformación de la pequeña Sakura chan se deshizo. Por algún motivo Sakura chan había perdido la concentración y con ello el jutsu.

Suspiraron con tristeza, realmente les daba pena no acabar con eso que habían iniciado, era frustrante.

-Ah…- dejaron en un quejido quejumbroso que las sorprendió. Se miraron, sonrieron y rieron.

-Creo…creo que será un empate- dijo la 2.

-Eso parece- dijo la 1.

Podrían hacer su propio balón, pero no sería lo mismo, además de que no querían iniciar un juego desde el principio.

Se tomaron de las manos, sonrientes.

-Buen juego- dijo la 1.

-Buena pelea- agregó la 2.

Fue así como ese pequeño juego, que se tornó todo un reto para ambas, la suerte lo término como un empate y decidieron dejarlo así. Descansaron un poco y se sentaron a la sombra del árbol que antes era ocupado por los Hatakes.

Sonrieron y tomaron agua, refrescándose.

-¿Qué tanto harán esos dos?- dijo la chunnin buscando a los pequeños por el lago, en esa roca que antes descansaban, pero no logró verlos.

-Allá- señaló la jounnin, un poco más lejos de la cascada, en un risco o algo así donde se lanzaban como una especie de plataforma para clavados –parece que se la han pasado bastante bien-

-Si, eso parece…-suspiró y sonrió al ver como el pequeño se lanzaba – me alegro por Kakashi kun-

-Si- dijo la 1 con igual nostalgia en su voz –¿y los otros dos?-

La chunnin señaló.

-Oh, esos flojos- dijo con cierta diversión la jounnin.

-Si, así han pasado desde que llegamos, creo que ambos están dormidos-

Su sensei yacía recostado en la hierba, con el libro sobre el rostro, el anbu estaba recargado en la piedra, también con el Icha Icha sobre la cara.

-Se ven tan tranquilos- dijo la 1 con un tono extraño.

-Si- dijo la 2 mirándola con un brillo travieso en los ojos verdes –sería una pena molestarlos-

-Una gran gran pena- dijo la jounnin.

-Pero también es una tristeza no disfrutar del agua-

-Sobre todo una tan agradable y fresca como esta-

Ambas asintieron y sonrieron con esa mirada cómplice que le pareció tétrica a Kakashi kun, y sin la necesidad de hablar armaron su plan.

Se acercaron con sigilo, como si de una misión importante se tratara, sin ser vistas, sin ser escuchadas, como un depredador sobre su presa.

La chunnin se escondió detrás de un árbol y la jounnin en una de las tantas rocas, se miraron de nuevo y de nuevo asintieron con el mismo brillo y entusiasmo de antes.

Y fue así como en un rápido movimiento ya estaban sobre ellos.

Sakura 2 se encargó de su sensei, tomándolo con sorpresa del brazo, casi como amenazándolo, solo le faltaba el kunai en el cuello.

-Sakura que…- Kakashi 1 solo habló sorprendido.

Sakura 1 llegó tan rápido que el anbu ni supo que pasaba cuando estaba indefenso ante ella, con su brazo apresado y sin poder moverse.

Era una vergüenza, ¿no se suponía que era jounnis de elite?, ¿no se suponía que siempre estaban en guardia y reaccionaban más rápido que un rayo?

-¿Lista?- preguntó la mayor.

-Siempre- contestó la mediana.

Ambas sonrieron entre si, pronto Kakashi sempai y Kakashi sensei supieron el porque Kakashi kun no pudo defenderse de la mancha rosada que le dejo sin ropa, solo que ellos no pudieron ni moverse porque, a parte de esa mirada tétrica e intimidante, eran apresados con fuerza y cuando menos pensaron eran arrojados contra el lago.

Era una vergüenza, parecían unos niños en una piscina victimas de las maldades de dos pequeñas que los arrojaban sin piedad, solo que ellas ni eran pequeñas, ni estaban en una alberca, ni ellos eran unos niños indefensos.

¡Eran ninjas, y de elite, por dios!

Algo que realmente no ayudo mucho para zafarse del agarre de las Sakuras y evitar ser lanzados inmisericordemente contra el agua.

Y fue así como las tristes y sorprendidas figuras de Kakashi Hatake volaron y dieron contra el agua mientras la sonrisa se instalaba en el rostro de las Haruno, más que felices con su travesura.

Sonrisa que pronto se borró al escuchar el "puff" y ver como las aparentemente tristes figuras de los Hatakes desparecían y eran reemplazados por rocas.

-¿Jutsu de sustitución?- preguntó con desilusión y admiración la chunnin.

¿Por qué demonios su sensei nunca caía en sus trampas?, solo en aquella broma tonta del borrador que le hizo Naruto (lo cual no era muy alentador), pero de ahí en fuera siempre estaba en guardia.

-Hum…- suspiró la mayor –demasiado bueno para ser verdad- dijo para sí.

-Esto…creo que deben mejorar un poco si quieren lograr eso-

-Kakashi sensei- Sakura pronto encontró el origen de la voz, era su maestro que descansaba justo en el árbol en que ella se había escondido.

¿Desde cuándo estaba ahí?, solo dios sabe.

-Ahí estabas ¿eh?- sonrió la jounnin.

El Hatake ni siquiera las miró, estaba muy interesado en las letras del libro como para prestarles atención.

-Pero… ¿y sempai?- preguntó la chunnin.

-Hum…- se alzó de hombros sin despegar su ojo del libro –se fue desde hace tiempo, ya llegará, no te preocupes-

Sakura 2 bufó y la 1 suspiró, ese hombre, tanto el anbu como el sensei, era insufrible.

-¿Qué hacemos?- cuestionó la mediana al no encontrar mucho en que entretenerse.

-No sé-

-Bue…si están tan aburridas- dijo desde el árbol -¿por qué no ponen a secar eso?- y sin dejar el Icha Icha, cosa que era más molesta que la orden en sí, señaló sus pobres y mojadas prendas.

-No somos sus sirvientas, sensei- reclamó.

-No digo que lo sean, aunque se verían bien con el uniforme-

-¡Arg!-

Kakashi logró atrapar el kunai con sus dedos con tanta facilidad que la kunoichi resopló.

-Pero, sería bueno que cuando juegan midan las consecuencias, ¿no?-

Ambas kunoichis pestañaron ya sin rastros de la indignación pintada en sus entrecejos juntos.

Y examinaron el lugar.

Kakashi tenía razón, en sus juegos, primero con lo de mojarse habían logrado empapar las ropas de los Hatakes (que solo dios sabe que si eran bastantes astutos y rápidos como para adelantarse a un enemigo ¿por qué no tomar su ropa y evitar que pasara eso?), además de que con su juego "inocente" de pelota cuando ésta revotaba en el suelo o donde fuera creaba ciertos destrozos, como ramas rotas, hoyos en la tierra, cortezas hundidas, rocas quebradas, huecos sin pasto, flores quebradas, entre muchos otros, prueba de que estaban tan concentradas en su partido que ni cuenta se daban de que causaban semejante desastre y ponían cierta fuerza en sus golpes.

Definitivamente era un milagro que la pelota no se destrozara antes, Sakura chan era buena con los jutsus de ese tipo.

Fue así como Kakashi Hatake logró hacer que Sakura Haruno, tanto la 1 como la 2, tendieran sus ropas dejándolas secar con el sol sin el menor reclamo.

Era un ninja astuto.

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Sakura chan no pudo evitar sonrojarse al sentir como Kakashi kun de nuevo la tomaba de la mano para regresar al lago.

Su sonrojo fue un gran problema con el que se enfrentó y que finalmente no pudo lograr vencer. Su rubor solo desapareció poco después de que la soltara, justo unos metros lejos de la cascada, donde no era necesario aplicar chakra contra el agua.

Y era algo que la incomodaba y hasta cierto punto hacia enojar.

Se sentía nerviosa, nerviosa y vulnerable al lado de Kakashi kun, aún podía sentir su cálida y reconfortante mano sobre la suya, ¿él sentiría lo mismo que ella?

Fue en ese momento que lo miró de soslayo.

Estaba sentado a su costado, de nuevo en esa roca frente a la enorme cascada, absorto en su contemplación del agua. Era como si recordará algo, algo agradable a juzgar de que sus cejas grises no estaban juntas, sino relajadas.

¿Qué pensaría, qué recordaría?

¿Por qué su sensei siempre era tan intrigante y misterioso?, porque lo era, aún siendo sólo un niño de su edad que se sienta a su costado.

-"…¿alguna vez te has preguntado por qué es así, por qué entrena tanto, ó por qué usa esa máscara?..ó ¿alguna vez te has preguntado por qué tiene esa cicatriz?, o ¿cómo fue que obtuvo el sharingan…ó ¿por qué el trabajo en equipo es tan importante para Kakashi sensei?..."-

De nuevo esas preguntas rondando su cabeza, suspiró, quizás nunca sería capaz de conocer a ciencia cierta sus respuestas, quizás nunca sería siquiera capaz de preguntarlas.

-"…o por qué usa esa máscara?"-

Suspiró de nuevo.

-¿Qué pasa?-

Sakura pestañó y le miró directamente, seguía igual de interesado en el agua cayendo que francamente dudó si le preguntó o no.

-Hum…ya veo- dejó en un susurro al no tener respuesta.

-No, no es eso- aclaró con rapidez –es…es, es solo que…- se removió nerviosa –¿de verdad quieres saber?-

-Hum…- se alzó de hombros.

-Es que yo…yo me preguntaba algo…- espero que él dijera "¿qué?" pero nunca llegó –yo…yo me preguntaba porque usan máscaras- dijo al fin atropelladamente y mirándolo de soslayo.

Kakashi siguió impasible, sin mirarla, contemplando solo el caer del agua.

-Los anbu usan máscaras porque es una regla, ellos…-

-¡No ellos!- gritó un poco alterada, su sensei siempre salía con cada cosa – ¡no me refiero a los anbus!- corrigió, Kakashi siguió sin mirarla, pero levantó una ceja –yo…yo me refiero a ustedes, a Kakashi sensei, al porque usan máscara- bajó la cabeza, como si sintiera pena por preguntar.

Y esperó, esperó la respuesta.

Silencio.

Él no hablaba, ni siquiera la miraba, seguía mirando la cascada, como si ahí existiera la respuesta a la pregunta de Sakura.

La niña suspiró, sabía que no debía preguntar cosas como esas, ¡ella y sus imprudencias!, abrió la boca para disculparse, pero su voz no salió, Kakashi kun comenzó a hablar.

-Por varias cosas, en un inicio, siendo muy pequeño- dijo con una leve sonrisa detrás de su máscara, Haruno abrió los ojos sorprendida, en realidad no esperaba que le contestara –sólo fue porque escuche que los antiguos ninjas las usaban para cuidar su identidad- suspiró sin dejar de ver el agua –eso pensé, pero, después me di cuenta que no sólo era por eso…-

Sakura asintió más que interesada en sus palabras, ya ni siquiera le importaba que él le hablara sin verla a los ojos, como el resto de las personas. Kakashi kun pareció relajar sus facciones, hasta parecía sonreír.

-¿Has escuchado hablar del colmillo blanco de Konoha?-

-Hum…- buscó en sus recuerdos-hum…no, creo que no-

-Eso pensé- sonrió.

-¿Por qué?-

-Era mi padre- sus ojos verdes se abrieron con sorpresa –mi padre, Sakumo Hatake, era conocido como el Colmillo Blanco de Konoha, en su tiempo fue un gran ninja, respetado, admirado, fuerte, un héroe-

Haruno pestañó no sabía nada de eso, ni siquiera sabía el nombre del padre de su sensei, mucho menos que éste fuera un héroe de la aldea.

-Después me di cuenta de que no solo era por eso- retomó su viejo dialogo –me di cuenta de que también usaba mi mascara porque quería ser como él- bajo la cara mirando el agua, sonrió cerrando sus ojos –era extraño, todo mundo decía que me parecía a él, pero, yo quería ser como él, pero también no sólo ser visto como su hijo, me sentía orgulloso de ser su hijo y de que me dijeran que era igual a él, yo quería ser el hijo de Sakumo Hatake, pero no sólo ser visto como eso- pausó y arrojó una pequeña piedra al lago, mirando las ondas expandiéndose –no sé, supongo que es un poco complicado explicarlo-

Sakura negó con la cabeza –querías ser como él, pero no ser su sombra-

-Sí, algo así, supongo- levantó el semblante, retomando su vista en la cascada –mi padre fue un héroe, pero no suelen hablar de él ni en la academia ni en ningún otro lado –Haruno junto el entrecejo, sin comprender –murió como un traidor-

Kakashi dejó de hablar ahora con algo parecido a una mueca de enojo reflejada en su ojo negro, Sakura no sabía que decir.

-En una misión importante interpuso la vida de sus compañeros por el éxito de la misión, eso acarreó problemas a la aldea –pausó- un ninja siempre debe seguir las reglas, un shinobi que no las sigue es escoria-

Sakura no dijo nada, no sabía que decir, era algo delicado, quizás no debía haber preguntado.

-"…pero a veces saber también duele..."-

-Mi padre murió sin honor, sin orgullo, como un traidor-

-Yo…lo siento, no quise-

-En ese entonces yo no lo entendí, - la interrumpió –fue en ese momento cuando usé mi máscara para otro propósito, ya no quería ser como mi padre, no quería que me dijeran que me parecía a él, no quería que me señalaran como el hijo de un traidor… y creo que llegué hasta a odiarlo- Sakura abrió los ojos sorprendida.

La pelirosa suspiró recordando las palabras y miradas de sus yo mayores al tocar esos temas.

-"…pero a veces saber también duele..."-

-Pero…- la voz de Kakashi la sacó de sus pensamientos –aprendí a perdonarlo, quizás no comprendí del todo sus acciones o porque terminó con su vida de esa forma…-

-¿De esa forma?-

-Pero…mi amigo me enseñó una importante lección que me ayudó a comprender un poco, "aquellos shinobis que no siguen las reglas son escoria, pero, aquellos que abandonan a sus amigos son peor que escoria"-

-"Yo no creo que tu padre fuera un traidor, él es un héroe, si tu no lo ves así…"-

Ante su sorpresa Kakashi kun sonrió tocándose el parpado de su ojo sharingan.

-Fue algo duro de entender y el precio fue muy caro, pero, esa frase me ha enseñado y ayudado a seguir- sonrió.

-"…¿alguna vez te has preguntado por qué es así, por qué entrena tanto, ó por qué usa esa máscara?..ó ¿alguna vez te has preguntado por qué tiene esa cicatriz?, o ¿cómo fue que obtuvo el sharingan…ó ¿por qué el trabajo en equipo es tan importante para Kakashi sensei?..."-

-He cometido muchos errores, pero, quiero mejorar por ellos, a partir de ese día uso mi máscara por otro propósito, ahora es por ellos, como respeto, creo que nunca lograré ser digno de que ellos…me enseñaran tanto-

Sakura suspiró, Kakashi kun le había contado mucho, Kakashi kun le tenía la suficiente confianza de hablar de "eso" con ella, siendo una persona tan callada, cerrada, misteriosa e intrigante que le hablara sobre eso significaba mucho.

Mucho para ella.

No sólo el conocer uno de los tantos misterios que lo rondaban, sino también el hecho de que él le tuviera tanta confianza y se lo contara.

Ya no haría tantos planes para conocer su rostro, ¡claro que se moría por verlo!, pero, lo dejaría a la suerte y al tiempo, después de todo Sakura san ya lo conocía, algún día ella sabría cómo era su rostro tras la máscara.

Y sonrió.

-No creo que ellos piensen eso-

Por primera vez Kakashi kun la miró, Sakura le sonrió con sinceridad, con un brillo en sus ojos verdes.

-Yo creo que ellos están muy orgullosos de ti- Kakashi pestañó y Sakura le sonrió de nuevo y asintió –si, lo están, estoy segura, de ti Kakashi kun, de Kakashi sempai y de Kakashi sensei – el viento agitó sus cabellos –tu siempre serás una gran persona, te convertirás en un gran hombre.., en mi sensei- sonrió con orgullo –yo…- bajó la vista –yo estoy muy contenta de que sea así- y le miró de nuevo, sonriendo con ternura y el ligero rubor tímido de siempre.

Kakashi kun la observó con detenimiento, escuchando sus palabras y mirando sus gestos, ella decía la verdad.

Y solo pudo sonreír y asentir.

Sakura no borró su sonrisa al ver como él de nuevo miraba con atención la cascada, ni tampoco se sintió decepcionada de que no le dijera "yo también estoy orgulloso de ti y estoy feliz de ser tu sensei", porque si bien le hubiera gustado escucharlo, no era necesario, pues comprendió con esa sonrisa y esa mirada que en realidad él así lo pensaba.

Siguieron otro tanto mirando y escuchando como el agua caía.

Se encontraba feliz, sumamente feliz, Kakashi kun le había enseñado tantas cosas.

Kakashi kun era su amigo.

Sinceramente nunca creyó que su sensei podría convertirse en uno de sus mejores amigos.

Pero lo era, y ella estaba contenta de ser considerada también su amiga, porque aunque no lo dijera, ella sabía que en realidad él así lo pensaba.

Porque su sensei en ocasiones no necesitaba de las palabras para darse a entender, y esta ocasión era una de esas.

Pero, a pesar de tanta dicha y de lo hermoso, tranquilo y espectacular del paisaje había algo que logró borrar su sonrisa y convertirla en solo una línea triste.

¿Y si Kakashi sensei tenía razón?, ¿y si ella, y ellos, olvidaban todo?, ella no quería.

No quería olvidar todo esto.

No quería despedirse de ellos.

No quería olvidar a sus yo mayores, que ahora eran sus amigas y ejemplos a seguir, que la hacían sentir orgullosa y esperanzada, no quería olvidarse de Kakashi sempai, no quería olvidar a Kakashi kun.

-No quiero olvidar-

Suspiró y por instinto tomó la mano del niño.

-No quiero…-

Kakashi kun pestañó sorprendido y la miró, su rostro antes sonriente ahora lucía triste, sus ojos brillantes y felices ahora indicaban que hacía un esfuerzo terrible por retener las lágrimas.

¿Qué le pasaba?, ni siquiera parecía darse cuenta de que le tomaba de la mano.

-Kakashi kun- lo llamó calmadamente, encarándolo, él asintió –¿qué crees que pasará cuando lleguemos a Caradhras? –

-Hum…- suspiró –no lo sé, pero, de alguna manera creo que todo se resolverá-

-Si- bajó el semblante –yo también creo eso-

Kakashi ladeó la cabeza –pensé que querías regresar-

-Sí, claro que si- afirmó mirándolo –pero…- se mordió el labio inferior –yo…yo no quiero…- pausó y con sus ojos verdes, grandes y temblorosos habló –si Kakashi sensei tiene razón…yo no quiero, yo no quiero olvidarlos, no quiero-

Dejó de hablar, estaba segura de que si seguía lloraría y no quería arruinar el momento con sus lágrimas.

Kakashi kun sonrió, apretando su mano, fue sólo en ese momento cuando se dio cuenta de que estaban tomados de la mano.

-Yo tampoco- dijo con seriedad.

Una pequeña lágrima se escurrió de los ojos verdes de Sakura pero la limpió rápidamente con su mano libre.

-No quiero olvidar que Sakura chan es mi amiga, no quiero olvidarla-

Sakura abrió los ojos como plato, ¡Kakashi kun por fin lo admitía!, por fin admitía que era su amiga.

Unas terribles ganas de abrazarlo la asaltaron de pronto, pero no lo hizo.

-Pero, aunque eso pase, Sakura chan siempre será mi amiga, además, ya me las arreglaré para estar ahí, seré tu sensei y te haré sufrir mucho, ya verás, llegaré tarde siempre y te pediré ejercicios que no podrás hacer- sonrió.

Sakura sonrió y arqueó sus cejas en señal de protesta.

-Yo siempre estaré cerca de Sakura chan-

Un tibio sonrojó cubrió sus mejillas al escucharlo, pero no dijo nada y asintió.

Aunque deseara decir algo no podía, un nudo en la garganta se lo impedía. Después de un tiempo que logró reponerse sonrió y lo miró, él seguía con su mano entre la suya.

-¿Sakura chan?- preguntó con tono irónico, Kakashi kun asintió sin encontrar tantos motivos como para reír pero la sonrisa de la gennin se hizo más divertida -no me digas que tenía razón… – entrecerró los ojos y sonrió, el pequeño junto las cejas contrariado – que te gusto- lo retó con esa sonrisa extraña en su rostro.

Kakashi kun pestañó sorprendido, si, lo tomó por sorpresa, un tibio rubor cubrió sus mejillas, pero no se daría por vencido tan fácilmente.

Una sonrisa extraña adornó sus labios.

-Pues…- se acercó a ella, muy muy cerca, Sakura no se esperaba eso, su corazón comenzó a latir acelerado, estaba nerviosa, más si le hablaba y la miraba así –…puede ser-

Definitivamente el sonrojo en la cara de la niña valía la pena, sus ojos abiertos sorprendidos y apenados lo hicieron sonreír.

Se acercó más y Sakura se sintió acorralada, nerviosa, indefensa, no supo qué hacer y sólo cerró los ojos.

Kakashi se detuvo y sonrió. Lo último que la pelirosa esperaba sería eso.

Kakashi kun soltó su mano y tomándola de los hombros la arrojó con fuerzas al agua.

-¡AH!-

El agua fría y el vértigo, así como el doloroso golpe contra el agua, la hicieron despertar, abrir los ojos.

Salió a la superficie como pudo, cual gato lanzando al río, tosiendo y escupiendo agua. Cuando logró calmarse un poco miró a Kakashi kun en la roca, parado mirándola con esa sonrisa en su ojo cerrado.

-¡TU…cof, cof..MALDITO ENANO..cof, cof!-

Hatake rió con ganas, se veía tan graciosa con esa cara de asesina.

-¡NO TE RÍAS, IDIOTA!-

Quiso tomarle una pierna y golpearlo, pero fue muy rápido y saltó de la roca, colocándose frente de ella, parado en el agua, aún riéndose, aún burlándose de ella.

-¿Qué esperabas?- le dijo de pronto -¿un beso?-

Esa pregunta hizo que Sakura detuviera el golpe que estaba por darle, se sonrojó.

-¡Arg!- golpeó el agua –¡claro que no!- apuñó sus manos e infló sus mejillas -¿quién querría un beso de un enano como tú?-

Kakashi se alzó de hombros, sin mostrarse afectado ni lo más mínimo por su comentario.

-Pues tú parecías interesada-

-¡¿Yo?, -exclamó molesta, pero un brillo en sus ojos apareció de pronto y una sonrisa misteriosa adornó sus labios -claro que no- dijo con tranquilidad.

Y, ante la mirada sorprendida de Hatake, Sakura recuperó su tranquilidad y le pasó por un costado nadando, tranquila, ya sin esas ganas de matarlo, unos pocos metros después se detuvo y giró la cabeza mirándolo con una sonrisa traviesa y unos ojos verdes muy seguros haciéndolo sentir nervioso

-Pero no importa- sonrió –sabes, deberías arrepentirte, no habrá más, -negó con la cabeza y se alzó de hombros- perdiste la oportunidad de tu vida al no besarme- y nadó sonriendo con autosuficiencia al ver la cara más que sorprendida del niño.

Aún moría por golpearlo, cierto, pero Kakashi sensei, sempai y él mismo, le habían enseñado (a la mala por cierto) que había otras formas de vengarse y esta era una de ellas, y la verdad se sentía muy bien.

Kakashi kun estaba más que desconcertado por las palabras de Sakura, ¿qué significaban?, ¿realmente admitía que si quería que la besar?, peor aún ¿realmente nunca tendría otra oportunidad de hacerlo?

Sonrió.

Sakura era una gran alumna, aprendía con facilidad las cosas, incluso la manera de devolver las bromas.

-¡Hey!- le gritó la niña, atrayendo de nuevo su atención –¡mira!- señaló una gran roca –¡apuesto que tampoco en eso eres bueno!-

-¿Tampoco en eso?- pensó.

Entonces la chica volvió a sonreír –¡vamos, te mostraré como debe ser un clavado!-

Y nadó hacia la gran roca. Kakashi sólo la miró partir.

Definitivamente Sakura lo sorprendió y de nuevo lo hizo sonreír por varias razones.

No sólo aprendía con rapidez y le gastaba la broma, además también le perdonó rápido y no lo golpeó, al contrario, lo invitó a jugar.

Y con todo eso se dio cuenta de otras tantas cosas.

Como que él le haría saber que estaba equivocada, porque él no sólo era muy buen clavadista (se lo demostraría en unos momentos), sino también estaba seguro de que no besaría tan mal, y estaba seguro que se lo aclararía quizás no hoy, pero si algún día.

Porque también estaba seguro de que también en eso se equivocaba, porque estaba seguro que esa no sería su única oportunidad.

Se sumergió en el agua y la siguió.

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Saludos desde Sinaloa, México

Hola, chicos y chicas que quieren matarme….

No, no lo hagan, no por favor, esto…ni me lancen tomates, aunque bueno, prefiero eso a los intentos de asesinato, por lo menos con los tomates hago ensalada (hum…rica ensalada n.n)

Si, chicos y chicas, sé que me pasé de mala al no ponerles lo del beso de Kakashi sempai y Sakura ni qué pasará y hará Kakashi sensei, sí tampoco se me ha olvidado que se los dije en el cap anterior, pero, créanme que no fue por simple maldad o ganas de tenerlos a la expectativa, no.

En serio que no, en realidad ya empecé a redactar esa parte (que por cierto se me complicó mucho darme tiempo), solo que ésta me quedo más larguita y la dividí en dos, ¡es que no pude evitarlo!, cuando empecé con la parte de Kakashi kun y Sakurita simplemente no pude evitarlo n.n, ¡es que esos dos me roban el corazón!, ¡mi Kakashi kun es tan tan lindo!, tanto que siempre me emocionó de más y me extiendo.

En realidad no sé porque usa máscara, creo que en realidad sólo fue que Kishimoto siguió esa tradición de que los ninjas cubren su rostro y lo usó en Kakashi pero no con el resto porque era raro que todos los personajes lo usaran, algo así, pero bueno, creo que no era tan complicado como lo puse, pero quise poner esa versión.

En fin, espero y el cap. fuera bueno, y les gustara, para que les quede ese sabor bueno en la boca con Kakashi kun y Sakurita. Ahora si les diré con certeza que el próximo cap si saldrán los otros personajes que tanto los intrigan U.u.

Me imagino que dirán que la escena de Tsunade era innecesaria y me la pude ahorrar y poner en otro cap., sinceramente eso también pensé, pero hablar ya era hora para hablar sobre la aldea, era necesario, además si quitaba esa parte por poner la de sempai de todas formas no me iba a dar el suficiente espacio para ponerlo con quiero, así que preferí dejarla y ahondar más de sempai en el próximo cap.

Pasando a los comentarios:

K2008sempai: Dios!, lo haces en el pasillo de la escuela O.ó, con tus amigas y los profes pasando! (ataque), ah, ah, ya leí bien jejeje, (suspira), te refieres a tirar la flojera, jajaja n.n!, eh, no te preocupes nunca pensaría nada raro….o.o….jajajajaja, gracias por tus comentarios que siempre me hacen reír chica…gracias, y no me mates por no poner a nuestro anbu XD.

Neko black: Hola, gracias por los buenos deseos, ya estoy mejor n.n, esto…me da un poco de pena, jajaja, pero qué bueno que eres seguidor (a) del fic, jejeje, gracias.

¡Ah!, estoy feliz porque 1 2 3 ya superó los 200 reviews, gracias!. Por hoy es todo, gracias por su paciencia, gracias, gracias.

Hasta pronto.