Disclaimer: Todos los personajes son propiedad de Stephenie Meyer, la historia es mía.

Bella POV

Ocupé mi asiento al entrar al salón. Rose estaba retrasaba, seguro se había encontrado a Emmett de camino. Entro justo detrás del profesor. Esta era la case que mas odiaba: matemáticas; jamás entendería los números. Era brillante en las demás materias, excepto esa.

-Buenos días clase

-Buenos días – respondimos todos con desgano.

-Hoy les daré los resultados de sus exámenes.

Fue nombrando a cada alumno. Cuando escuche mi nombre, me dirigí al escritorio sumamente nerviosa.

-Aquí tiene señorita Swan. La próxima vez, estudie, por favor.

Eso significaba que…

-Cinco otra vez.

-Auch. Lo siento Bella ¿Que harás esta vez? – pregunto Rosalie.

-No lo se. Creo que hablare con el señor Ross para ver si puedo hacer un trabajo para obtener puntos extras. Supongo que a ti te fue bien

-Un nueve – dijo Rosalie con una sonrisa arrogante.

-¿Tu? – No pude soportar la risa. Solté una carcajada tan fuerte, que el profesor me miro de mala manera. Conseguir puntos extra seguro sería más que complicado.

-No te burles Bella. Tuve suerte de que me tocara sentarme justo detrás de Kris, le copie casi la mitad del examen.

-¿Kris? ¿La nerd que nunca se peina?

-Exacto

-De verdad tuviste suerte. Yo soy demasiado cobarde para eso.

La clase termino sin acontecimientos relevantes. Cuando se hubo vaciado el salón, me acerque al escritorio para hablar con el profesor.

-Disculpe señor. Quisiera saber si puedo hacer algo para obtener puntos extras. No quisiera reprobar su materia.

-Lamentablemente, señorita Swan, no puedo ayudarle con eso. Tal vez si pusiera mas atención en mis clases, y pasara menos tiempo riéndose con la señorita Hale, podría subir sus notas.

-¡Pero yo de verdad estudie! Es solo que… mi cerebro no entiende tantas formulas y procedimientos complicados.

-Si pone atención, lograra entender. Si no entiende, es por que no esta usando el cerebro. – en ese momento deseé que se cayera en las escaleras al salir y rodara dos pisos.

-Sin embargo, hay algo que podría hacer por usted. Conseguirle un tutor. La próxima clase, yo le asignare a uno de mis mejores alumnos para que le ayude ¿Le parece?

-De acuerdo, muchas gracias profesor.

Ok ya no estaba tan enfadada, pero aun así, al pasar junto a el en las escaleras, pensé aventarlo, solo sería un pequeño empujón, y no había mas testigos en el pasillo. Debía tener cuidado para que no se percatara de mi presencia. Me impulse y me aproxime a el... pero alguien me cogió por el brazo.

-¡Bella! ¿Que crees que haces? – murmuro Rosalie con preocupación.

-Tonta, por que me detuviste, hubiera sido una caída perfecta. Y no podría darnos clase el resto del semestre.

-Ay Bella, estas loca ¿Cómo se te ocurre?

-Acéptalo, sería genial – Rosalie se quedo pensativa un momento y de repente se echo a reír. – Y yo soy la loca

-Ok, tienes razón, hubiera sido genial, pero la próxima vez déjame hacerlo a mi, a ti ya te tiene detectada.

-Hecho.

La tarde pasó rápidamente. Obviamente, no pude resolver la tarea de matemáticas. Mañana se la pediría prestada a Vane o Camilla, las nerds del salón, bueno, las que eran amables, porque Nikki y Kris jamás me pasarían una sola operación. Rogué por que no me pusieran a ninguna de ellas como tutora, las odiaba a las cuatro, en especial desde que Nikki me pego en la cara con su larga trenza y no solo eso, en otra ocasión me había tirado su tremenda mochila en el pie. Me empezó a parecer que eso de recibir ayuda no sería una buena idea, pero era mi única opción.

Al día siguiente, llegue muy puntual a la clase del señor Ross. Como siempre, no entendí nada. Al finalizar la clase me quede dentro del salón. Solo quedaba otro alumno, el hermano de Alice. Me acerque al escritorio del profesor.

-Bien señorita Swan, le presento a Edward Cullen, uno de mis alumnos más brillantes.

-¿Que? ¿Esto es una broma, verdad Edward? Tú eres un completo idiota.

-Señorita ¿Cómo se atreve? Usted quería alguien que le ayudara ¿no? Pues ahora aprovéchelo y no lo insulte. – dijo con tono gruñón y salió del salón.

-Entonces que, ¿quieres que te ayude o no?

-¿Tu? ¿Es en serio? Creí que no te interesaba la escuela, solo tu estúpido equipo de Básquet.

-Ya lo vez, tengo mis secretos.

-¿Cómo es que eres un genio en Matemáticas?

-Un talento natural. – Se encogió de hombros.

-Ok. Supongo que… eres mi única opción

-Solo te quiero pedir que esto quede entre nosotros. No quiero que todos mis amigos se enteren de esto.

-Esta bien, tu secreto esta a salvo. Pero a cambio, tú tampoco le dirás a nadie que estoy tomando clases contigo ¿ok?

-Claro. Entonces, te espero hoy en mi casa. ¿Te parece bien a las seis?

-Si ¿Pero no estarán Emmett y Alice ahí?

-No. Van a ir al cine esta tarde. Creí que tú también irías.

-¡Cierto! ¡El cine! No importa, les pondré una excusa, nos vemos en la tarde

Salí del salón y llegué a la cafetería. Tendría que mentirles a mis amigas.

-Chicas, acabo de recordar que hoy irán a mi casa Jacob y Billy de visita. Es el primer partido de los Mariners. No podré ir al cine con ustedes, lo siento.

-No te preocupes.

Las clases terminaron y yo regresé a mi casa.

Bueno, aquí esta el primer capitulo de esta historia, espero que les guste y si no, pues díganme que esta mal para poder mejorarlo.

Ahora si creo que ya se entiende por que en el anterior no se veían los guiones y la verdad no se entendía nada, solo mi niña le entendió por que ya sabía de que se trataba.

Ah, y una cosa mas cualquier parecido con la realidad es mera coincidencia XD

Besos.