SOY TU CABALLERO


Capítulo 10

Cuatro meses después de su boda con Neji, su ninja misterioso, Hinata había estado más ocupada que nunca.

Le habían otorgado el titulo de Líder de la familia Hyuuga el día después de su matrimonio, y apenas se había puesto al corriente con todas las notificaciones, reportes y papelería que llegó con el puesto.

Su padre se había apresurado en renunciar y darle a ella el control absoluto.

Ahora, durante el cálido mes de Abril, Hinata finalmente encontró el tiempo para salir de la mansión y pasar un tiempo con sus amigos en los campos de entrenamiento.

Hinata estaba inclinada contra el bien trabajado pecho de su esposo mientras este la envolvía en sus brazos. Escuchando las conversaciones alrededor de ella, cerró los ojos disfrutando de la refrescante brisa bajo la sombra de aquel gran árbol bajo el cual se encontraban.

"He estado deseando preguntarte," susurró Neji al oído de su amada, "¿Qué dijo Tsunade-sama sobre tu salud?

En las pasadas semanas, Hinata había estado sintiendo más nauseas y mareos de lo normal y había decidido ver a Tsunade para que le realizara un examen medico.

"Dijo que me informaría más tarde los resultados."

Neji suspiró: no estaba acostumbrado a no saber que hacer cuando Hinata se sentía mal por las mañanas, y no le gustaba.

"Hablando de preguntas," Hinata se giró para verlo, "nunca he tenido la oportunidad de preguntarte."

"¿Sobre?"

Ella sonrió. "Sobre cómo fue que fuiste capaz de hacer aquéllas cosas como el ninja misterioso."

Neji rió, lo que provocó que todos se sentaran alrededor de ellos. "¿De qué hablan?" Preguntó Sakura abrazando sus rodillas con sus brazos.

"Nunca le conté cómo hice lo del `ninja´." Fue el turno de reír de todos los chicos ahí reunidos.

"¿Significa que todos ustedes sabían?" Acuso Ino.

"Bueno, ellos obviamente tuvieron que saber sobre su plan: ¿De qué otro modo hubieran formado parte de la actuación del `ninja´?" Señaló TenTen como un hecho. Ino bufó.

"Así que," Hinata retomó la conversación, "¿Responderás mis preguntas?"

Neji le sonrió. "Por supuesto."

"¿Por qué te convertiste en `él´?"

Neji pensó la respuesta. "Se me ocurrió en aquél primer día, ¿recuerdas cuándo te pregunté qué harías si yo no estuviera?" La chica asintió. "Bueno, basado en tu respuesta, decidí que necesitaba ayudarte a ganar más confianza. Pero no podía hacerlo por mi mismo, puesto que te volverías más dependiente de mi, por lo que creé al `ninja sin nombre´ para que se volviera tu apoyo."

La Hyuuga pensó para si. "Eso explica la primera vez, pero ¿Qué hay de las demás?"

Su compañero suspiró de nuevo. "La segunda visita del ninja, fue después de que el consejo anunciara que tenías que casarte, ¿cierto? Luego de la reunión fue a ver tu padre, quién parecía tan molesto por el compromiso como yo lo estaba, y le conté sobre la persona que había creado. Ideamos que aparecería ante ti una vez por cada chico con él que pudieses tener deseos de casarte."

Neji tomó aire para continuar con la historia. "Fue decidido que, una vez que descubriéramos al hombre que amabas, Hiashi-sama haría todo lo posible por forzar al consejo a aceptar su decisión."

"¿Y ese fue el plan del que me contaste, cierto?"

"Si"

"No te atrevas a dejarnos fuera de esto, Neji. ¡También hicimos nuestro trabajo!" Se quejó Naruto, apoyándose sobre sus brazos mientras se recostaba sobre su estomago.

Hinata parpadeó girándose hacia el grupo de chicos. "Es verdad, fue muy considerado de su parte el ayudarme, pero ¿Por qué?"

Kiba sonrió abiertamente mientras acariciaba las orejas de Akamaru. "Cuando Neji nos contó sobre la posición en la que estabas, todos aceptamos participar con tal de ayudarte."

"Pero, ¿y si los hubieran forzado a casarse conmigo?"

"Hubiéramos ayudado de cualquier modo posible, sin importar qué, Hina-chan." Le contestó sonriente Naruto.

"¡¿Y quién no tendría sentimiento alguno hacia ti, Hinata-chan, cuando desbordas juventud?" Gritó Lee, abrazándola y pretendiendo besarla.

Hinata se sonrojó violentamente mientras Neji gruñía amenazante. El grupo entero rió ante la imagen.

"En realidad, al único que tuvimos que convencer fue a ese Sasuke-teme." Señaló Naruto. Apuntando la vista hacia la solitaria figura que intentaba resguardarse entre las sombras.

"Tienes razón," dijo Sakura dándole la razón, "No puedo imaginar a Sasuke-kun dispuesto a hacer algo como eso."

Todos los chicos compartieron una mirada. "Bueno… se puede decir que lo forzamos a hacerlo." Confesaron sin pena.

Hinata suspiró apenada. "Lo siento, Sasuke-san, por ponerlo en una situación como esa."

Sasuke dejó escapar lo que pareció ser una discreta sonrisa. "Pero, fue realmente fácil convencerlo una vez que supimos su punto débil," dijo Naruto para provocarlo, lo que llamó la atención de las chicas.

"¿Qué hicieron?"

El Uzumaki sonrió con visible maldad. "¿Ya saben que Gaara tenía ese oso de felpa desde que era niño, cierto?" ellas asintieron. "Bueno, amenazamos con decirle a toda la aldea que el tenía un-" Y un kunai que pasó rozándole la cara el rubio y fue a clavarse en el tronco de un árbol cercano, le impidió terminar.

"Una palabra más," amenazó Sasuke, sacando de su bolso otro kunai, " y perderás una parte de tu cuerpo muy preciada."

Con los ojos abiertos como platos, Naruto tragó pesado. Sumisamente agachó la cabeza y vio a Sasuke guardar sus armas.

"¡Sasuke duerme con un pato de peluche todas las noches!"

Las chicas estallaron en risas viendo a Sasuke seguir a Naruto por todo el claro. Hinata fue la primera en controlarse. "Bi-bien. ¿Qué hay de las flores?" Al mismo tiempo Neji trataba de controlar su risa, mientras paseaba su vista sobre el par de ninjas que seguían su pelea.

"Las elegí basado en su significado. Y el lugar en el que más te gustaría estar."

"¿Las frases?"

"Creadas basándome en lo que necesitabas escuchar en esos momentos."

Mientras la vista de los demás estaba sobre el dúo que corría por el campo, Hinata se acercó más a Neji. "Y… ¿Hace cuanto que tenías sentimientos por mi?"

Neji no pudo conservar la sonrisa en su rostro. "Una vez que regrese de la misión para traer de vuelta al Uchiha, empecé a notar cuan importante era todo en mi vida. Especialmente tu." Él también se acercó a ella. "Mis sentimientos actuales comenzaron cuando tuviste el valor para pedirme que te entrenara personalmente, cuando claramente lo único que deseabas en esos momentos era correr."

Sus frentes se tocaron suavemente, la mirada clavada en los ojos del otro. Sus labios separados por apenas unos milímetros, dispuestos a borrar esa distancia cuando unos pasos los interrumpieron.

Todos se detuvieron a observar al actual Hokage. Se mantuvieron en silencio mientras ella se acercaba a ellos y tomaba aliento.

"Tsunade-sama, ¿Pasa algo?" Los músculos de Sakura se tensaron, esperando por las órdenes de su maestra. La Hokage negó con la cabeza y sus ojos se pasearon entre el grupo.

Los detuvo sobre Hinata.

"Hinata Hyuuga, tengo los resultados de tu examen medico." Neji abrazó aun más fuerte a su esposa. "Tsunade-sama, si eso es todo lo que necesitaba, podría haber ido yo a recogerlos." Contestó Hinata.

Tsunade sonrió. "Si, pero creo que no deberías esforzarte mucho por un tiempo." Los ojos de Hinata se abrieron en sorpresa.

"¿Tan serio es?"

El silencio era tenso, todos esperando por la respuesta de la líder de Konoha. "Bueno… lo es, dependiendo de tu punto de vista." Neji se tensó por la respuesta, preparándose para lo peor: problemas cardiacos, mal funcionamiento de los canales de chacra…

"Hinata y Neji Hyuuga." Ambos la miraron fijamente. Los ojos de Tsunade era impasibles mientras les mantenía la mirada, pero toda tensión desapareció con una sonrisa de alegre excitación. "En siete meses, a partir de hoy, estarán dándole la bienvenida a este mundo, al nuevo miembro del clan Hyuuga."

Les tomó unos pocos segundo entender el significado de aquellas palabras, antes de que todos hablaran a la vez. "Felicitaciones." "¡Increíble, estás embarazada!" "Hombre, seguro que hicieron la tarea, ¿Huh?"

Ambos Hyuugas se encontraban aún en shock, hasta que Hinata hizo el primer movimiento. "Espero que estés listo para convertirte en padre." Neji se mantuvo en silencio antes de responderle con un cálido beso.

***Siete años después***

Hinata se encontraba sentada en el sofá de su sala de descanso, mirando un viejo álbum de fotografías. Sonreía a la vista de las fotografías donde su esposo e hija aparecían jugando juntos, sin notar el indiscreto flash de la cámara.

Unos fuertes brazos la envolvieron por los hombros mientras un beso tomaba lugar sobre su cabeza. "Bienvenido a casa, Neji. ¿Qué tal la reunión con el Hokage?" El aludido se despojo de su mascara Anbu, una mascara vieja con forma de ave, y se sentó junto a su esposa.

"Simple. Naruto me informó de los recientes logros de mi equipo en su misión. ¿Cómo te sientes hoy?"

Hinata rió. "Tu hijo no deja de patear. Parece impaciente por conocer el mundo." Neji acaricio la prominente barriga de ocho meses de embarazo de su esposa y sonrió ante el ligero golpe que recibió en respuesta de su hijo.

De repente, su hija de siente años de edad, Yuki Hyuuga, entro corriendo a la habitación. "Hola." Saludo a sus padres con un beso en la mejilla y se sentó en el piso frente a ellos.

"¿Cómo estuvo la academia hoy, Yuki-chan?"

La niña sonrió tímidamente, "Estuvo bien, Kiroshi fue muy amable conmigo hoy: ¡dijo que soy la niña mas bonita de la clase!"

Kiroshi Uzumaki, el hijo de Naruto y Sakura, era conocido por su obvio apego a la hija de los Hyuuga.

"¿En verdad? Creo que tendré otra platica con ese chico," dijo Neji, planeando recordarle a Kiroshi que su hija solo le pertenece a él.

Por tanto el rostro de Yuki palideció.

"No asustes al pobre niño, Neji. Naruto tiene un puesto más alto que el tuyo," le recordó Hinata a su esposo. "Eso es grandioso, Yuki-chan."

Yuki se relajó al escuchar a su madre. "¡Oh si!" recordando la pregunta que había querido hacerle a sus padres hace mucho. "¿Puedo preguntarles algo?"

"Claro." La alentó Neji.

Yuki tomo aire y preguntó: "¿Como fue que se enamoraron?"

Hinata y Neji se miraron sorprendidos entre si. Al mismo tiempo sonrieron y se giraron hacia su hija. Hinata inició el relato.

"Todo comenzó cuando recibí una flor…"


Mil gracias de nuevo por leer, y gracias infinitas a Neji´struelover por darme la oportunidad de traducir su hermoso trabajo.

Claressa.