SIN MEMORIA

INFIERNO

Desperté sobre mi cama, sintiéndome un poco aturdida, pronto los recuerdos vinieron a mi memoria, los últimos que me dijo el anciano.

"No pude nacer normal, y que mi destino no estuviese dictado por mil profecías"

Me levanto para usar el baño, y lavarme la cara, a ver si por Azar esto pudiera ser un sueño o dicho sea mejor una pesadilla y me despierte tranquilamente junto a mi marido, mis hijos y por sobre todo mi pequeño Byron.

De pronto una idea viene a mi, mi hijo, llevo sin saber de él…..en realidad no sé cuanto tiempo sin saber de él, hace poco que recuperé mi memoria, y no se cuanto tiempo en realidad he estado sin ella, pero si sé, que necesito sentir a mi pequeño.

Alzo el rostro para mirarme en el espejo, observo los cambios, mi piel es un poco mas clara, menos gris, mi cabello ya no es violeta, es más bien de un color lavanda, mis ojos siguen siendo iguales, el mismo color que he visto reflejado tantas veces en los ojos de mi pequeño, Dios, quiero ver a mi hijo.

Cierro mis ojos fuertemente, intentando concentrarme en mi niño, en sus hermosos ojos, en su pelo, su sonrisa y sus abrazos, en el puchero que pone cuando le riño porque ha hecho algo malo con su tío Gar, en todas las cosas que hemos hecho juntos, en el momento en que lo tuve en mis brazos por primera vez.

Sin darme cuenta si quiera, consigo estableces un conexión y lo veo, cuando él me mira, abre sus ojos de par en par, cauteloso dice con voz timida.

"¿Mamá?"

No puedo evitar que una sonrisa enorme aparezca en mi cara y lagrimas aparezcan en mis ojos.

"Byron"

"MAMA, MAMA, MAMA, MAMA, MAMA"

Y mientras no deja de gritar, corre hacia mi, saltando en mis brazos, cayendo al suelo en el proceso, una felicidad enorme me llena, estoy completa, él es todo, mi fuerza, mi debilidad, mi todo.

"Estoy aquí pequeño, estoy aquí"

"Mamá, te he echado de menos, intentaba conectar contigo, pero tú no me reconocias mama, no vuelvas a hacerlo nunca, nunca me olvides mas, por favor, y vuelve a casa por favor"

"Byron, escúchame, te pido perdón por no recordarte, jamás quise eso, si hubiera podido lucharlo asi lo hubiera hecho, no te quepa la menor duda, de que no hay en este mundo ni en ninguno que exista, alguien más importante para mi que tú"

Byron sonrió para su madre, y asintió.

Todo de repente comenzó a temblar, la conexión se terminaba, tenia que pedir ayuda, pero solo había alguien quien podría ayudarla.

"Byron, en mi habitación, hay un libro, con tapas blancas y bordes negros dentro de él hay un conjuro, tienes que encontrarlo leerlo, y él te transportará a un lugar, una vez allí pregunta por Gabriel, y dile lo sucedido, dile que Lucifer vendrá por mi culpa"

"Lo haré mamá, te quiero mucho"

Abraza a Raven fuertemente y ella a él.

"Te quiero más que a mi vida, y lucharé por estar junto a ti"

Las paredes blancas comienzan a resquebrajarse, dejando entrever el baño en el que se encontraba, sin más la conexión se rompe, y una onda de dolor le recorre el cuerpo, abre sus ojos y ahí, puede ver al canciller, mirarla con ojos de preocupación, pero sin hacer nada para ayudarla con su dolor.

Cuando este se ha extinguido, la ayuda a incorporarse.

"Por Azar, que ha sido eso"

"Su llegada"

"La llegada de quien"

"Mi rey, su Rey está al llegar, ese dolor es la ruptura de su prisión"

Raven queda boquiabierta, pronto se escuchan gritos de júbilo por todas partes, salen del baño, justo cuando la puerta de la habitación poco a poco se abre, el canciller inmediatamente inca su rodilla, y agacha su cabeza en señal del máximo respeto.

"Mi rey"

Raven, no puede apartar la mirada, delante de él un hombre muy familiar aparece.

"Jason"

"Hola Raven, ¿sorprendida?"

Palabras no puede expresar, solo puede mirarlo y cerrar sus ojos para cuando los abra sea otra persona quien esté ahí.

"Por mucho que lo intentes, será mi persona a quien veas"