Prefacio.

La vida da vueltas de un segundo a otro.

Hacía varios años que no había peligro alguno.

En un mundo donde las leyendas se hacen realidad

¿No se puede vivir en paz?

Mala noche

¿Hija estas bien?... Renesmee…

Estaba envuelta en una nueva pesadilla. Solía tenerlas cada vez que cerraba los ojos, eran tan reales, era insoportable la cantidad de veces que tenía que pasar por ese dolor. Perder todo lo que me importaba en la vida, todas las noches, despertar con lágrimas en los ojos y un grito desesperado. Mi Jacob… ¡Jacob!

Fue cuando abrí los ojos y las lágrimas cayeron por mis mejillas. Vi la imagen borrosa de mi madre.

Se sentó a mi lado... y me abrazó, ella era la única persona capaz de calmarme en situaciones como esta. Yo sabía que ella entendía mi dolor, yo sabia que ella lo había vivido también. Todo está bien Renesmee… -Me susurro al oído., mientras me limpiaba las lágrimas de los ojos.

Mi padre entró por la puerta y se sentó junto a mi madre. Intercambiaron una mirada fugaz, siempre admiré ese amor tan intenso que sentían, cuando se miraban a los ojos era como si miraran adentro de sus almas, como si hubieran esperado toda una eternidad para ese momento. Y así era exactamente como yo me sentía cuando veía a Jake. El era… Mi todo, Yo estaba predestinada a amarlo, aunque nunca me hubiera imaginado con otra persona que no sea él. Era un amor demasiado intenso, y estar tantas horas lejos de él me hacia sentir un vacío en el corazón.

-Debes ir a la escuela Renesmee… Dijo mi padre. El sabía que era lo que yo menos quería en ese momento. ¿Para que tenía que aparentar una vida normal? Yo era sobresaliente en todas las materias. Y sabía más, mucho más que un egresado de la universidad aunque yo apenas aparentaba a una chica de 17 años.

-Pero papá… hoy no es un buen día, digo ya sabes…

-Lo siento hija, Sabes que es lo que tienes que hacer. Y será mejor que te levantes rápido, Jacob acaba de llegar.

Lo mejor de ir a la escuela era que me llevaba él, en su moto. Mi sobre protector padre odiaba ese hecho, Si le llega a pasar algo a mi hija mientras va en tu triciclo te arranco la cabeza… le decía mi padre a Jake. Entre ellos había algo cercano a la ¿amistad?, pero cuando se trataba de 'protegerme' mi padre olvidaba todo eso. Mi mamá siempre me cuenta como era su relación en un comienzo, por lo que de cierto modo agradezco que traten de hacer un esfuerzo para olvidar sus diferencias.

Lo único que quería era ver a Jake, así que me levante, y salí corriendo a su encuentro. Allí estaba él, apoyado en su moto, con esa sonrisa suya que me mataba y me hacía perder la cabeza. Cuando estuve lo suficientemente cerca me puse de puntillas y lo besé, Como el era tan alto y grande, solía levantarme entre sus brazos cuando me besaba. Mi frágil parte humana hacia que mi corazón latiera desbocado, y perdiera el aliento.

-Hola, amor- Me dijo mientras relajaba sus brazos y me dejaba en el suelo suavemente.

-Te eché de menos, como de costumbre. Le dije. Me respondió con otro beso tierno, como diciendo Yo más.

Luego del aburrido día de escuela, me fui a la casa de los Black. Allí solo estaba Billy, mi… suegro, supongo. Es un hombre muy bueno y me agrada mucho su compañía, pero ese día me quedé con Jacob en su habitación. Nos acurrucamos en su cama, y me recosté sobre su pecho cobrizo. Estar con él me hizo acordarme de la horrible pesadilla de la noche. Lo veía a el en forma de lobo pero luego todo se tornaba borroso y lo próximo que veía era a mi Jacob en el suelo… muerto. Se me hizo un nudo en la garganta con solo pensarlo. Al parecer, Jake notó mi incomodidad y me miró un poco confundido. Aguanté las lágrimas.

-¿En que piensas Nessie? Me preguntó con suavidad. Jake era el único que me llamaba Nessie, a mi mamá nunca le agradó ese apodo. Así que mis tíos optaron por no hacerla enfadar más de la cuenta y todos acabaron llamándome simplemente Renesemee. Excepto Jake, claro.

-No es nada, tonterías mías nada más… - Respondí tratando de quitarle peso al asunto. No quería preocupar a Jake, sabía que si le contaba mi pesadilla iba a hacer lo posible para convencer a mi padre y quedarse a mi lado toda la noche. Aunque eso realmente me hubiera agradado, sabía que si lo hacia, él no dormiría nada.

-Nada en lo que pienses es una tontería, vamos dime… ¿Qué te puso así? Me acarició el cabello y luego se aferró más cerca de mí. ¿Qué va mal, amor? Me susurró al oído.

Yo no podía ocultarle cosas a Jake, me era imposible. Y menos cuando me lo preguntaba de esa forma. Me sonrojé. Sabía que estaba mal, pero tenía que contarle… El nudo en la garganta apareció denuevo.

-Pues… Sabes, no he dormido muy bien últimamente. He tenido pesadillas… Supongo que es porque me preocupo más de la cuenta. Es solo que no sé porque. – Ahora me miró con preocupación, creo que más o menos se imaginó lo que había estado soñando.

-Esos sueños… ¿Con que tienen que ver?

Me brotaron lágrimas de forma instantánea con esa pregunta. – Tú… no pude articular la palabra. En ese momento Jake lo comprendió.

-Nessie, todo está bien, no te preocupes… Yo estoy aquí.- Me dio un beso un la frente y luego me limpio las lagrimas. Él estaba allí, conmigo, y eso jamás iba a cambiar.