Hola a todas… bueno, la verdad es que debo confesar que me tome un largo tiempo en el que muchas cosas han sucedido, pero no las entretengo mas, solo quería decirles que las extrañe y estoy feliz de traerles este capitulo tan, pero tan esperado.

NOTA: Sailor Moon y sus personajes pertenecen a su creadora Naoko Takeuchi y únicamente dan vida a los personajes de esta historia.

Gran parte de este capitulo esta escrito en tercera persona, a diferencia de los anteriores ya que quería transmitir con claridad los sentimientos de los personajes.

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REENCUENTRO

AEREOPUERTO INTERNACIONAL DE TOKIO, 13:58 HORAS.

La novia, había robado la atención de los presentes, pues aun con el vestido y el peinado deshecho corría desesperadamente por el lugar, buscando con verdadera agonía a alguien que no lograba encontrar, al escuchar su llanto y sus gritos de dolor muchos sintieron una profunda pena, corría y se movía de un lugar a otro, sin ser consciente de el estado caótico en que se encontraba.

-¡Serena!- la llamo una pelinegra intentando detenerla, mas la rubia continuaba en su búsqueda, alejándose en sentido contrario al de ella, ni siquiera se percato de que un alto y fornido joven de rubia cabellera, quien la había estado observando durante algún tiempo, se encontraba frente a ella y en un movimiento torpe y brusco choca contra el, ella ni se percato y continuo su camino, mas él continuo con la mirada perdida, el joven se giro a verla detenidamente, el ver a esa jovencita ¡casi una niña! Llorar con tal agonía y desesperación le provoco un sentimiento extraño. Finalmente se inclino a levantar su maletín que había dejado caer al chocar contra la novia fugitiva, y fue cuando al fin ella grito con profundo dolor, erizándole la piel, sus amigas la rodearon y cuando se disponía a alejarse de ahí, la rubia se desmayo ante a mirada atónita de los presentes.

-¡Serena!- dijo la voz angustiada de una hermosa chica de cabellos cenizo, que paso cual ráfaga junto a el para luego evitar la fatal caída. El se angustio y se acerco a ellas.

-¿puedo ayudarles?- atento para apoyar a las mujeres, mas no esperaba recibir un gesto de pocos amigos de la rubia quien secamente respondió.

-¡gracias, pero no necesitamos tu ayuda!

-¡Haruka!- susurro Michiru tomando su mano-¡él solamente quiere ayudar! Los ojos turquesas de la hermosa jovencita parecieron tranquilizar un poco el temperamento de la rubia, quien se dedico a acomodar Serena entre sus brazos.

-¡así es! Disculpen mi falta de educación…pero yo soy medico, me llamo Tamaki Seou.

Las chicas recorrieron de pies a cabeza al joven quien parecía muy apuesto y educado, además de guapo- La castaña de ojos verdes lo observo detenidamente, sintiendo sus mejillas enrojecerse. Se dio cuenta a la perfección de lo delgada y afilada que era su nariz y pareció perder por un momento la noción del tiempo al perderse en sus ojos azul cielo.

-¡es un gusto yo soy Mina…!

-no es momento para presentaciones-interrumpió Haruka molesta tomando a Serena entre sus brazos, poniéndose de pie y llevándola consigo.

-¡pero creo que deberíamos ver si se encuentra en buen estado!- interrumpió Tamaki, tomando su pulso, esta vez sin esperar la reacción de la rubia.-su pulsación es muy lenta, me temo que ha perdido el conocimiento ¡si gustan podemos llevarla al hospital donde trabajo!- buscando la aprobación de todas, mas parecía que todas depositaban su confianza en la alta rubia frente a el, quien con el ceño fruncido y entre dientes respondió.

-¡no necesitamos tu ayuda! ¡Ya te lo dije!-

-¡Haruka!- musito Lita.- ¡yo...Creo que...! Debemos ir o al menos aceptar su ayuda.- la chica ruda no respondió nada y se dio vuelta, todas la siguieron en silencio hasta llega a su automóvil, luego una a una abordaron el auto, quedando Amy y Lita quien no perdiendo la oportunidad, invito al chico a acompañarlos.

-¡vamos! Creo que nos serás de gran ayuda.

* * * * * * S & D * * * * *

En la iglesia, Kenji Tsukino intentaba de todas las maneras posibles evitar el disgusto de la familia Blackmoon, y la vergüenza de la suya propia, sin embargo Malachite era un hombre muy inteligente y sabía perfectamente que no le convenía hacer un escándalo.

-¿pero que significa esto?- pregunto Diamante lleno de vergüenza, coraje, odio y rabia

-les pido que me escuchen... ¡Serena! ¡Serena tiene razones muy fuertes para haber tomado esta decisión!-expreso angustiado- es que yo debí de preverlo- fingiendo preocupación-no crei que ella tomaría esta decisión.

-¿de que se trata?- quiso saber Malachite.

- ¡ella!- buscando algún pretexto que justificara su acción-¡ella se encuentra muy enferma! Y no quería que tú cargaras con ello, es por eso que dijo que merecías a alguien mejor. Hace apenas unos días que descubrimos que se encuentra mal y...

-pero… ¿Por qué no dijo nada?- sabiendo que eso era una vil mentira, pero al menos no lo dejaba mal parado frente a todos lo invitados. –Yo habría podido entender- aprovechándose del asunto.

-pues si pero ya conoces a Serena, no quería ser una carga para ti.- Ikuko, desde su asiento solamente intentaba pasar desapercibida, sintiéndose muy decepcionada de su esposo, cubrió sus lagrimas pues se encontraba preocupada por Serena y no sabia a donde o que locura podría cometer, así que poniéndose de pie y sin decir mas se alejo de ahí a toda prisa.-perdonen a mi esposa ella, se encuentra muy mal con todo esto.

-¡hijo!- susurro su padre intentando tranquilizarlo-¡no hagamos mas grande eso! No nos conviene, ¡es mejor retirarnos!

-Kenji ¡que pena que las cosas no se dieron como se esperaba! ¡No te preocupes! La salud de tu hija es ahora lo primordial ya tendremos tiempo para platicar mejor las cosas- dijo estrechando su mano a modo de despedida.

-de verdad que me siento muy mal con todo esto yo…

-no te preocupes, por ahora lo que importa es la salud de Serena, y créenos que si en algo podemos ayudarte, puedes contar con nosotros- dijo con astucia.- después de todo, Serena es como nuestra hija.- se despidieron.

Diamante sin embargo, dio media vuelta y tragando su orgullo y coraje decidió retirarse. Sus padres hicieron lo mismo y los invitados comprendieron la situación retirándose del lugar.

-no puedo creerlo- dijo Neherenia-¡Serena ha humillado públicamente a mi primo! ¡Diamante esta furioso!

- pues el solo se lo busco-respondió Esmeralda-¡sabia que Serena no tenia ningún interés en el!- un poco feliz con esto puesto que no podía negar que estaba interesado en Diamante y ahora tenia el camino libre para poder conquistarlo.

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En otro lugar.

El joven empresario Kumada Kino, se encontraba sumido en sus pensamientos, recordando la plática que sostuviera con el jovencito insolente de hacia unos días.

-INICIO DEL FLASHBACK-

Nicolas ardía en deseos de romperle la cara al jovencito frente a él, pero como un caballero supo comportarse, la verdad es que los celos lo mataban porque en ese beso, se había comprobado algo que su corazón temían. Escuchaba con atención lo que Zafiro le platicaba todo lo que había sucedido y porque estaba obligada a casarse con el.

-por eso, ¡debes dejarla libre!- decía el pelinegro.- si Rei y tu se casan, ella será muy infeliz.

-¿Qué te hace pensar eso?- respondió herido en su orgullo-¡yo la puedo hacer muy feliz! ¡Le dare todo lo que quiera! ¡lo que me pida!- dijo

-¿y crees que eso es suficiente para ella?. Ella y su padre no tienen una buena relación ¿lo sabias? El se la pasa buscando al mejor postor para su hija, y tal parece que lo ha encontrado, pero …- dijo cerrando los puños- a pesar de tenerla a su lado, su corazón nunca te pertenecerá, porque ella me ama a mi.- Nicolas abrió sus ojos, tenso los músculos del rostro, pero se mantuvo sereno.

-¿y tu…la amas?- pregunto de pronto sorprendiendo al chico

-¡claro que la amo! ¡Estoy dispuesto a lo que sea con tal de verla feliz! Incluso prometí alejarme y…¡dejarla cumplir con su palabra de unirse a ti!- dijo con tristeza dejando a Nicolas sin saber que responder.- ella se casara contigo solo por compromiso ¡entiéndelo! ¿Qué harás cuando descubras en sus ojos una mirada de agradecimiento, cariño, quizá amistad, pero no de amor?

-FIN DEL FLASHBACK-

-No, no puedo dejar a Rei yo ¡el amo! ¡La amo demasiado!- decía jalándose los cabellos desesperadamente.-¡simplemente no puedo alejarme de ella, yo se que ella terminara amándome como yo la amo, Rei será mi esposa.- aseguraba.

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La peli verde había logrado encontrar a Diamante en un sitio al que solían frecuentar, era un bar discreto y elegante.

-sabia que estarías acá- expreso la atractiva chica tomando la silla para sentarse frente a el, el joven ni siquiera se volvió para mirarla, así que ella tomo un cigarrillo y lo encendió.-¡Vamos! ¿No me digas que estabas enamorado de esa estúpida?

-¿que demonios quieres?-pregunto molesto.- ¿Por qué no te vas?

-¡Uyy! Yo solo quiero hacerte un poco de compañía en estos momentos- dijo –para eso somos los amigos ¿o no?-

-¡Maldita Serena! ¡Me las va a pagar todas juntas! – Dijo tomando su copa de un solo golpe-¡te lo juro!

-pues mas te vale ¡porque no le voy a perdonar el que te haga sufrir de esta manera!- susurro tomando su mano para luego mirarlo a la cara fijamente, arqueo una ceja y descaradamente le propuso-¡vamos! ¡Conozco un lugar en donde podemos pasarla mejor! – Sonriendo coquetamente- Diamante, no lo escucho dos veces, y tomo su mano para salir juntos de aquel lugar, mientras que por su mente pensaba en la mejor manera de vengarse de Serena Tsukino.

Casa de la familia Chiba.

La puerta sonaba insistentemente. Dentro de la cocina La hermosa mujer luchaba con la batidora y le pedía a su hija.

-¿Setsuna podrías salir a ver quien es por favor?

-¡si mama! Ya voy- dijo la chica dejando sus cuadernos y libros sobre su cama, presurosa abrió la puerta para encontrarse con una bella señora de ojos oscuros, un poco demacrada pero no por eso dejaba de ser elegante, una limosina se encontraba frente a su puerta y se podía apreciar que era de buena familia pues estaba vestida, peinada y maquillada elegantemente.

-buenas..Tardes- saludo ella un poco insegura-¿deseaba algo?- mas no esperaba la reacción de la mujer quien, llevo sus manos al rostro, para intentar ahogar un grito el cual termino escapándose y con los ojos acuosos la abrazo fuertemente.

-¡que hermosa estas! ¡Tú debes ser Setsuna! ¡Eres igual que cuando eras pequeña!- la chica se sintió un poco sorprendida, pero no se sentía incomoda con el abrazo.

-¿Quién era?- se asomo Luna viendo la escena-¿Qué sucede aquí?- con seriedad y un poco de desconfianza se acerco- ¿Quién es usted?- Kalaberithe, finalmente se separo de Setsuna y limpiando sus lagrimas pregunto.

-¿y donde esta el? ¿Darien?- pregunto entrando a la casa y buscándolo hasta encontrarse con una fotografía la cual tomo entre sus manos y sonrió.-¡es el!

-disculpe señora- levanto la voz Luna- no se quien es usted ni como es que nos conoce, pero por favor le voy a pedir que me explique o de lo contrario de valla de mi casa. Más ella continuaba hablando sola.

-¡tiene su misma sonrisa y los ojos de el!

-¿de que habla?- pregunto Setsuna curiosa.-

-¡Artemis!- exclamo Kalaberithe, con la voz quebrada por la emoción.-¡hermano!

El par de mujeres intercambiaron miradas, sin saber muy bien que quería decía aquella mujer, mas Luna, comenzaba a entender lo que muchas veces su esposo le hubiese platicado.

-Luna…vengo a hablar contigo, es algo muy importante, para ti y para mis sobrinos. – la jovencita volteo a ver su madre preguntándose si aquella elegante dama estaba desquiciada o se había equivocado, al ver el rostro de su madre, comprendió que ella les había ocultado algo por mucho tiempo y había llegado el momento de descubrir, de que se trataba.

Casa de los Tsukino.

-¿entonces mi hija esta bien? ¿Han estado con ella todo este tiempo?

-si señora- respondía Lita- no se preocupe, estamos en casa de Haruka.- ahora mismo ella esta dormida, pero seria bueno que viniera a verla, ¡no ha despertado desde entonces! Pero ya la ha visto un medico- dijo mirando a Tamaki- y dice que solamente esta desmayada y un poco débil.

-¡muchas gracias por avisar Lita! ¡En este instante voy para allá!...ahh otra cosa-dijo la señora Tsukino…¿dieron con Darien?- un incomodo silencio se dejo sentir pues la castaña no sabia como decir aquello

-lamentablemente…el partió con rumbo desconocido, no sabemos a donde- Ikuko suspiro

- esta bien. Voy para allá.

Apenas hubo colgado Amy llegaba a la habitación con una sopa caliente para todas y para cuando Serena despertara.

-¡su madre viene para acá!-. dijo Lita

-yo creo que debemos quitarle ese vestido, de lo contrario cuando despierte será demasiado el shock para ella-dijo Michiru

-estoy de acuerdo dijo Haruka poniéndose de pie-¡vamos afuera!- le dijo a Tamaki dejando a las chicas a solas. El medico tenia algunas dudas e interrogantes acerca de lo que había sucedido, pero prefirió no ser impertinente, además la rubia no parecía ser muy sociable así que decidió sentarse sobre el sillón.

-¿Serena esta bien verdad?- pregunto de pronto la chica

-¡ehh..! Si, solo es cuestión de tiempo, ella despertara- respondió

-no quisiera verla sufrir así ¡cabeza de bombón no merece sufrir de esta manera! Cuando despierte y se de cuenta de las cosas ¡será muy duro para ella!

Tamaki no sabia muy bien, pero recordó el estado en que la rubia se encontraba, los gritos y en como buscaba a alguien desesperadamente, y pareció plantearse algunas ideas, lo mas seguro es que ella, hubiese dejado ir al amor de su vida y en el ultimo momento se arrepentía y había corrido a buscarlo, encontrándose con que ya no lo vería mas.

-¿así que eres un simple medico?- pregunto repentinamente-

-bueno si , también soy Psiquiatra- respondió- a la chica le paso una idea por la mente

-así que…psiquiatra, entonces…puede ser que seas de muchas ayuda para Serena

-Serena…¿así se llama?- pregunto

-¡si! – Michiru salía de la habitación y buscando un poco de calor se acerco a Haruka para rodearla por la cintura y recostarse en su pecho, su pareja le beso la frente tiernamente, algo que tomo desprevenido al joven rubio quien girándose para otro lado comprendió la situación.

-¿te ofrezco algo de tomar?- dijo Lita atenta

-bueno, creo que no nos hemos presentado como debe ser- dijo Amy- soy Amy, hermana de Michiru.- señalándolas- y ellas son, Rei, Mina y Lita.- el chico les sonrió a todas y noto como la castaña lo miraba de una manera especial, y el no pudo evitar sentirse un poco cohibido, le sonrió también provocando que la castaña se sintiera feliz.

-un gusto conocerlas y…Lita ¿verdad? –señalándola- gracias un te esta bien

-pero debes de estar retrasado ibas a algún sitio en particular- dijo Mina

-no, no se preocupen, no me espera nadie- sonrió

-pues muchas gracias por tu ayuda, dijo Michiru.

-la señora Ikuko ha llegado- pronuncio Haruka acercándose a la puerta para abrir, Diana, y ella entraron apresuradamente.

-¡¿en donde esta? ¡Quiero verla!

-tranquila señora, aun duerme- la llevaron a la habitación

-mi pequeña- susurro entre llantos mientras Diana le pasaba una mano por sus cabellos intentando consolarla.

-no se bien lo que haya pasado, pero supongo que para Serena será duro volver a la realidad y enfrentarse con lo que la hizo perder el conocimiento de esa forma.-menciono Tamaki.

Todas voltearon a verse.

-estaremos con ella.

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El avión aterrizaba, Darien quien la mayor parte del camino se había mantenido despierto, miro por la ventanilla el lugar que desde ese día, se convertía en su nuevo hogar. Aun con los recuerdos a flor de piel y el dolor de su corazón, había tomado la decisión de arrancársela del corazón, por eso es que no había llevado consigo un recuerdo de ella, había dejado la computadora y el historial que llevaba sobre Serena y toda la información con Kuri y las copias guardadas en el departamento, donde enterró todos sus recuerdos, había dejado también sus celulares a fin de no tener un momento de debilidad y de llamar a Kuri, Jenko, Rubeus o sus amigos para preguntar por ella, había tomado la decisión de comenzar una nueva vida, como ella había hecho.

Al bajar del avión, tomo su maletín y tomo un taxi para ir al sitio que el profesor Tomoe le había recomendado. A partir de la siguiente semana daba inicio un diplomado para perfeccionar su ingles, y ahora también el Francés, idiomas que había comenzado a practicar años atrás y además en un mes iniciaría las clases en la Universidad, para convertirse en un Agente de investigación y para ello necesitaba concentrarse en el y dejar todo lo relacionado con Serena Tsukino, en el pasado.

"Será, como si no hubiese existido" pensó lleno de melancolía, iniciando con este pensamiento una nueva faceta en su vida.

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El nuevo día dio inicio en el Occidente, sobre las sabanas se encontraba durmiendo la rubia, a su lado su madre y Diana, quienes no habían dormido en toda la noche y en otra habitación y en la sala sus amigas, quienes ya habían comenzado a arreglar la casa y preparar el desayuno, Tamaki había decidido retirarse para dejarlas descansar, pero dio su numero y prometió estar al pendiente. Los rayos del sol acariciaron el rostro pálido de la chica. Provocando así que comenzara a reaccionar.

-Darien…¡Darien…no..me ..dejes!- musito . Moviéndose de un lugar a otro. De inmediato las chicas entraron a la habitación, ya Ikuko se había levantado y la sostenía del antebrazo pues ella se movía inquieta.-Darien...¡Vuelve!

-¡Serena! ¡hija, soy yo!- todas se acercaron expectantes, mientras Lita tomaba su celular y salía para realizar una llamada. Serena comenzó a abrir los ojos lentamente.

-¿¡mama!- viendo a su madre quien le sonreía cariñosamente y le sonreía, al lado Diana también le mostraba una sonrisa, ella no tenia noción ni idea de lo que había sucedido ni de donde se encontraba,.-¿Qué paso? ¿En donde estoy?- mirando la amplia habitación la cual por un momento desconoció-¿Qué hago acá?- de pronto reparo en sus inseparables y confiables amigas, quienes de pie, mantenían su vista en la de ella, pero a pesar de sonreír, había algo que la hacia sentirse un poco incomoda, era como si la miraran con pena.-¿Qué…que me paso?- busco la mirada de su madre, quien desdibujo la sonrisa y fijo la mirada en la cama, sin saber que hacer, luego levanto la mirada para encontrarse con la de sus amigas.

-¡Serena! ¿Tienes hambre?- pregunto Amy acercándose con un plato sopero-¡toma! Deberías comer algo para recuperar energías, no has comido nada desde ayer.

La chica comenzó a recordar lentamente, mientras su corazón se agitaba con cada escena que revivía en su interior. Se llevo una mano a la cabeza y cerro los ojos moviéndola de un lado a otro.

-¡No!¡no es verdad! – busco la mirada de sus amigas.- diganme que no es cierto chicas.- noto como todas cobardemente inclinaron el rostro, solamente Haruka la miraba a los ojos intentando ser valiente.- Darien, no se fue…¡el no pudo dejarme!

-¡Señorita Serena!- intento Diana tomándole la mano, mas ella la arrebata y se puso bruscamente de pie.-

-¡díganme que no es cierto! ¡Darien! ¿en donde esta Darien?

-Serena- dijo al fin Haruka con firmeza-el no esta…¡se ha ido!-sus palabras resonaron como eco en su mente y ella aun continuaba negándose-

-¡no!- riendo nerviosamente- no es cierto ¡no es verdad!

-¡Hija por favor! ¡Tranquilízate.- justamente alguien llamaba a la puerta y ella emocionada corrió saliendo de la habitación y bajando las escaleras mientras todas la seguían, abrió la puerta llena de felicidad.-

-¡Dari….!- mas su emoción duro poco al descubrir a un rubio de ojos celestes mirarla-¿Quién eres tu?

-¡Sere!- dijo Lita- conocimos a Tamaki ayer- la rubia comenzaba a ponerse mas nerviosa y ansiosa-

-¡debo ir a buscarlo!

-el no esta- dijo su madre tomándola de la mano, de inmediato Rei y Michiru hicieron lo mismo

-¡si me permiten!- dijo el rubio sacando un maletín y algunos medicamentos en una jeringa, mas cuando se acerco a Serena ella presa de la ira, logro soltarse y lo abofeteo

-¡déjame! ¡no te acerques!

-¡Serena!- reprendió su madre y esta vez, todas ayudaron a inmovilizarla,

-es un tranquilizante- dijo el aplicándoselo-estará bien ¡No se preocupen! ¡confíen en mí!

-No…No- decía ella, y fue solamente cuestión de segundos para que dejara de luchar y quedara profundamente dormida.

Pasaron algunos días, y para Serena todo aquello se había vuelto una verdadera pesadilla, había dejado de comer y no quería salir, sus amigas incondicionales, con frecuencia llegaban a casa a hacerle un poco de compañía, y su padre se encontraba tan humillado que pensaba en una manera de remediar todo aquello, Serena entraría a la universidad y su padre había tomado una decisión, el año próximo, debía enviarla a estudiar a otro país, para evitar que ella y Darien volvieran a encontrarse, por su puesto, Kenji ignoraba que el joven había abandonado el país.

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En una suite de reconocido hotel…

El rostro angustiado y desesperado de su chica lo denotaba todo, miedo, angustia, desesperación, el, enamorado como se encontraba, estuvo atento de todas estas expresiones y gestos ya que durante toda la mañana, la rubia había permanecida ausente y hasta cierto punto un poco irritable, el atractivo rubio hacia lo imposible por arrancar una de sus genuinas y francas sonrisas, pero al parecer Mina Aino no se encontraba de humor, así que ya algo desesperado opto por alejarse de ella, sentarse en el sofá y tomar el control de la televisión para buscar algo interesante que ver. Le dolía ver que a veces su compañera no mostrara la madurez suficiente para poder hablar directa y claramente de sus sentimientos, a decir verdad llevaba hacia un par de semanas con esa actitud hostil y ausente que el comenzaba a imaginarse lo peor.

Miro de reojo a la chica quien, mordía nerviosamente las uñas de sus manos, provocando que desapareciera parte del hermoso decorado.

"¿Qué sucede Mina? ¿Por qué no me dices lo que pasa? ¿Acaso es que has dejado de quererme? ¿Hay alguien más? ¿Qué es lo que te ha puesto así? A lo mejor… quieres terminar conmigo" pensó con tristeza, inconscientemente la chica mantenía su brazo izquierdo sobre su abdomen y aunque parecía mirar la programación, la verdad era que ninguno de los dos se atrevía a hablar del tema. Cansado el se puso de pie.

-bueno nena –tomando su abrigo- creo que ya es tarde y debo irme-

-¿tan pronto?- indago ella poniéndose de pie lo cual lo desconcertó aun más

-pues…si, por lo que veo te encuentras nuevamente indispuesta o molesta por algo que no se que es y no entiendo para que me quieres acá- contesto en tono molesto, lo cual deprimió mas aun a Mina

-¡Kai pero es que…!

-¿sabes que? Me estoy cansando de este jueguito, mejor llámame cuando en verdad quieras hablar conmigo.- Mina se puso de pie, intentando gritarle a Kai lo que de verdad sentía, el miedo que la invadía y el temor del que era presa desde hacia un par de días, pero no pudo hacerlo, le falto valor y eso, seria algo de lo que mas arde se lamentaría profundamente.

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En la biblioteca de la Preparatoria, una singular pareja intercambiaba puntos de vista sobre la época de la ilustración, sobre la mesa había al menos una docena de libros que ellos habían revisado minuciosamente durante aquel verano, preparándose así para ingresar al tercer año de preparatoria y partir a la Universidad. De pronto el jovencito pareció encontrar algo mas interesante que el tema pues no dejaba de ver los brillantes ojos azules de la chica la cual hablaba apasionadamente sobre el tema, el pelinegro, sonrió, dejando caer el pesor de su cabeza sobre su puño cerrado, de pronto la chica pareció darse cuenta de la manera tan atenta y especial en que este la veía y no evito el sonrojo en sus mejillas y el ponerse nerviosa.

-¡Richard!... ¡no hagas eso!- comento

-Amy…es que yo, bueno….¿sabes? desde hace un tiempo yo…- Amy solamente podía sonreírse nerviosa.-

-¿Qué sucede? –interrumpió ella al notar el silencio en el chico.

-es nuestro ultimo año en la escuela y me gustaría saber ¿Qué planes tienes para el futuro? Es decir, ¿Qué piensas estudiar?

-bueno…quiero ser medico, como mi madre- comento seriamente- pero aun estoy indecisa sobre donde hacer la Universidad, no se si en Tokio o en Finlandia…- de pronto pareció caer en la cuenta de que probablemente ese seria el ultimo año en que ellos estuvieran juntos y sintió un poco de pena y tristeza por ello.-¿y tu?

-sabes que quiero estudiar medicina- respondió sonriente- pero tampoco he pensado bien sobre en donde la hare- al ver el rostro preocupado de la peliazul, le sonrió, guiño un ojo y acaricio sus cabellos, - pero no te preocupes ¡con algo de suerte quizá podamos encontrarnos en un futuro! ¿No crees futura colega?- respondiendo afirmativamente, ella le respondió con una sonrisa y sin darse cuenta, se perdió en la profundidad de sus oscuros ojos.

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La chica pelinegra movía los pies y manos de manera nerviosa, viendo a su madre con tal entereza y seguridad que le daba miedo.

-mama ¿estas segura de lo que vamos a hacer?

-¡Setsuna! ¡Claro que lo estoy hija!

-pero Darien…probablemente no querrá…-

-hija, no le estamos robando nada a nadie, esto le pertenece a ustedes, porque así lo dispuso tu abuelo, y porque tienen derecho, es algo por lo que tu padre trabajo y dio su vida durante muchos años, además ¡seria egoísta de mi parte si yo me niego a aceptar esta herencia que hoy reciben ¿Quién soy yo para hacerlo? Si tu padre lo supiera… ¿Cómo crees que se pondría?- respondió Luna con aflicción. La chica comprendió que probablemente ella se encontraba entre la espada y la pared y que todo lo hacia por el bienestar de ellos.

-entiendo mama- tomando su brazo para darle apoyo.-cuenta conmigo … y que dios nos ampare cuando Darien se entere de esto.

-¡Luna!- menciono Kalaberite – estoy segura de que estas tomando la mejor decisión, el futuro de tus hijos cambiara a partir de hoy, ¡Esto es lo que mi padre quería y lo que a Artemis le corresponde! ¡Ten la seguridad de que cuentas con mi total respaldo y protección! Del único que tenemos que cuidarnos es de Malachite, pero ¡el nada puede hacer ya!.- respondió segura mientras continuaban con los tramites para que Luna como viuda de su hermano, tomara posesión de lo que alguna vez por derecho se le había negado en vida, a Artemis Blackmoon Chiba.

En otro sitio.

Dos chicas llegaban a la residencia de la familia Mitzuki.

-Beryl…no me parece que esto sea lo mas prudente-intentaba la chica pelinegra.- ¡podrías complicar las cosas!

-Ay Neherenia ¿de que lado estas? ¿Del mío o del de la estúpida esa?

-solo digo que Kai probablemente no sepa nada aun, y conociendo a sus padres, si se enteran de que Mina esta embarazada, a lo mejor tomen la decisión de casarlos. Después de todo el honor de su familia esta en juego. – la pelirroja se detuvo entonces pensando en las palabras de su amiga.

-no si hablo con la madre de Kai…¡ella seguramente tomara cartas en el asunto!

-¿estas segura que estará de tu lado?-pregunto un poco nerviosa de haberse prestado a ese juego

-¡claro que lo hará! Desaparecerá a Mina de la vida de Kai y entonces tendré el camino libre para poder estar con el. La chica permaneció pensativa buscando el modo de escapar de ahí, pero ya era tarde, la chica les abría la puerta y ya la hermosa madre de Kai Mitzuki los recibía con una sonrisa.

-¡pero si es Beryl! ¡Querida que gusto tenerte acá!- saludándola de beso y a Neherenia también.-¡Neherenia! ¿Cómo sigue tu madre?

-pues…igual. –respondió ella encogiéndose de hombros.-en tratamiento medico pero estable..Gracias por preguntar

- que bueno verla mejor y bueno chicas ¿Qué las trae por acá?

-¡ayy…me da mucha pena ser yo quien venga a tu casa a decir esto pero… creo que es necesario que sepas la verdad!- dijo llamando la atención de la altiva mujer

-¿de que se trata? Me preocupas

-es sobre Kai… y la estúpida de Mina-comento irritada. Neherenia no fue capaz de mirar a los ojos de la rubia mujer, sintiéndose como una mala persona porque sabia de lo que esa mujer seria capaz después de enterarse de que ella estaba embarazada.

Templo Hikawa.

Nicolas conversaba amenamente con su prometida quien lo atendía de maravilla, el pensaba que tenia una suerte tremenda al encontrarse a una mujer como ella, que aparte de ser inteligente, buena chica, una excelente mujer y ama de casa, era hermosa. Pero de repente cayo en la cuenta de algo .."ella nunca podrá amarte, no será feliz contigo" se repetía día y noche.

-¿en que piensas?- le pregunto ella.

-¿sabes? Pensaba en que tu abuelo es un gran ser humano, y en porque tu padre y tu no parecen llevarse tan bien como ustedes. –inicio, intentando conocer mas sobre su vida ya que Zafiro, parecía conocer mas de ella que el.

-bueno, es una larga historia… solo digamos que papa me culpa por la muerte de mi madre. Dijo con un nudo en la garganta y juntando y cerrando sus dos puños- ella murió cuando yo naci.- suspiro, y Nicolas la abrazo por instinto buscando consolarla.- el abuelo sufrió mucho por ella, ¡era su hija única! Pero mi padre, se lleno de rencor y odio contra mi, y poco a poco, se fue alejando, el único que estuvo para mi en cada momento de mi vida ¡era mi abuelo- ya las lagrimas resbalaban por su mejilla y el castaño sintió pena por ella, al imaginarla completamente sola en el mundo.

-¿tu padre y tu….no se llevan bien? ¿No se frecuentan mucho?- ella negó con la cabeza.

-solo me busca cuando le interesa y cuando quiere conseguir algo bueno de el o su trabajo ¡cuando quiere aparentar ante la sociedad y sus colegas lo buen padre que es!- comento con despecho.- entonces el se atrevió a preguntar, con el temor de confirmar sus sospechas.-

-¿es por ello que….te casas conmigo?-Rei Hino volteo a verlo abriendo muchos sus ojos ante la sorpresa de lo que el había descubierto, no tuvo valor para responderle viendo a la cara.-¡respóndeme!- continuo el, sintiendo que su corazón se le oprimía.-¿te casas conmigo porque tu padre lo ha decidido?

-¡Nick! Yo…- intento entre lágrimas-

-¡solo dime la verdad! ¿Crees que merezco vivir creyendo que la mujer que amo….no siente lo mismo que yo?- pregunto con esos ojos verde intensos que se le clavaron en el alma.- Rei sintió un cargo de conciencia tremendo y sollozando se acuno en su pecho ocultando su rostro, y llorando con amargura, dando así una respuesta a Nicolas Kino.

En Lyon, Francia.

El joven comenzaba a adaptarse a la nueva ciudad, visito museos, lugares y ciudades importantes y se esmeraba en prepararse para su entrada a la Universidad. El profesor Tomoe había llegado a visitarlo y acompañarlo un par de días después, como lo había previsto y le había ayudado a conseguir un trabajo temporal, ya que tenia unos conocidos en una agencia de investigación, especializada en secuestros y violaciones. Darien le agradeció en el alma el gesto pues eso le serviría de mucho en su carrera profesional y además le permitiría obtener algunos ingresos.

-en verdad le estoy muy agradecido profe, no sabe lo mucho que agradezco por todo su apoyo.

-no te preocupes Darien, ¡cuenta conmigo! Siempre que así lo desees.

-¿volverá a Tokio?

-es un par de semanas- respondió el ilusionado.-¡volveré y esta vez no me rendiré!- dibujando una sonrisa en su rostro.- le demostrare a ella ¡lo mucho que la amo!- revelo

-¡estoy seguro de que la señorita Kaoli sabrá apreciar y corresponder a sus sentimientos- respondió-

-y cuando regreses espero verte convertido en un buen hombre, como lo has demostrado hasta ahora, seguramente tus compañeros y amigos estarán muy orgullosos de saber que tu…- Darien lo interrumpió.-

-profesor…agradezco su interés pero ¡le pediré que por favor! Nunca le mencione nada a ellos- el profesor un poco sorprendido volteo a verlo extrañado

-no quiero que nadie del instituto sepa donde me encuentro ¡por favor! Jamás mencione que usted sabe en donde estoy

- no entiendo muy bien, pero seguramente tienes tus razones y las respeto- respondió- te aseguro que no diré nada nunca. –dándole una palmada para tranquilizarlo- ahora dime ¿A dónde iremos esta noche?-

-pues usted conoce más este lugar que yo, vamos a donde me indique- respondió sonriente y tranquilo de saber la respuesta de el profesor Tomoe.

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SIETE AÑOS MÁS TARDE.

Los años pasaron uno a uno, trayendo a nuestros personajes, alegrías, amores, recompensas, satisfacciones y también lágrimas, y sinsabores para algunos otros.

Para Serena Stukino, ese año había resultado caótico, pues aparte de haber perdido el amor de Darien, y de haberlo buscado por cielo y tierra, jamás obtuvo pista alguna de el, ni con los chicos, ni con sus guardaespaldas y mucho menos con Luna y Setsuna. Aparte de ello ni siquiera tuvo la oportunidad de regresar a su colegio a graduarse con sus compañeros y amigos puesto que Kenji había decidido enviarla lejos, con la finalidad de evitar la vergüenza al desairar a Diamante, y para hacer creíble la historia de que ella se encontraba en peligro de muerte, así que excusándose en que estaba llevando un tratamiento clínico, tomo la decisión de mandarla a vivir a Escocia, bajo la custodia de Jenko, Kuri, Diana y un par de chicos mas, además Ikuko viajaba con constancia para permanecer el tiempo que mas pudiera junto a su hija, pero ella veía con pesar que día con día los ojos azules de su pequeña dejaron de brillar, y sus labios de sonreír con la vitalidad y alegria con la que solía hacerlo.

Durante ese tiempo Haruka y Michiru se habían ido a vivir juntas y a estudiar en Norteamerica, Haruka piloto aviador y Michiru en una escuela de artes, habían mantenido comunicación todo ese tiempo con sus amigas y también habían buscado fervientemente a Darien, pues sabían que aunque el tiempo había pasado, su rubia amiga no había logrado olvidar a su gran amor.

Amy y Richard se graduaron en Finlandia, terminaban medicina y finalmente eran novios, estaban pensando en donde hacer su residencia y formalizar pronto la relación, puesto que querían casarse para poder ejercer como médicos en el mismo lugar y así tener una hermosa familia.

Malachite y Diamante Blackmoon planeaban una venganza en contra de los Tsukino, pero por el momento habían dejado que todo se tranquilizara pues después de que Serena hubiese dejado plantado en el altar a su heredero no querían levantar sospechas y además Malachite continuaba enriqueciéndose a costa de algunos negocios de Kenji sin que este sospechara lo mas mínimo. En ese tiempo se le dio la oportunidad de ampliar y colocar una franquicia en los Estados Unidos así que tuvo que viajar durante algún tiempo. Pero Malachite tenia una idea en la cabeza y no iba a descansar hasta verla realizada, menos ahora que había perdido algunas acciones, ya que su hermana le había cedido los derechos a Setsuna y Darien, quien aun no estaba enterado de nada. Setsuna era quien había terminado una carrera en Administración de empresas y representaba a su hermano en la empresa de Malachite, y era una jovencita bastante entera y recia de carácter pues sabia manejar muy bien los negocios, apoyada siempre de la asesoría de su novio Andrew.

Así fue como uno a uno, fueron adaptándose a su nueva forma de vida, comenzaron a crecer y madurar alejándose un poco unos de otros sin saber lo que el destino les amparaba.

Pasados los siete años, Darien había logrado colocarse y destacarse como un agente investigador, ahora trabajaba en la Interpool y se le había asignado una comisión en Tokio, ya que iban tras la pista de una red de secuestradores que traficaban con mujeres y con niños para prostituirlas y negociar con órganos. Muy a su pesar y debido a su habilidad y responsabilidad moral, tuvo la necesidad de regresar al país que lo vio nacer, fue así como después de muchos años, volvió a Tokio, de donde se había mantenido alejado y desinformado de todo acontecimiento, únicamente llamaba a su madre y su hermana sin preocuparse de nada mas.

-¡Agente Chiba!- dijo su acompañante, interrumpiéndolo -tenemos reservación en el hotel Hilton, ya Jefferson nos espera allí.

-bien Ivana- le agradeció a la mujer de cabellos pelirrojos y ojos verdes.-¡gracias!

-¿quiere ir a algún lugar en particular?- le pregunto ingenua-podemos ir a la torre de Tokio

-ehh, no- dijo rápidamente borrando de su mente la idea.- ¡no es necesario yo…conozco Tokio a la perfección!

-esta bien jefe.- le dijo tomando la computadora y continuando con su labor.- estaremos aterrizando en media hora.- le dijo señalando el reloj. Y el ahora varonil y atractivo hombre sintió unas mariposas en el estomago, síntoma seguramente se decía; de la atura en que se encontraban en esos momentos.

En el aeropuerto de Tokio, una mujer de mediana estatura cabellera rubia y elegantemente vestida, era custodiada por un par de hombres mientras realizaba unas llamadas por el celular, con las piernas cruzadas y manteniendo el hilo de la conversación no perdía detalle de algo, estaba muy lejana a saber que en esos momentos, el amor de su vida estaba entrando al mismo pasillo en el que se encontraba la sala en la que ella se encontraba.

-Jefe, necesito ir al tocador-

-claro Ivanna no te preocupes, creo que también aprovechar- dijo señalándole los baños.

Él entro, ajeno también a lo que sucedería en pocos instantes. Siendo presa de una sensación de extrañeza mezclada con alegría y su corazón latiendo rápidamente lavo su rostro y salió, miro su reloj y noto que llegaban con un poco de retraso, pero no había nada importante para ese día así que podía ir a casa. Coloco sus manos en la cintura un momento, y acomodo sus gafas para dar unos pasos y relajarse, de pronto cayo en la cuenta de algo.

"Kuri… y Jenko" sin poder contenerlo su corazón y su respiración se agitaron estrepitosamente, y sin poder controlarlo también sus ojos buscaron a quien sabia perfectamente que encontraría, y así fue, no le costo mucho divisar a la rubia que dándole la espalda hablaba por celular. Debía ser ella por la complexión, delgada y mediana.

"Es…¡es ella!" pensó deteniéndose de golpe y sintiendo como todo el se ponía nervioso.

-¡claro que si amiga! ¡Te aseguro que pronto tendremos esa cita en el café!- decía ella ajena a lo que acontecía a su alrededor, de pronto sintió como si alguien la mirara fijamente, y tuvo un presentimiento que no pudo definir, pero cuando iba a girarse para ver de que se trataba, el pequeño a quien había estado mirando atentamente desde hacia un rato había resbalado y ahora soltaba el llanto.

-¡mamaaaá!

-¡Heliosss!- exclamo ella levantándose y cortando bruscamente la llamada para dirigirse al pequeño quien lo recibió con los bracitos abiertos para luego abrazarlo y sostenerlo en brazos, de inmediato Kuri acudió en su auxilio y también Diana quien llevaba de la mano a otra niña. Darien entonces recibió un duro golpe, no esperaba encontrarse con esa imagen, no tan pronto, pensó que al menos estaría en Tokio, trabajaría y se volvería a adaptar a su país y quizá mucho, mucho tiempo después se encontraría o sabría algo de Serena, pero no fue así, cerro los puños y noto el tremendo parecido que había entre Helios y el hombre que mas odiaba en el mundo.

"Seguramente debe ser hijo de Diamante …claro, hace siete años que se casaron y él ha de tener esa misma edad" decidido a no continuar lastimándose de esa manera y antes de que ella se diera cuenta dio la vuelta, para su fortuna ya Ivanna salía y tomándola del antebrazo salió rápidamente de aquel lugar.

-¿Darien sucedió algo?- mirándolo sin obtener respuesta, lo conocía y sabia que los músculos de su rostro estaban tensos- ¿Por qué vamos tan rápido?

-¡no es nada! Solo ¡salgamos de este lugar!- le ordeno mas antes de que se diera cuenta ya alguien tomaba con fuerza su brazo, el soltando a la chica se giro ágilmente,

-¡Darien! ¡Sabia que eras tu! – el se quedo sin poder articular palabra alguna-¡Cuánto tiempo viejo! ¿Que te has hecho?

-¡Jenko!- respondió el un poco nervioso aun, el hombre de tez oscura se apresuro a darle un apretón y un fuerte abrazo.-¡no sabes lo mucho que te hemos buscado…la señorita Serena ha movido cielo y tierra para encontrarte y mirate ¡Estas aca!-

-¡por favor! No le digas nada

-¿¡queee? Pero …¿Por qué? – pregunto el sin saber que sucedía

-¡solo no le digas nada! ¡No le has dicho que me has visto!

- ¡Pero ella!

-Jenko ¡por favor!- levanto un poco la voz- el tiempo ha pasado, ella tiene su vida hecha y yo- tomando a la pelirroja del brazo- yo también he hecho mi vida.- respondió- dejemos las cosas así.

El hombre bajo el rostro un poco decepcionado, sin saber que hacer, pero apreciaba mucho a Darien y si el estaba pidiéndole ese favor no podía negarse.

-pero es que en todo este tiempo…

-¡no quiero saberlo!- lo detuvo- lo que haya sucedido en todo este tiempo, yo lo he enterrado y ahí quiero que se quede- la chica un poco sorprendida por su respuesta solo lo miro seriamente.- me da gusto verte Jenko, a ti y a Kuri, y a Diana, veo que ellos al final son felices ¡tienen una hermosa niña!

-¡pues sii, ellos dos se casaron hace un tiempo!, pero…-

-tengo que irme- interrumpió sin darle tiempo de mas. Puso una mano sobre su hombro y le dijo- me da gusto ver que han cuidado de ella y que todos están bien.

-¿podremos verte?- el se volvió sin saber que responder

-¡espero que si! Yo los buscare- en eso la radio de Jenko comenzó a sonar.-

-¿en donde carajo estas? Ya todos están listos y la señora Ikuko acaba de llegar Rubeus esta esperando en el estacionamiento.

-¡bueno! Que estén bien- dijo Darien estrechando su mano y alejándose de ahí.

Iba sumido en sus pensamientos, ese encuentro le había movido mucho más de lo que pensaba puesto que ya iban en el taxi y aun no dejaba de pensar en lo acontecido.

"esta bien… ¡ella esta bien! Todo este tiempo me estuve sintiendo terrible por no saber que había sido de ella ¡si aun estaba en peligro! Si la habían secuestrado o no, o de que algo peor le hubiese sucedido….al menos ahora se que esta bien y seguramente es feliz junto a su familia y a su esposo, y ahora con un… ¡un hijo! Tiene un hijo de ese…."

-¡Darien! ¿Por qué no vamos por unas copas?- el miro los verdes y brillantes ojos de la hermosa mujer y respondió con una sonrisa.

-¿Por qué no?-

Pasaron unas semanas, en los que Darien se instalo en las oficinas de la Agencia y realizaban junto con su equipo trabajos de investigación, obtenían información, pero ninguna pista aun que pudiera llevarlos a encontrar a esos hombres. Únicamente el testimonio de algunas sobrevivientes quienes habían hecho un retrato hablado y el símbolo en el antebrazo izquierdo de los miembros de esa banda. El se concentraba lo mas que podía en su labor, no quería pensar ni recordar lo que había visto hacia unos días, pero era completamente inevitable, ella siempre volvía, como cada noche durante esos largos años, así que esa tarde no pudo contenerse mas y sin saber como, ni en que momento había sucedido, ya el se encontraba afuera de un edificio.

"¿pero que…¿Cómo llegue aquí?" mirando el ventanal del quinto piso. Aun con las manos en el interior se su chamarra. "Ese lugar…¡parece que fue ayer" cerrando los ojos mientras evocaba con su mente los momentos mas alegres e intensos que habían vivido en ese departamento. "Nuestro nido de amor" como ella lo había nombrado, y entonces recordó, que siempre había conservado la llave. "me pregunto si, habrá alguien" aventurándose a entrar a el edificio.

Una hora después en el mismo lugar.

-¿Serena?... ¿otra vez?-

-Diana… ¡no puedo evitarlo!- respondió con nostalgia bajando del auto.-¡no te preocupes! Iré sola a casa ¡vete con Kuri a la tuya!

-pero no puedo…

-Diana, he venido día con día y nada malo me ha pasado, solo estaré un momento, comprende que esta es la única manera de mantenerme conectada con el y de recargar mis pilas.

-te estas haciendo daño-menciono ella-¡deberías alejarte de acá! ¡Rehacer tu vida! Tienes motivos suficientes para salir adelante.

-lo se Diana, pero ¡he estado fuera durante seis años! ¡No se nada de el! Ni siquiera se si aun vive- dijo desesperada- Setsuna y Luna se cambiaron de casa y perdí toda pista de él… ¡esta es!- con la voz quebrada- esta es la única forma de mantenerme con fuerzas para seguir adelante, porque se que algún día el vendrá…. ¡tiene que hacerlo! ¡No pudo haber desaparecido así como así! Darien volverá ¡yo lo se! ¡Tiene que hacerlo!-

-¡Serena!- grito ella, mas la mujer ya cruzaba el parque donde jugaban algunos niños y se adentraba al interior del edificio.

-¡Diana!- susurro su ahora esposo- ¡ella estará bien! No te preocupes

-es que me da mucha pena verla en ese estado ¡sufrir y llorar en silencio! Porque se que lo único que ella viene a hacer en este lugar es eso ¡a llorar su recuerdo! Es el único espacio en donde puede ser libre.

-¡por eso lo necesita! Para ser fuerte y no derrumbarse frente a…

-tienes razón- respondió avergonzada- será mejor que nos vallamos- su esposo entendió y tomaron el camino que los llevaría a su casa.

Darien ya había pasado mas de una hora en la habitación, entrando a cada rincón del departamento, se sorprendió un poco al notar que todo estaba tal y como el lo había dejado, el departamento no había sido vendido, ni rentado y los muebles, el lugar, todo estaba limpio, se pregunto quien había sido capaz de ir y conservar ese sitio en completo orden, se negaba a aceptar que fuese ella, seguramente era Kuri o alguno de sus amigos, pensó.

Después de recostarse un rato en la cama y ver las fotografías, las cartas, los regalos y todo lo que alguna vez había formado parte de su vida, decidió salir al balcón, respiro, y cerro los ojos. Y sumiéndose en los recuerdos que durante tanto tiempo, en vano, se había intentado reprimir, volvió ella, con su esencia, su perfume y su sonrisa perfecta, cerro los ojos, permitiendo que el sentimiento fluyera nuevamente, como había venido haciendo cada día y cada noche, durante esos largos años, los cuales se habían convertido en un infierno sin ella, Darien solo se permitió que el frio viento del exterior tocara su rostro, pero su corazón y su mente estaban concentrados en una sola persona ¡su pequeña y tierna mariposa!.

El elevador había llegado al quinto piso, ella camino cual zombi, sin prestar atención a nada mas, incluso, los chiquillos que entraron corriendo pasaron a golpearla, pero ella parecía ausente, camino lentamente dirigiéndose al pasillo de la derecha para llegar a la habitación, en su mano izquierda la cual estaba fuertemente cerrada, tenia la llave, sus nudillos estaban blancos debido a la fuerza con la que sujetada tal objeto. Levanto la mirada y se encontró con la blanca puerta, suspiro y perdió la mirada sumiéndose en los recuerdos también.

Darien continuaba con los ojos cerrados, el sol finalmente había desaparecido y el cielo se teñía de un celeste oscuro, sus cabellos revolotearon con el viento, y entonces escucho claramente el sonido de la puerta, un "clik" que lo hizo estremecer y como si no fuera suficiente con ello, su corazón comenzó a latir desenfrenadamente, abrió los ojos, los músculos de su rostro se tensaron y con las manos dentro de su chamarra, cerro los puños con tal fuerza en un intento por controlar los latidos de su corazón.

"no puede ser" se dijo para si mismo "la única persona que puede entrar acá es…." Sus ojos se entrecerraron y mordió sus labios, el rechinido de la puerta le hizo saber que no se equivocaba, alguien había entrado a la habitación, y escucho un par de pasos, entonces decidió voltear, giro su cuerpo lentamente como si quisiera evitarlo, y la vio, primero le pareció una sombra, debido a la oscuridad de la habitación, pero agudizando mas la vista la descubrió, con su característica sonrisa, la cual le robaba el aliento, y entonces le pareció una maravillosa aparición, la recorrió de arriba abajo mientras ella daba cortos pasos, la recorrió de pies a cabeza, calzaba unas botas de tacón de aguja y cortas y unas medias negras, el trago saliva mientras la recorría, había pensado que ese día nunca iba a llegar, y ahí estaba, frente a ella. El comenzó a caminar adentrándose en la habitación, ¡era hermosa! ¡Mas aun que como la recordaba! Llevaba un abrigo de mink color azul, y lo miraba con inmensa felicidad, había cortado sus rubios cabellos, a la altura de sus hombros, y una diadema azul adornaba su coronilla. "Serena" trago saliva y dio un paso mas, ella no había dejado de sonreír, la misma expresión de felicidad que el le conocía, no había cambiado con el paso de los años. Y entonces quedaron frente a frente, y ella con voz ahogada y los ojos llorosos finalmente pudo expresar:

-vine aquí ayer – el pelinegro sintió que se le doblarían las piernas al escuchar nuevamente su voz, entrecerró los ojos sin perder detalle de la hermosa mujer en que se había convertido, tenia sentimientos encontrados. – y antes de ayer…-ella suspiro.-vine hace tres días también- sus ojos cristalizados, le provocaban sentimientos contra los cuales luchaba- y vine el día anterior a ese también…hay tanto que debo contarte, no se por donde comenzar-el parpadeo un par de veces mostrándose atento a ella, sin perder detalle de lo que decía, de sus ojos, de su voz, de su sonrisa y de su belleza.

-¡te extrañaba!- dijo Serena en un hilo de voz estremeciéndolo entero-permanecieron mirándose el uno al otro, ella conteniendo las lagrimas, y el removiéndose en su interior, inexpresivo, en silencio, continuo mirándola, como memorizando cada palabra y cada gesto, temiendo que solo se tratara de una ilusión que se esfumaría en cualquier momento, como tantas otras veces… Darien Chiba, sentía su corazón acelerado y el impulso por tomarla entre sus brazos y abrazarla fuertemente como siempre había deseado hacerlo desde su partida, el nudo en su garganta se hizo mas grande impidiéndole tragar, Serena le sonrió, aun conteniendo las lagrimas de emoción. El hombre frunció el seño, pasó saliva y continúo perdido en sus celestes ojos, sintiendo celos del aire que se había atrevido a tocarla en esos momentos y que ahora agitaban sus rubios cabellos. Finalmente se atrevió a dar el primer paso, y se acerco mas a ella, Serena sentía desfallecer. Lo vio a los ojos y le sonrió llena de amor, el se puso frente a ella, sin dejar de mirarla para después pasar a su lado dejando a Serena en un estado de confusión y de infinito dolor. El siguió de largo, aun con el semblante serio y la mirada perdida, ahora sus ojos también se habían llenado de lágrimas, pero no le había permitido a esa mujer apreciarlo.

La sonrisa de la rubia desapareció en el acto, al escucharlo dirigirse a la puerta, su corazón se detuvo, sentía como si el aire le faltaba. Darien pego los ojos en el suelo antes de salir conteniéndose el deseo de voltear a verla.

-¡Darien! ¿Te vas? ¿Por qué te vas? ¿Así nada mas? Creí que…- pronuncio armándose de valor y cerrando los puños a sus costados para intentar hacer que la voz le saliera lo mas natural posible y el no notara el dolor en ella.

-lo siento pero….no puedo estar en el mismo sitio que tu ¡me lastima!- expreso el hiriéndola en lo mas profundo de su ser

Finalmente ella volteo gimiendo de dolor y ahora una gruesa gota resbalaba por su mejilla, perdió un poco el equilibrio y se tomo del sofá para detenerse y verlo desaparecer tras el pasillo, luego suspiro y dejo escapar el dolor de su pecho, y comenzó a llorar, llevando una mano a su boca para tratar de contener el sentimiento que afloraba en su interior.

En el elevador, Darien limpio furiosamente las lagrimas en su rostro, se sintió lleno de coraje y de rabia consigo mismo, por ser tan cobarde y tan miserable para continuar sintiendo algo por ella, golpeo con fuerza la pared metálica lastimándose el puño. Mas el llanto no cesaba, habían sido muchos años conteniendo y reprimiendo el deseo, que ahora al verla frente a frente, todo se había removido todo en su interior como un fuerte huracán.

**********S&D*************

. Hi! ….¿como estuvo mi regreso? La verdad me sentía un poco indecisa pues me habia alejado mucho de escribir jeje que olvide muchos detalles y tuve que releerlos pero espero que les haya gustado como va la historia, al fin el reencuentro, aun hay sorpresas con algunos personajes que no aparecieron pero pueden hacer sus especulaciones, no puedo esperar a llegar y encontrarme con sus comentarios que son lo que me hacen alucinantemente feliz.

UN MILLON DE GRACIAS

Solo me queda agradecerles por la desesperante y agonizante espera, por sus comentarios, buenas vibras porras y cada frase enviada para apurarme con la historia jeje gracias a esos animos es que al fin pude terminar este capitulo reescrito pues ya habia perdido.. espero que haya valido la pena y también espero no demorar tanto otra vez… un millón de gracias a ustedes sin ustedes esta historia no existiera ni me apasionara como tal.. un beso las adoro chicas.

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