Había pasado bastante tiempo desde que me fui de Forks, tres años exactamente, tres años en los que me había dejado atrás muchas cosas importantes para mí, pero la calma y la perfección no duran eternamente ¿no? es algo que hay que asumir.

Por nuestra raza podríamos llamarlo así, nos es imposible mantenernos un periodo de tiempo duradero en cualquier lugar, es algo complicado, no es muy normal estar clavados en los eternos diecisiete años, o en los dieciocho… la cifra varía respecto a cada miembro de mi familia, pero tampoco el numero tiene mucha importancia.

Debo reconocer que me costaba mucho despedirme de todo esto, no era la primera vez que lo hacía, ni tampoco seria la ultima, lamentablemente mi parte humana era bastante vulnerable a estas situaciones, me destrozaba tener que abandonarlo todo, sobre todo a las personas que dejaba atrás, me encariñaba fácilmente, y no se si por suerte o por desgracia las recordaría eternamente a todas y cada una de ellas, sin embargo para estas yo seria un mero recuerdo lejano que se terminaría olvidando conforme pasara el tiempo.

Me jodia bastante, si, pero no me podía quejar, desde que recuerdo, lo he tenido absolutamente todo, nunca se me ha prohibido nada y siempre me había sentido querida.

Tenía belleza, fuerza, unas capacidades extraordinarias, y una eternidad por delante, suena un poco egocéntrico, pero es la verdad, tenía unos maravillosos genes vampiricos.

Vi a papa sonreír desde el espejo retrovisor, otra vez hurgando en mí cabeza ¿nunca te cansas?

No- dijo divertido- me alegra que te guste mi magnifica aportación genética.

- tampoco es necesario que te eches tantas flores.- Le respondí un poco irritada, odiaba que se metieran en mis cosas, ¡necesito mi espacio mierda!

-deberías dejar de pasar tanto tiempo con tus tíos, te están maleducando.

Y de nuevo lo vuelve a hacer, lo mire con rabia a través del espejo, mientras el se reía.

- ¿Me estoy perdiendo algo? Dijo mama que hasta ahora estaba distraída.

-Nada en especial, un monologo interno, sobre la invasión del espacio personal y esas cosas- contestó papa despreocupadamente.

- entiendo- respondió ella echando una mirada compasiva hacia mi asiento.

Acabábamos de abandonar los límites de Canadá, donde habíamos estado viviendo los últimos años, y nos dirigíamos a Forks, solo temporalmente, queríamos ver al abuelo y a los chicos de La Push, especialmente a Jacob, no pude disimular la sonrisa que se formo en mi cara al recordarlo, Reneesme, contrólate por favor, tienes un intruso en tu cabeza.

Comencé a recordar ese documental de gorilas de lomo plateado que vi la tarde anterior .La verdad eran bastante ágiles para tener ese tamaño, me recordaban a tío Emmet.

- bah, monos, que poca imaginación, sentencio papa.

Paramos en el camino, no es que nos hiciera falta estirar las piernas ni nada por el estilo, pero pasamos por una zona de caza magnifica, y no estaba de mas ir preparados al pueblo, llevábamos varios días sin alimentarnos. En mi caso podría sobrevivir con comida humana, pero prefería la sangre, ¿quien prefiere verduritas y cosas chamuscadas ante una pieza fresca sangrienta y caliente?

Tardamos unas dos horas en saciarnos por completo, pero esta vez a la vuelta decidí subir al Jeep con Emmet, me divertía mucho con el y me sacaba de mis casillas tener a un vampiro espiando mis mas vergonzosos pensamientos, por lo que no dude en abandonar a mis progenitores un ratito.

Estábamos llegando a nuestro destino, el olor a bosque, a humedad, a hierba mojada, me traían muchísimos recuerdos, al contrario que a mi madre a mi me encantaban estos lugares, abundaba el paisaje natural y eso me gustaba, prefería el bosque y la naturaleza a vivir en una ciudad llena de aire contaminado y conductores desquiciados, para ser humanos, eran bastante salvajes. Si por mi fuera me iba a vivir al bosque a una cueva o algo, seguro que tendría mi propio espacio.

También ese olor a madera y hierba mojada me recordaban a el, Dios, había pasado tanto tiempo, y lo peor de todo es que seguía perdidamente enamorada. Lo que hace unos cuando años creí que era un encaprichamiento o un amor tonto, no había dejado de atormentarme estos tres largos años. Sabía que el no se fijaría en mi a fin de cuentas que aparentaba yo ¿once o doce años? Era imposible que me viera como una mujer, y eso me destrozaba. Tenía una mente bastante madura para mi edad, y menos mal, fue lo que me impidió que mis hormonas hirvientes me ganaran la partida cometiendo alguna acción estupida, como besarle.

No se como pude llegar a obsesionarme tanto por una persona, el era mi vida, estaba siempre conmigo, me cuidaba, me hacia reír, me defendía, me daba cariño…solo cariño eso era lo que mas odiaba. Pero poco a poco comencé a pensar en el como algo mas que un hermano o un amigo para mi, me fijaba en el en sus favorecidos rasgos, en su estupendo cuerpo ( y con estupendo me quedaba corta) en su piel tostada y calida…mi padre se volvía loco de rabia, no era normal que una niña de once años pensara en un hombre de esa manera, según el debería de estar jugando con muñecas no comiéndome a Jacob Black con los ojos, pero mi cerebro funcionaba como el de una adolescente de quince años, aunque bastante mas inteligente que la media.

Por mucho que al señor Edward Cullen le molestara, debía comprender que su hija no iba a estar pensando en duendecillos, mariposas y peluches toda su vida.

Pues así pasó mi última etapa en Forks, viendo todos los días a mi "amor imposible" y sintiéndome frustrada por no ser una mujer hermosa y formada como las que había visto con Jacob algunas veces y que me hacían estallar de celos.

Desde que llegamos a Canadá había intentado quitarme de la cabeza a Jacob de muchas maneras, llegue a salir con un par de chicos en el instituto, incluso experimenté mi primer beso, que siempre creí o desee mas bien que fuera mi lobo el que me lo diera. Ese día los ánimos no anduvieron muy bien por casa, unos cuantos objetos del mobiliario terminaron hechos añicos y un adolescente y frágil humano traumatizado de por vida con las amenazas de Rosalie y Edward Cullen.

El cartel de bienvenido a Forks me hizo salir de mis lejanos y vergonzosos recuerdos, ya habíamos llegado. ¿Que sería de mi ahora? De repente toda la fuerza y la decisión que me acompañaban de esfumaron por la ventanilla, dejándome inocente y vulnerable.

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Bueno traigo una nueva historia, la he empezado hace muy poco :D espero que os guste y me dejeis reviews para decirme que os parece.

al principio alomejor os parece un poco pesado porque no hay mucho dialogo , pero quiero poner el punto de vista de varios personajes y aclarar bien como se siente cada uno. muchos besos!