Los personajes del fanfic no son mios solo los tomo prestados de Tsugumi Ohba y Takeshi Obata.

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Near odiaba el verano, tal vez porque el sol calentaba con más entusiasmo y eso no le sentaba nada bien al ser alvino. Hacia prácticamente ocho meses que había concluido el caso Kira y ahora era el nuevo L pero todo le aburría al no tener ningún caso que realmente le apasionara. Era día veinticuatro del mes más caluroso del año y no confiaba en que ese fuera distinto a los otros, pero tampoco le importaba demasiado.

Aquella mañana uno de sus ayudantes le despertó con la rara sorpresa de que alguien le había hecho un regalo de cumpleaños. Si no había duda de que iba dirigido a él pero no llevaba remite, eso empezó a mosquearle ¿quien no querría que supiera que se a acordado de él? Claramente por la forma se trataba de un libro, un libro de tapas verdes sin ningún tipo de decoración, ni siquiera titulo. El interior era exactamente igual de aburrido salvo el reverso de la tapa en la que había dibujado un extraño círculo bastante enrevesado y unas letras en las que ponía "Delinéame". Seguramente se trataba de una broma de algún graciosillo que se aburría tanto como él. Pero aunque estuviera convencido de ello posó el dedo sobre el dibujo y muy lentamente siguió aquellas líneas. Aparentemente no pasaba nada, era de suponer, pasaron unos segundos y aquel objeto inerte comenzó a temblar. El susto hizo que Near diera un respingo hacia atrás soltando el libro de golpe. Sus ojos se abrieron de par en par sin creerse muy bien lo que pasaba.

-¡No vuelvo a viajar por correspondencia! ¡Qué mareo!- exclamó una voz bastante chillona desde el interior del circulo. Acto seguido una cosa amarilla empezó a emerger del mismo mientras seguía quejándose. -No te quedes ahí como un pasmadote y ayúdame a salir.

-Pero, ¿qué pasa aquí? Debo de seguir dormido.- cerro los ojos intentando despertar.
-¡¿Vas a ayudarme o qué?! ¡No tengo todo el día!- gritó sacando un pequeño brazo por el dibujo.- Agárrame la mano y tira.

Near, sin salir de su asombro, hizo lo que le exigía. Pero esa mano era tan enana que no sabia muy bien como cogerla. Tiro fuertemente casi un esfuerzo inútil pues no costo sacar de hay dentro lo que quisiera que fuera. Una vez en el exterior Near pudo reconocer al ser pese a que no media mucho más de quince centímetros y la mitad de esa medida la ocupaba la cabeza.

-¡Ah! Eres un bruto casi me descoyuntas la muñeca.

-Me... ¿Mello?

-No me cambies de tema, cacho bestia.

-Definitivamente estoy soñando.

-¿Un sueño podría hacer esto?- Y sin acabar la frase proporciono a Near un brusco tirón de pelo.

-¡Ay! Eso duele.

-Pues a mi también me ha dolido, listo. Por cierto, no soy Mello. Soy el espíritu de la historia.- dijo como si se sintiera muy orgulloso por ello.

-¿El espíritu de la historia?

-Si. ¿Tienes que repetir las cosas o que? He venido ha pedirte que nos ayudes.

-¿A que os ayude?

-¡Que no me repitas, eso me pone de los nervios! Y déjame hablar. Tienes que ayudarnos salvar Wonderland.- Miro a Near con mirada inquisidora para que no le repitiera -La cuestión es que Alicia, la protagonista, ha desaparecido misteriosamente sin dejar rastro y necesitamos que la encuentres, porque si no termina la historia se borrara para siempre.

-¿Pero de que me hablas? ¿De veras piensas que voy a creer eso que me estas contando?

-¿Acaso creías que El espíritu de la historia existía? El tiempo es oro y estamos en crisis así que nos vamos ya te contare más por el camino.

El espíritu dio un chasquido de dedos y bajo los pies de Near se abrió repentinamente un profundo pozo por el que ambos se precipitaron. Al empezar a caer el chico no pudo evitar dar un sonoro grito. Era un agujero realmente profundo que no parecía tener un final próximo. Al igual que en el libro se podían ver que las paredes estaban plagadas de armarios y otros muebles.

-¿A donde me llevas?- pregunto Near sin dejar de caer.

-Ya te lo he dicho, a Wonderland. Tienes que ayudarme a encontrar a Alicia.

-Eso ya lo se. Pero para empezar no me has preguntado si quería hacerlo, a esto se le puede considerar un secuestro.

-¿Para qué te iba a preguntar?, ya sabia la respuesta.

-Pero ¿por qué tengo que ir yo?

-Alguien me dijo que te llamara, porque seguro que nos podías ayudar.

-¿Quien?

-Pues no lo se. De todos modos eso no es importante. Tú concéntrate en tu trabajo y déjate de minucias.

-Otra cosa, ¿como puedo llamarte?

El pequeño espíritu dudo un par de segundos.

-Supongo... que Mello.

-¿No habías dicho que no eras él?

-Que me llames así no quiere decir que lo sea. Los espíritus solemos llamarnos como las historias que cuidamos y como comprenderás "Alicia en el país de las maravillas" es un nombre algo largo. Ah, se me olvidaba contarte que he cogido diversos recuerdos tuyos por lo que habrá algunas cosas que te sonaran.

El pozo parecía llegar a su final, Near pensó por un momento que el golpe le iba a matar pero en cambio y para sorpresa suya cayó suavemente. La sala en la que había aterrizado parecía un enorme vestíbulo repleto de puertas de distintos tamaños.

-¿Qué puerta es?- pregunto mirando de un lado a otro.

-¿Nunca has leído el libro ni visto alguna película?- Near negó con la cabeza -Pues hijo, que infancia más triste. Es la más pequeña de todas. Bébete esto, si no, no podrás pasar.

Near recibió un pequeño frasco del que colgaba una etiqueta en la que ponía "Bébeme". El niño hizo lo que le decía el trocito de papel y pronto comenzó a notar como se iba haciendo cada vez más pequeño hasta llegar al tamaño de Mello.

-Bienvenido a la aldea pitufa.- bromeo este haciendo referencia a su nuevo tamaño -Ahora ya puedes pasar.

Pasando la puerta vieron un precioso jardín repleto de flores de distintos colores y formas, grandes árboles por donde miraras y enormes briznas de hierba que lo cubrían todo y dificultaban bastante el paso. Near era bastante inexpresivo, nada parecía entusiasmarle o sorprenderle, pero aquel día se hacia cada vez más extraño e incomprensible.

-Mira que les tengo dicho que corten las malas hierbas de la entrada. Pues nada a mi ni caso, total soy el espíritu de la historia, si yo solo digo tonterías. Y encima esa dichosa reina que la da por plantar "lindas florerillas". ¡Con la alergia que las tengo! Malditas flores ojalá llegara un tsunami y se murieran todas.

-¿Tu siempre te quejas por todo?

-No sabes la paciencia que tengo.

-Pues no lo aparentas por que solo te conozco de hace un rato y ya me has gruñido unas cuantas veces. Me recuerdas al autentico Mello.

-Es que la paciencia la llevo por dentro. Pero dejemos ese tema aparte y toma la foto de Alicia.

Era una foto bastante grande, tamaño folio. En ella se podía ver a una chica rubia con un vestido azul parecido al de una "lolita" tenia el mismo tipo cabezón que él en ese momento. Pese a eso Near reconoció rápidamente quien era y aunque sabia que allí la gente se parecería a otras personas que él había conocido no pudo evitar decir de quien se trataba.

-Es Amane.

-No, es Alicia. Aunque ella prefiere autodenominarse "Alicia-Alicia", manías suyas. Es algo rara e infantil.

De repente todo tembló como si de un terremoto se tratara. Un cuerpo también superdeformed pero más grande que ellos se acercaba dando fuertes pasos que demostraban su enfado. Llevaba un traje marrón claro y el pelo de un color parecido. El niño dedujo que se habían basado en Light Yagami para aquel personaje, aquello no le sorprendió pero sí las largas orejas y esponjosa colita de conejo. Este sin percatarse de la presencia de los otros dos les paso por encima casi aplastándolos.

-¡Eh, Conejito Light!- grito Mello. El aludido se giro mirando al suelo.

-Hola, espíritu de la historia.- devolvió el saludo ocultando su enfado con la mejor de sus sonrisas. Luego clavó sus ojos en Near. -¿Este es el que viene a ayudarnos a encontrar a Alicia-Alicia?

-Efectivamente, tu tan avispado como siempre.

-Recuerda que estas hablando con el conejo que obtuvo las mejores calificaciones de la escuela conejil de Wonderland. Bueno si me disculpan debo acudir a mi cita con la reina de corazones. Adiós.- Y el conejito se fue por el lado contrario al que había venido.

-Nunca me cayo bien.- concluyó- Es uno de los principales sospechosos de secuestro.

-¿Crees que él ha podido secuestrar a Alicia?

-Si. Y hablando de citas, yo también me voy.

-¡¿Te vas?!

-Si, he quedado con Crónicas de Narnia. Es novatilla y me ha pedido que la ayude con las tareas de espíritu de la historia. Soy tan majo.- reía algo malicioso a la par que abría otro portal.

-Pero yo no se nada de este lugar.

-No te preocupes, tengo una aliada que te ayudara. Tú ve preguntando por la Gatita Risona. Ella ya sabe quien eres, es la única que te conoce aparte de mi. Ahora no me entretengas más.- Y al igual que vino por el portal se marchó.

Near se quedó solo con su asombro, rodeado de todas esas malas hierbas que no le dejaban ver lo que había a su alrededor. No se decidía por donde ir. ¡Que más daría si no sabía a donde daba nada! Lo primero seria encontrar un modo de volver a su tamaño normal.