Estoy escribiendo esta nueva historia, espero que les guste y opinen que les pareció.

Besos.

A leer

Go.


El sol comenzaba a ganar terreno en el cielo, era una mañana fría, la ausencia de nubes daba al paisaje un aire pacifico, el gris poco a poco iba perdiendo, dándole paso al dorado y al calor. En una parte del Londres Muggle, en una modesta casa, se podía distinguir en el marco de la ventana de un segundo piso, una silueta con su frente apoyada en el cristal, inmóvil, sin expresión, sin un misero sentimiento pasando por su rostro.

Era el día en que volvería a Hogwarts, su último año, su último día en esa casa, ya había arreglado todo, su baúl, la cesta, todo. Bajo sus ojos, dos prominentes ojeras marcaban su ya patético aspecto, no había dormido en horas, ¿quizás 24?, ¿48?, ¿72?, que mas daba, su cuerpo no se lo pedía, y aunque lo hubiese hecho jamás se lo brindaría.

Estaba sentada en un escritorio, recogida y con las rodillas en su pecho, la habitación estaba desierta, sin muebles, al igual que toda la casa, lo había vendido todo, hasta el mas misero florero, solo un marco rojo con un foto en ella había guardado, allá muy en el fondo de su baúl.

Como autómata, despego su frente del cristal y bajo del único mueble que no alcanzo a vender, tomo el baúl y la cesta, y bajo a la primera planta, abrió la puerta de la salida y volteo para ver por última vez a lo que por 17 años pudo llamar hogar.

Reprimió las lagrimas que se acumulaban en sus ojos, suspiro y con un portazo camino hacia la desierta calle. Consulto su reloj de pulsera, 8:16 A.M., había tiempo de sobra, transito por las calles extrañándose de la nulidad de gente, talvez si su cabeza no estuviese tan confusa, habría descubierto que era domingo.

Tomo el metro, que ahora más que nunca odio con sus fuerzas, recuerdos le invadían por montones, viajes con su familia por ese mismo andén, pasado, sin presente, menos futuro.

Bajo en una estación, que ni nombre miro, su cerebro proceso las paradas desde que se subió y la memoria se encargo del resto, estaba segura que jamás se equivocaría, y así fue.

Luego de caminar por quince minutos, llego a la estación, consulto nuevamente su reloj, las 9:45, miro alrededor y decidió que le otorgaría una tregua a su estomago, igual que con lo del sueño, ya no recordaba hace cuanto no probaba bocado, pero el olor a café, hizo que su estomago se jugara su ultima carta, pateárselo hasta que cediera a comer, y le gano.

Cuando la mesera le llevo el café y las galletas, le agradeció y pago inmediatamente, al primer sorbo caliente en días, sus dientes comenzaron a doler, se acostumbrarían, debían hacerlo. Las galletas le parecieron el manjar de los dioses, tan solo eran de vainilla, pero para un estomago con cero alimento, eso era una delicia.

- Galletas y Café, ¿Qué dirían mis padres viéndome tomar y comer esto a mi edad? - murmuro con pesar

Por tercera vez, observo su reloj, "Merlín, 10:45, me atrase, mierda" Pensó, mientras se metía las ultimas galletas en los bolsillos, agarraba sus cosas y corría por los pasillos.

Las once menos cinco, si hubiese imaginado la cantidad de gente que a estas alturas había por ahí, jamás se atrasaría. Corrió a más no poder, sin preocuparle en lo más mínimo si se llevaba a alguien consigo, escuchaba una que otra palabrota a medida que los dejaba atrás y por delante solo veía como muchos alcanzaban a moverse para que no los arrollara.

Cinco metros la separaban de la intersección del anden 9 ¾, era una odisea llegar hasta esa "simple pared", sin preocuparse si alguien la observaba, cruzo el umbral, total si después de todo alguien la veía, los de ministerio mandarían a desmemoriar sus mentes, "Bien, así podrán despegar sus traseros del escritorio" murmuro para si.

Como lo intuyo, del otro lado, el caos reinaba por completo, padres despedían a sus hijos quienes sacaban las cabezas por las ventanas de la gran locomotora, tres minutos.

- Bien, si…eh…soy prefecta, si…al frente del expreso - dijo y volvió a correr como loca.

Dos minutos. Terrible, así describiría ella la travesía de cruzar el mar de padres que no sé quitaban ni porque era una alumna, a mas de alguno le escucho decir "Deberías ser mas responsable, llega a la hora", pero no le importaba, a unos metros de ella, vio una cabellera larga y rubia, y supo donde debía subir, total, luego iría al vagón de los prefectos.

Un minuto. Como si las hubiese llamado mentalmente, su mirada choco con una azul cielo, Luna le sonreía, haciendo que la chica, aun cansada por el trayecto, inconcientemente se la devolviera.


- Merlín bendito, son las once menos diez, ¿Dónde rayos se ha metido? - refunfuñaba una señora pelirroja

- Tranquila mamá, solo debe haberse retrasado, por algo será - respondió su hija menor

- Lo sé Ginny, pero ¿si le deja el tren?, no se ira volando en coche - menciono mirando reprobatoriamente a su hijo.

- Ya olvídalo mamá, fue hace cinco años - Ron ofuscado, se volteo hacia Harry - ¿Qué crees que le haya pasado?

- No lo sé, ella siempre es la primera en llegar - respondió preocupado

- Hola chicos - se escucho una voz a sus espaldas

- Luna, hola - saludo Harry y ron solo asintió - ¿que haces…?

- Buscaba a Hermione, la han visto, creo que no ha llegado - dijo mirando al cielo

- Lo mismo nos preguntábamos - murmuro Ron

Siguieron conversando del verano, aun preguntándose internamente el paradero de Hermione, de pronto Luna volteo, y sonrío, haciendo que los chicos miraran en esa dirección. Hermione corría deprisa por el anden, solo faltaban segundos para que el tren partiera, ya la señora Weasley los presionaba para que subieran, así que al verla llegar, había surtido en ellos un efecto de alivio.

Sin saludar a nadie, le arrojo su cesto a Luna, quien estaba preparada para tal recibimiento, y con el impulso de la carrera, subió al tren jalando del brazo a la rubia.

Los chicos quedaron perplejos, esperaban mínimo una explicación por el retraso, pero su castaña amiga solo se limito a dejarlos de plantón abajo del tren.

- Subiros, que se va el tren - dijo Molly mientras los empujaba a dentro - Hija querida, en cuanto veas a Hermione dile que en la próxima visita deseo hablar seriamente con ella.

- Bien mamá, te quiero - dicho esto Ginny se fue con su hermano y Harry en busca de Luna y Hermione.


- Pensé que no llegarías - menciono Luna

- Yo también - suspiro la castaña - ¿recibiste mi carta?

La rubia asintió. Estaban en un compartimento alejado del bullicio, Luna lo había hechizado para que se viera con estudiantes desde afuera, pero simplemente estaba vacío, claro, hasta que ellas llegaron.

- ¿Qué dices? - La castaña miro suplicante a su amiga - ¿Me ayudas?

- Yo…antes de decidir cualquier cosa, me gustaría saber...¿porque? - pregunto preocupada

- Luna, no volveré ahí, sabes lo que he tenido que hacer, sin decírtelo lo has descubierto, no me importa que pase, solo quiero deshacerme de ella - dijo Hermione mirando hacia fuera

- Esta bien - respondió la rubia con una mirada ensoñadora - le diré a papá que ponga el anuncio lejos de los Nargles, así tendrá mas…bueno, mas oportunidades de ser leído.

- Gracias amiga, espero que no me cobre muy caro tu padre - murmuro

- Tranquila, que antes de venir le comente, y dice que será una atención especial - sonrío Luna

- Gracias de nuevo…gracias - la castaña la abrazo, creando para Luna un incomodo momento

Incomodo en muchos sentidos, Hermione fue la primera de sus actuales amigos en hablarle, aunque la primera vez que le dijo algo fue Lunática, después de eso se hicieron bastante conocidas, Hermione le hablaba de sus cosas, y Luna le comentaba de sus increíbles criaturas, lo que llevaba a discusiones de existencias, bastantes divertidas por decirlo, pero siempre con bastante respeto.

Ya eran casi dos años de bella amistad, Luna jamás pensó que algo así llegaría a su vida, pensaba que la gente jamás la entendería y que se quedaría sola con sus "Blibbers" de por vida. Pero ahí, frente a ella, estaba una persona demasiado amable, alguien que sin importar sus desvaríos mentales (según los demás) la escuchaba y aunque era muy poco, le daba crédito a sus criaturas.

Hermione siempre pensó que la rubia tenia algo en su cabeza, al principio solo le hablaba por cortesía, pero en una de sus tantos paseos al lago se encontró con la chica, se veía pacifica, algo que ella necesitaba, paz, se veía tranquila, sin preocupaciones, serena. Miles de libros la rodeaban y Luna solo miraba el cielo mientras sostenía un block en sus manos, la castaña se acerco a ella por detrás y pudo ver en las hojas, a una mujer bellísima, con un vestido más debajo de las rodillas, sonriendo mirando al cielo y sus manos entrelazadas detrás de la espalda.

Flashbacks

- ¿Quién es Luna? - pregunto la castaña sentándose a su lado

- Mi madre - murmuro aun sin mirar a su acompañante

- Es hermosa, ¿Tú la dibujaste? - interrogo

- Si - dijo, pestañeo varias veces, saliendo de su letargo y enfoco a la castaña en sus ojos azules - Hermione, ¿Qué haces aquí?

- Pasaba por aquí y te observe, dibujas precioso Luna -

- Gracias, antes mamá me llevaba al lago cerca de casa a dibujar lo que se nos pusiera en frente, a pesar de que era pequeña no lo hacia nada mal, luego de que mamá murió, para sus cumpleaños seguí haciéndolo sola, así la sentía mas cerca - sonrió

- Me alegra que la recuerdes tan bonito, me dejas ver - dijo la castaña estirando sus brazos hacia el block

- Claro -

Así pasaron muchas horas, bastantes, hablando y preguntándose cosas, la rubia descubrió en la castaña la facilidad de raciocinio que tenia, todo lo tenia calculado, pero aun así, era calida, cercana, y despedía una paz que la rubia estaba segura que la castaña no conocía. Hermione por primera vez no estudio para la prueba del día siguiente y aun así fue la mejor calificación, con Luna podía relajarse y aunque no se notara, la chica era muy intuitiva, comprendía las cosas sin muchas palabras, tal vez le ayudaba el hecho de que para la castaña, Luna era mucho mas humana.

Fin Flashbacks

- Y ¿Me contarás? - pregunto Luna

- No, es imposible - dijo Hermione bajando la cabeza

- Te comprendo, y te juro que no intentaré averiguar el porque - sonrió

- Gracias, no sabes lo bien que me hacen tus palabras - sonrió también.

- Mejor cambiemos de tema - Luna saco el diario "El Quisquilloso"

- ¿Por qué? - pregunto Hermione contrariada

- Porque en la puerta están Harry, Ron, Ginny y Neville, peleando por quien entra primero, y por lo visto tiraran al choque a Neville otra vez - respondió con un tono leve de hastío en la voz, Hermione por su parte solo bufó - Creen que estas enfadada y prefieren tirarlo a él, que arriesgarse a tus gritos

- Ja, enfadada no estoy, pero odio que usen a los demás, vaya Gryffindor que son - dijo bajito mientras la puerta del compartimento se abría.

- Ho…Hola…Hermione…Luna - tartamudeo Neville

- ¿Qué tal Neville? Pasa ¿Cómo te fue en las vacaciones? - interrogo Hermione con una gran sonrisa en su rostro, infundiéndole confianza al pobre de Neville.

- Bien - se sentó al lado de Luna - Fui a acampar con mi abuela, no estuvo tan mal - se encogió de hombros

- Bueno, creo que tu abuela no quiere separarse de su nieto ahora, después de lo del ministerio, era de esperarse o no - Neville se sonrojo por las palabras de Hermione y solo atino a sacar una rana de chocolate de su bolsillo

- Hola - interrumpieron tres voces al unísono

- Hola - respondieron otras tres voces

- ¿Podemos…? - dijo Harry y fue interrumpido por Hermione que con un ademán de manos les indico pasar

- ¿Cómo estas? -le pregunto Ginny

- Bien ¿Tu? - dijo Hermione

- Bien, ¿Qué paso allá afuera Herms? - interrogo la pelirroja mientras todos la miraron asustados

- Nada, ¿Qué podría pasar?, solo estaba atrasada y me comunique con Luna para que me recibiera, quería arreglar unos asuntos con ella, además que faltaban segundos para partir, no había tiempo para saludos - dijo serena y con una bella sonrisa, cierto, mentía, no quería saludarlos, pero omitió fantásticamente esa parte.

- Pensábamos que estabas enfadada - dijeron Ron y Harry relajándose en sus puestos

- Para nada, y espero que no se malinterprete, pero debo irme - dijo levantándose y poniéndose la tunica sin abrocharse los botones

- Pero… ¿Por qué? - Dijo ron - si no estas enfadada

- Cierto, y de hecho tu vas conmigo - le contesto haciendo que la cara del pelirrojo se confundiera con su cabello

- ¿Yo…? - Balbuceo - ¿Qué hice?

- Hiciste algo grave Ronald Weasley - dijo duramente Hermione y a los segundos se largo a reír - Hay Ron, somos Prefectos recuerdas, ya que no vamos en los vagones correctos, por lo menos debemos patrullar

- Ufff...menos mal que era eso, tienes razón, vamos - se puso de pie y abrió el compartimento con la tunica en las manos

- Nos vemos - se despidió Hermione

- Le diré que me avise cuando salga - dijo Luna de improviso

- Gracias - respondió la castaña dejando atónitos a todos mientras cerraba la puerta


- ¿De que hablaba Luna allá? - murmuro Ron a su compañera

- Cosas de chicas Ron - dijo deteniéndose - Bien hagamos la ultima ronda, y para que terminemos antes, tu ve para allá y yo seguiré adelante, nos encontraremos con los chicos al haber terminado

- De acuerdo - dijo el pelirrojo resignado

La castaña siguió su camino, el trayecto fue tranquilo, solo unos cuantos de tercero que jugaban con algunos artículos de "Sortilegios Weasley" le amargaron la tranquila caminata, ya estaba devolviéndose para el compartimento de los chicos cuando una mano la agarro de la muñeca y la jalo dentro de un cuarto.

- ¿Qué mierda…? - dijo acariciándose las muñecas adoloridas

- Hola sangre sucia - dijo una voz familiar

- ¿Quieres ya cambiar el repertorio?, me aburres - la chica se sentó y miro hacia fuera

- Mi padre me ha dicho lo que planeas, es un suicidio Granger, eres una estúpida - dijo con acido en la voz

- Pues dile a tu "Papi" que no meta las narices donde no lo llaman, y tú - dijo levantándose y dirigiéndose a la puerta - No te metas conmigo Malfoy - la abrió - Pronto tu curiosidad quedará nula, y no seré yo quien te lo informe - dicho esto se retiro con un portazo de los mil demonios.

- Maldita seas Granger - susurro una voz

- Maldito seas Malfoy - susurro una voz


Espero que les haya gustado el principio, pronto subo el siguiente.

Aniia, la chica loca en busca de la verdad.