Disclaimer: Los personajes pertenecen a Stephanie Meyer y la historia a lovelovelove22, yo sólo me adjudico la traducción.


Prefacio, EPOV:

Su rostro estaba inexpresivo, mirando distraídamente hacia el vacío. Sus rizos castaños habían sido domados en una desaliñada cola de caballo a la altura de su nuca, y sus ojos estaban enfocados en algo a la distancia.

La cabeza de Bella descansaba en el regazo de su madre, y Renée acariciaba cariñosamente la pálida mejilla de su hija. Cuando cerré la puerta suavemente detrás de mí, Renée levantó la mirada. Bella, sin embargo, no lo hizo.

"Tuvo un día difícil hoy." Susurró Renée ante mi expresión preocupada. Me dejé caer de rodillas frente a Bella y lentamente corrí un mechón de cabello de su cara antes de pasar mi pulgar suavemente por su mejilla. "Los dejaré solos. Sólo grita si necesitas algo." El tono de Renée disminuyó mientras se paraba y susurraba en mi oído. "No saques el tema de su cita con el doctor. No hoy." Asentí y Renée dejó el cuarto, echando una última mirada a la acurrucada forma de Bella. Me moví lentamente, deslizándome en el lugar que Renée había ocupado previamente y acomodé la cabeza de Bella en mi regazo.

Nos quedamos en silencio por un largo tiempo; yo acariciando su mano y de vez en cuando jugando con su cabello. Finalmente, encontré el valor para hablar.

"¿Cómo te sientes?" Pregunté en voz baja. Bella se movió un poco y me miró por primera vez desde que había llegado. Sus ojos marrones se veían cansados, y sus labios parecían estar fruncidos permanentemente.

"Como la mierda." Admitió, su voz rota y vacía. Sus dedos se entrelazaron con los míos y suspiró; un bajo y triste sonido.

"¿Quieres hablar de ello?" Bella sacudió su cabeza y se sentó, haciendo una mueca de dolor y frotándose la frente.

"Ay, vértigo. Y no. No quiero hablar de ello." Explicó en un susurro ronco. Sin ninguna vacilación, se deslizó en mi regazo y envolví mis brazos a su alrededor, meciéndola firmemente contra mi pecho. "Lo siento." Susurró en el hueco de mi cuello. Sentí líquido contra mi cuello y me di cuenta que estaba llorando.

"Shh, Bella, está bien." Le aseguré, levantando su cabeza con mi barbilla y usando el puño de mi remera para secar sus lágrimas. "No tienes que pedir perdón por nada."

"No tienes que pretender. Lo entiendo." Dijo Bella en una voz monótona, fijando sus ojos en el suelo.

"Nadie aquí está pretendiendo, bebé. Te amo." No importaba cuántas veces le susurrara esas palabras en su oído, siempre encontraba una forma de dudar de ellas.

"El doctor me dio nuevas medicinas." Susurró. "Dijo que soy bipolar." Sentí cómo el alma se me caía a los pies y dejé escapar una lágrima por mi mejilla antes de limpiarme los ojos. ¿Cuántas cosas más tendría que resistir Bella? Depresión, trastorno bipolar, abuso físico, abuso verbal, abuso sexual… ¿y ahora qué? ¿Qué pasaría y destrozaría a Bella todavía más?

"Te amo." Susurré contra su mejilla, depositando besos en sus lágrimas que caían libremente por su rostro. Bella sólo gimoteó un poco y se aferró más a mí, cerrando todo el espacio entre nosotros, como si estuviéramos fusionados.

No quería dejarla ir nunca más. Esto no cambiaría las cosas.


Nota de la autora: Quiero dejar clara una cosa. No estoy, de ninguna manera o forma, estereotipando a las personas que sufren y lidian con los trastornos mencionados en ésta historia. Mi futuro cuñado, Adam, sufrió de una grave depresión, trastorno bipolar, y abuso verbal cuando era adolescente. Ahora tiene 24 años y está bajo medicación, y está viviendo una vida normal. Y nosotros (yo y su familia) no podemos amarlo más.


Nota de la traductora: Bueno, conseguí mi tan deseada traducción. Nunca pensé que traduciría algo como esto, pero me gustó y aquí estoy.

Espero que les guste. Saben que si me dedican unos minutitos y me dejan un review me hacen feliz =).

Saludos, Mar.