Hi! Sé que no he terminado Gothic Pink pero no pude evitarlo u_u por fis léanlo que vale la pena si???? ^^…

Disclaimer: Naruto no es mío, solo el fic ^^

Senbonzakura

Hace 80 años, grandes batallas se libraban en los cinco países, estos contrataban clanes ninjas como fuerza militar, los destacados eran el Senju y el Uchiha, Hashirama Senju y Madara Uchiha eran los líderes de estos clanes, la rivalidad era eterna, sin embargo ambos acordaron la paz fundando la aldea oculta de la hoja, después de esto mucho clanes ninja siguieron su ejemplo creando Aldeas a través de los Países, cada clan se incorporaba a la aldea adecuada, se formaban alianzas y amistades, trabajando en equipo, familias de aldeanos llegaban en caravanas a las aldeas, Hashirama no se podía sentir más satisfecho al ver cuanta paz se podía apreciar en el aire, se encontraba en su oficina mirando por la ventana hacia el horizonte, un suave sonido lo alejo de su reflexión…

Adelante – respondió con su tranquila voz, se sentó en su confortable silla, tras la puerta se vio una joven de unos diecisiete años, era hermosa, llevaba un kimono dorado pálido con relieves de pavo real, a simple vista se podía apreciar lo costoso que era, su cabello estaba recogido en un complejo moño, pero era su color lo que lo hacía especial, era rosa, la mujer se acerco con un porte de elegancia difícil de olvidar, sus ojos jade lo miraron sonrientes.

Konnichiwa, hokage-sama – saludo la mujer con una voz aterciopelada, el hokage asintió en forma de saludo, él ya conocía a esta mujer. Ella era Mio Haruno, su familia se caracterizaba por ser la mayor empresa de textiles de la época, sin contar con sus herederas, jovencitas educadas para ser mujeres perfectas, en muchas ocasiones poderosos clanes habían casado a sus herederos con mujeres de esa familia, en varias oportunidades su clan había contratado sus servicios como compañía textil… sería muy conveniente que se unieran a Konoha. La hermosa mujer se sentó en la silla.

Mi familia desea establecerse en La aldea oculta de la hoja, queríamos hablar con usted primero…- hablo como siempre, cortésmente - No se preocupe por eso, usted y su familia son muy bien recibidos- le dije, y en verdad, eran muy bien recibidos, ella sonrió en forma de agradecimiento- pero no es por eso que lo visito – dijo ella borrando su sonrisa, me miro seriamente, y creí saber a lo que se refería – estoy más que segura de que sabe de que se trata, esa vieja leyenda- hizo una pausa – "toda mujer de cabello rosa, heredara un don", fueron las palabras de mi abuela cuando me enseño Su katana llamada Senbonzakura (mil flores de cerezo) me explico que mi familia era en realidad un clan de ninjas, pero que lamentablemente solo las mujeres de cabello rosa iban a tener ese talento… - la mire interesado – como bien sabe todas las féminas nacidas bajo mi apellido poseen belleza y grandes capacidades, al parecer esas capacidades están relacionadas con ese… misterioso don, era un poco extraño que todas las harunos fueran mujeres perfectas y es que es como si esas características fueran la versión pobre de este don, no sé si me explico, mi clan posee mujeres con encantos inverosímiles, capaces de doblegar al enemigo- dijo algo confundida- Genjutsu- dijo casi en un susurro el hokage – es un genjutsu, varias kunoichis utilizan ese tipo de técnicas de seducción – explico el hokage- no es nada fuera de lo común – agrego- lo nuestro es diferente se lo aseguro – dijo preocupada la mujer – usted tiene el cabello rosa, señorita Mío, demuéstrelo aquí mismo si es así – .

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Hokage-sama – me llamaba a lo lejos una vos preocupada, abrí los ojos, estaba en mi silla,Mio algo preocupada me miraba, me reincorpore comprendiendo – ni siquiera me di cuenta cuando comenzó a utilizar el justu – admití – es sorprendente en verdad – le dije – cuantas niñas con capacidades ninjas hay en su clan en este momento? – Pregunte – una nada mas, pero es más que suficiente, si esta se casa, alguna de sus herederas podrá nacer con el don – me dijo mas alegre.

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Ochenta años después, la aldea de Konoha seguía igual, había crecido y convertido en una de las aldeas mas cálidas y agradables del País, el hokage actual era Sarutobi, debido a los acontecimientos con el kyuubi, El clan Uchiha seguía siendo uno de los mejores, a pesar de que Madara se retirara hace tantos años eso no cambiaba la lealtad de los uchihas o, al menos eso se creía…

Estoy tan orgullosa de ti – decía Akari a su hija mientras le acomodaba el kimono frente a un espejo, Sakura se miraba al espejo sonrojada, nunca pensó que este día llegaría, desde pequeña le habían enseñado música, baile, elegancia, postura, cocina, apenas tenía cinco años y ya conocía a la perfección todas esas características y talentos de la familia Haruno, ella Sakura Haruno, actual heredera de la Familia, es una prodigio en las antiguas artes de Japón, sus primas la odiaban, solo por tener el cabello rosa pasaba a ser la más atendida, la que le compraban todo, la que tenia closets y closets de kimonos diseñados para ella. Y ahora nada más y nada menos se iba a presentar ante el clan Uchiha como posible candidata para alguno de los jóvenes, a sus cinco años.

Pero todas sus tías, y abuelas le decían lo mismo, "tienes un don especial", está bien, tal vez su cabello era raro, y tenía más agilidad al bailar que sus primas, pero solo tenía cincoaños, sus primas eran hermosas jóvenes, con cuerpos con forma de guitarras, ella ni se había empezado a desarrollar!. Pero seguían insistiendo, y discutían con mi madre (akari), decían cosas como: "no se lo puedes ocultar! Se lo diremos… "y mi madre respondía "no voy a dejar que siga ese camino, ella se casara y será una excelente ama de casa".

Salí de la manor (es una especie de mansión), nos dirigimos al barrio Uchiha, y paramos en la casa del Líder del Clan, estaba muy nerviosa… nunca había salido de mi casa, jamás, según mi familia la heredera no debía dejar verse por nadie, hasta su presentación…

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Mi madre me había dicho que hoy teníamos un invitado, así que ni Itachi ni yo entrenamos, y sorprendentemente mi padre se había quedado en casa, madre nos llevo al salón del té, era bastante amplio, habían mesas por todos lados, y Familias Uchihas se ubicaban en cada una, mis ojos se abrieron con fuerza al ver a todo mi clan presente… de que se trataba esto?

Nos sentamos en la mesa de adelante, una que tenia la mejor vista del escenario, las luces se apagaron y las del escenario se encendieron, los susurros cesaron, una mujer de la edad de mi madre, tenía un kimono puesto entre sus manos El shamisen, tiene tres cuerdas, y tiene un parecido a la guitarra, esta se encontraba en una esquina, empezó a tocarlo, otros instrumentos también se apreciaban pero no se veía de donde provenían, tras las puertas del escenario había una sombra, muy delgada y pequeña, en seguida estas se abrieron, estaba muy oscuro nadie podía ver nada, la figura se acercaba lentamente, hasta quedar en el centro del escenario, las luces la iluminaron, voces sorprendidas se oyeron por todo el salón, al ver a la hermosa niña, vestida con una kimono negro con lotos blancos de seda asombroso, El obi oro (color) que llevaba era tan largo que lo arrastraba, como zapatos llevaba unas plataformas de veinte centímetros, pero al parecer lo que a mi clan le interesaba era su cabello, largo muy largo llegaba hasta el suelo , era liso, liso al extremo, más que el mío, parecía tan suave al tacto y era Rosado, mire a mi hermano, la quijada se me cayó, estaba impresionado, no sé, el caso es que el pelo tenía que ver.

La niña, que tenía mi edad, sostenía entre sus manitos una sombrilla jade, como sus ojos, la sombrilla se veía pesada, pero ella la sostenía como si fuera un palito, bailaba tan elegante, con tanta precisión y disciplina, me preguntaba si sus entrenamientos eran tan duros como los míos, saco un abanico, lo lanzaba en el aire y lo atajaba, hacia movimientos complejos con él, entonces camino con parsimonia hasta un koto, se sentó en la en el suelo (no sé cómo) y siguió la melodía, me tenia hipnotizado, desprendía un encanto irresistible, cuando termino me pude dar cuenta de que muchos chicos de habían parado para verla mejor, todos aplaudían. Un momento después la niña acompañada de su madre fue a saludar a todos y cada uno de los invitados, la mujer que la acompañaba saludo a mi padre, la chiquilla la seguía a todas partes, nuestros padres se pusieron a conversar, Itachi le sonrió, ella le respondió, él le saco conversación y en seguida se pusieron hablar, su voz era tan suave y aterciopelada… yo me uní a la conversación, hablamos de lo genial que es ser ninja, yo no lo era pero lo seria…

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Al día siguiente, amaneció soleado, el aire fresco invitaba a la gente a pasear, y era justo lo que íbamos a hacer, Salí de la manor, junto a mi madre, afuera había un hombre con una carroza, él llevaba la carroza era cerrada y muy lujosa, Sakura miro a su madre con reproche, la estaba tratando como si fuera de cristal, Sakura se subió refunfuñando…

Íbamos por konoha, yo estaba asomada por la ventana, nos dirigíamos a la torre del Hokage.

El hokage había solicitado a mi madre en su oficina y le dijo que me llevara, en este momento estábamos tras su puerta, nos hicieron pasar, en seguida unos Ambus sujetaron a mi madre y le taparon la boca, me quede paralizada, el hokage me indico que me sentara, no pude desobedecerle.

Sakura Haruno, hay algo que debes saber….

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Salí de la torre lo más rápido que el kimono me dejaba, me abrieron la puerta de la carreta, pero yo los ignore…

Caminaba por la calle, furiosa por ese gran secreto que me había ocultado, ahora solo tenía que entrenar como loca desquiciada para llegar decente a la academia, y comenzaría desde hoy… eran solo las nueve, buscaría a alguien que me ayude… pero los únicos ninjas que conocía eran los Uchihas, pero solo los conocía… bueno Itachi-san era muy simpático y Sasuke-kun también, no creo que me nieguen una pequeña lección.

Recordaba perfectamente el camino hacia el barrio de los Uchihas, entre en él, muchas personas me sonreían amables (la mayoría mujeres), algunos chicos se me quedaban viendo, no caminaba muy rápido debido al kimono que llevaba puesto, siempre salía súper arregladísima, con kimonos incómodos y maravillosos peinados, mi cabello estaba arreglado en un moño, mis mechones reposaban a ambos lados de mi rostro, dos trenzas que caían en mi torso hasta mi cintura, sostenía con fuerza la pesada sombrilla, hecha de bambú y seda, el obi que llevaba en mi cintura media cuatro metros de longitud, este caía delicadamente hasta mis tobillos, pero todo eso lo dejaría atrás al convertirme en ninja, seguí caminando hasta llegar a casa de Sasuke-kun. Estaba nerviosa toque la puerta y una señora muy bonita me abrió sonriente, me dejo pasar sin preguntarme nada, creo que ella ya lo sabía. Me sirvió el té…

Supongo que ya sabrás todo no? – me pregunto muy amablemente la señora Uchiha recogiendo la tetera- Itachi y Sasuke están en el jardín, anda ve con ellos…- yo le sonreí, era tan bondadosa, que producía un aura de paz a su alrededor.

Salí con cuidado al jardín, deje mi sombrilla cerrada al lado del marco de la puerta, allí estaban, llenos de tierra, sudando, cansados, trague duro, me senté sobre mis piernas como una señorita.

Ohayo – saludo Itachi-san aun concentrado en su entrenamiento, me puse nerviosa – o-o-ohayo – salude temblando, Sasuke-kun se giro a verme, se sorprendió un poco por mi pinta, yo me avergoncé, Itachi-san también se fijo en mi, y al igual que su hermano se quedo un poco sorprendido por mi vestir. Se me acercaron los dos y se sentaron a mi lado.

Con que quieres ser un ninja? No esperaba menos de una Haruno con tu cabello – dijo cortésmente Itachi-san, yo asentí nerviosamente, Sasuke-kun se veía confundido- que tiene su cabello?- pregunto el – veras Sasuke todas las niñas que nazcan en esa familia y posean ese color de cabello heredan un don especial, como el Sharingan – explico Itachi-san. – A Sakura le ocultaron eso intentando mantenerla alejada de esta vida, pero el hokage no lo permitió – agrego, con que él lo sabía, desde que me vio…

Ellos se pararon e Itachi-san me ayudo a levantarme, me veía con algo de gracia, - como se supone que vas a entrenar con esa pinta?- rio un poco, pues claro si a duras penas lograba levantarme como iba a esquivar un ataque, tome un kunai que había en el suelo y corte la parte de atrás del obi (tome el colgante del obi y me lo coloque como collar, era una flor de Sakura), corte mi kimono hasta por encima de mis rodillas y lo abrí para darme más libertad y jale las mangas hasta arrancarlas, me baje de mis grandes sandalias, sonreí estirándome (cometiendo una falta de educación de hecho) Itachi y Sasuke me miraron atónitos, ese kimono costaba más que una casa y yo lo había rasgado como si nada…

Bien comencemos por el kunai, Sasuke por favor enséñale….

Y así fuimos, primero el kunai y el shuriken, luego el control del chakra cosa que se me hizo más fácil de lo que pensaba, Sasuke de vez en cuando se reía de mi torpeza y mi falta de reflejos…

Con ese cabello no llegaras a ningún lugar, y me refiero al largo – se burlo Sasuke-kun , era muy incomodo, pero lo adoraba, sin embargo quería ser un ninja, tome con fuerza mi kunai, me solté en moño y las trenzas, era más largo de lo que había podido apreciar esta mañana , llegaba hasta el suelo, Sasuke-kun e Itachi-san me miraban algo sonrojados, el aroma de mi cabello llegaba hasta ellos, me agache para tomar las puntas, y lo corte sin piedad por debajo de mi trasero, es decir la mitad de mi cabello se había ido al garete, tome las cintas eran cuatro separe el cabello en dos partes hice una trenza con cada una las amarre, tome los pedazos de seda de mi kimono y envolví las trenzas, me voltee hacia los uchihas agache mi cabeza y les ofrecí ese pequeño recuerdo, Itachi-san lo tomo sonriente, y Sasuke-kun sonrojado, los paqueticos olían a perfume y aroma de cerezo era muy dulce y embriagador…

Esa tarde después de merendar se fue para su casa, todos los del barrio Uchiha se quedaron sorprendidos al ver a la niña en esas fachas. Llego a la hermosa manor Sakuranbo, llamada así en honor a nuestro símbolo el cerezo, entré con cuidado, dejando mis zapatos en la entrada, camine con mis medias sucias por el suelo de madera brillante, mi madre seguramente tomaba el té, así que fui directamente a mi cuarto, me quite el kimono y me bañe, me puse un yukata blanco y tras secar mi cabello me lo amarre en un moño, fui a la habitación de mi abuela, toque con mucho cuidado.

-Adelante – me dijo su voz, yo entre, habían muchos kimonos por todas partes, muchos libros y pergaminos, se podía escuchar el sonido del koto resonar en la habitación, una de mis primas estaba al fondo de la habitación tocando, el aire estaba viciado por el humo que salía de su pipa, estaba sentada tomando el té, mientras leía unos pergaminos, sus ojos no me miraban, aun así hice muchas reverencias, esa mujer me inspiraba tanto respeto, era tan hermosa, en su piel apenas se notaban las arrugas, su cabello era rosado, y estaba recogido , tenia sesenta años de edad, me senté, vi que su vaso estaba vacio así que le serví mas te, lo deje en la mesa con mucho cuidado, ella al instante tomo el vaso y se lo llevo a sus labios.

- Obaa-sama, quería preguntarle, podría enseñarme a ser un ninja? – el koto dejo de sonar… mi prima tenía sus ojos jade muy abiertos, - Yuna, sal de la habitación – dijo mi abuela sin perder su actitud irrompible, Yuna, mi prima de al menos ocho años de cabello negro largo como el mío, Salió enseguida de la habitación, mi abuela levanto su mirada llevándose la pipa a sus labios de rojo, su mirada me penetraba como una cuchilla – Sakura, ya era hora… - me dijo con una muy leve sonrisa, se levanto como una reina, su yukata negro era muy bonito, yo me levante también, ella se agacho en el suelo y levanto lo que parecía una trampilla, bajo por las escalerillas y me llamo, yo también baje, estábamos en un cuarto sin ventanas ni puertas, había un kimono rojo (o al menos eso parecía) estirado contra la pared, una katana enfundada estaba en un pequeño altar justo al frente del kimono, mi obaa-sama tomo la katana, y la desenfundo con cuidado, era realmente larga, oba-sama en seguida se puso en guardia, haciendo un hermoso sonido, también estaba afilada, bajo la guardia y miro la katana con nostalgia…

- Senbonzakura, ese es su nombre – dijo guardándola, en su funda, me la extendió, mi mano temblorosa la tomo, era pesada, igual de pesada que una de mis sombrilla, sonreí, mi abuela lo había planificado todo, - de ahora en adelante no te quiero ver con kimonos, largos obis y complicados peinados, ahora eres mi aprendiz y harás todo lo que yo te diga… estoy vieja y enferma pero te convertirás en un ninja a si sea lo último que haga…

Subimos y cerro con seguro la trampilla, dejando todo bajo llave… se sentó de nuevo, para volver a lo que estaba haciendo, comenzó a fumar, como si yo no estuviera, subió la mirada y frunció su seño – aun aquí? Sal de mi habitación Sakura, y llámame a Yuna – me dijo con su típico tono estricto. Salí en seguida, sonriendo, baje por las escaleras, recorrí gran parte de la casa, hasta llegar al jardincito, un pequeño jardín que se encontraba en el centro de la manor, de allí se encontraba acceso al otro extremo de la manor y a todos los lugares de esta, y allí estaba Yuna entretenida en el estanque, me senté a su lado, ella me miro y me sonrió dándole de comer a los peces, en el estanque habían peces koi, Toshiba, gato, siluros, todos hermosos, grandes y pequeños, Yuna era muy amable y buena conmigo totalmente distinta a mis otras primas, su cabello negro tenia las puntas mojando se en el estanque, su piel era tan blanca como la mía, llevaba un yukata negro con detalles azules, era muy bonita…

-Obaa-sama te llama Yuna-chan – le dije respondiéndole la sonrisa con otra, ella suspiro – ya me duelen los dedos de tanto tocar el koto – dijo mirándose las yemas de los dedos, volvió a suspirar, me miro de reojo y sonrió de nuevo, me acaricio una mejilla y me beso mi gran frente- ten cuidado con lo que haces, Sakura, no te vayas a arrepentir… - dijo dirigiéndose fuera del jardín.

Me dirigí a la mi habitación, y me acosté en mi futon y cerré mis ojos.

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Oí como la puerta corrediza se habría fuertemente, y alguien me destapaba, despertándome groseramente – Sakura Haruno párate – oí la voz de mi obaa-sama, pero yo tan solo me revolví entre las sabanas, balbuceando, sentí como tomaba mi muñeca con brusquedad y me levantaba, obligándome a pararme, me arrastro haciendo que tropezara muchas veces, me llevo a su habitación, y me dio una especie de kimono, yukata, , no podía identificarlo, era vino tinto - deprisa póntelo- sin dudarlo me lo puse, no tenia mangas, se cerraba de la misma forma que el kimono, cruzado, se ajustaba con un obi negro, para mayor comodidad tenía unos cortes a cada lado de las piernas, me puse un pequeño short negro, y mi obaa-san me amarro la katana por debajo del obi, me dio unas botas ninjas y me jalo hasta el cuarto de aseo, me sentó en el pequeño banquito, enfrente del espejo y soltó mi cabello, pude apreciar algo de sorpresa en sus ojos al ver que ya lo había cortado, así que simplemente con una navaja me lo emparejo dejándolo precioso como antes, me volvió a tomar de la muñeca y me llevo al gran jardín atrás de la manor en menos de un minuto, me sorprendía la energía que podía llegar a tener…

-Vamos quiero que empieces a trotar el jardín – me dijo con voz dura, yo abrí mis ojos perezosamente, todavía estaba oscuro – demo, obaa-sama es muy temprano- le dije ella entrecerró sus ojos, me tomo de la nuca y hundió mi cabeza en un barril de agua fría, con hielo, me saco al momento, ahora estaba totalmente despierta, ella me fulmino con la mirada y me puse a trotar en seguida…

Eran las nueve de la mañana, en este momento estaba intentado acertar con mi kunai a una equis en un cerezo, hice una pausa – obaa-san, tengo hambre hagamos una pausa… - suplique ella me miro alzado una ceja, si, esa era su respuesta, - cuando aciertes desayunaras- me dijo sacando la pipa de su boca, - nani- chille, lance un kunai molesta, el cual acertó, parpadee unas cuantas veces, mi oba-sama apoyo su mano en mi hombro – cuando te concentras aciertas con facilidad Sakura- me susurro dejando escapar todo el humo de su boca, yo sonreí, ella me dio una palmadita en las espalda- anda a desayunar, te quiero aquí en diez minutos – me dijo separándose de mí, Salí corriendo a la manor, al llegar sudada, y sucia al comedor todas mis primas me fulminaron con la mirada, menos Yuna, la cual se paró de su puesto, tomo su bandeja, y la mía, me tomo la mano y me llevo al jardincito el cual se encontraba al lado…

Nos sentamos bajo el cerezo.

Itadakimasu – dijimos las dos al unisonó juntado las manos, cerrando los ojos, realizando una pequeña reverencia de agradecimiento, una suave brisa soplo, comenzamos a comer- me alegra verte decidida – comento mi prima- por qué lo dices? – pregunte – Obaa-sama fue la que me enseño a ser una Haruno – me dijo llevándose los palillos a la boca, yo me atragante levemente, esta me miro de reojo, - nani? Con lo estricta que es ella…- comente en voz baja ella miro a los lados, si en esa casa se hablaba de alguien mayor y este no estaba presente se consideraba falta de respeto- eres fuerte Sakura – me dijo ella sonriendo – arigato – le respondí alegremente, mi prima termino de comer- Gochisosama- susurro, fue a la cocina para dejar su bandeja y en seguida volvió con un botiquín, en cuanto termine de comer, tomo algodón y alcohol y limpio los cortes en mis manos, coloco la ultima curita en mi mano, acariciándola, una lagrima suya cayó en esta, abrí mucho los ojos, entonces Yuna me abrazo con fuerza, sollozando un poco – elegiste un camino tan difícil – susurro en mi oído, yo sonreí y le acaricie el cabello, - Shizumaru shinasai (tranquilízate) – le dije muy suavemente, ella se separo de mi secándose los ojos – gomen – dijo avergonzada – anda, anda antes de que te castiguen – me animo, yo le sonreí…

Volví al jardín, mi oba-sama me tomo por la muñeca y me llevo a su habitación, me dejo una montaña de pergaminos en mis manos – el año que viene empiezas en la academia, tienes que ponerte al tanto en poco tiempo, así que quiero que los leas para mañana, el primero que leerás es el de la cubierta vino tinto, ese explica el don de nuestra familia, el cual tienes capacidad de utilizarlo desde que naces, aun que no sabes cómo pronto te darás cuenta… - me dijo dando me la espalda, mientras se preparaba su propio té, se volteo arqueando una ceja- aun sigues aquí? Largo! – me dijo, me apresure en salir cerré, su puerta haciendo reverencias, y tropecé, cayendo en el pasillo, pude oír como mi obaa-sama suspiraba, por suerte Yuna pasaba por allí, probablemente para ir al cuarto del que yo acababa de salir, ella rio suavemente, se agacho y empezó a recoger los pergaminos, yo me reincorpore, riendo también, recogí unos cuantos y luego Yuna coloco el resto en mis brazos, me sonrió y entro en la habitación de obaa-sama, pude oír el koto sonar suavemente en la habitación, suspire y me dirigí a mi habitación…

Me senté en el suelo de tatami, abriendo el pergamino vino tinto, y empecé a leer, el "don" especial de mi familia era una especie de genjutsu, si ya de por si su portadora poseía encantos irresistibles este justu hacia que literalmente fueras como un afrodisiaco para todos, dejándolos en estado de shock, manipulables e indefensos, no se había encontrado a la primera persona que pudiera resistirse a esos encantos, ni Kages ni Sannins ni nadie… (Las explicaciones y descripciones continuaban, algunas anécdotas e historias eran relatadas en este, de cómo Harunos habían paralizaban a poderosos ninjas con una sola mirada, cayendo derrotados) Me sentí tan orgullosa de mi clan que mi pequeño brote de ilusión de convertirme en ninja se agrando hasta explotar, quería ser un ninja, un gran ninja... Dentro del pergamino había una nota estaba su escritura era impecable, esta decía:

Cuando obtengas tu bandana de Konoha, y me la des para que yo pueda verla podrás usar el atuendo especial que yo custodio en mi habitación.

Yui Haruno

Una carta de mi abuela… la apreté contra mi pecho y la guarde en mi kimono preferido… me gire sobre mis pies, para ver la gran montaña de trabajo que tenia, aun me faltaban muchos pergaminos, pero si los leía todos tal vez mañana podría visitar Sasuke –kun… y con ese pensamiento leí y leí arduamente hasta acabar hecha polvo, cene tardísimo y me dormí con una voluntad inquebrantable: mañana iría a casa de Sasuke-kun así tenga que arrancar arboles…

Les gusto? Me vino a la mente y simplemente comencé a escribir… es medio simplón pero bueehhh XD, aun no comienza el sasusaku pero sean pacientes, ya vendrá, ahora esta aburridito pero a partir del segundo capítulo será más interesante! Onegaiii denle una oportunidad!!! u_u