0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-00-0-0

Senbonzakura

Hanabira Atarashii

Secuela

El la quería demasiado… cuando le contaron que había llegado cubierta de sangre a la aldea temió lo peor, pero al encontrarse con Aoi ella le explico la situación, y se dio cuenta de que esa chica no podría salir de la aldea porque… es demasiado hermosa, y cualquier maldito podría… …..

Ahora el uchiha la volvía a abrazar "cualquier maldito podría…." – era lo único que surcaba la mente del pelinegro.

0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-00-0-0

- Mas rápido! – la risa encantadora de la pelirosa lo animó a seguir – demonios chiharu pesas – el albino pedaleaba lo más fuerte que podía pero subir una colina en una bicicleta con una chica detrás no era fácil – que has dicho? – la muchacha ofendida lo jalaba de la oreja – nada nada …

- De quien fue la culpa de que tardáramos ah? De quien? Dime – el albino suspiro – de acuerdo fue mi culpa… joder chiharu donde queda tu casa – la muchacha se asomo apoyando las manos en los hombros de su amigo, masticaba lo último que le quedaba de la merienda – mírala allí esta – dijo la uchiha señalado su "casita".

- madre mía – logro articular el albino al ver el pedazo de residencia que se costeaban los uchiha – aquí vives tu? – freno con suavidad, no apartaba la vista de la manor ume – tu madre me va a matar – le comento la chica arreglándose – nah! Ella es demasiado blanda – le resto importancia souta.

La pelirosa se adentro en la casa – tadaima! – anunció alegre– entra bobo! No tengas miedo que la casa no muerde… - los ojos azulados del albino no podían dejar de ver a todos lados, trago pesado, la verdad el solo había conocido a Chiharu y a Ren de la familia Uchiha, y aunque kaoru le había comentado algo aun se sentía intimidado, habían tantas… historias horribles de ambas familias que no sabía que pensar, la masacre del clan uchiha, la maldición de la familia Haruno... Nadie le había explicado bien las cosas pues su padre estaba en el país del agua desde hacía ya unos meses investigando algo, su madre solo había sido enfermera de Sakura y preguntarle a chiharu le daba algo de corte.

De pronto unos pasos se escucharon, y en el pasillo apareció sasuke uchiha llevaba en sus manos una katana, estaba medio desarreglado y algo sudado, había estado entrenando, Souta se paralizo, Ren era intimidante pero su Tío era… Terrorífico. – oto-san! – el pelinegro poso una mano en la cabeza de su hija para luego posar la mirada en el pobre albino – buenas tardes señor uchiha – se había armado de valor para saludarlo – buenas tardes – respondió con su gélida voz, para luego continuar su camino hacia las escaleras – vamos – susurro divertida chiharu, jalándolo hasta el salón del té.

Abrió la puerta cuidadosamente, para luego escabullirse en el salón, allí se encontraba Aoi y Sakura - llegas tarde – le reprocho la pelinegra – lo sé Aoi-san gomen, pero fue culpa de su hijo, se le escapo un perro y tuvimos que perseguirlo – Sakura rio por lo bajo – voy a preparar el té, me ayudas souta? – el aludido ensancho los ojos sonrojado estar a solas con Sakura Haruno? Por que no? – d..de acuerdo – ambos salieron.

0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-00-0-0

El albino no podía quitarse el sonrojo de la cara y evitaba por encima de todo mirar a la madre de chiharu, por fin comprendía lo que quería decir la gente y … su padre. Su padre está enamorado de su madre, y él la considera la mujer más hermosa, pero una tarde juntos ocurrió algo que nunca olvidaría.

"El sol empezaba a ocultarse, estaban solos en los campos de entrenamiento, habían terminado con sus rutinas, suigetsu miraba fijamente el agua del lago, - Suiguetsu! – una voz se escucho, el aludido esbozo una amplia y amarga sonrisa, se volteo – que ocurre princesa – su hijo souta no pudo evitar sorprenderse "princesa"? quien? Se giro a ver, una hermosa mujer estaba a unos metros de los houzuki, ella tenía cabellos rosas y ojos verdes, parecía un ángel caído del cielo, - ya vengo – anuncio suiguetsu a su hijo trotando hasta la fémina, los vio conversar y reír, intento leer los labios de la mujer – hace años que no me llamas así… qué tiempos aquellos no? Tendríamos diecisiete añitos… - fue lo que ella le había comentado

Nunca vio a una persona tan hermosa… hasta el día en el que conoció a Chicharu, en ese momento tendría cinco años más o menos… la vio sentada en los bancos del parque comiendo un polo de fresa y no pudo evitar soñar que algún día el podría llamarla princesa y que ella reiría con sus palabras, hasta que llego un pelinegro y se sentó a su lado con un polo de limón –ren! – había exclamado ella, el pequeño albino sintió una desilusión…

Los dos adultos seguían conversando amenamente – Sakura – un pelinegro estaba caminando hacia ellos, el rostro de la pelirosa se ilumino y el del albino se ensombreció – sasuke! Estaba aquí hablando con Suigetsu – la mirada de los hombres chocaron furiosamente…"

Ese recuerdo lo venia atormentando desde hacía ya unas noches, específicamente el día en el que chiharu se hizo su amiga, y luego apareció ren para llevársela, aun no estaba muy seguro de que significaba pero lo averiguaría.

-Ya esta, puedes llevar la bandeja hasta el salón? – pidió la pelirosa, el albino asintió.

0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-00-0-0

- Y Recuerda, debes mantener la calma en acción recordar de que ellos no solo son hombres son personas, usa tus recursos como kunoichi para dejarlos fuera de combate pero haz lo posible por no matar sin razón de acuerdo? – explico final mente la pelinegra, chiharu asintió – aquí está el té! – el albino llevo la bandeja hasta la mesa y se sentó junto a chiharu, ella estaba bastante seria y era comprensible, no era fácil hablar de tus problemas emocionales.

0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-00-0-0

Habían pasado alguna semanas desde que el equipo tres se había formado, Chiharu manejaba mucho mejor las misiones rango C, y de hecho estaban a punto de partir hacia un pueblito escoltando a un diplomático.

- De acuerdo chicos es la decimotercera misión de rango C todo ha ido bien por ahora – los ojos perlas miraron a la pelirosa – no dejemos que nuestro pequeño logro se rompa hoy de acuerdo? – Hanabi había trabajado muy duro con sus alumnos, se reunía constantemente con la doctora Aoi para conocer el progreso de la única chica de su equipo, siempre se preocupaba por entrenarlos todas las tardes, estaba haciendo un magnífico trabajo.

Todo resulto bastante corriente, ninguna complicación por el camino, dejaron la anciano donde debía ser, sin embargo una tormenta comenzó… por suerte para chiharu era solo lluvia, nada de truenos hoy.

Estaban en la recepción de una posada – parece que tendremos que quedarnos – Hanabi estaba pagando la habitación, kaoru y souta vigilaban cuidadosamente a chiharu y a las personas a su alrededor, el rubio miro las manos de la chica cerradas fuertemente, no dudo en tomarla de la mano – todo está bien – le murmuro, ella sonrió débilmente algo nerviosa, la posada tenía una taberna en el primer piso lleno de gente, lleno de chicos.

- Venga chiharu – kaoru aun la tenía tomada de la mano, subieron a la habitación para deja las cosas, la joven más tranquila se estiro dejando su mochila en el suelo – necesito hacer un par de cosas no salgan de la posada a menos de que sea necesario – la jounin salió por la puerta dejando a sus alumnos solos – que hacemos? – Pregunto kaoru – podemos bajar a la taberna a tomar algo – sugirió souta, chiharu lo miro sorprendida – Que? En las tabernas también sirven sorbetes… baka aun nos vemos muy jóvenes como para comprar alcohol – la chica arqueo una ceja – de acuerdo bajemos… - el albino sonrió.

0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-00-0-0

De acuerdo allí estaban, estaban sentados en la barra, tomándose sus sorbetes, kaoru y souta conversaban amenamente, chiharu solo se concentraba en su sorbete, de vez en cuando fulminaba a sus compañeros con la mirada, estaban tan distraídos en su conversación que cualquiera podría robarles el dinero, bufo con rabia y sostuvo con fuerza el kunai en su mano – no sales mucho verdad? – casi pega un salto en la silla, giro a ver quien había dicho eso y se quedo pasmada en el lugar un chico de unos veintiséis años la miraba divertido, sus ojos azules y su largo cabello rubio era una combinación estupenda, vestía con ropas comunes y llevaba unos guantes en sus manos, parte de su cabello cubría su ojo izquierdo dándole un toque de misterio a su persona, era bastante atractivo y estaba sentado a su lado. La pelirosa no sabía si cortarle la garganta o sonreírle dulcemente, opto por la segunda – soy un poco desconfiada – admitió ella, el muchacho rio levemente – está bien, alguien como tú no debería andar por ahí sola – la chica miro de reojo a sus amigos – oh, no estoy sola estoy con… - el rubio la interrumpió - es lo mismo, si fueran más cuidadosos en este momento estarían matándome con la mirada – la chica rio suavemente, relajándose un poco, sintió como la sangre se acumulaba en sus mejillas dándole un tierno color rosa a su cara, - tienes unos ojos preciosos – murmuro él, ella bajo la mirada riendo levemente – te invito a un sorbete – el muchacho silbó al cantinero, señalo a la muchacha a su lado y el viejo cantinero le llevo otro sorbete – arigato – dijo ella empezado a tornarse el dulce de fresa, quizás estaba equivocada, no todos los hombres eran igual.

- Aun no me has dicho tu nombre – señalo él, - Chiharu Uchiha – el ensancho su sonrisa – Deidara – la muchacha le pareció extraño, su nombre le sonaba de algo.

El albino se echó una gran carcajada – ne chiharu acabas de escuchar lo que dijo kaoru? – pregunto secándose las lagrimillas, no obtuvo respuesta – chiharu? – se asomo para ver a través de kaoru y allí estaba conversando de los más natural con un chico, reía, se mordía los labios, se sonrojaba, él la miraba un tanto cínico.

Souta apretó la mandíbula molesto, frunció el ceño, se paró de su banquito y camino hasta su amiga, fulminando al joven – oh al parecer tu amigo se dio cuenta de mi presencia – señalo haciéndose el inocente, la pelirosa giro distraídamente a ver al albino – Souta deidara, deidara souta – el houzuki miraba a matar al rubio él sonrió con descaro, - un gusto – las palabras habían salido muy elegantes de la boca del joven, chiharu sonrió automáticamente, ninguno de los tres integrantes del equipo tres se había percatado con quien hablaban, El chico sentado allí era deidara, el le había dicho su verdadero nombre a la pelirosa sin importarle mucho su pequeña situación de criminal rango S, su misión en este momento era interactuar con la chica sentada a su lado, y gustoso la estaba cumpliendo, quien no querría hablar con una niña tan linda. Deidara había pasado de ser un niño lindo y rebelde a un elegante joven con extraordinarias habilidades, , obviamente seguía siendo cínico y aun moría por su amado arte, pero ahora era más maduro y calmado.

Se habían hecho las ocho de la noche, el rubio miro el reloj en la pared, Hanabi debería estar llegando – Bueno chiharu-san fue un placer conocerte – tomo su mano besándola con delicadeza – pero me tengo que ir, tengo un largo viaje mañana y debo descansar – la muchacha asintió con una dulce sonrisa en sus labios – el gusto es mío deidara-san – el joven se levanto y con un gesto se despidió de los chicos.

La muchacha se giro para terminar su sorbete, pero el silencio abrumador no la dejaba estar cómoda, se giro a ver a sus compañeros y ambos tenían cara de incredulidad – que? – pregunto – no comprendo… - souta parecía algo molesto – que cosa? – la pelirosa se desentendía de la situación – por qué no lo atacaste? –la muchacha frunció el ceño, se paró de golpe y camino hacia la salida – creo que fuiste muy brusco… - kaoru negaba con la cabeza – supongo que si… - souta suspiro con pesadez.

Camino rápidamente detrás de la muchacha, teniendo que seguirla hasta la habitación, ella le cerró la puerta en la cara, el albino bufo abriendo la puerta y entrando, ella le daba la espalda – lo siento no fue mi intención… hablarte así, solo me parecía extraño que estuvieras tan a gusto con ese chico… - souta hablo algo receloso – él no tenía nada de malo, fue muy amable, a demás – se giro para ver a su compañero – el no pretendía nada, su actitud fue muy respetuosa, no me miraba lascivamente – el albino rodo los ojos, y la acorralo contra la pared, mirándola fijamente a los ojos, imitando el comportamiento del rubio – chiharu cuando alguien te mira de esta manera busca algo mas – le susurro, la pelirosa se sonrojo al instante souta estaba muy cerca de ella, y la miraba tan intensamente, justo como aquel joven – yo… - la uchiha no sabía qué hacer, solo podía ver los azulados orbes del chico, y él sabía perfectamente lo que estaba haciendo, estaba a un palmo de chiharu, presionando sus muñecas contra la pared y la estaba mirando con deseo, no era apropiado pero necesitaba demostrarle algo, la soltó repentinamente, pero no se aparto, ella bajo la mirada – me alegro de que estés mejor, que empieces a aceptar la presencia masculina pero no quiero que alguien te haga algo, solo estaba preocupado – esta vez su vos era serena, ella sonrió levemente – gomen...- la chica se le acerco y le beso la mejilla – gracias souta,- el sonrió ante aquel acto – no importa…

Minutos más tarde ya estaba todo el equipo en la habitación la cual tenía dos camas, - chiharu y yo dormiremos juntas, ustedes dos en la otra cama – se apagaron las luces y todos fueron a dormir tranquilamente.

0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-00-0-0

Los ojos azules miraban con desgano al pelinegro, el rubio aun no podía superar el hecho de que madara le hiciera viajar tanto en tan poco tiempo, - y bien? – al uchiha le parecía muy divertido el hecho de que deidara lo mirara así – hablaste con ella? – el joven aun lo acribillaba con la mirada, bufo indignado – si hable con ella – el pelinegro arqueo una ceja – y? – ya empezaba a impacientarse – Es cautivante – el rubio no pudo evitar sonreír con sorna – Muy diferente a su madre, es mas diplomática, es mejor ninja, y me atrevo a decir que… no es de las que se deja llevar por el amor – deidara negaba con la cabeza – que ocurre? – madara debía admitir que sentía curiosidad – ella es una uchiha, mente fría y centrada, bajo esa mascara de inocencia se esconde una prodigio, es una… femme fatale en su totalidad – El uchiha se quedo perplejo, asombrado y embelesado solo con la mención de la joven – como sabes que ella no confiaba plenamente en ti? – el rubio sonrió con arrogancia – porque es una excelente actriz, un movimiento en falso y me habría cortado la garganta, parecía que la tenía en la palma de mi mano, pero por un momento sus ojos cambiaron y su sonrisa se torció… es una perfecta arrogante. – madara sentía satisfacción, esa chica era la versión femenina de él.

- Aun no entiendo para que quieres a esa chica – el rubio parecía confundido – comprendo que puede llegar a ser una excelente aliada pero…por que tanto esfuerzo y dedicación – el pelinegro sonrio – porque ella, esa niña puede partir el mundo en dos si así lo desea, si ella le pidiera a sasuke que matara a Uzumaki Naruto el lo haría sin pensarlo, konoha daría lo que fuera por ella, la gente la ama demasiado para dejar que me la lleve, y en un momento dado sasuke dará lo que sea por ella, incluso al jinkiruchi…

- Pero algo no cuadra con esa imagen, porque ella realmente sintió miedo aquel día en la emboscada – la sonrisa de madara cambio repentinamente, ahora tenía un toque dulce, el negaba levemente – es una niña aun…

- llámame a zetsu – pocos minutos depues el akatsuki se presenta – dígame – el uchiha cierra los ojos, reflexionando cual sería su próxima jugada – necesito que espíes a Ren uchiha cuando esta con chiharu – no tuvo que decir más nada pues el objetivo ya estaba siendo cumplido.

0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-00-0-0

La pelirosa estaba en su cuarto, escuchaba la radio, se acerco a su closet abriéndolo, y entre tantos vestidos y kimonos encontró lo que buscaba un cuaderno, poseía una apariencia bastante común.

La chica se sentó en el suelo, lo abrió y en seguida se puso a escribir.

" Akatsuki realizo su segundo movimiento, me enviaron a deidara criminal rango S registrado en el libro de bingo, al parecer no era más que una simple misión de reconocimiento, necesitan saber todo acerca de mi para conocer mi punto devil"

Termino de escribir rápidamente pues estaban tocando la puerta de su cuarto – adelante – dijo ella escondiendo el cuaderno – oh ren hola… - el sonrió, sentándose en el suelo junto a ella – mi tía me dijo que me buscabas – la pelirosa se mantuvo en silencio buscando indicios de algún espía – Necesito que me prestes tu libro bingo – susurro ella, el pelinegro la miro con una ceja arqueada – no – respondió rotundamente – onegai lo necesito! – la chica parecía hablar en serio, el uchiha suspiro, rebusco en su porta kunais y se lo tendió a su prima, la chica lo fue a agarrar pero él lo aparto rápidamente – ni una sola palabra, te lo presto porque alguna parte de mi me dice que es algo serio, la otra me grita que solo quieres dibujarles bigotes a los renegados – la pelirosa lo acribillo con la mirada arrebatándole el pequeño cuaderno – arigato – murmuro girándose sobre si, el uchiha la miro extrañado – que ocurre? – Pregunto con un aura sombría sobre si – nada…. Aun – la muchacha se levanto repentinamente – a dónde vas? – ren no soportaba esa actitud – a tu casa.

0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-00-0-0

Chiharu abrió el portón de la manor sakurambo, sin avisar a nadie subió por las escaleras, buscando a cierta persona, detrás de ella su primo fulminándola, la chica se paro repentinamente junto a una puerta, la abrió entro a la habitación, y cerro de golpe.

Ella no sintió ni un poquito de vergüenza por ser tan mal educada, Itachi estaba sentado leyendo un pergamino y tomando el té, ni siquiera se inmuto por el comportamiento de la pelirosa – toma asiento – invito él, ella en seguida obedeció se sentó, mantenía esa expresión en su rostro, la misma que poseía su padre.

Ella lo miraba furiosa, de pronto la pelirosa soltó bruscamente el libro bingo sobre la mesa – quiero explicaciones – el uchiha miro lo que había ella había tirado, el libro bingo abierta en la página de deidara, y la actitud serena de Itachi se fue por el caño entre cerrando los ojos con molestia, levanto la mirada.

Sus orbes se encontraron sharingan versus sharingan

Chiharu no lo había mencionado? Ella y su tío mantenían un acuerdo: nada de mascaras nada de mentiras.

Porque Itachi conocía a los de su sangre, por muy pelirosa que fuera chiharu, ella era toda una uchiha.

- él tiene mas experiencia que tu en el tema de las facetas falsas, se te presentara como un aliado, y confío en que no caerás en sus trampas. – la muchacha miro la foto del rubio – que pretende mandándome a criminales, conocerme? – Itachi suspiro – exacto, cuídate y cuida a tus relativos… - la uchiha se quedo pensando en la frase de su tío – necesito… necesito ser mas fuerte – el pelinegro negó con la cabeza – no pienso revelarte técnicas prohibidas, te sugiero que trabajes con lo que tienes – ella lo fulmino – mi sharingan no se compara al suyo de ninguna manera, y – Itachi sonrió arrogante – tienes el kekkei genkai, sakura no lo utilizo bien, pero tú no cometerás los mismos errores… a tu madre nadie le explico nada, pero conozco a un par de personas que si te pueden hablar de ello – el pelinegro saco un pergamino y empezó a escribir una carta, al terminar se la dio a la pelirosa – Pide que la envíen con un ave – la muchacha vio detenidamente en pergamino – a donde? – Preguntó confundida – a la manor shinju en el país de la luna.

0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-00-0-0

Salió de la manor con una cara de pocos amigos, odiaba que no le explicaran las cosas, pero eso no importaba ahora, debía llegar a la oficina de correos. De pronto la muchacha miro de reojo el extremo de la calle, sonrió arrogante, caminando lentamente hasta el centro de esta, a los segundos un albino apareció montando su bicicleta de lo mas despreocupado, mirando el cielo, hasta que su bici freno de golpe y sin su permiso, por inercia perdió el equilibrio echándose para adelante, y casi le da un paro cuando vio a la pelirosa con esa expresión en el rostro y a un palmo de él. Había parado su vehículo con un pie. – o..ohayo chiharu me tomaste desprevenido – estaba sonrojado – necesito un favor – el albino la vio con reproche – olvídalo para tu casa nunca más – ella negó con su cabeza – voy a la oficina de correos – le mostro el pergamino, el albino sonrió – sube – la chica lo imito, se sentó en la parte de adelante, en el manillar – vamos colina abajo si te pegas una matada no va a ser mi culpa – ella se rio – solo maneja quieres? – el refunfuño.

La chica no se cayó por suerte, llegaron a la oficina y ella se despidió, aun asi el se quedo para ver porque el mal humor, ella simplemente envió el mensaje y escogió un ave. Al salir estaba bastante ausente, demasiado pensativa para su gusto – hey – fue entonces cuando ella se dio cuenta de la presencia de el – que haces aquí? – pregunto con una leve sonrisa – sube, te invito a un sorbete – ella rio mientras se sentaba en el manillar – no puedo basar mi dieta en simples sorbetes – souta la miro indignado – no desprecies los sorbetes! – le reprocho divertido – pues entonces ramen – ella asintió levemente.

0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-00-0-0

Llovía a cantaros, el relinchar de los caballos se escuchaba al frente de la casa.

La pelirosa miraba fijamente las llamas de las lámparas, estaba en el comedor, en la punta de la mesa, comiendo sola, sus padres como siempre tenían un compromiso, un sonido seco y demandante se escucho en la casa.

Era la aldaba del portón, la muchacha sintió un escalofrío, era tardísimo quien subiría a la manor con esta lluvia, se pregunto, camino con nerviosismo a través de los oscuros pasillos en penumbra, tomando con cuidado la lámpara de aceite camino hasta el portón y con determinación abrió, encontrándose con una sombra muy alta, casi pega un grito del susto, rápidamente subió la lámpara de aceite para ver el rostro de la persona.

Nunca había visto a esa señora – quien es usted? – pregunto con desconfianza, la mujer entrecerró sus ojos amarillos, - mira mocosa no atravesé todo el continente para que me dejes en la puerta – las piernas de la uchiha temblaron – aun no ha dicho su nombre! – exigió la niña – Akane Haruno, ahora muévete – Haruno, ese apellido había resonado en sus oídos, mientras que la mujer entraba rápidamente – demo – chiharu miraba un hermoso carruaje en la entrada de caballos negros, cerró la puerta en seguida, y al darse la vuelta la mujer ya no estaba, corrió por los pasillos hasta llegar al comedor, donde ella se encontraba sentada con un plato de comida, devorándolo.

La pelirosa se sentó mirándola asombrada, y tras unos segundos de reflexión se dedico a comer en silencio, al terminar la mujer encendió su pipa y la miro de arriba abajo – no te pareces a tu madre – le dijo con voz pensativa – Itachi me mando una carta diciendo que me necesitabas urgentemente, ahora yo no veo él porque, si tienes a tu madre – la pelinegra miraba fijamente los ojos jade – oka-san casi nunca está en casa, oto-san menos… Itachi-san me dijo que tú podrías ayudarme, tengo problemas con akatsuki.

- bueno chiharu, que te puedo decir, son una panda de malditos que se dedican a joderle la vida a la gente, punto – el resentimiento que la Haruno les tenia salió a flote – pero el jefe… necesito información sobre él – pidió la uchiha – aparenta veintidós años, hay que reconocer que es muy apuesto, sin embargo no es más que escoria, no tiene corazón con las personas comunes, es extremadamente peligroso y esta algo demente. – hablo rápido y claro – y sus debilidades son, los uchiha y las harunos….. – soltó humo mirando a la pelirosa – y adivina que cariño, tu eres ambos – un escalofrío recorrió la espalda de la uchiha – creo que ya entiendo para que tu tío me llamo… sabes tu madre no era nada especial, no tenia habilidades ninja tan solo tenía ese cabello rosa al igual que tu, ella maduro a punta de golpes que la vida le daba, y solo se defendía con el kekkei genkai, pero tu… eres diferente, eso espero, no quiero que dependas del maldito kekkei genkai… puedes depender de lo que quieras, pero no de eso, pues sería tu perdición.

- al jefe de akatsuki lo tienen malcriado, nadie le dice nada nunca, nadie lo a retado a algo, de hecho nadie lo ha tratado como un rival, y eso mi amiga es lo que él necesita, el necesita que alguien fuerte lo acorrale y ahí es donde tu entras, en su primer encuentro tienes que… asombrarlo, intimidarlo, marcar territorio…-

La charla continuo hasta el amanecer, en su vida chiharu había tenido una conversación tan útil, llevaba días sin ver a sus padres, no tenía ni idea de donde estaban asique sería justo que su bisabuela pudiera acompañarla durante algún tiempo.

Había escuchado que los exámenes chunnin eran en algunas semanas Hanabi-sensei se los había comentado, y ella iba a participar.

0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-00-0-0

A las afueras de la aldea, por los caminos de piedra, atravesando campos y praderas, bosques y ríos, carabanas de diferentes lugares del mundo entrelazaban sus caminos convirtiéndolo en uno, un mismo destino; Konohagakure no Sato. Nobles y turistas, fanáticos y familiares todos compartiendo una misma vía, para luego más tarde ese día presenciar la apertura de lo que sería un gran evento, el cual a través de los años había adquirido popularidad y prestigio.

Unos años atrás no era más que un protocolo, algo que seguir por obligación, una pequeña competencia donde los ninjas ponían a prueba sus habilidades, en la actualidad era casi un mundial, de equipos y banderas, canciones y triunfos con un solo y único ganador.

Este año las gradas estarían a explotar, los pueblerinos de la aldea harían su "agosto" vendiendo golosinas, camisetas y guías turísticas, y los protagonistas del evento harían historia, porque a pesar de solo recibir un rango mayor, era una tremenda satisfacción ser "el gran vencedor", el sobreviviente a las cuatro fases del examen, una prueba de ingenio, habilidad y agilidad.

Ya la entrada de konoha estaba saturada de gente, quienes hablaban sin parar riendo entusiasmados, las curiosas miradas no se hicieron esperar, de las ventanas, balcones, locales, se asomaban solo para mirar a los exóticos forasteros.

Los equipos ya se podían diferenciar, pues sus rasgos bien marcados y diferentes evidenciaban su procedencia.

- Vaya si hay flora! – dijo un muchacho entusiasmado, su cabello era liso y canela – te lo dije! – se mofo una castaña su lado, sus ropas de colores pastel y su amor por las plantas daban por hecho que eran del país de la hierba, por supuesto a demás de sus bandanas en sus ropas.

Muchos jóvenes emocionados por la competencia iban de allí para allá corriendo y gritando, una chica miraba al cielo con atención, para luego suspirar cansinamente, sus orbes oscuros inspeccionaban las nubes – como que no va a llover… - hablo por fin, su compañero le dio unas palmadas – ya lloverá… - le animo, sujetando el paraguas en su mano, la muchacha bajo la mirada acomodando sus lentes de natación que reposaban entre sus negros cabellos. Era evidente que venían de la aldea oculta de la lluvia, sus ropas ajustadas eran perfectas para echarse a la mar.

Un joven extendió los brazos bien alto hacia los lados, respirando profundamente el aire de la aldea o como él lo llamaba "el ambiente de la competencia" , cerrando sus ojos con templanza, repentinamente bajo los brazos soltando de golpe todo el aire y se encorvo un poco para apreciar mejor la sensación, su mirada perspicaz vago con curiosidad y cuidado por el lugar, tenia rasgos poco comunes en el país del fuego, una nariz algo respingona, sus cabellos rubios platinados y esos profundos ojos grises – que lugar tan pintoresco – murmuro con algo de desdén relajado, se enderezo tomando una postura elegante, posando al mismo tiempo las manos en su cadera – no te parece Mei? – pregunto a la rubia platinada que estaba a su lado, de cabellos cortos, azulados ojos sarcásticos y respingona nariz – si, si que lo es – admitió algo conmovida por la paz de la hoja –Jin aun estamos en la entrada – apunto, el chico al otro lado de Jin, mas alto de cabellos afilados y vivaces, de ojos verde aceituna miraba a su alrededor relajado.

- Demos una vuelta por ahí – sugirió Jin quien resultaba ser el heredero de la Familia Hirose, él y su equipo Mei Hirose y Yusei Oishi venían del país del rayo, vivían en la aldea oculta de la nube y eran los favoritos de su nación, específicamente el prodigio Jin. El chico tenía talento el mejor de los Hirose.

El clan Hirose no poseía ningún tipo de habilidad única o exclusiva, tan solo tenían madera para los Justsus de Raiton, y cuando digo que tenían madera, me refiero al hecho de que eran los mejores y los más capacitados para controlar el elemento, superando cualquier otro ninja.

El equipo caminaba por las calles más solitarias de konoha llegando al bazar, donde se encontraban los restaurantes, cafes, bares y alguna que otra tienda de recuerdos, el lugar estaba mucho más tranquilo que la entrada y a juzgar por el ambiente, solo habían lugareños en ese momento.

- Quizá podríamos comer algo, el viaje me ha abierto el apetito – Mei se frotaba suavemente el estomago, Yusei a su lado le sonrio levemente – Alli hay una cafetería – señalo este, - oh… si ojala halla ponqués porq – se vio interrumpida por la exclamación que su primo formulaba, había ahogado un grito y ahora un rosa pastel se apoderaba de sus mejillas – que ocurre jin? – la rubia miro alarmada a su alrededor, el chico la tomo por la muñeca para dirigir su atención a una de las mesas del café.

En ella habían tres personas hablando, un rubio, un albino y una pelirosa, al parecer merendándose unos sorbetes tranquilamente.

- Es una Haruno – murmuro emocionado el prodigio, mei que lo miraba con fastidio, frunció el ceño, girando a ver con más atención a la chica, se sonrojo levemente – vaya, es…. Es muy bonita – apunto algo recelosa, Yusei la miro divertido.

Por lo general los extranjeros reaccionaban así, o mucho peor, porque no estaban acostumbrados, en cambio los de la aldea ya lo tomaban con más calma, pues ella era una chica normal, como los demás.

El rubio platinado trago pesado, camino con seguridad hasta el lugar acompañado por su equipo iba directo a la mesa de la exótica muchacha pero su prima lo jalo bruscamente – que piensas hacer estas loco? – le susurro alterada, mirando con temor a la joven, que reia por la conversación que mantenía con sus amigos – quiero saludarla – respondió escuetamente – nos vera como bichos raros y quedaremos como idiotas si la tratas como celebridad – los ojos azules enfrentaron a los grises, su primo pareció comprender, tranquilizándose adopto su actitud anterior; la de chico "guay" y relajado con aire pícaro Se fue directo al café, a pedir unos sorbetes de coco, para luego volver y sentarse a la mesa de alado.

Mei y Yusei conversaban animados comiendo plácidamente sus helados postres, sin embargo el postre de Jin estaba intacto y derretido, pues el solo miraba con anhelo a la pelirosa – Y ahora qué? –algo irritada su prima le había preguntado – me he enamorado a primera vista – había respondido francamente el chico con pesadez, la Hirose reprimió una buena carcajada – no seas bobalicón – le dijo divertida, el hermoso e impecable sarcasmo de Mei había relucido – no seas baboso y háblale mister acosador – le "animo" su compañero Yusei.

A primera vista Jin parecía la "cerecita del pastel", el "protagonista de la película", el "príncipe del cuento", sin embargo el no cabia en ese papel, a pesar de ser el líder de su grupo, y que poseía un carisma irrompible. Eso no era así, pues el aunque siempre "brillaba", brillaba solo.

En cambio Mei y Yusei eran pareja, estaban comprometidos desde bebes y se la pasaban siempre juntos, dejando por fuera a Jin la mayoría de veces.

Se levanto decidido caminando hasta la mesa de la chica, las risas se apagaron y la conversación ceso, para que los de la hoja giraran a ver al extranjero.

La mirada de chiharu se fijo en el rubio desconocido, el chico muy valiente y natural dijo – Está ocupado – refiriéndose a la silla desocupada que quedaba – ie, siéntate – invito la pelirosa sonriendo – eres extranjero? – Kaoru fue el primero en hablar.

- Hai! Soy del país del Rayo de la aldea de la Nube – respondió con su rebosante carisma, mostrando la bandana en su cuello, el albino sonrio amistoso, extendiendo su mano – soy Souta Houzuki – se presento el albino, el rubio platinado le respondió el saludo – Jin Hirose – dijo él, el de ojos perla también extendió su mano – Kaoru Uzumaki – estrecho la mano con el rubio.

Los ojos grises se fueron directo a los jades, ansioso por escuchar su nombre, ella extendió su mano, él la tomo con delicadeza estrechándola levemente – Chiharu Uchiha – dijo al fin, y el forastero se quedo en blanco – eres uchiha? – pregunto sorprendido – y Haruno – agrego el albino divertido, pues el "nuevo" no cabía en sí, por la sorpresa que se había llevado.

De manera oportuna apareció el resto del equipo, saludando y presentándose, intentando disimular el hecho de que Jin se había quedado embobado con la nueva conocida.

Tras algunas risas y comentarios, el equipo tres debía despedirse, tenían entrenamiento con Hanabi y no querían castigo por tardanza – Bueno, pero la apertura del examen es esta noche, mi familia tiene un palco, por que no vienen a verla con nosotros? – los ojos del Hirose se iluminaron al instante de ilusión, y de golpe tomo ambas manos de la pelirosa al escuchar la propuesta – arigato Chiharu-san! – agradeció abrazándola, la pelirosa rio con ganas, los extranjeros eran personas muy particulares, definitivamente era otra cultura, el rubio se separo apenado – gomenasai – todos rieron levemente – no pasa nada, nos vemos esta noche!

Jin Hirose sonrió con gusto, la gente de konoha era muy singular. Eran únicos… cálidos. Personas de buen corazón.

La mañana paso rápida, algunas vueltas conociendo el lugar y un poco de entrenamiento para relajar los nervios, fue la formula de la mayoría de competidores.

Otros decidieron estudiar un poco, se sabía que la primera parte era teoría, o al menos eso habían dicho.

Mientras la gente de la aldea terminaba de organizar la tarima donde el Hokage daría un buen discurso (o al menos eso se espera) y habría un poco de folklore, otras personas ayudaban a decorar la feria donde habría diferentes juegos y comidas.

Sería realmente divertido.

Pero dejando la diversión a un lado, la seguridad era algo primordial, cuidando que nadie se colara en este gran evento que tiene un espíritu competitivo sano, al menos hasta ahora.

-Nos vemos en la noche! – Souta le echo una mirada a su mejor amiga, ella estaba sonriéndole, se veía especial bajo la luz del crepúsculo, sonrió dulcemente, y suavemente arranco con la bicicleta colina abajo.

Chiharu Uchiha era una chica especial…

-oto-san, oka-san tadaima! – anuncio, quitándose los zapatos, pero nadie respondió, subió la escalera, para ir al balcón – oto-san? Oka-san? – llamo de nuevo, pero nadie respondió, llego al balcón donde su bisabuela fumaba, ella se saco la pipa de su boca – no están en casa – respondió, una terrible desilusión agobio a la uchiha – demo… donde están? – pregunto con su ceño fruncido.

- Dijeron que tenían algo muy importante que hacer – respondió con calma la Haruno comprendiendo como se sentía la pelirosa – es importante, tienen buenas razones para hacerlo, a demás ya estas mayor… no te preocupes – consoló la pelinegra mirando de reojo a su bisnieta, ella asintió – supongo – la mujer se levanto, caminando hasta la muchacha, poso su mano en la cabeza rosa acariciándola – venga tenemos que vestirnos para la apertura.

Chiharu contadas veces en su vida había vestido kimono, pues ya era algo anticuado, a demás ella era una ninja debía llevar ropas cómodas, pero esta noche, se vestiría hermosa, sin importarle nada.

Un kimono, negro con relieve de pavo real, obi dorado platinado, y forro rojo carmesí, sus cabellos lisos y alborotados, sueltos en libertad, con tan solo algún que otro adorno, y su rostro inmaculado, sencilla y elegante.

El kimono que llevaba Chiharu fue diseñado única y exclusivamente para ella, se tardo un año en hacerlo pero valió la pena. Era un kimono tipo Furisode, caracterizado por sus largas mangas, las cuales llegan casi hasta el suelo, aunque por lo general los furisode llegan hasta los tobillos y son cerrados a la joven chiharu no le agrada eso, pues es muy incomodo, asi que este era abierto y largo, permitiendo a la caprichosa Uchiha poder cruzar sus piernas a gusto, el obi era Maru Obi, el más largo y pesado, pero el más hermoso y elegante. Podría parecer que el kimono era un poco sobrio por su oscuro color, sin embargo en esta época el negro se tomaba más bien como un color fino y sensual, los detalles del fuki (la parte de abajo) eran muy vistosos, de colores cálidos.

Y para completar el ostentoso "look" la chica decidió acompañar su kimono con un hermoso accesorio, era muy atrevido; una bufanda, que caía libremente en sus hombros, era de piel de Zorro bastante peluda y blanca, excesivamente blanca y pura, era algo corta y ancha. Era ridículamente lujoso lo que la muchacha llevaba, y probablemente este atuendo superaba al de fin de año, que había llevado en el pasado.

El carruaje esperaba esta vez llevado por un sirviente, ambas se montaron y colina abajo comenzaron su viaje al centro de konoha, la calles eran estrechas y abarrotadas de locales, el aroma a comida, las risas fuertes y escandalosas, las lámparas brillando sus colores, niños correteando de aquí allá, y las chicas luciendo su mejor kimono.

Miraba con descuido a su alrededor, no tenía ganas de hacer nada, ni siquiera sabía la razón por la cual había aceptado venir. Su ensoñación se esfumo cuando el carruaje se detuvo, su bisabuela Akane bajo majestuosamente, ella espero quizás un poco de mas, y con elegancia bajo, su mirada recorrió los rostros de la gente, no era de extrañar que todos la miraran con admiración y respeto, después de todo era parte de la nobleza, algunos hicieron reverencias, ella simplemente inclino, el rostro como saludo.

Cabezas se asomaban atrás para ver la razón del tumulto, murmullos se escapaban de las bocas. De pronto la pelirosa se sintió algo atosigada tanta gente a su alrededor no hacían mas que estar en el camino, y gracias a los dioses apareció Ren, vestido con un hermoso kimono negro con detalles de loto dorados se veía absolutamente elegante y pulcro, tan maduro y atrayente, Con sus largos y alborotados cabellos negros, sus ojos miraban con desdén a la gente, Chiharu lo miro con una sonrisa, acomodándole el kimono, su primo le acaricio el rostro – estas bien? – pregunto él, ella tomo la mano de su primo con cariño – si estoy bien- el chico le ofreció su brazo, y ella entrelazo el suyo con este, como una pareja caminaron al punto de encuentro.

Por todo el camino la gente los miraba emocionados, algunos tomando fotos con sus cámaras desechables, otros cuchicheando – mira que monos se ven! – Comentó una mujer a otra – me pregunto si sus padres planean casarlos, ya sabes, para mantener el linaje y todo eso – comento la otra, Chiharu parecía algo triste, pero no dejaba su porte.

Se abrieron paso entre la multitud, llegando a ver el palco, que poseía una vista privilegiada al escenario, en el había una mesa y estaba cerrada por unos asientos de madera acolchados.

En el lugar ya estaban todos, Souta quien vestía un yukata azul oscuro, bonito y sencillo, Kaoru vestía un kimono rojo, elegante y juvenil, Yusei vestía un yukata verde irlandés oscuro, Mei un kimono azul cielo con detalles de garza muy bonito y por último, Jin quien vestía un kimono blanco con detalles negros y dorados de dragon, era muy elegante y varonil.

La mirada de souta se clavo en chiharu como una flecha en la manzana, se sonrojo brutalmente, había olvidado por completo que su amiga era muy, muy rica y que por sus venas la sangre azul corría, y sintió profundos celos por su acompañante quien vestía impecable, ellos eran demasiado diferentes, rodeados de gente y cámaras, vestidos de oro y plata con belleza envidiable.

Jin al ver a la pelirosa se le ilumino el rostro, pero su corazón se rompió al ver al ver al exuberante galán que la llevaba del brazo, era muy apuesto y mayor.

- woah! Miren el novio que se gasta esta – murmuro Mei a sus compañeros, - mira lo que se gasta en kimonos – agrego Yusei sorprendido.

- Konbawa! – Saludo, todos respondieron entrecortadamente – Jin, Mei, Yusei, él es Ren Uchiha – Cuando por los oídos de Jin paso el apellido uchiha sintió que la sangre corría de nuevo por su organismo, mostrando una alegre sonrisa, se levanto de su sitio – un gusto – saludo, el pelinegro estrecho su mano con el sonriendo arrogante, al darse cuenta de sus sentimientos por su adorada prima.

Ren se sento junto con chiharu ambos muy pegados, era comprensible que fuera tan protector, su prima era la joya del lugar, el Uchiha paso un brazo por la espalda de ella, acercándola aun mas, ella se sonrojo, y jin se deleito con la imagen de su rostro. El pelinegro notaba el animo de la chica a su lado, y sabia de que se trataba, la tomo por el mentón haciendo que lo mirara quedando a un palmo – están de misión – respondió a la pregunta que rondaba por la cabecita rosa, ella bajo la mirada – mírame – los ojos jades se vieron obligados a enfrentar a sus gemelos – estoy contigo, nunca me separare de ti – le murmuro, para luego besar la mejilla de la chica, o debería decir, la comisura de la boca de esta.

Souta apretaba los puños con rabia, "primos ni de coña", ese maldito de ren buscaba cualquier excusa para tocar a chiharu, un día de estos la violaría el muy perro. La mirada incrédula de jin se poso en el albino – no te creas jin, por muy primos que sean él la quiere en su cama – le murmuro souta al rubio, y la rabia invadió al Hirose, se mordió la lengua no debía decir nada al respecto.

- Buenas noches – saludo el presentador – estamos en la apertura de este gran evento, donde se desarrollara el examen chunnin, los dejo con el Hokage que le dedicara unas palabras.

- Buenas noches konoha… queridos invitados – brindo una de sus típicas sonrisas zorrunas – Esto nunca se hubiera logrado sin la ayuda y cooperación de los honorables kages y señores feudales, la alianza y trabajo en equipo nos han llevado a el éxito, sin embargo, este hermoso y gran evento no se habría logrado sin ustedes, el pueblo trabajador, sin ustedes ni siquiera estaría aquí – los ojos del rubio se aguaron – yo quiero darles las gracias desde el fondo de mi corazón, un aplauso para ellos! – animo, la gente grito con emoción algunos lloraban, pero todos aplaudían – ahora sin quitarles más tiempo les dejo con la apertura de los exámenes chunin, que sea una competencia limpia y que gane el mejor ninja! – mas gritos.

La apertura se baso en una obra teatral, un pequeño concierto de música folklore y para cerrar una comedia realizada por hombres.

Estaban en la mitad de la presentación realizada por geishas que bailaban y tocaban, Ren miraba con algo de aburrimiento a las elegantes mujeres, se giro a ver a la uchiha quien ni siquiera prestaba atención al acto solo estaba allí sentada mirándose las manos, el pelinegro se giro a ver a los demás, todos estaban ahogados en la presentación, sorprendidos.

Un bufido se le escapo a ren de los labios, su familia y el habían asistido a tantos eventos como este que ya le daban sueño, una leve y suave brisa soplo y el fuerte aroma a cerezo lo invadió, miro de nuevo a chiharu y le beso con ternura el cuello sin advertir que jin hirose miraba de reojo la escena particularmente enfadado.

Por otro lado chiharu perdida en sus pensamientos se giro a ver al chico a su lado el cual le sonrió travieso, robándole un roce de labios con sorna. El rubio que observaba la escena se sonrojo levemente, y su corazón se acelero, le encantaría estar en ese lugar, pensó celoso.

Al terminar la función del escenario la gente era libre de ir a donde quisiera. – ne vamos a ver los juegos! – sugirió kaoru, los demás rieron asintiendo, pero cuando giraron a ver a los uchiha no estaban… - en donde se metieron – el albino apretó la mandíbula y sonrió disimuladamente – yo iré a buscarlos! – anuncio con un tono relajado.

- de acuerdo! No tardes mucho! – los demás riendo y bromeando se fueron caminando por las tumultuosas calles.

Souta caminaba intentando no explotar de la furia, intentando encontrar el chakra de la pelirosa, lo había encontrado, o al menos una pista de él, oculto el suyo, a medida que se acercaba, ya se estaba alejando de la celebración, ya no había luces de colores, ni gente celebrando, tan solo las calles oscuras y el parque solo, cruzo el parque y con mucho cuidado se escondió tras un árbol al escuchar unos murmullos, algo como "te ves hermosa esta noche" se asomo levemente y el corazón se le subió a la garganta.

- Ren…b..basta – gimió la pelirosa, el pelinegro la tenia contra un árbol, obviamente sin forzarla a nada, la tomaba posesivamente por la cintura y la miraba fijamente con un toque socarrón, llevo su mano a la barbilla de la chica y le abrió la boca, él abrió la suya y con la lengua levemente afuera la inserto en la de ella la cual se sonrojo tan fuertemente que su cara le ardía, chiharu lo tenía agarrado por las espalda, más bien por el kimono, lo apretaba de lo excitante que resultaba ese beso, él escurrió sutilmente sus manos por la abertura de abajo del kimono, sacando las piernas de la chica para que se engancharan en su cintura, necesitaba apretarla contra él, sentirla.

El pelinegro la besaba lento y profundo, muy profundo, mientras acariciaba despacio y descaradamente los muslos y trasero de la chica, jugando con el elástico de su ropa interior.

La pelirosa se sentía realmente caliente, literalmente su cuerpo estaba ardiendo por la sangre que corría rápidamente por sus venas, Ren estaba tan pegado a ella que podía sentir como su erección crecía sobre su vientre.

Souta estaba totalmente estático, y rojo, nunca en su vida había escuchado gemir a chiharu y menos verla de forma tan erótica. Maldijo un millón de veces al pelinegro. El rostro le ardía, y de hecho le latía por la presión en sus venas.

- vamos a casa – le pidió él, era obvio lo que harían si iban a casa, souta reacciono al instante tenía que hacer algo, se alejo del lugar y aclaro su voz, intentando volver su rostro a la normalidad, pero la imagen de su mejor amiga lo acompañaría todas las noches atormentándolo, provocándolo, tentándolo – Chiharu! Ren! – llamo simulando que los buscaba, los uchihas rápidamente se arreglaron saliendo de su escondite, ren con una cara de pocos amigos y chiharu aun roja – gomen se me había quedado algo en casa – rio la chica nerviosa.

Souta le sonrió a la pelirosa pero cuando ella paso por su lado dejándolo cara a cara solo con el pelinegro borro su sonrisa y endureció su mirada, El uchiha enarco una ceja, y sonrió arrogante.

0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-00-0-0

El resto de la noche el albino se mantuvo con un mal humor insoportable, cosa que no paso desapercibida por el nuevo el cual aprovecho un momento a solas para preguntarle – que ocurrió? – dijo de repente – eres un buen observador – apunto el albino – no me vengas con rodeos – El hirose lo miraba serio – de acuerdo, Ren se llevo a chiharu a un lugar apartado para explorar la garganta de ella con su lengua mientras le metía mano de la forma más vulgar posible, si le doy más tiempo la deja sin bragas, y sin virginidad – un rojo se había apoderado del albino, pero ese rojo no se compara con la hemorragia nasal del rubio. Ambos miraron de reojo a los uchiha, la chica miraba al suelo algo sonrojada mientras que ren estaba de lo más relajado a su lado, agarrándola de la mano.

Souta necesitaba hablar seriamente con Ren, no sabía para que pero tenía la necesidad imperiosa de romperle la cara.

Había pasado la noche, era ya un poco tarde, y debían estar frescos para mañana, así que decidieron irse cada uno a su casa u hotel.

-Hasta luego! – los extranjeros se fueron dejando tan solo a los uchiha y albino, quien se había empeñado en acompañarlos al menos hasta la entrada, Chiharu conversaba con el entre risas.

Al llegar a la entrada, los uchiha se dispusieron a despedirse y entrar a la manor – oh Ren espera necesito hablar contigo – fingió descuido el albino – de acuerdo… - acepto el con la misma naturalidad, la pelirosa sonrio, despidiéndose de ambos.

Cuando se cerró la puerta y se escucharon fuerte pasos subiendo la escalera la mirada de souta se volvió arisca – deberías dejar de intentar conquistar a chiharu – advirtió el chico – intentar? – un gesto de superioridad subestimo al houzuki – todo el mundo conoce tu reputación de mujeriego, ella es tu prima, aterriza – sugirió el albino, Ren camino lentamente hasta el chico quedando justo delante de él – si, no negare que mi reputación no es la mejor, pero por desgracia para ti chiharu significa mucho más para mí que una noche – los azulados ojos indagaron en los jades – y que es ella para ti? – le pregunto souta algo nervioso, el pelinegro bajo la mirada, meditando unos segundos, subió con suavidad sus orbes rojos para ver la reacción del muchacho al frente – más de lo que significa para ti souta – las mejillas del aludido se sonrojaron revelando vergüenza, Ren estaba perfectamente al tanto de que últimamente su mejor amiga significaba mucho más para él – aun ni siquiera sabes que sientes por ella, pero estas claro en que no es una simple amistad, para mi ella es todo… yo la amo. – y souta se sintió pequeño al lado de ren quien en ese momento había dicho sin dudar que amaba a su prima – a demás yo no "intento" conquistarla, ella solo tiene ojos para mí, porque soy el único a su altura – eso había sido absurdamente doloroso para souta quien bajo la mirada, dio unos pasos para darse la vuelta pero una mano lo sujeto por el hombro – por cierto Souta-kun – los ojos del aludido miraron a los del uchiha asustándose levemente, pues el sharingan giraba rápidamente – si le ponen una mano encima a chiharu durante los exámenes date por muerto, si ella es tan importante como dices no permitas que la dañen, entendido? - asintió levemente- buen chico – sonrio el pelinegro yéndose para la puerta de la manor – que haces? – pregunto extrañado el albino si no se equivocaba ren no vivía allí – de verdad quieres saber? – la sonrisa del uchiha se volvió algo lasciva, souta frunció el ceño – me escurriré a la cama de chiharu, a sacarle el piyama – el pelinegro rio levemente al ver la mirada matadora del muchacho, - adiós!

Era mentira, solo lo había dicho para molestarlo cierto? El albino se auto convencía, aun estaba en la entrada esperando una señal de que estaba en lo cierto.

Tras unos segundos de puro silencio y paz suspiro aliviado, se dio media vuelta y cuando dio el primer paso un gemido se escucho.

Se dio la vuelta con el corazón a mil "por favor que haya sido un pájaro por favor" – pensó el chico

- Ren!, mañana tengo examen – se escucho entrecortadamente, probablemente porque alguien la besaba, Souta sintió como se le revolvía el estomago del disgusto de saber, que ren pasaría toda la noche en cama de chiharu, recordó la imagen nítida de hacía ya unas horas, un repentino calor lo invadió – joder – murmuro caminando hasta su casa, no podía sacarse la cara sonrojada de la chica, su cuerpo vestido con descuido por ese hermoso kimono, los gemidos que soltaba, y por supuesto los besos que daba, se sonrojo al recordar lo obsceno, lascivo y lujurioso que se había visto ese beso, había visto como sus padres se daban un besito pero Jamás, había visto un beso así, ni siquiera se habían rozado los labios, habían pasado directo a la "parte interesante", aun recordaba el momento en el que se separaron para recuperar el aire, había quedado un hilillo de saliva entre sus bocas… el chico se relamió inconsciente los labios, y se avispo al sentir una punzada en la entrepierna, bajo la mirada encontrándose con "algo" latente que exigía atención, se sonrojo con rabieta, ahora necesitaba una ducha de agua fría.

0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-00-0-0

Miraba por la ventana descansando su cabeza en su mano con pesadez, tenía ojeras pues por la noche no había hecho más que soñar cosas indecentes, soplaba los mechones de cabellos que se atravesaban en su cara después de cada brisa que pasaba, - souta! – saludo alegre una pelirosa que venía emocionada por la primera parte del examen, la miro de reojo; ahí estaba la culpable de su insomnio – ohayo – bostezo tapándose la boca, la chica se paro enfrente de él apuñalándolo con la mirada – mas te vale concentrarte en el examen! – le exigió – estudiamos mucho para fallar ahora! – le recrimino el albino le tapo la boca – lo sé, lo sé, gomen – la tranquilizo y bajo su mano sintió una sonrisa,- entonces está bien

Entraron en el salón, era gigantesco y estaba colmado de gente, tras escuchar las reglas y el procedimiento, todos se sentaron por separado, mezclados.

Entregaron las hojas y examino las preguntas, eran ridículamente difíciles, sin embargo el había estudiado mucho en su casa con el resto de su equipo, comenzó a contestar sin embargo al toparse con las últimas tres su cerebro se quedo en blanco, él ya había estudiado esto! Como demonios se había borrado de su mente, miro discretamente y por primera vez a su alrededor, encontrándose con un montón de cabezas bajas y rostros agonizantes, vio a chiharu con su sharingan activado respondiendo las preguntas que el mismo había olvidado, la chica parecía estar muy segura de sí misma, mascullo una maldición, si tan solo pudiera recordar, forzó su mente recordar el día, viendo imágenes de libros recordando las opiniones de kaoru las explicaciones de chiharu,y su mente se detuvo en un pequeño retazo de aquel día.

Chiharu había dictado un problema, y ahora los tres lo resolvíamos en silencio para comprobar si habíamos entendido, en un momento de cansancio en el que mi cuello fastidiaba levante la vista hacia arriba y me encontré con mi cama, pues yo estaba sentado en el suelo, mire a chiharu, estaba en ella… entre mis sabanas bocabajo resolviendo el problema, hacia tanto calor que sudábamos mares y ella no era la excepción estaba cubierta de sudor aun con sus diminutas ropas, esa licra mostraba más de lo que mi mente habría podido imaginar, era tan pequeña prácticamente un cachetero, y esa camiseta a tiras absurdamente ligera ondeaba a la mas mínima brisa, ella respiraba por la boca cansada, ruborizada por el calor y llena de sudor, en ese momento no me había dado cuenta de lo mal interpretable que era la escena y más cuando estaba en mi cuarto y en mi cama.

Me mordí el labio con fuerza y rabia "eso no era lo que buscaba" – me reproche mentalmente, ya tenía suficientes escenas de chiharu en situaciones con doble sentido, lo que necesitaba era la respuesta al maldito problema!, revolvió sus cabellos con desesperación, y de pronto al leer el problema de nuevo recordó la respuesta, en seguida y antes de que se le volviera a olvidar respondió a los tres problemas restantes, termino y en su mente grito un gran "aleluya".

Miro a la pelirosa que estaba al otro lado, ella le devolvió la mirada pues ya había terminado, chiharu arqueo una ceja preguntando qué tal le había ido, y respondió sonriéndole, ella lo imito, y justo antes de darse la vuelta le guiño el ojo de forma coqueta, un escalofrio recorrió el cuerpo del albino, tragando pesado al recordar el "inocente" sueño que había tenido aquella madrugada, aun no podía sacar de sus oídos los gemidos de ella, todo había sido tan grafico… de dónde demonios había sacado esas…imágenes?, él era un chico más bien un adolescente, tenía sus deslices pero no era un maldito cerdo baboso.

Sin embargo allí estaba teniendo sueños húmedos con su mejor amiga.

Se reprocho a si mismo por verla de esa manera tan lasciva.

0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-00-0-0

La primera prueba había sido fácil, habían logrado pasar sin necesidad de copiar, igualmente los extranjeros, al parecer los muy listos también habían estudiado.

Souta estaba algo apartado de chiharu, cada vez que la veía se le acercaba o la tocaba recordaba el sueño, y ella lo había notado, y le había molestado el hecho de que estuviera "antipático" sin "ninguna" razón, hubo un momento de silencio y paz, Kaoru comía, Souta se mantenía en silencio y chiharu recordaba la noche anterior, la verdad había sido difícil convencer a ren y auto convencerse de no "hacer" nada. – joder – murmuro sonrojándose, últimamente se estaban pasando la raya, pero hasta cuándo podría abstenerse a él? Aun se sentía culpable por souta, había descubierto sentimientos por él, sin embargo Ren la celaba mucho, a demás de que tampoco quería herir a su primo, los ojos azulados de souta miraron a la chica toda roja – que ocurre – le pregunto – nada.. – respondió escuetamente – me voy a casa – anuncio casi con desgano – descansen para mañana! – dijo al final.

Por la mañana del día siguiente la pelirosa había recibido junto con el resto de competidores una carta que les informaba que la segunda prueba tomaría lugar en el bosque de la muerte asi que se preparo rápidamente tomo sus provisiones y se marcho, cuando salió de la manor vio algo que no esperaba.

Un albino montado en una bici, estaba reposando el rostro sobre sus brazos apoyados en el manillar como si estuviera durmiendo, una sonrisa dulce se esbozo en el rostro de la pelirosa, se acerco en silencio y acaricio delicadamente los cabellos del chico, apreciando su suavidad, el se levanto con pereza y la vio, sonrió con algo de pena, no por quedarse dormido sino por soñar de nuevo con ella, - esta vez ire atrás – el chico asintió, echándose un poco para adelante, sintió como el cálido cuerpo de la chica lo abrazaba por atrás, apoyando su rostro en su espalda, el aliento de ella en su cuello. Recordó rápidamente las imágenes, la pelirosa subía y bajaba tras cada embestida, el tacto de sus manos, como ella lo abrazaba mientras él la …

No debía pensar en eso ahora! La tenía en su espalda por dios! Cerró los ojos con fuerza reprimiendo su sonrojo y arranco colina abajo.

0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-00-0-0

Lo corto ahí, pensaba hacer un capítulo entero con todo el examen pero es absurdamente largo, a demás de que yo no pensaba actualizar si no fuera por dos curiosas personitas…

En primer lugar Linfray, obviamente…. Cosa que no sorprende, sin embargo la segunda personita es la que me agarro de sorpresa, porque sinceramente no pensé encontrarme con un review tan alentador fué Elo-chan, ojala tuvieras cuenta en , te habría mandado un mensaje en privado jeje… gracias por ese review, en serio que si, si aun hay gente que quiere seguir leyendo esto… seguiré escribiendo, lamento la tardanza, se que frustra pero- im back bitches n_n- y mejor que nunca… tengo planes para un nuevo fic, me sentí tan estúpidamente inspirada… creo que escribiré un nuevo sasusaku… pero necesito establecer pilares…

Ahora… por donde iba? Ah si… Senbonzakura.. *sigh* esta es la primera parte del segundo capítulo de la secuela…

Los ninjas nuevos, es decir, los de la nueva aldea no son de gran importancia ahora, y puede que se sientan confundidos a la hora de "leerlos" pero tranquilos, ellos jugaran un papel importante mucho después…

Ahora sin más preámbulo me despido…

Au revoir

Kotone