Disclaimer. Elementos y personajes de propiedad de J K Rowling



Espíritus no exorcizados



Cuando a las siete de la noche Teddy Lupin ve a Victoire Weasley acurrucada en una silla en la sala común de Gryffindor, cerca del fuego, una manta sobre las piernas y el cabello cayendo sobre sus hombros, se detiene y es incapaz de reconocer el momento exacto, dentro de aquellos escasos y limitados segundos, en el cual mirarla se volvió doloroso.

Sólo sabe que es milagrosamente consciente de las dolorosas verdades que Victoire trae consigo y de cómo ahora juguetea con sus manos nerviosamente y muerde su labio inferior en una manera casi adorable y se enreda con el fuego que está frente a ella y se pierde entre la silla y la manta sobre sus piernas.

Entonces Teddy desvía su mirada, como si así evitara que toda ella se le cuele por los huesos, como si así lograra reprimirla a ella y a su aroma a cenizas.

Y aunque Teddy cree que ya es hora de admitir que todo aquello está mal y totalmente equivocado en innumerables maneras, los deseos de acariciar su mano bajo el mantel de La Madriguera y acorralarla en un rincón oscuro del jardín ante la total ignorancia de sus padres, del mundo entero y colarse entre sus piernas hasta las tres de la madrugada cuando los demonios y los espíritus malignos ya hayan sido exorcizados, se han tornado infinitos y tan cíclicos y reiterativos que ya le es casi imposible seguir mintiendo absurdamente.

Porque a Teddy Lupin ya le es casi imposible seguir mintiendo, pretendiendo que nada existe entre ellos, que Victoire es su prima cuando en realidad no lo es.


Notas de la autora. Surgió casi instantáneamente y sin previos planes. No se como me atreví a escribir a Teddy y a Victoire.

Besos enormes y gracias por leer :)