Los personajes son propiedad de la señora Meyer.

Este pequeño one shot —pretendía ser un drabble pero se alargó un poco— es para Tephy. Si te haces diabética es tu culpa, ya que tú elegiste la pareja xD y sabes que yo no puedo hacer menos por ellos.

Aquí está.



Por el instituto de preparatoria pasaba de mano en mano, de estudiante en estudiante, un pequeño cuaderno. A primera vista parecería algo inofensivo, un simple cuaderno empastado en azul marino, propio para anotar las tareas o pendientes escolares. Y lo era, pero la mayor parte de las hojas contenían frases de tres palabras, en distintos colores y caligrafías:

Jasper loves Alice

El chico en cuestión, Jasper Withlock, no sospechaba que casi toda la escuela conocía su secreto. Pensaba, inocentemente, que había olvidado su cuaderno en el escritorio de su habitación. Notaba muchas miradas fijas en él y una que otra risita pero procuraba ignorarlas —De todos modos, estaba acostumbrado a que se fijaran demasiado en las cicatrices que le dejó un accidente que tuvo de niño.

En las aburridas clases que tuvo antes de la hora del almuerzo se dedicó a pensar en lo que decía su cuaderno: Jasper loves Alice. Sí, él estaba secretamente enamorado de Alice Brandon, la mejor amiga de la capitana de porristas y, una de las chicas más populares del instituto, pero para él, la más hermosa y tierna. Sí, sabía que era una soberana tontería que pasara horas pensando en ella cuando en realidad Alice nunca se fijaría en alguien como él, uno de los auto-exiliados de la sociedad estudiantil. Pero soñar era gratis, y Jasper aprovechaba la oferta.

Al llegar la hora del almuerzo compró su comida y se dirigió rápidamente al lugar que ocupaba siempre: una mesa apartada de las demás pero desde donde podía ver con toda claridad —y sin que nadie lo viera— la mesa donde Alice siempre se sentaba con sus amigos populares. Esperó que ella tomara asiento… sin embargo, ella no llegaba ¿Habría faltado ese día? No, él estaba seguro que la había visto en la entrada. Entonces, ¿dónde estaba?

Alguien tocó ligeramente su espalda, interrumpiendo sus pensamientos. Se giró hacia la persona pero en cuanto la vio se quedó de una pieza. Frente a él estaba una chica de piel de alabastro y de contrastante cabello negro y corto. Era de complexión menuda y muy baja para su edad. Su rostro, ligeramente sonrosado, era como el inédito boceto de un ángel, y los dulces ojos caramelo parecían brillar.

—Ho… hola Aa… Alice. —Jasper se abofeteó mentalmente por tartamudear en ese instante.

—Hola Jasper. Sólo vine a devolverte este cuaderno. Creo que te pertenece. —Una pequeña mano de porcelana le tendió el cuaderno azul marino que toda la escuela había visto. A Jasper se le fueron todos los colores de la cara mientras lo tomaba.

¡Era su cuaderno! Era el cuaderno donde escribió mil y una vez que amaba a Alice.

—Tienes una letra muy elegante —continuó la chica, sonriendo a su interlocutor—. No conozco a chicos que escriban tan bonito como tú.

—Grrr… gracias.

Alice finalmente se inclinó él Jasper para depositar un beso en su mejilla y se alejó grácilmente hasta su mesa. Jasper se sonrojó por el gesto con el que había soñado desde el momento en que la conoció, y suavemente acarició el lugar donde la tersa mejilla de Alice y sus labios habían tocado su rostro.

Se acordó del cuaderno y lo hojeó, pasando las páginas que los ojos de Alice habían recorrido, y al final, con tinta rosa y una muy hermosa letra, encontró un gran tesoro. Ella le había dejado un recuerdo:

Alice loves Jasper too.



¿Qué tal? Commenti?