Disclaimer. Elementos y personajes de propiedad de J K Rowling



De un orden cósmico recién descubierto



Son las tres de la tarde y mientras Lucy y Roxanne inventan canciones e imaginan juegos de palabras Percy y George las observan - casi sonriendo, casi embrujados – y mientras los discursos de Hugo se filtran por todas partes porque tienen algo de verdadero y resonante que obligan que incluso Teddy se olvide de las caricias a Victoire bajo el mantel y preste atención inmediata e obligatoria, Rose mira atentamente a su mamá, esperando, intentando predecir algún tipo de reacción y calcula mentalmente los segundos que faltan para que su papá estalle en partículas infinitas y Albus deja caer el tenedor sobre su plato porque, cada vez más que la anterior, estos almuerzos familiares le parecen alucinantes y de un orden cósmico recién descubierto.

Entonces Albus mira de reojo a Rose y ésta, con aquella manera tan suya de comunicar infinitas emociones con la mirada y de enviarle una y mil señales y palabras sin necesidad de pronunciarlas, le dice que en un par de semanas más se despojarán de sus padres y las conversaciones a las tres de la tarde alrededor de la mesa porque aunque los discursos de Hugo continúen filtrándose en El Gran Comedor y por todas partes ya que tienen algo de inexorable en ellos, Rose no podrá esperar algún tipo de reacción en su mamá, ni calcular que la cabeza de su papá explote en millones de partículas, ni sonreír ante los semblantes casi embrujados de Percy y George cuando observan que sus hijas inventan e imaginan juegos alucinantes, de la misma naturaleza que estas reuniones familiares.

Y le dice, sin necesidad de recurrir a la oralidad y como tantas otras ocasiones, que en un par de semanas más abandonarán la arquitectura que desafía las leyes de la gravedad, teorizadas y escritas (como lo señala tía Audrey) y todo será reemplazado, como hace tres veranos ocurre, por espacios muy diferentes a los del verano.

Reemplazado por un tren que recorre valles empinados y tierras montañosas hasta llegar a uno de esos paisajes con un castillo en plena Escocia del norte donde ingresas en carruajes tirados por thestrals y en invierno los días son muy cortos y fríos. Uno de esos paisajes merecedores de aparecer en las postales turísticas de la Europa occidental que alguna vez fue céltica.


Notas de la autora. Por semanas éste no tuvo nombre porque no encontraba las palabras adecuadas. Y aunque es un tanto repetitivo porque toma ideas anteriores realmente no importa :)

Besos grandes y gracias por leer.