Disclaimer: La Espada del Inmortal pertenece e Hiroaki Samura, ésto lo hago por diversión y sin ánimo de lucro.

Pues nada, aquí va mi primera historia de este gran manga. Esta historia no habría sido posible, o quizás no tan pronto, sin Skuld Fair, la única autora en español del manga y por la que me he animado a escribir.

Y sí, el título Salió en un alarde de originalidad… -_-

Y bueno les dejo con el fic ^-^

My bodyguard

Desde la primera vez que le vio, Rin se sintió atraída por él. No sabía si fue por sus rasgos duros, su comportamiento tosco, sus maneras bruscas, o su gentileza escondida tras aquella imagen de rudoque proyectaba. Lo único que tenía claro es que aquel hombre le había gustado y le había querido para su venganza personalsin dudarlo ni un instante, sin importar el precio a pagar.

Pronto, aquella admiración mezclada con atracción se convirtió en algo más. Pero a Rin no le importó. Manji, pese a su aspecto, era bueno e incluso atento. Para ella, que apenas había tratado con hombres, le resultaba normal fijarse en Manji como lo hacía, al no tener tampoco donde elegir.

Aquel sentimiento se profundizó, y fue lo que la llevó a arriesgar su vida y olvidar su venganza si con ello conseguía traer de vuelta a Manji a su lado. Muchas veces se sentía idiota, no por sentir lo que sentía, sino por dejarse llevar por sus sentimientos. Pero no le preocupaban demasiado esos pensamientos fugaces.

Ella amaba a Manji y sabía que sin él no conseguiría nunca llevar a cabo su venganza, ni luchar por ella si quiera. Manji representaba un apoyo físico y moral que la ayudaba a seguir adelante, sin importar que a veces sus caminos tuviesen que separarse, porque estaba segura de que al final se reencontrarían y volverían a estar juntos.

Por todo aquello, Rin era una tonta enamorada y no se preocupaba en negárselo, pues no merecía la pena y disfrutaba con eso. Se fijó en Manji que dormía a su lado. Lo que sentía por ella era un auténtico misterio, pero Rin, al menos, sabía que la quería. Quizás no de la manera en la que a ella desearía, pero eso era un paso. Y Rin tampoco necesitaba su afecto, no en ese momento en el que la guerra se acercaba. Cuando todo terminase, ya se ocuparía Rin de descifrar los sentimientos de Manji y conseguir su amor.

No había prisas. En ese instante, la única preocupación debía ser que ambos sobreviviesen. Después ya habría tiempo para los sentimientos.

Fin

Pues hasta aquí. Es corto, lo sé, pero no se me ha ocurrido algo mejor. Sólo espero que lo hayan disfrutado.

Y ya saben, por cada review que no dejan Dokumon se comerá a un gatito XDD