Cap. 4 Módem

Aquel hombre llamado Shuu nos dejó en el laboratorio y luego se retiró. Nos dijo que dentro podíamos usar nuestros poderes todo lo que quisiéramos. Que en ese cuarto nuestros poderes se incrementaban y que allí entenderíamos su naturaleza. "No sólo se trata de levantar galletas en el aire", nos dijo, "hay una parte de su poder que aún no conocen".

Mi hermano no reaccionó al pensamiento de aquel hombre antes de retirarse. Tiene la confianza de que podemos salir de aquí en cualquier momento. Más importante que eso, hay algo en este cuarto fuera de lo común y mi hermano se da cuenta de ello. Yo no sé que hacer. No hay donde sentarse ni acostarse, ni ventanas para ver el paisaje, nada. Me siento en el suelo mientras veo como mi hermano camina de un lugar a otro, recorriendo las blancas y vacías paredes con la vista.

- Hay algo especial en este cuarto - dijo mi hermano en voz alta, sin voltear a verme. No es necesario que hable, pero estamos completamente solos y el lugar está en silencio total. Creo que más que para que yo lo escuchara, quería escucharse él mismo. - Aún no sé que es - continúa - pero tiene que ver con nuestros poderes.

Yo también lo siento, pero no digo nada, porque no estoy seguro de nada tampoco. Pasaron unos pocos minutos y la puerta se volvió a abrir, sorprendiéndonos a mi hermano y a mí. Entonces lo entiendo. De alguna forma, este cuarto puede contener nuestros poderes. No pude notar la presencia de nadie al acercarse a la puerta, y después de analizarlo un poco, me di cuenta que de hecho no podía notar ninguna presencia ni cualquier otra cosa fuera de esta habitación.

Shuu entró por la puerta y detrás de él, un hombre vestido de blanco. Sostenía un objeto blanco y circular en su mano, con algunas ranuras y al parecer metálico.

- Hola de nuevo, niños.

Ninguno de los dos respondió. Sólo nos quedamos mirándolo en silencio.

- Me gustaría que probáramos algo. ¿Está bien?

Ni mi hermano ni yo asentimos, pero tampoco nos negamos de alguna forma. Shuu entendió esto como una aprobación de nuestra parte y el hombre de blanco caminó hacia el centro de la habitación.

- Lo que trae él en las manos es un módem. Una de las tecnologías base en prácticamente cualquier aparato moderno. Me gustaría que se acercaran y... lo tocaran.

Siento un destello de desconfianza en mi hermano. Mira fijamente a Shuu. No está seguro realmente de qué es lo que hace esa cosa, y piensa que podría de alguna forma quitarnos nuestros poderes o algo de esa naturaleza. Yo, sin embargo, me pongo de pie y me acerco al hombre de blanco. "Detente" me dice mi hermano en mi mente, "no sabes qué es lo que te hará esa cosa". Trato de sacar de mi mente un pensamiento que no quiero que él vea. No creo que esa cosa pueda quitarnos nuestros poderes, porque dudo que Shuu nos esté mintiendo. Pero aunque así fuera... por mucho que le pese a mi hermano, quizás perder nuestros poderes sea lo mejor que pudiera pasarnos.

Es increíble.

Shuu no mintió. Es un módem, de quinta generación. Produce y recibe señales en el aire, de la misma naturaleza que nos permitía a mi hermano y a mí hablarnos directamente en nuestras mentes. Ese pequeño objeto está por dentro lleno de cables y circuitos que puedo ver claramente en mi mente. Hay distintos tipos de módems, todos muy similares unos de otros pero con pequeñas diferencias que hacen que cambie su utilidad. Ese en particular, está orientado a la invocación.

Suelto el objeto de inmediato y doy un paso atrás, sorprendido y asustado al mismo tiempo. ¿Como es que sé todo eso? Yo no sé absolutamente nada de tecnología. Jamás he visto una de esas cosas. Y sin embargo, de alguna forma, con sólo tocarlo he podido ver en su interior, descubrir su funcionamiento por completo y estoy seguro de que con los materiales necesarios podría hacer yo uno igual con mis propias manos, o incluso sin ellas, en cuestión de minutos.

Mi hermano también lo sintió. No volteo a verlo, ni me lo dice, pero lo sé. Y se encuentra tan sorprendido como yo. Esto es algo de nuestros poderes que desconocíamos y no habíamos experimentado antes. Me giro para ver a Shuu, quien me mira fijamente esbozando una ligera sonrisa en su rostro.

- ¿Y bien?

- Yo... - dudo un poco. No sé que decir exactamente. - Yo... sé como funciona esto. Podría hacer uno yo mismo.

- O mejorarlo - interviene mi hermano. - Su alcance es muy limitado y depende de otro módem de la misma generación para poder hacer el enlace. Yo podría hacerlo compatible con cualquier clase de módem y además, de alcance infinito.

- De alcance infinito, ¿eh? - La sonrisa de Shuu se acentúa - Veo que entienden como funciona, pero hay una serie de aspectos, como el alcance en este caso, que solo pueden ser determinados y desarrollados mediante el uso de nuevos materiales y...

- No dije que lo haría de inmediato. Solo dije que es posible y que yo puedo hacerlo.

- ¿Como puedes estar tan seguro? - Shuu ha dejado de sonreír. Parece como si estuviera retando a mi hermano. Sin embargo, éste tiene razón. Podríamos hacerlo infinito. Simple y sencillamente porque...

- La señal que envía este módem es la misma que mi hermano y yo usamos para comunicarnos. Y yo puedo sentir en todo momento lo que siente mi hermano y saber siempre lo que él esté pensando, no importa que se encuentre del otro lado del universo.

Shuu no parece sorprendido. Sin embargo, por dentro sí lo está. Y mucho. Le hace una señal al hombre de blanco y éste sale. Shuu nos mira, sin saber a ciencia cierta qué decir. Es claro que la prueba ha terminado. Y que superamos las expectativas. Esto puede ser malo. Shuu podría empezar a temernos. Como todos los demás.

- ¿Alguno de ustedes ha tocado las paredes?

Mi hermano y yo negamos con la cabeza.

- Esta habitación está llena de objetos a su disposición. Podríamos haberlos simplemente puesto aquí frente a ustedes, pero queremos utilizar cualquier oportunidad para probar y que ustedes prueben sus poderes. Ya lo entenderán cuando toquen las paredes. Y les aconsejo que lo hagan si no quieren dormir en el suelo esta noche.

Shuu se despide con un ligero movimiento de cabeza y sale de la habitación. Estamos de nuevo encerrados y solos.

En alguna parte de la habitación, o quizás en otra habitación, hay, tal como dijo Shuu, una gran cantidad de objetos a nuestra disposición. Hemos descubierto que no necesitamos ningún módem de invocación para traerlos aquí, la pared funciona como enlace y con sólo tocarla podemos conectarnos a los módems de todos esos objetos. Lo primero que pedimos son obviamente dos camas. Y luego... ¿eso es un refrigerador?

- No podemos separarlos.

- ¡¿Estás loco? Tú mismo lo dijiste, uno de ellos es muy peligroso. ¡Mató a 6 hombres!

- Lo sé. Pero no podemos separarlos. Ya lo he decidido.

- Shuu, sabes que yo soy la que siempre te apoya en la mayoría de las decisiones que tomas, porque confío en tu juicio y en que sabes lo que haces. Pero en esta ocasión, no creo que sea muy conveniente mantener a esos dos niños juntos. Ese amor casi enfermizo que sienten el uno por el otro no es algo que debamos dejar pasar. Si en verdad tienen tres hojas, creo que podría ser contraproducente.

- Estoy consciente, Kou. Pero confía en mí, y ustedes también. Esos niños tienen tres hojas, estoy seguro. Pueden invocar objetos sin necesitar un módem, como ustedes mismos han visto. Han llenado el Laboratorio de todo aquello que pudieron invocar. Pero además, hay algo que esos dos niños tienen y el otro trébol de tres hojas no. Existe un lazo entre ellos que aún no entiendo por completo, pero que sé que no podemos desaprovechar. No lo vimos en el otro niño porque siempre estuvo solo. Así que por favor, les pido que me permitan mantenerlos juntos. Yo asumiré por completo las consecuencias.

Los otros magos se mantuvieron en silencio. Parecía que estaban de acuerdo. Se dio por terminada la sesión y la General Kou se dispuso a salir del recinto.

- ¿A dónde vas? - le preguntó el General Shuu al verla salir. Ella movió la cabeza de lado a lado.

- Es Kazuhiko. Enfrenta a la corte marcial de nuevo.

- Tienes muchas consideraciones con ese muchacho, Kou.

- Lo sé. Pero ese joven tiene algo especial. Aún no sé lo que es. Pero estoy segura, que en el futuro, nos será de gran utilidad.