DisclaimerLamentablemente, ni el gruñón House, ni los perfectos Cullen, me pertenecen; Única y exclusivamente la trama es de mi hermano (Pokefantasma) y mía.


"Estrenando Doctor, mi Dr. House."

Summary Carlisle No esta. Y en estos casos, quien mejor que el Dr. Gregory House para atender a una Semi-vampira.


Capitulo 1 Dr Gregory House.

House: "Ésto es Vicodina. Es mía. No les doy."

Forks, Washington D.C. Propiedad Cullen.

"¿Carlisle?" Nada, silencio. "¿Carlisle?" nuevamente silencio. Y maldijo. "Esto no puede estar pasando" gimió. Seguramente el también fue.

-Tal vez, regresen pronto- pensó. Posiblemente Alice, ya lo vio. Bueno, quizás a Renesmee, no. Pero a ella, corriendo como una loca histérica, y despotricando a los cuatro vientos, si a ella si que la ha visto. Ellos tenían que estar de regreso, por lo menos Edward y con eso le bastaba.

Volvió a gemir. No tenía palabra para describir la opresión en su pecho. ¿Angustia? Ahora entendía a sus padres. Lamentaba todas sus visitas al hospital, por sus según ella – habituales accidentes-

Maldición. Esto no era un accidente. Era algo que iba más allá de sus límites. ¿Cómo una niña mitad ser sobrenatural, podía enfermar?

Suspiro. Y se echo acorrer. Era realmente sencillo disfrutar de fríos roces. Pero no ahora, no hoy. Esta vez tenia mejores cosas de que preocuparse. Ejemplo, su hija enferma. Si su hija enferma, maldición.

Salto por la ventana de Nessie y la observo tendida en su cama. Tomo el termómetro de su boca. -34° C- -. Un grado menos, en tan solo 5 minutos pasados. "¿Cómo te sientes, cariño?" pregunto Bella, tomándose la libertad de poner una de sus manos, sobre la frente de su hija. Realmente estaba Helada. Tanto o más que ella, misma.

"Me arde la garganta" confeso, su voz ronca. Haciendo un esfuerzo por no quejarse. Suficiente tenía ya su madre. De otra, seria la primer vampireza en la historia, que sufriría un colapso.

Bella maldijo por… bueno ya había perdido la cuenta, de verdad no le interesaba. De todas formas ya era un demonio. ¿Qué, no?

"¿Mamá?" Llamo Nessie. Bella adorno su rostro con una comprensiva sonrisa.

"¿Dime, amor?"

"¿Mi abuelo?" Inquirió. No quería decirlo, pero en realidad se sentía como una vieja demacrada. Oh, bueno así decía su tío Emmett cuando hablaban de alguno de los pacientes de su Abuelo.

Bella negó, "No lo se. Creo que, le hablare a tu padre" dijo. Estiro el brazo para tomar su móvil. No retiro los ojos del pequeño cuerpo de Nessie empapado en sudor. Tenía tan solo que ¿seis años? A pesar de aparentar los dieciocho años, solo era una pequeña muchachita frágil.

Marco los números, con los dedos temblorosos. Extraño, estaba reviviendo momentos de su vida humana. Ser mamá implicaba los mejores, hasta los peores y más angustiosos momentos.

Marco una vez, dos veces. La tercera descolgó.

"¡Edward!" voceo.

"Estoy llegando" contesto, Edward. Su voz llena de preocupación.

"Gracias"

Bella suspiro, antes de que colgaran al mismo tiempo. Tan solo, treinta segundos después. Edward ya estaba a su lado.

Lo primero que Edward vio, fue a su hija recostada en la cama. Sin un solo color en la cara, su adorado rubor no estaba. De reojo miro a Bella, quien tenia la mano sobre la frente de Nessie. "Oh Edward, gracias a Dios que has llegado" lloriqueo Bella, lanzándose a sus brazos. "En la mañana, estaba tan bien. Por la tarde dio un gran cambio. Esta helada, Edward. Cada cinco minutos, su temperatura disminuye" explico tan rápido. Que Edward tuvo que concentrarse totalmente, para entenderla.

Atrás de ellos entro Alice, quien miro con disculpa y arrepentimiento a Bella. "Pensé que tus distintas decisiones se debía, a una loca tarde de madre e hija. Lo lamento Bella" murmuro bajo su Aliento.

Bella negó. "No pasa nada Alice, lo supuse. Ya están aquí, y Carlisle podrá ver a Ness" sonrió aliviada. Pero Alice, ni Edward lo hicieron.

Edward camino, hasta sentarse en un costado de la cama. Paso cariñosamente su mano, por la sedosa cabellera de Nessie. "Carlisle, no esta con nosotros" siseo. "Fue de visita a Volterra. Quería reencontrarse con sus viejos amigos" explico con un tono amargo, casi culpándolo. Por supuesto no era la culpa de nadie, solo era la preocupación de un padre primerizo.

"¿Qué?" exploto, Bella. "No, no puede, el no puede. ¡Oh Dios!. ¿Qué haremos?"

"House" barboteo Emmett, recargándose en el marco de la habitación. Con los brazos cruzados y el pecho en alto.

Bella se giro, para decirle unas cuantas injurias. Se detuvo, cuando el rostro de Emmett la dejo impactada. ¡Emmett, estaba serio! ¡Emmett, hablaba en serio!.

"¿Quién demonios es House?" rugió Edward, sin despegar la mirada del frágil cuerpo de Renesmee. "Por si no te has dado cuenta, no es momento para bromas, Emmett".

Emmett, lo ignoro. "E oído que es un excelente Doctor. Solo atiende casos que van mas allá de lo anormal, por lo tanto seria el único que no sospecharía tanto de la condición de Nessie" explico. "Si lo descubre, es lo de menos. Lo importante ahora es la salud de Renesmee" termino.

Todos asintieron. Bella no lo pensó ni una sola vez. "¿Dónde lo encontramos?"

"Baja California, Sur" contesto. "Así que es mejor irnos desde este preciso momento"

-.-.-.-

Baja California, Sur. Hospital Princeton-Plainsboro.

Vicodina. Listo.

Bastón. Listo.

Oh, si. Tennis. Listos.

House dejo la moto en un lugar donde no estorbara. Bien, bien, de acuerdo. La puso horizontalmente ocupando. Un lugar normal, y uno mucho mas normal. Inválidos.

¿El era un inválido, no? ¿Porque si no, su descuidado bastón que era? ¿Un taco? ¿Un arma? Simplemente era inválido. Además su bastón le daba presencia, sin el solo seria House, no el cojo House. Y ser solo House, no era lo suyo.

Se dejo caer a un lado de su mejor amigo. "¿Te mencione, que no e almorzado?" pregunto. Tomo el emparedado de Wilson y le dio un mordisco. "No es lo mejor que e probado, pero suficiente para satisfacer mi hambre"

Wilson dejo caer su mano suspendida en el aire. "Si, me alegro que te guste" mintió. "¿Me pregunto?" murmuro. Obviamente pensando en voz alta, desgraciadamente House lo oyó.

"¿Qué?" pregunto. Estiro la mano y agarro el refresco de Wilson, le dio un largo sorbo y lo devolvió casi vació.

"¿Cuándo dejaras de robarme mi almuerzo, como si estuviéramos en la época del tonto y el bribón?"Mascullo.

House simplemente se encogió de hombros, y le dio otra mordida al emparedado.

"Cuando yo sea el tonto, y tu el bribón" respondió sin darle gran importancia. Solo dijo la verdad. House se paro, y tomo su bastón para apoyarse. "Me asegurare de que Foreman se termine su almuerzo" paso los ojos, buscando por toda la cafetería, pero no lo encontró.

Wilson rodó los ojos. Y lo siguió.

"¡House!" se giro. Oh, ahí estaba su victima.

Foreman se acercaba, tristemente sin su bandeja a la mano, y solo con una hoja blanca. Lamentablemente, House ya se imaginaba de que se trataba.

"¿Y tu almuerzo?" Cuestiono House.

Foreman lo ignoro.

"Tenemos una chica de 18 años, con constantes bajas de temperatura"

House enarco una ceja.

"¿Y?. Me necesitan para subirle la temperatura. Hay métodos mas profesionales, que finalmente también funcionarían del mismo modo, que el calor del cuerpo humano"

Foreman, volvió a ignorarlo.

"Los cambios, se dan por minutos" informo, como si House no hubiera escuchado la palabra constantes.

House se encogió de hombros.

"Hipotermia leve. Colóquenla en un baño a 40° "

House, comenzó a caminar, seguido de Wilson, y Foreman. Pronto alcanzaron su cojo paso, y Foreman le siguió aun lado. Tomaron el elevador.

"¿También, quieres echarle una mano a la paciente esquimal?" inquirió ludibrio, dirigiéndose a Wilson.

Wilson bufo. –hay vamos de nuevo- se dijo. "De casualidad, somos algo así como vecinos" Dijo, su tono con sorna y aburrido.

Las puertas del elevador, se abrieron dejando pasa a dos enfermeras. House las escudriño con la mirada. De pies a trasero, de trasero a pies. "hmmm…" murmuro bajo su aliento. "Deberíamos empezar a calentar, dado el caso de que todo tratamiento profesional fallara"

Foreman y Wilson compartieron una mirada. Juntos rodaron los ojos; suspiraron resignados.

Las puertas se volvieron a abrir. "Ya sabes Wilson, si quieres colaborar, solo consigue unas mantas" Dijo. Dejando atrás a Wilson y Foreman.

House salio, directo a su oficina, pasando de largo a su equipo. Foreman, corrió para alcanzarlo.

"La familia solo quiere tratar con el Dr Gregory House" siseo.

House se dio vuelta. Hizo una mueca chistosa y respondió. "Mirare en mi agenda, quizás tenga un espacio" metió la mano en su pantalon, saco una libretita en blanco. La miro. "Upss. Soy muy solicitado" luego desapareció de su vista

Tomo asiento frente a su escritorio, cruzo las piernas sobre el, y recostó la cabeza en el respaldo. Solo 10 segundo de paz, y tranquilidad. Hasta que Cameron interrumpió. House pensó, que tal vez cambiar su puerta, por una pared de ladrillos, seria la mejor solución para todos sus problemas.

"House, ya la hemos colocado en el baño, pero su temperatura sigue disminuyendo. Puede qu-"

House la interrumpió. "Usen el método de los pollitos" Cameron no lo siguió. House se dio cuenta y resoplo. "Lámparas de calor radiante" explico.

"Se a que a te refieres" se defendió. "Pero creo que estamos tratando con algo mayor. Estamos hablando de una hipotermia severa"

"¿Crees?" House alzo una ceja.

"Es lo que indica su temperatura, aunque realmente aparenta una Hipotermia Leve, ella ya esta por el promedio de una profunda. Incluso mas grave."

No tenían que decírselo, el lo sabia.

A Gregory House, esto le pareció increíblemente interesante. No todos los días se presentaba una paciente con la capacidad de tolerar tan bajas temperaturas. ¿Hacer pasar una Severa, por algo más controlable? Prácticamente imposible. Oh, bueno; Tal vez para el no. No para el.

"Adminístrenle oxigeno caliente y húmedo. ¿Queremos un milagro? Pues el jefe, lo concede" dijo, mirando falsamente el techo de su oficina.

Cameron asintió a lo primero, omitio el milagro. Salio a paso apresurado. Olvidando cerrar la puerta de House.

Gregory, volvió a tomar asiento, esta vez girando su asiento y dejando el respaldo dando a la puerta, entre abierta. Estiro el brazo para tomar su vicodina. No tenía molestia, pero venga mas vale prevenir que lamentar.

Respiro profundo, tomando una pelotita del buro de su lado derecho. De aquellas para desestresarse. ¡Bah!, por obvias razones no la necesitaba para eso, simplemente era para distraerse, si eso. Estaba realmente aburrido.

Le dio un par de giros, hasta que escucho unos pasos. Casi, pero solo casi quiso echarse a llorar. ¿Qué no había otro Doctor, en este hospital? ¿Por eso aquel aburrido edificio, tenia como nombre. H-o-s-p-i-t-a-l?

"¿Dr House?" pregunto una voz suave.

Pero Gregory House, hizo caso omiso a lo suave. Se limito a detestar a su improvisado visitante.

"Holgazán no puede atenderte por el momento, deja tu mensaje después del tono. Tiiiip" imito el taladrante tono de un celular.

Oyo una risita tintineante. Y un resoplido.

A House le dio curiosidad. Así que se dio vuelta. Una muchachita de aspecto curioso y una chistosa cara de duendecillo lo observaba con mucha curiosidad; Igual que una castaña, con las curvas bien trazadas, 90, 60, 90. Gregory pensó – me gustan las morenas-.

Entonces por instinto dijo. "Hola, habla Holgazán"

Alice rió para sus adentros. Desde este momento sabia a que tipo de persona se enfrentaban. Y nadie se imaginaba que todos se estarían encontrando con las Hormas de sus Zapatos. Gregory House era un humano, que iba más allá de las reglas de la humanidad.


Uhmm. Tal vez nadie comente, puesto a que soy la unica que a publicado un Fic House/Twiligh (en español). Pero igual lo hice solo para cumplir los caprichosos de mi hermano, ademas es divertido entrar en la mente de Greg. House es mi ídolo. No esque no me gusten los Cullen. Pero me inclino mas por creer que algun dia me casare con un medico de humor negro, que con un perfecto vampiro. Ja.

Queridos fantasmas, disfruten de mis divagues.