Disclaimer: los personajes le pertenecen a Stephenie Meyer, pero la trama de esto, sí es mía

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Rating M (+18)

Lenguaje fuerte

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Amar no es mirarse el uno al otro; es mirar juntos en la misma dirección.

Antoine de Saint-Exupery (1900-1944) Escritor francés.

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Edward POV

-Edward, bájame. Puedo caminar yo solita muy bien hasta el departamento. La voz quejumbrosa de mi amor me hizo sonreír.

Después de pasar unos días en observación en el hospital por fin la habían dado de alta. Y en este momento no quería que nada la tocara. Jasper nos había dicho que estaba muy bien y que los bebes también lo estaban. Nos había recomendado que Bella descansara un par de días mas y que después de eso. Se reintegrará a su vida normal.

Yo la apreté un poco más contra mi pecho.

-Lo sé amor. Pero déjame darme este gusto. En poco tiempo ya no podre ser capaz de cargarte a ti ni a nuestros hijos. Así que déjame hacerlo mientras pueda. Le di una de mis sonrisas más devastadoras sabiendo que no se resistiría. Recuerden en la guerra y en el amor todo se vale.

Ella me vio con sus hermosos ojos color chocolate estudiándome. Y luego se encogió de hombros y recargo su rostro contra mi pecho. Se sentía tan bien estar así. Camine con paso decidido a la entrada del edificio y vi que el portero abría la puerta y me sonreía.

-Buenos días Señor Masen, Señorita Swan.

-Buenos días James. Le sonreí al portero. Mientras escuchaba como Bella también saludaba.

James corrió hacia el elevador y apretó el botón para llamarlo. No tuvimos que esperar mucho tiempo antes de que las puertas se abrieran. Entre con mi preciosa carga. Y la puerta se cerró mientras escuchaba a James desearnos un buen día.

-Edward te das cuenta de que James va a pensar mil y un cosas de mí. Quise reír. Amaba a Bella pero sobre todo amaba esta parte de ella que era tan tímida, penosa y encantadora.

-Amor, ¿Qué importa lo que James piense? ¿Qué importa lo que el mundo piense de nosotros? Lo único que importa es que te amo.

Escuche que ella suspiro y se acomodo en mi pecho.

-¿Qué sucede Bella? ¿Te sientes mal? Pregunte rápido. Podía regresar corriendo al hospital si ella lo necesitaba.

Ella alzo su cara y la vi sonrojada. –No no pasa nada Señor Masen. Paso sus brazos por mi cuello. –Simplemente no me canso de escucharte decir que me amas. Me sonrió.

Me relaje un poco. El miedo había dado paso a la excitación. Su mirada y su sonrisa me prometían el cielo. Su cálido cuerpo era una invitación a que la tomara.

-Yo espero que nunca te canses de escucharlo. Como yo nunca me cansare de decírtelo. Te amo Isabella Marie futura señora de Masen. Lo último lo dije como un susurro.

Bella alzo su rostro y sus labios tocaron los míos. No era un beso hambriento como los que estaba acostumbrado a recibir de ella. Este fue más lento y tierno donde ella expresaba lo que sentía por mí y yo hacía lo mismo.

La campanilla del elevador sonó avisándonos que habíamos llegado a mi piso. Hizo que nos separáramos como dos jóvenes enamorados que fueron descubiertos haciendo algo indebido. Los dos sonreímos.

Salí del elevador con ella en mis brazos y camine por el pasillo

Cuando llegue a la puerta del departamento me di cuenta que estaba en un pequeño dilema. ¿Cómo iba a sacar las llaves del departamento de la bolsa de mis pantalones?

-Agárrate bien di mi cuello Bella. Ella lo hizo de inmediato. La recargue en la pared y la solté sosteniéndola con uno de mis brazos y con el libre busque las llaves.

-Edward puedes bajarme ya. Dijo Bella rodando los ojos.

Eso me hizo sonreír.

-No, no quiero. Te mantendré así todo el tiempo que pueda. Me queje.

Abrí la puerta rápidamente, antes de que Bella quisiera ponerse en pie. La tome de nuevo en brazos y entramos al departamento. Camine dentro y cerré la puerta con una patada. Estar en el departamento, me hacía sentir en casa. Sabía que no tenía mucho tiempo viviendo con ella pero desde el momento en que ella se instalo aquí. Sentí como que todo tenía sentido.

Bella suspiro.

-Es bueno estar en casa. Me susurro

Yo bese su cabeza.

-Yo pensaba lo mismo. Ahora ¿Quieres ir a la recamara o nos sentamos un rato en el sofá y vemos televisión?

Ella me miro pensativa.

-La verdad me gustaría estar un rato en el sofá. Ya estoy cansada de estar acostada en una cama.

Asentí con la cabeza y me dirigí al sofá. Sentándome lentamente con mí carga entre mis brazos. Cuando estuvimos cómodos, Bella con sus piernas estiradas en el sofá. Yo con las mías frente a nosotros sobre la mesa. Cambien mi agarre y la abrace por la cintura, enterrando mi nariz en el hueco de su cuello.

-Extrañe hacer estas cosas. Dije en un susurro.

Bella movió su mano y metió sus dedos en mi cabello.

-Solo sentarnos aquí y platicar. Yo asentí. Aun que nuestra relación no estaba basada en este tipo de cosas. Bella y yo habíamos establecido una agradable rutina. Algunas tardes solo nos sentábamos aquí y platicábamos de nada en sí. Pero Juntos. Sin importar el mundo a nuestro alrededor.

-Amor, quiero preguntarte algo.

Bella me miro con curiosidad mis palabras sonaron más serias de lo que yo esperaba.

-Dime Edward.

La mire unos segundos y luego aparte la mirada. Me sentía nervioso. La apreté más contra mí. Bajando una mano y acariciando su vientre plano aun.

-Yo, bueno… Tu sabes… sé que he sido un idiota por no acercarme a ti desde el principio. Pero en realidad siempre estuve al pendiente de ti, a mi manera claro está. Pero eso no quiere decir que te amara menos. Porque ya sabes. El amor es extraño y yo nunca me había sentido así por nadie… Pero bueno… Yo…. Y no quiero que pienses que te pregunto esto por los bebes, no tiene nada que ver, lo haría igual solo que ahora me parece que tendremos que hacerlo más rápido. Iba a seguir hablando cuando Bella puso un dedo sobre mis labios y la mire sorprendido.

Parecía que ella quería reír, mordía su labio de forma sospechosa.

-Edward, cálmate, no me estás diciendo nada. Solo dime lo que quieres preguntarme y ya. Me dio una mirada tranquilizadora.

Respire profundo y lo dije.

-Quierescasarteconmigo.

Ella abrió los ojos como platos y me miro.

-¿Qué?

-¿Eso es si o un no?

Ella movió su cabeza. Y empezó a reír.

Yo empezaba a inquietarme, estaba yo aquí abriendo mi corazón y ella se reía.

-¿Por qué te ríes de mi?

Bella tomo su estomago y parecía que no podía respirar. Sus ojos se llenaron de lágrimas por la risa. Y empezó a hipar. Genial. Ella tenía un ataque de risa y yo aquí esperando.

Después de unos minutos ella empezó a calmarse. Su respiración se calmo y se limpio las lágrimas con el dorso de la mano.

Yo empezaba a desesperarme.

-¿Puedo saber que es tan gracioso? Le dije ya molesto.

-Edward, nunca pensé que llegaría el día en que te vería tan nervioso. Tu Edward Masen, presidente general y dueño de una de las empresas más importante del país. Que ha tenido que estar tranquilo para cerrar negocios multimillonarios, nervioso. Y no me rio de ti, si no de la situación. Empezaste a hablar incoherencias, algo de que me amas y que quieres hacer algo lo más rápido posible. Y luego dices algo que no comprendí porque lo dijiste muy rápido. Creo que la situación es digna de risa.

Pensándolo bien ella tenía razón. Así que respire. Y lentamente la baje de mi regazo. Ella se veía sorprendida. Mientras Bella quedaba de pie. Yo me hinque frente a ella. Si iba a hacer esto lo iba a hacer bien. No tenia flores, ni había preparado una cena especial. Pero podía hacerlo.

Tome sus manos entre las mías y la mire directo a los ojos.

Respire profundamente.

-¿Isabella Marie, quiere hacerme el hombre más feliz del mundo y compartir toda tu vida junto a la mía? ¿Estar en las buenas y en las malas? ¿En el primer día de la vida de nuestros hijos y cuando se casen, tengan sus hijos? ¿Quieres casarte conmigo?

Los ojos de Bella se llenaron de lágrimas y no pude comprender si era por la felicidad o por el miedo.

La incomodidad regreso. Y el pánico me invadió, ¿y si ella me decía que no? No podía ser tan terrible, siempre podíamos vivir juntos y criar a nuestros hijos así. Y yo no dejaría de insistir, se lo pediría de mil y un formas diferentes, todos los días que me restaban de vida si fuera necesario.

Bella abrió la boca. –Edward… mientras yo esperaba que contestara el timbre de la puerta sonó. Cerré los ojos.

¿Quién podía ser tan oportuno?

A lo mejor si lo ignorábamos se irían.

Mire de nuevo a Bella, ninguno de los dos hacia movimiento alguno. Creo que ni siquiera estábamos respirando.

Y en eso escuche el golpe en la puerta.

-Edward, abre la puerta, queremos ver a Bella y no nos ignores sabemos que estas allí.

Bufe. Genial Emmett.

Me pare y camine directo hacia la puerta.

Emmett seguía golpeando la puerta como si la vida le fuera en ello.

La abrí, y los mire a todos con ojos de odio, Emmett, Rose, Jasper y Alice.

-Que oportunos, ¿No tenían nada mejor que hacer que venir a importunar?

4 pares de ojos me vieron, y vi toda clase de reacciones, Emmett parecía divertido, Rose no comprendía, Alice apenada y Jasper parecía entender todo a la perfección.

-Eddie no te enojes, solo queremos ver como esta Bella y los bebes. BELLA ESTAS VISIBLE. Emmett grito lo último.

Yo rodé los ojos.

Emmett pasó a un lado mío, como si fuera dueño y señor de mi casa. Rose lo siguió y por ultimo Alice y Jasper, este ultimo me dio una palmadita en el hombro.

-No me llames Eddie Emmett. ¿Y que no saben que Bella necesita descansar?

Nadie me prestó atención, todos estaban centrados en Bella, que ahora estaba sentada en el sofá rodeada de Alice y Rose. Mientras mi hermano y mi futuro cuñado parados enfrente de ella.

-Bella ¿Cómo te sientes? Rose le pregunto.

-Bueno, Edward y yo… Rose no le permitio continuar.

-Es que fuimos al hospital para asegurarnos de que todo estaba bien. Y cual fue nuestra sorpresa al saber que no nos habias esperado y te habias venido para aca.

Bella se sonrojo y yo rode los ojos.

-Rose, sentimos mucho haber lastimado sus sentimientos. Pero como comprenderan Bella y yo queremos estar solos. Asi o mas claro.

Rose me sonrio y movio la cabeza.

-Edward ustedes pueden pasar mucho tiempo solos, pero este momento es para estar con la familia y compartir la alegria de las nuevas vidas que vienen en camino. Y sin mas sigio hablando con Bella.

Genial mi familia de lo mas oportuna.

Emmett me miro. –Hermanito ¿tienes algo de comer?, ya sabes con las prisas, no nos dio tiempo de desayunar y yo tengo mucha hambre.

Genial, aparte de que venian a importunar, tenia que alimentarlos.

-Te tendras que conformar con pizza, porque no tengo nada en el refrigerador.

Emmett me sonrio como un niño en la mañana de navidad y fue a acomodarse en el otro sillon mientras, Rose y Alice, bombardeaban a Bella con pregunta.

Como nadie me prestaba atencion a mi, me gire y camine hasta la cocina donde tenia el telefono de la pizza.

Despues de una llamada rapida, pidiendo unas pizzas, refrescos y jugo. Me movi al refrigerador para ver que era lo que tenia. Tendria que hacer una lista y encargarme de llenarlo de nuevo. Bella necesitaba comer muy sano de ahora en adelante. A lo mejor la pizza no era la mejor opcion. Seria mejor idea que saliera y le buscara algo mas nutritivo, a lo mejor pasta o ensalada. Tal vez leche.

Estaba tan perdido en mis pensamientos, que cuando senti una mano que toco mi hombro, salte del susto.

Puse mis manos en mi pecho y me di cuenta que era Jasper.

-Hombre casi me matas de un susto. Le dije.

Jasper me sonrio y movio la cabeza.

-Hermano ¿Dónde tienes la cabeza? Tengo diciendo tu nombre hace mas de cinco minutos y tu no me contestas.

Suspire

-Estaba pensando en las cosas que tengo que comprar a Bella. ¿Qué comida tengo que darle? ¿Frutas, verduras,granos, lacteos? ¿Estara bien que coma pizza o mejor salgo a comprarle algo mas nutritivo?, ya sabes esta esperando gemelos y no me gustaria que ella tuviera dificultades mientras mas sana se encuentre mejor.

Jasper rompio a reir. Y yo lo vi con mala cara.

¿Ahora que?

-Puedo saber, ¿porque te ries? Le dije con un tono de voz asido.

Pero el sigio riendo.

Resople.

Genial, venian a invadir mi casa, tenia que alimentarlos y se reia de mi. Estaba a dos segundos de tomarlos a todos y correrlos de mi casa.

-Calmate hermano, no me mires asi. Es que nunca crei que llegaria el momento que te veria, asi. Lo mire extrañado.

-¿Asi, como?

-Pues, asi tan enamorado, tan preocupado por la salud de tu mujer y tus hijos.

Sus palabras me calmaron un poco. Suspire y alse los hombros.

-Solo quiero lo mejor para ellos, ya sabes aun no me lo puedo creer voy a tener dos hijos o hijas. O puede que sea un niño y una niña. Pero eso no importa mientros ellos esten fuertes y sanos.

Jasper volvio a reir.

-¿Qué? Dije

-Nada, solo que ahora te imagino, preguntando que tipo de ropa les compraras, de que color vas a pintar su habitacion. A que escuela iran, a que edad se casaran. Como todo un hombre de familia. La verdad es que el amor cambia a los hombres. Y no te preocupes por la comida, Bella debe comer sano, pero tambien se le antojara la pizza, los tacos, enchiladas, y eso esta bien. Y tambien, ahora tiene que dormir mas horas, para que su cuerpo tome fuerza, tambien estan los cambios de animo. Ya sabes cosas de mujeres embarazadas.

Yo lo mire, y despues de escuchar todas sus palabras me di cuenta que tenia un largo camino por delante. Ni siquiera habia pensado, en la ropa, la habitacion de los niños, nada. Este lugar nos quedaria chico en poco tiempo. Y es que el departamento de soltero de un hombre no es el lugar adecuado para iniciar una familia y criar hijos. Los niños necesitaban mucho espacio, un jardir grande para correr. Tenia que empezar a buscar casas. Llamaria a la inmobiliaria.

Estaba pensando en eso cuando, el timbre sono de nuevo. La pizza habia llegado rapido. Sali de la cocina y me di cuenta que Bella estaba platicando muy animadamente con Rose y Alice. Eso me hizo sonreir, mientras Emmett le cambiaba a la television como un niño de 3 años.

Empece a sacar de mi cartera el dinero, cuando abri la puerta y pregunte distraidamente.

-¿Cuánto te debo?

Mientras contaba los billetes, pregunte de nuevo, -¿Cuánto es?, pero no obtuve respuesta. Alse la mirada y me di cuenta que no era el repartidor de pizza el que estaba en la puerta.

Era mi madre, ella me observaba con esa mirada de desaprobacion que siempre nos daba cuando no estaba contenta por algo.

Por un segúndo me senti un niño de cinco años a punto de ser regañado.

-Hola Madre.

-Edward. Fue su contestacion. –Hable a tu oficina buscandote y me dijeron que estarias aquí.

Yo la mire de nuevo esperando algo mas. Pero ella solo me miraba. ¿Qué hacia aquí?

-¿No va a invitarme a pasar? Pregunto en voz seca.

Me senti ridiculo de nuevo.

-Claro pasa. ¿Para que me buscabas? Pregunte sin rodeos mientras ella entraba a la casa.

Mi madre volteo y me vio mientras yo cerraba la puerta.

-Me he enterado de una ridicula historia sobre que te vas a casar con una de tus secretarias de la empresa, y vine a que lo desmintieras.

Suspire, no podia esperar menos de mi madre, siempre habia sido esa clase de mujer que si no ibas con sus planes te hacia sentir miserable.

Pero ella no ganaria en esto.

-No es una historia Madre, pero tiene algunos errores. No me caso con una secretaria. Me voy a casar con Bella la ex asistente de Emmett. Y no le veo nada de malo. Dije con la voz mas neutral que pude.

-Edward, ¿cómo puedes estar pensando en casarte con ella? No pertenece a nuestra clase social. Hijo te vas a arrepentir de esta decision. ¿Por qué no lo piensas mejor? Hay muchas chicas adecuadas para ti.

Hice una mueca.

-Bueno en primer lugar madre, la clase social no tiene nada que ver con este matrimonio y pero el amor si. Amo a esa mujer y no me importa que no tenga nada de dinero. No me importaria si fuera una indigente, porque yo trabajare para los dos. Y en segundo lugar madre, Bella es perfecta para mi. Inteligente, amorosa, una excelente persona. Y la verdad no puedo encontrar esas cualidades en ninguna de esas chicas adecuadas de las que tu hablas.

-Eso es ridiculo hijo. ¿Cuánto tiempo te durara el amor o eso que crees que es amor? Esa chica solo te tiene embobado, pero se te pasara. Tarde o temprano.

Me empezaba a poner furiozo por la actitud de mi madre. Respire profundo y le iba a contestar cuando Bella me interrumpio.

-¿Edward, con quien hablas? Pregunto asomandose por el pasillo.

Mi madre volteo y se vio asombrada de ver a Bella alli.

Bella le sonrio y la saludo amablemente. –Buenas tardes Sra. Esme. ¿Cómo se encuentra?

Mi madre nunca perdia la compostura, asi que rapidamente recompuso su rostro.

-Isabella, no sabia que estabas aquí.

Bella se sonrojo y yo me movi hacia ella y la tome por la cintura.

-Bella vive conmigo desde hace unas semanas madre. Si lo se, no era el mejor momento ni la forma para decirle eso a la mujer que me trajo al mundo pero queria dejar claro que Bella era importante para mi.

Esme hizo un gesto de dolor como si la hubiera golpeado, pero sus ojos se prendieron con furia.

-No puedo creer que seas tan irresponsable Edward. Traer a vivir a esta mujer aquí. Es absurdo. ¿Sabes las habladurias que probocaras? Edward Masen dueño de empresas Masen, liado con una simple secretaria. Pense que te habia educado mejor hijo.

Esto era el colmo a mi podia insultarme lo que quisiera pero a ella no.

-Mira madre, lo que tu creas es tu problema y tampoco me importan las habladurias de las que hablas. A nadie tiene porque importarle mi vida personal. Y como ya te dije hace un momento Bella es la mujer a la que amo. Para dejarlo mas claro, el amor de mi vida. Te guste o no me voy a casar con ella. Y tu ni nadie lo va a impedir. Asi que mientras no puedas expresar sincera felicidad por nosotros, te voy a pedir que no regreses aquí.

Esme se sorprendio y pude sentir como Bella se tensaba.

-¿Asi es como te enseñe a comportarte con tu madre? ¿Asi es como me agradeces todo lo que he hecho por ti?

-Claro que te lo agradesco. Te quiero mama, pero no hay nada en este mundo que me puedas decir para que deje a la mujer que amo. No me importa nada mas solo ella.

-Entonces creo que lo mejor es que dejes la direccion de la empresa a tu hermano Emmett, el es mas confiable que tu. Esta mujer te llevara a la ruina.

Sabia lo que estaba haciendo, lo sabia perfecto y no iba a caer en su juego. No iba a conseguir que yo dejara a Bella con chantajes. Asi que sonreir ampliamente.

-Claro no tengo problema. Emmett ven aquí, grite.

-¿Qué pasa hermano, ya llego la pizza? Emmett aparecio con cara de felicidad pero cuando vio a nuestra madre, su cara se transformo.

-Madre, ¿Qué haces aquí? Pregunto tambien.

Esme se veia sorprendida de nuevo.

-¿Asi que tu tambien sabias esto y me lo ocultaste? Cuando dijo eso nos señalo a Bella y a mi.

Pude ver movimiento atrás de nosotros. Asi que supuse que todos estaba alli viendo que pasaba.

Esme volteo y vio a todos alli.

-Soy la ultima en enterarme como siempre. Todos ya sabian que Edward esta arruinando su vida y nadie hizo nada por impedirlo. Dijo acusadoramente.

Mire a Bella y ella tenia los ojos cerrados. La aprete mas fuerte y ella me miro, le sonrei para tranquilizarla, pero se que no surtio el efecto deseado.

-Emmett, madre cree que lo mejor es que tu te quedes con la direccion de la empresa, ahora que se ha enterado de que Bella y yo estamos juntos. Y yo no tengo problema. No me importa dejar todo. Puedo trabajar en otra cosa, aparte tengo la herencia que me dejo mi padre. Bella y yo estaremos bien. Lo ultimo lo dije por Bella, para tranquilizarla, queria que supiera que yo cuidaria de nosotros y los bebes.

Emmett se veia confundido, me miro a mi, luego a Bella y por ultimo a nuestra madre.

-Eso es ridiculo. Dijo sin mas.

-Emmett, ¿Cómo puedes decir eso hijo? Lo reprendio Esme.

-Madre es la verdad, eso es ridiculo, Edward saco la empresa a flote el ha trabajado muy duro por todos nosotros. ¿Cómo puedes pensar que yo aceptare su puesto, solo porque tu crees que eso es lo mejor? Sin duda no sabes nada de negocios.

-Emmett, no me hables asi, soy tu madre. Tu hermano esta arruinando su vida, se quiere casar con esta mujer.

-Madre te quiero mucho, pero nos conoces poco. No puedo creer que no te hayas dado cuenta lo feliz que es Edward desde que esta con Bella, es un mejor hombre, ella lo hace mejor persona. ¿Cómo le puedes pedir que deje a la mujer que ama, solo porque a ti no te parece bien esa relacion? Bella es estupenda, es una gran compañera para Edward. Los dos van a ser muy felices con tu aprobacion o si ella.

La conviccion de las palabras de mi hermano hicieron que el corazon se me estrujara. Nunca me habia sentido tan orgullosos de él.

-Emmett tiene razon madre, Bella es perfecta para Edward, y es una pena que tu no lo puedas ver, pero yo los voy a apoyar en todo y si eso te molesta es tu problema. Desde ahora te digo que veo a Bella como a mi hermana. La voz de Alice se escucho tan molesta como la de Emmett.

Mi madre sin duda estaba sorprendida, nunca nos habiamos puesto en contra de sus decisiones. Ese siempre habia sido nuestro error. Siempre darle la razon para que ella no sufriera o no se molestara. Pensando que ya habia sufrido suficiente por la muerte de nuestro padre.

-Debes de estar muy contenta, poniendo a toda mi falia en mi contra.

Bella suspiro.

Y la miro directamente a los ojos.

-Sra. Esme, siento mucho que las cosas esten pasando asi, yo nunca he querido poner a su familia en su contra. Pero siento mucho ser tan egoista, amo a su hijo con todo mi corazon y por alguna extraña razon el tambien me ama de la misma forma, de eso estoy segura. Y si, para mi podria ser facil darle la espalda a esto que los dos sentimos para que el no tenga problemas con usted. Pero estoy cansada de dejar a un lado mi felicidad por los demas, primero por mi madre, despues por mi padre y por un sin fin de circunstancias mas. De ahora en adelante voy a ser la persona que quiero ser, una mujer fuerte y decidida, voy a tomar lo que Edward me ofrece, y solo voy a pensar en nuestro amor y felicidad y si Edward quiere casarse conmigo y hacer una familia yo lo voy a aceptar y voy a tratar con todas mis fuerzas de hacerlo el hombre mas feliz del mundo. Y si usted no puede aceptarlo, lo siento no puedo hacer mas.

Esperaba que mi rostro mostrara la sorpresa y la emocion que sentia. Nunca hubiera creido que esta maravillosa mujer luchara asi por mi.

Ella volteo y me miro y me sonrio. Sus ojos mostraban todo el amor que sentia por mi y yo le sonrei de nuevo.

-Bella, ¿Quieres casarte conmigo? Dije sin mas. Sin rodeos, sin palabras complicadas, solo lo que mi corazon sentia.

Sus ojos se iluminaron con una luz que no estaba alli antes.

-Si, Edward quiero casarme contigo y pasar toda nuestra vida juntos, ver nacer a nuestros hijos, verlos crecer, llevarlos a su primer dia de clases. Enseñarlos a ser personas de bien, ayudarlos con sus primeras tareas. Estar alli el dia de su graduacion, el dia de su boda, jugar con nuestros nietos. Quiero hacer todas esas cosas contigo y no me imagino haciendolo con nadie mas.

La emocion me gano, y la bese, queria que el mundo entero se enterara de que la mujer mas maravillosa del mundo me habia dicho que si.

Mis hermanos empezaron a gritar de emocion.

Pero nada importo, ni que mi madre estuviera alli parada mirandonos, ni los gritos de mis hermanos, nada solo la mujer que tenia entre mis brazos y ese beso.

No se cuanto duro, no se si fueron horas o minutos. Pero a regañadientas me separe de ella. Y mire a mi madre.

-Bueno ya lo has escuchado, nos vamos a casar, con tu bendicion o sin ella. Solo quiero que sepas madre, que tienes que pensar bien la decision que vas a tomar, o nos das la espalda completamente y te olvidas de nosotros, o aceptas a Bella como mi esposa y la respetas. No quiero nada a medias. Si decides lo primero. Me va a doler mucho pero respetare tu decision, pero si nos aceptas a los dos, seremos muy felices de que participes con nosotros de nuestra boda y de nuestra nueva familia.

Mi madre me miro, sus ojos llenos de orgullo. Se dio la vuelta y salio del departamento. Yo mire por un momento la puerta. Asi que solo el tiempo diria que pasaria con mi madre. Me encogi de hombros. Amaba a mi madre, pero amaba mas a la mujer entre mis brazos. Me doleria no volver a verla, pero ella tenia que ver que ya no era un niño si no un adulto, un hombre al que no puede manejar a su gusto.

-Bueno, creo que es el momento de organizar una boda. No podemos permitir que estos niños nazcan sin sus padres unidos legalmente. Dije mientras tocaba el abdomen plano de Bella.

Una nueva vida comensaba para nosotros, una vida juntos.