Disclaimer: todos los personajes son de Meyer, solo la historia es mía. (Ni por asomo estoy tratando de compararme con ella, que quede claro)

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Epilogo: "El futuro."

Edward POV:

Había pasado casi 1 mes desde la batalla con Samuel y la casa Shepparth estaba en completa paz una vez más, dándole la bienvenida a una nueva integrante.
Poco después de que la batalla termino no aguante mucho tiempo y secuestre a Bella por 3 días en "nuestra cabaña" de la cascada, donde no la deje salir de la cama en todo ese tiempo, disfrutando de hacer el amor con ella y agradeciendo a los cielos que nada la hubiera arrebatado de mi lado.
Y creo que algo similar hicieron Violet y Anthony, pero prefiero no pensar en eso, principalmente porque esa niña es mi hermana y no creo que a Bella le hiciera mucha gracia que matara a su hermano por corromperla.

Bree era historia aparte en la felicidad de la casa…
Si bien es cierto que tanto los Shepparth como mi propia familia le habían abierto los brazos sin dudarlo, ella aun se mostraba renuente con ellos y, según me conto Alice, se paso toda nuestra ausencia asustada y distante, no fue hasta que volvimos y Bella le sonrió que ella empezó a relajarse y a convivir mas con todos. Era claro que mi novia y la joven vampiresa habían forjado una conexión especial y fuerte durante esa batalla. Bree no dudaba en sonreír abiertamente cuando Bella estaba cerca, pasaban horas en el jardín hablando de todo y nada a la vez, llegando incluso a compartir los escasos recuerdos de sus vidas como humanas y de sus respectivas transformaciones. Bella era como la luz que había llegado a alumbrar la existencia de esa joven niña, que no contaba con más de 15 años de vida al momento de ser transformada, después de unos meses de angustiosa soledad.
Pero he de ser sincero y decir que yo tampoco me quedaba atrás. Si bien Bree y yo habíamos tenido un comienzo difícil y había mantenido mis dudas mientras mi bella novia y ella hablaban en el bosque, con una masacre detrás nuestro, ahora podía decir que éramos muy unidos, casi tanto como Bella y ella. Bree me había tenido la suficiente confianza como para pedirme buscar algún rastro de su madre, pero por desgracia solo nos terminamos encontrando con una lapida al final del camino; estar con ella era relajante y movido a la vez, aun era muy joven y, como cualquiera a esa edad, tenia curiosidad, quería saber todo acerca de nosotros y de su nueva condición y yo estaba más que dispuesto a resolver todas sus dudas, sin importar lo disparatadas que sus preguntas fueran –"No, Bree, no es necesario que te consigamos un ataúd para pasar las noches, por si no te has dado cuenta el sol no nos hace daño", "No, pequeña, ninguna estaca, sea del material que sea, podrá atravesar tu corazón nunca", "No, tampoco te puede herir una bala de plata… espera, que eso no era de los hombres lobos?"-, ella sabía que siempre encontraría respuestas en mi…

Los demás en nuestra familia –En qué momento había dejado de pensar en nuestras familias como dos diferentes y las había empezado a ver como una sola, sinceramente no lo sé- solo nos observaban con una sonrisa, y aunque poco a poco Bree se había ido abriendo con ellos también para todos era obvio que sus favoritos éramos mi mujer y yo.

Lo cierto era que, mientras Alice, Rosa y las gemelas la trataban ya como a una hermana pequeña, Bella era más como una figura materna, era hermoso verlas reír y platicar con el sol en el cielo y los reflejos de un diamante sobre sus pieles. Comencé a cuestionarme si era eso lo que la pequeña veía en ella, a una madre; si era así no la culparía, Bella tenia tanto amor para darle y después de como la había salvado – de mi, odio decirlo- ese día no sería raro, pero en que me convertía eso a mí? Como me vería Bree? Como un padre?
Estaba más que seguro que quería formar una familia estable con Bella, casarnos y tener hijos, aun cuando no lo hubiéramos vuelto a hablar desde la noche en que el hermano de Lucas había desaparecido de este mundo para siempre… pero, estaría listo para convertirme en padre de una niña, casi adolescente, cuando yo mismo no aparentaba más de 18 años? Y más importante aún, estaría Bella lista para ser la madre de Bree, cuando la simple idea de un bebe la había aterrado en un principio?

Por suerte algo de lo que no teníamos que preocuparnos era el destino de las familias, pues se había acordado que a partir de ese día seguiríamos juntos. Como lograríamos que una familia de 18 miembros no levantara ningún tipo de sospechas? Aun no lo sabía, pero pasara lo que pasara estaríamos unos al lado de los otros por toda la eternidad… Digo, si Samuel y su grupo de vampiros no habían logrado separarnos, ya era seguro decir que nada lo haría.

-Podemos hablar?- le pregunte a Bella, parado en el lumbral de nuestra habitación. La que antes era mía ahora era ocupada por Bree.

Ella asintió, con una sonrisa, y me indico que me sentara a su lado.

-Que pasa, amor?

-Tengo algo que preguntarte… mas bien, proponerte- asintió- He estado pensando…

-Oh Dios, Edward Cullen pensando, eso sí que es peligroso- bromeo.

-Hey! Un poco mas de respeto que soy más viejo que tu- la regañe, ganándome una carcajada de su parte y un beso en la mejilla- Bueno, como iba diciendo antes de que me interrumpieras tan descaradamente, he estado pensando mucho en algo estos días- volvió a asentir y aproveche para tomarle las manos- Parece que la llegada de Bree te ha hecho feliz, no?

-Me he encariñado mucho con ella, es cierto. No sé, me da mucha tristeza todo lo que tuvo que vivir esos meses a lado de Samuel y solo quiero asegurarme de que nunca más vuelva a sufrir.

-Lo sé, yo siento lo mismo.- confesé- Pero no sé si te has dado cuenta de que ella esta mas apegada a ti y a mí de lo que lo está con los demás.

-Se lleva bastante bien con Derek… pero se a lo que te refieres y si, ya lo había notado.

-Bueno, ayer nuestros padres se estaban poniendo de acuerdo para ver cuál sería la familia oficial de la pequeña.

-Somos una familia, Edward. Todos juntos.

-Me refería a que apellido seria el que aparecería en su nueva documentación, si terminaría siendo una Shepparth o una Cullen… y pensé que, si tu quieres, Bree puede tener ambos.

Bella se quedo callada, como procesando mis palabras, por algunos minutos, hasta que me dio un suave apretón en la mano.

-Te refieres a lo que creo que te refieres?

-Si crees que me refiero a volverla la primera Cullen Shepparth, entonces sí- sonreí.

-A ver, Edward, vámonos con calmita, si? Creo que ya me confundiste- pidió- Me estas proponiendo que nosotros, tu y yo, seamos los padres oficiales de Bree? Que la adoptemos?

-Si es lo que quieres, me encantaría hacerlo- no dijo nada, pero se tiro a mis brazos, sonriendo como una niña pequeña en la mañana de navidad- Tomo eso como un sí?- bromee.

-Oh Edward, por supuesto! Pero tenemos que hablar de esto con Bree… Qué tal si no quiere?

-Pues le preguntaremos en cuanto Esme y Rachel la regresen de su salida de compras… pero si vamos a hacer esto, hay que hacerlo bien. Si vamos a darle una familia a Bree que sea una familia con todas las de la ley.- la solté y suavemente me baje de la cama, para inclinarme en una rodilla frente a ella- Isabella Swan Shepparth…

-Oh por Dios…

-Prometo amarte por el resto de nuestras existencias con la misma intensidad con la que lo hago ahora…- saque una pequeña cajita negra de mi bolsillo y la abrí, revelando un hermoso anillo, el mismo anillo que mi padre le había dado a mi madre cuando se comprometieron- Me harías el extraordinario honor de casarte conmigo?

No dijo nada, y por un minuto comencé a ponerme realmente nervioso… hasta que vi la sonrisa comenzar a crecer en su rostro.

-Si… Si!- apenas me dio tiempo de reaccionar antes de que volviera a saltar a mis brazos, ni siquiera pude ponerle el anillo como correspondía, solo sé que como Dios me dio a entender, y sin despegar nuestros labios, lo deslice por su dedo… donde se que estaría por el resto de nuestra eternidad.

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Legalmente, el 13 de Agosto, Bella y yo nos casamos.
No hubo una gran fiesta como Alice había deseado, ni se anuncio por todo el pueblo como Esme y Rachel querían, fue una pequeña ceremonia en el jardín, solo con nuestra numerosa familia y el ministro para oír nuestros votos y hacernos firmar… Y aun así, Bella se veía más hermosa que nunca, enfundada en un vestido blanco sencillo, con el cabello suelto, poco maquillaje y la sonrisa más grande que le hubiera visto nunca.
Se que de haber sido humano hubiera llorado…

Y el 13 de Septiembre, exactamente un mes después, nos convertimos en los orgullosos padres de Bree Cullen Shepparth.

Que más le podía pedir a la vida?
Tenía a Bella y a mi nueva hija a mi lado.
Todo era perfecto.

-Se ve muy feliz- comento mi esposa, con su espalda presionada contra mi pecho, mientras veíamos por la ventana de nuestra habitación a Bree jugar un poco de básquetbol con Violet, Anthony y Derek.

-Como no estarlo? Tiene a la mujer más hermosa del planeta como madre.

-Bueno, el papá tampoco se queda atrás- bromeo, solo pude reír- Sabes, creí que le costaría un poco mas adaptarse a este nuevo cambio, pero la veo muy bien. Me da gusto.

-A mi también. Creo que, en cierta forma, ella siempre vio en ti más a una madre que a una hermana.- bese su cuello y lo acaricie con mi nariz.

-Crees que seremos buenos padres? Ella merece todo el amor del mundo…

-Y lo tendrá… de hecho, ya lo tiene, mi vida. Solo hay que ver como se te llenan de brillo los ojos cada vez que la vez, como sonríes cada vez que ella lo hace. Eres su madre, Bella, en toda la extensión de la palabra. Te puedo asegurar que Bree será la niña mas amada que pueda existir.

-Tú también la quieres, Edward, lo puedo ver. Tienes esa mirada cargada de amor y de orgullo que Lucas tiene cuando nos ve a mis hermanos y a mí, la misma de Carlisle tiene cuando los ve a ti y a tus hermanos.

-Tú y ella son lo más importante para mí ahora. Son mi familia.

-Y no cambiaria eso por nada del mundo- rio, girándose para atrapar mis labios con los suyos.

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-Ya te dije que no, por favor!

Deje el control de la tele junto a mí en el sofá y gire la cabeza para ver a mi pequeña Bree bajar las escaleras, de brazos cruzados y claramente enfadada.

-Papá!- me llamo- Papá, dile a la tía Alice que me deje en paz!

Sonreí como un verdadero idiota al oírla decir esa pequeña palabrita, pero que viniendo de sus labios significaba el mundo para mi, tanto como los "te amo" en los labios de Bella.

La primera vez que Bree me había llamado así sentí que mi muerto corazón podría haber vuelto a latir solo para dar una voltereta en mi pecho y volver a congelarse.
Teníamos poco menos de 6 meses de haberla adoptado y ni Bella ni yo queríamos presionarla para que nos comenzara a llamar de una forma diferente a nuestros nombres pero los dos sabíamos que esperábamos ese momento con ansias. Ese día se suponía que Bree cumpliría 16 años si aun siguiera siendo humana, por lo que en cuanto Alice lo supo se puso a organizar una fiesta –creo que como compensación por no haberla dejado hacer nada muy grande en nuestra boda- que mi pequeña no quería pero que termino disfrutando.

Cerca de la media noche la había llevado un poco más lejos de donde los demás se encontraban y le había entregado una cajita envuelta en papel dorado, aun cuando horas antes Bella y yo ya le habíamos dado nuestro regalo.

-Qué es?- pregunto, inocentemente.

-Por qué no lo abres y lo descubres tu misma?- sonreí.

Con mucho cuidado retiro el papel y quito la tapa, para revelar una delicada cadenita de oro blanco, con un dije de un corazón con un diamante rosa en el.

-Le regale uno igual a Bella hace unos meses en su cumpleaños- ella asintió, sin despegar sus ojos del collar- El corazón es una metáfora del mío propio. Porque si bien es tan frio y duro como este, debes saber que, al igual que este, también les pertenece por completo.

Bree alzo la vista y sus ojos, cargados de lágrimas rojas, se encontraron con los míos.
Sin esperármelo rodeo sus brazos alrededor de mi torso, apretándome contra ella; no era nuestro primer abrazo, pero si el primero que ella iniciaba.

-Te quiero, pequeña.

-Yo también te quiero, papá.

-Papá? Papá, me estas escuchando?

Parpadee y moví un poco la cabeza.

-Lo siento, cariño, que me decías?

-Papi!-se quejo- Dile a tía Alice que me deje tranquila- solo entonces repare en mi hermana, detrás de ella en la escalera- Me está molestando otra vez!

-No es cierto! Solo quiero que te pongas este hermoso vestido que acabo de comprar para ti! Se te vera hermoso, lo he visto!

-Si ya lo has visto para que quieres que me lo ponga?- no pude evitar soltar una carcajada, Bree, al igual que Bella, odiaba que mi hermana la llevara de compras y que después quisiera jugar a Barbie Bree con ella- Papá!

-Edward!

Suspire. Qué familia, Dios!

-Alice, debes aceptar cuando Bree te diga que no. Entiende, a ella no le gusta esto- mi pequeña sonrió, sacándole la lengua a su tía favorita, quien no tuvo más remedio que resignarse y, después de suspirar dramáticamente, le lanzo una mirada lastimosa y subió otra vez por las escaleras, seguramente a buscar al pobre de su esposo.

-Gracias, me has salvado otra vez.

-Ven a aquí, pequeña traviesa- mi hija sonrió y se dejo caer en el sofá, con la cabeza recostada en mi regazo. El collar que le había regalado hacia 2 años titileo y brillo mientras ella se movía.

-Y mamá?

-Salió con tu abuela Rachel- asintió y tomo el control, poniendo un canal de videos musicales. Sonreí y la deje hacerlo, si por mi fuera la dejaría hacer todo lo que ella me pidiera, ya de por si todos decían que era un consentidor con ella.-Oye, ángel, ya terminaste tu tarea?- Asintió, sin voltearme a ver- No tuviste problemas con algebra esta vez?

-Si, pero Derek me ayudo.

Fruncí el ceño. Bree llamaba a todos en la casa por tía y tío o abuelo y abuela, menos a mi cuñado, el nunca fue "Tío Derek", solo Derek para ella, y a él parecía gustarle eso. Su relación era… diferente a lo que yo esperaba. Derek se había convertido en un confidente y cómplice para mi hija desde mucho antes de que los papeles de adopción hubieran sido firmados, y no parecía reparar en la distinción que mi pequeña hacia.

Antes de que pudiera decir algo más Bella entro, riendo con su madre, y Bree salto hacia ella.

-Mami!

-Hola, ángel- le sonrió- Mira lo que la abuela Rachel y yo compramos para ti- le entrego una bolsa y los ojos de Bree se iluminaron. Claro, odiaba cuando Alice le compraba ropa, pero cuando lo hacía Bella no podía esperar para ponérsela.- Por qué no van tu y ella a verlo a tu habitación y después me muestras como te queda.

-Oky!- rio y corrió escaleras arriba, con Rachel siguiéndole los pasos

Bella camino hasta mi, y se recostó de la misma forma que nuestra hija lo había hecho poco antes, con su cabeza en mi regazo.

-Hola, hermosa.- me incline y presione mis labios sobre los suyos- Te divertiste?

-Algo- se encogió de hombros- De que hablaban tú y Bree?

-De nada importante… Sabias que tu hermano está ayudando a nuestra hija con algebra?

-Derek? Si, algo me había comentado ya Bree. Por qué?

-No sé, me pareció raro que la ayudara precisamente en esa materia cuando el mismo la odia.

-Que la odie no significa que sea malo- rio- Por algo era el mejor de la clase en Londres.

Asentí, recordando los días en que habíamos ido juntos al instituto.
Desde que nos habíamos mudado de Londres, hacia 2 años, Bella y yo habíamos dejado de asistir al colegio, principalmente por que se vería muy extraño que dos estudiantes de 17 años tuvieran una hija de 15, y habíamos comenzado a trabajar con nuestros padres, ella usando su titulo en psicología y yo el mío en medicina. Ahora vivíamos en Alaska, aunque bastante alejados del clan Denali –principalmente porque a Violet aun le seguía cayendo muy mal Tanya-, en un pequeño poblado muy tranquilo, así que mientras nosotros trabajábamos, Bree se iba al colegio con sus tías y tíos… y Derek.

-Edward?- baje la vista a ella otra vez- Vamos, amor, no me digas que estas celoso?

-Por qué habría de estarlo? Entre ellos no pasa nada.

-Exacto… y aunque pasara, no tendrías porque enojarte, o si?

Preferí no contestar, no me apetecía seguir pensando esas cosas sobre mi hija y mi cuñado.
Bella se levanto y me tendió la mano, sin preguntarle nada la tome y deje que me guiara hasta nuestra habitación.

-Sabes de qué me estaba acordando hace poco?- negué con la cabeza, al tiempo que la abrazaba por la cintura y comenzaba a besarle el cuello- En esa conversación que tuvimos cuando vivíamos en Londres… acerca de tener un bebe juntos.

-Ah sí, lo recuerdo…- Bella se estremeció cuando mi lengua recorrió el lugar detrás de su oído derecho- Por qué? Quieres que lo empecemos a intentar?

-De hecho, eso ya… ya no es necesario- quito mi mano de su cadera y la llevo hasta su vientre- Felicidades, papá.

Me quede helado… había escuchado bien?
Bella acababa de darme a entender que tendríamos un bebe?

-Estas… estas embarazada?- ella asintió, con una sonrisita traviesa- Oh por Dios, estas embarazada!- la tome en brazos y la alce, dándole una vuelta en el aire- Vamos a ser papás otra vez!

-Así es, cariño.

No la deje hablar más y la bese, devorando sus labios, queriendo decirle tantas cosas con ese simple gesto.

Definitivamente no podría haber sido más feliz que en ese momento.

.

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Suspire.
Era extraño volver a vivir esto. Ver a Bella dormida entre mis brazos una vez mas era algo increíble, algo que no cambiaría por nada en este mundo, pero aun así era extraño.

Lucas nos había explicado algunos meses atrás que dado que mi esposa estaba viviendo una experiencia muy "humana" tendría algunos síntomas humanos, entre ellos el sueño o nauseas, gracias a Dios esto último no lo tuvo, Bella había pasado todos estos meses sin las nauseas matutina que a tantas mujeres golpeaba durante el embarazo.

Debo admitir que a mí me encantaba tenerla así, sentirla dormir a mi lado o ver su cuerpo cambiar día con día.
Habían pasado solo 3 meses desde que Bella me dijo que seriamos padres, pero como los dos éramos vampiros el embarazo pasaba con mayor rapidez que el promedio normal, de hecho mi suegro estaba casi seguro de que no faltaba mucho para que tuviéramos a nuestro bebe con nosotros, y a juzgar por el tamaño del vientre de mi mujer yo tampoco lo dudaba.

Mi esposa se removió, incomoda, entre mis brazos, hundiendo su rostro en mi pecho y después suspiro, afuera se podía oír el sonido de las risas de Bree y Luna a través de la ventana.

-Se está moviendo otra vez?- pregunte, abrazándola un poco más, cuidando de no aplastar su estomago.

Ella simplemente gimió y pego su cuerpo al mío lo más que su embarazado estomago se lo permitió. Coloque una de mis manos sobre este y lo acaricie en suaves círculos; el bebe se movía constantemente y a Bella le incomodaba, sobretodo mientras dormía. Metí mi mano dentro de su blusa azul cielo y comencé a tararear la nana que le había compuesto a nuestro bebe aun por nacer, a veces se calmaba con eso, otras con la nana de Bree o la de Bella.

-Mejor?

-Algo- susurro- Es increíble cómo reacciona al sonido de tu voz.

-Igual que tu cuando eras humana, amor- me reí. Bese su frente y seguí tarareando.

Algunas horas después me encontraba sentado ante mi piano –regalo de Bella por nuestro aniversario de bodas-, tocando la nana de mi pequeña Bree, con los ojos cerrados.

Le había escrito esa melodía algunos meses atrás, después de contarle que Bella estaba embarazada. Cuando se lo dijimos sonrió y nos felicito, pero conocía a mi pequeña y pude ver el parpadeo del miedo en sus ojos. Estaba asustada de que Bella y yo ya no la quisiéramos como antes, tenía miedo de que el bebe le quitara a sus papás.
Cuando me lo confeso, después de mucho insistir por parte mía, solo pude abrazarla y jurarle que nada en este mundo –ni siquiera el próximo bebe por nacer- haría que la dejáramos de amar.

-Eres mi pequeña- recuerdo que le dije, con su cabeza sobre mi pecho- Te amo y nada lo va a cambiar. No olvides que tu eres nuestra primera hija, ángel.

-Pero este bebe si es tuyo…

-Tanto como tú eres mía y de Bella.- bese su cabeza y suavemente tome el dije de corazón sobre su cuello- Recuerda que mi corazón te pertenece desde hace mucho, mi niña.

Bree solo había sonreído y me habría abrazado mas.
Poco después le entregue una pequeña libreta con un CD, con esta melodía en ellos. Ese mismo día me pidió que le enseñara a tocar el piano, esa fue la primera que aprendió seguida después la de Bella.

-Papá?- Gire la cabeza sin dejar de tocar, saliendo de mis recuerdos- Puedo pasar?

-Claro, mi amor. Siéntate a mi lado- Bree sonrió y se sentó en el banquillo, puso sus manos sobre el piano y comenzó a tocar conmigo- Ocurre algo?

-Nada, solo quería estar contigo… te molesta?

-Nunca- Bree guardo silencio- Pero te conozco, ángel. Sé que hay algo que quieres preguntar. Puedes hacerlo.

Mi hija dejo de tocar y comenzó a jugar con sus manos, gesto nervioso que había adquirido de su madre.

-Sigues… sigues enojado conmigo?

Suspire y deje de tocar para encararla.

-No estaba enojado, Bree. Solo confundido. Jamás pensé que eso estuviera pasando.

-Te juro que no lo planeamos, papi. Solo se dio.

-Lo sé, pero me hubiera gustado que tuvieras la confianza para decírnoslo y no tuviéramos que descubrirlo de la forma en que lo hicimos- asintió y bajo la mirada, me recordaba tanto a Bella cuando hacia eso. Era la misma mirada de cuando los descubrimos, hacia casi 1 mes.

Bella había salido del trabajo antes y yo le había sugerido que fuéramos al cine con Bree para pasar el día.
Recuerdo que mi mujer había sonreído y se había puesto una mano sobre el gran abultamiento de su vientre.

-Se va a sorprender mucho cuando nos vea fuera de su escuela, esperándola.

Lo cierto es que la sorpresa nos la llevamos nosotros, en especial yo, cuando al llegar al estacionamiento del colegio vimos a mi hija, recostada sobre el capo del auto de Anthony, besándose con Derek.
Apreté el volante con mis manos y casi lo rompo, solo me detuve porque Bella puso una mano sobre mi brazo, lo que si no pudo evitar fue que saliera del auto y cerrara con un portazo, lo que hizo que mi hija y mi cuñado se separara y nos notaran.

-Papá!

-Edward, te lo puedo explicar.

-Explicar? Que diablos me vas a explicar, Derek? Los vimos! Estabas besando a mi niña!

-No soy una niña, papá!

-Bree, deja que tu padre arregle esto- le susurro Bella, ni siquiera me di cuenta en qué momento había dejado el auto y había llegado hasta ella.

-Pero, mamá…

-Nada de peros, sube al auto- gruñí.

Bree me dio una mirada triste e hizo lo que le pedí, con su madre detrás de ella, una vez que ambas estuvieron en el auto mi esposa arranco y salió del estacionamiento.

-No voy a decirte que lo lamento, porque no es verdad- me aclaro.

-No me interesa que me digas que lo sientes, eso no cambia nada… lo que quiero saber es en qué demonios estabas pensando al meterte con mi hija?

-En que la quiero- confeso- No sé cómo, pero me enamore.

-Por Dios, Derek, es solo una niña! Ella no tiene la experiencia que tu si, se supone que el adulto eres tú, debías cuidarla!

-Crees que me gusta haberme enamorado de la hija de mi hermanita? Soy consciente de que esto está mal, que soy mucho mayor que ella, pero, carajo, tu también eres mayor que Bella.

-La diferencia es que Bella no es mi sobrina y Bree si la tuya.

-Si Bella y tu no la hubieran adoptado podría haber sido mi hermana.

-Y se supone que eso va a consolarme?

-Se que no lo hará. Pero antes de que me mates, como se que tienes ganas de hacerlo, quiero que sepas que pase lo que pase quiero a Bree y que nadie, nunca Edward, la va a querer como yo.

-Es una niña…

-Ella misma te ha dicho que no lo es. Esa es la forma en que tú quieres verla, porque te da miedo perderla, te da miedo ya no ser el hombre más importante en su vida.

-Tú no sabes nada, Derek.

-Tal vez no, pero sé que la amo. Y que digas lo que digas, y sin importar cuánto grites y te enojes, no la voy a dejar. Bree es el amor de mi existencia, no lo puedes cambiar.

Y le creí.
Sabía que decía la verdad. Pero, es que como no lo había visto antes? Como no vi las señales? Es que nunca note como se iluminaba la mirada de mi hija al ver a Derek? Nunca me fije en que le gustaba más pasar tiempo con el que con las gemelas o Alice? O como la sonrisa de mi cuñado crecía solo con tenerla cerca? Había estado tan ciego?

-Si la lastimas te mato, entendiste?- el asintió rápidamente- Es enserio, a la primer lagrima que le vea derramar por ti, te despedazo y quemo los restos.

-Tenía miedo, supongo- susurro Bree, volviendo a tocar- De que te enojaras o quisieras matarlo… El dijo que lo harías.

-Oh quise hacerlo, no te lo niego- reí- Pero pude ver que decir la verdad cuando me dijo que te quería… Lo que no entiendo es por qué vienes a preguntarme esto ahora, creí que ya lo habíamos hablado.

-Si, solo quería estar segura- sonrió- No quería que tuviéramos problemas pro esto.

-Mira, limítate a no besarlo cuando este cerca y estaremos a mano, vale?

Bree se soltó a reír y asintió.

-Cariño, has visto a Bree?- giramos al oír a Bella entrar al estudio- Oh, aquí estas, pequeña. Tu tía Lana te está esperando en la sala, creo que iban a ir a la librería.

Bree asintió, beso mi mejilla y salto del banquillo, se acerco a su madre y la abrazo.

-Vuelvo en un rato- informo para luego agacharse y besar el estomago de Bella-Nos vemos, bebe. No nazcas mientras no estoy- bromeo y con pequeños saltitos salió del estudio.

-Y se puede saber de que hablaban ustedes dos?

Sonreí y le hice un gesto para que se sentara en el lugar que Bree había dejado libre, mientras yo tocaba su nana.

-En ella y Derek, aun estaba preocupada de que estuviera enojado con ella por ocultárnoslo.-Bella recargo su cabeza sobre mi hombro- Tienes sueño otra vez?- ella negó.- Segura?

-Tranquilo, estoy bien. Pero ya no veo la hora de que este pequeño salga y lo podamos conocer.

-O pequeña- corregí.

-Si, o pequeña- rodo los ojos- No sé porque Alice y tu están tan seguros de que será niña.

-No solo nosotros, también Luna, Justin, Rosalie, Esme, Anthony, Bree y Lucas lo creen.

-Si, pero Lana, Mark, Emmet, Jasper, Violet, Derek, Rachel y Carlisle creen que será niño.

-Están equivocados- reí- Alice lo ha visto.

-Cosa imposible porque gracias a mi escudo tu querida hermana no puede ver mi futuro y por consiguiente tampoco el de el bebe.- reí y la bese.

Sabía que tenía razón, pero algo en mi me decía que nuestro pequeño pateador seria niña, una pequeña a la que amaría tanto como a Bree.

-Como tú misma dijiste una vez, mi amor… Yo jamás apostare contra Alice.

Fin…

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Y tan tan, esta historia se ha acabado.
Muchísimas gracias a todas aquellas que me apoyaron desde el primer capítulo, es especialmente por ustedes que he escrito este epilogo tan largo, que fácilmente abarca el triple de palabras que un capitulo normal, pero se lo merecían por todos los comentarios que me mandaron y todas las veces que esperaron pacientemente a que escribiera un capitulo mas.

Y en cuanto a si el bebe seria niño o niña… saquen sus propias conclusiones jeje.

Y ahora si, por última vez se los pediré: Me regalan un Review? Son gratis!

Las quiero
Gloria Brindis.