ACLARACIÓN -Twilight ni sus personajes me pertenecen…pero eso ustedes ya lo saben =D


69 Punto G

—Buenas tardes señor bienvenido a "69 Punto G" ¿En qué puedo ayudarle?— Dijo la dependienta con tono amable, su plaquita decía que se llamaba Bella. ¿Bella? ¿Quién demonios le pone a su hija Bella? en fin a lo que vine.

—Buenas tardes "Bella"— Dije burlonamente —Veras estoy buscando un…ejem— Me aclare la garganta incomodo— Un…un, pues ya sabes— Le dije apuntando con mi cabeza a uno de los estantes.

—¿Un qué señor? tiene que decirme que es lo que busca o no lo podré ayudar— Dijo inocentemente, aunque no me lo creí.

—Estoy buscando un… Consolador— Dije tan bajo que creo que no me escuchó.

—¿Un qué señor?— Volvió a preguntar la dependiente.

Pero que molesta dependiente, por que me hacía esto tan difícil, ya era bastante tener que entrar a un Sex Shop a comprar un consolador –Que por supuesto no era para mí- como para que me molestara.

—Señorita, creo que usted ya sabe lo que busco— Le dije con tono amable. Ella sonrió malévolamente.

—Me encantaría ayudarlo señor, pero no leo mentes, no me haga más difícil mi trabajo y dígame qué es lo que necesita— Dijo con tono formal y aburrido.

Me reí por dentro definitivamente si alguien venía excitado a este Sex Shop en cuanto la viera a está aburrida dependiente, se le irían las ganas, si yo tuviera un tienda así definitivamente no pondría a alguien como así a atender, no se supone que debería estar vestida de forma sensual y con algunas cadenas en su cuello, maquillaje oscuro y salvaje y unos tacones de punta. Pero no ella llevaba unos jeans desteñidos y una camiseta verde holgada que no dejaba nada a la imaginación (literalmente) sin maquillaje y tennis, lo único salvaje era su cabello, creo que no se molestaba mucho en peinarse.

—Un consolador — Volví a susurrar, ella arrugo su frente y acerco su cara a mí.

—Un consolador— le dije exasperado, entonces ella sonrió.

—Ohhh, un consolador— Grito haciendo que las demás dependientes y los compradores que había en la tienda se voltearan a mí, empecé a escuchar los susurros entre ellas. Rodé los ojos.

—Si— dije apenado y agachando la cabeza.

—Siga al estante de su derecha, en un momento voy— Hice lo que me dijo, había una gran vitrina llena de penes falsos, empecé a reír por que a las mujeres les gustaban estás cosas. Salte cuando escuche a la dependiente tras de mí.

—Ya ha elegido el de su preferencia señor— dijo con unas llavecitas en las manos.

—No la verdad es que no, no se mucho de estás cosas— Respondí y ella puso una cara de asombro.

—¿En serio?— Preguntó. Asentí.

—Oh, y cuando descubrió que era Gay señor— Dijo, —Ya esta bastante grandecito ¿va a ser su primera vez?— Preguntó.

WTF? Esperen ella piensa que yo soy…

—No, no, no soy gay ¿sabe? es para mi hermana, rompí el de ella sin querer-—Le respondí con aparente calma y recordando el maldito incidente.

—Rose— Dije entrando a su cuarto — ¿Sabes dónde dejo Emmet mi…?

— ¡No pises ahí, no pises ahí…NO PISES AHI!- Grito Rose, la mire raro.

— ¿Dónde? — Mierda maldije por lo bajo cuando sentí algo debajo de la suela de mi zapato. Quite mi pie para encontrarme con el… ¿Qué es eso?

—Oh Pepe, ¿Estás bien? — Sollozo Rose tomando el consolador con sus manos, lo inspecciono y luego clavo su fría mirada en mí.

—Lo rompiste Edward, Mataste a Pepe, ¡Lo mataste! —Dijo luego me apunto acusadoramente con esa cosa.

—Tienes que comprarme uno nuevo— Pero… ¿Qué?

—Tú ya tienes a Emmet, ¿Para qué quieres uno de esos? Y deja de apuntarme con esa cosa, es repugnante— Dije alejándome unos cuantos pasos.

— Éste, me lo compro Emmet, y no creo que quieras saber los pormenores— Dijo dándose la vuelta, tomo un papel y escribió algo en él, luego me lo tendió, lo leí, era un dirección. Mire a Rose arqueando una ceja, ella solo sonrió

—Es la dirección del Sex Shop dónde Emmet y yo siempre compramos nuestras cosas— Dijo con inocentemente para luego añadir con un poco de salvajismo —Quiero uno exactamente igual, para las 6 ¿Entendido? — Entrecerró los ojos, parecía que me iba a saltar y drenarme la sangre en todo momento, asentí sin fuerza…

—Oh, para su hermana, claro ¿Cómo no lo pensé antes?...Aunque no quiero imaginarme como lo rompió— dijo sacandome de mis pensamientos y mirándome el trasero.

—¿Entonces le gusta el sexo anal?— Pregunto desinhibida. Hice cara de asco.

—¡Claro que no!—Resople— Y por favor no se meta en lo que no le importa, ahora deme un consolador— Ella suspiro y abrió la vitrina y se quedo ahí, mirándolos, de pronto un hermoso rubor cubrió sus mejillas. Rodé los ojos, acababa de preguntarme si me gustaba el sexo anal sin ninguna clase de tapujos, pero se ruboriza viendo unos penes falsos.

—Y mi conso… Y el consolador— Le dije sacándola de sus pensamientos.

—Eh, si señor, mmm ¿cuál va a llevar?— Eche un vistazo a la vitrina había tantos de diferentes colores y tamaños, me dieron arcadas, me quede viendo uno, en serio había uno tan grande. A Bella se le escapo una sonrisa.

—¿Algún problema señor?— Yo negué incapaz de decir algo.

—Mira Bella, ya te dije que no se nada de esto, así que tendrás que ayudarme a lo mejor tú si sabes de esto— Ella sonrió y saco unos cuantos de la vitrina y los dejo sobre el mostrador.

—A entonces si sabes de esto, pues mira quién lo diría y pareces tan virginal— Comenté, ella me fulmino con la mirada haciendo una extraña pero encantadora mueca con su rostro.

—Es mi trabajo saber de esto señor—Respondió y se coloco detrás del mostrador.

—Pues vera señor, para encontrar su consolador adecua…—La interrumpí.

—Bella, no, no me llames señor ¿Vale?, soy Edward, trátame de tú y recuerdo que no quiero el consolador para mi, es para mi hermana menor— Le dije y termine con una deslumbrante sonrisa, ella rodo los ojos y volvió a empezar.

—Pues veras Edward, para encontrar el consolador adecuado es necesario primero saber que es lo que quieres… o en este caso lo que tú "hermana" quiere, por ejemplo tenemos dos diferente presentaciones, los vibradores y el clásico consolador— Dijo mientras me mostraba dos diferentes cajitas, saco los penes falsos y los tomo con sus manos, de repente empezó a hacer calor, respire hondo.

—Bueno este es el clásico, es el que la mayoría de mujeres y hombres usan…—Dijo esto ultimo mirándome— Es el preferido por su fácil uso, además de que es agradable al taco y como puede ver tiene diferentes texturas, para hacer más placentera la penetración—Ella me tendió en consolador y yo lo tome y lo mire con curiosidad, lo apreté un poco, si era agradable al tacto aunque un tanto blando para mi gusto y estaba como ¿torcido?

—Está hecho de silicona, es de fácil limpieza y muy durable…Aunque en realidad esté fue hecho para ser un dilatador anal— la mire con furia, ella prosiguió rápidamente con la descripción.

—Además, como puede ver con este consolador su… hermana podrá estimular la vagina y el clítoris de forma simultáneamente, claro, si es utilizado de la manera correcta, y además por su diseño permite tocar zonas erógenas en el ano y va a ser necesario mucho lubricante— Me quede mirando el consolador un rato, pero no, así no era el que tenía Rose.

—Muéstrame otro, esos que dijiste, los vibradores— Le dije, en seguida ella descarto varios de los consoladores que había sobre la mesa y dejo solo unos pocos, entonces tomo y no se porque demonios empezó a palparlo, entonces imagine que sus delicadas y níveas manos tocaban mi miembro así, con cariño con suavidad y que empezaba a masturbarme, trague en seco.

—Bien aquí tenemos los famosos vibradores, los vamos a encontrar de diferentes marcas y con diferentes diseños que esconden infinitas posibilidades de estimulación, por ejemplo tenemos este— Dijo mostrándome el que tenía en las manos de color morado — Este vibrador es un excelente estimulador de clítoris, es bastante preciso y la estimulación vaginal es muy intensa, también tenemos esté otro— dijo Bella sacando uno que llamo especialmente mi atención, a simple vista era como el de Rose pero en color rojo.

—Veras, éste vibrador es bastante especial— Musito Bella a la vez que arrastraba su mano por toda la extensión del juguetico sexual, a la vez que sonreía lascivamente, sus ojos se encontraron con los míos y se lamió delicadamente el extremo de sus labios. Empecé a sentir como mi miembro palpitaba de excitación.

—¿Por qué…Por qué es especial?— Pregunte

—Pues es simple, este vibrador como veras— Dijo envolviendo su mano con la mía y poniéndolas sobre el vibrador, apretó su mano un poco— Es duro al tacto— Yo tome el vibrador de la base y ella siguió con su explicación pasando sus dedos por toda la extensión de éste, hasta llegar a la punta donde hizo unos cuantos círculos con su dedo índice.

—Son 4.5 cm x 23 cm de puro y picante placer, es el más parecido a un pene normal— a través de la holgada camisa de Bella note como sus pequeños pechos se movían al ritmo de su acelerada respiración

—Además estimula de forma intensa y fácil el punto G— y proporciona un masaje tanto en la entrada como en la salida— Dijo poniéndolo de nuevo en el mostrador y sacudió su cabeza haciendo que una deliciosa esencia de fresas llegara hasta mi nariz.

—Bien…—Respiro hondo y siguió— Edward esos son lo que te puedo ofrecer ¿Cuál deseas llevar?— Pregunto.

Mire el último que me había mostrado, era bastante parecido a un pene real, y como funcionaba eso ¿Con baterías?, bueno la verdad creo que en el fondo era mejor no saber…

—Me llevo este último— Dije mirando el virginal rostro de la dependiente. Si supiera como me ponían las chicas inocentes, eran unas fierecillas en la cama. Tuve que respirar hondo y pausado para borrar las imágenes que mi mente había creado sobre Bella, y si muy posible hermosa figura.

—Aunque…—Le dije, ella me miro con interés— ¿Cuál me recomendarías tú? Bueno a mi hermana, ya sabes sólo quiero lo mejor para ella— Le dije en tono inocente, quería saber si le gustaban grandes o enormes en fin, yo podría satisfacerla con gusto, y no necesitaría nunca más de algo falso, pero y si le gustaba masturbarse con los dedos… Me estremecí al imaginármela así, mi miembro salto de excitación, pero la respuesta a mi no inocente pregunta fue la gota que rebaso el baso.

—Pues en realidad— Se acerco a mi odio y susurro —Me gustan más los… reales ¿Sabes?— Una tentadora sonrisa apareció en su rostro y un largo suspiro salió de sus labios cuando vio en problemita que tenia dentro de mis –ahora- Apretados pantalones.

—Pero bueno eso…eso no importa…mejor, mejor me voy a guardar esto…— Dijo yéndose, me quede viendo como estúpido como se mecían suave, delicada y seductoramente sus caderas, odie su jean y su camisa ancha que no me dejaba ver bien, no pude evitar seguirla, la agarre por su cintura, era pequeña, respire el aroma que emanaba su cabellera.

—Entonces te gustan los reales…—Dije restregando mi pelvis con su trasero, ella gimió bajo cuando sintió el bulto de mi erección.

TO BE CONTINUED...


N/A:

No me maten jejeje, pero bueno en el próximo capítulo el Lemmon de sus vidas -Bueno eso espero- La "historia" solo tendrá dos capítulos, es más creo cuando termine el Lemmon lo voy a subir en este mismo cap jeje ¡Estén pendientes!…

Mmm No se mucho sobre consoladores, bueno ahora si, tuve que consultar mucho jejejeje pero si alguien quiere hacer un sugerencia, bienvenida sea...

Los quiero y por fis pásense por mis otras historias…Montones de Besos y Abrazos para tods...Muahkatelas....

Espero sus RR =D