Siempre juntos

Nelson Moss no dejaba de recordar todo lo que había vivido junto Sarah.

Era muy extraño, pero lo único que recordaba de noviembre era los momentos que había pasado con ella.

Sarah Deever, no solo había sido su compañía durante ese mes, había sido mucho mas que eso, y aunque se diga que un mes es poco tiempo, el sentía que habían compartido toda una vida, y además estaba seguro que la amaba con todo su corazón.

Pero, la vida decidió que ellos no debían estar juntos a pesar de todo lo que sentían el uno por el otro.

Cuando ella lo abandono, sintió un profundo dolor y que una parte de el se marchaba con ella.

Durante los meses siguientes quiso seguir adelante con su vida y de a poco aprender a vivir de nuevo sin Sarah, sin sus ojos, sin su sonrisa y sobre todo con su enorme bondad que lograba conmoverlo.

Pero pronto se dio cuenta que sin ella no podía seguir y decidió recuperarla.

Nunca había conocido a una persona como ella: libre, valiente, despreocupada y sobre todo, sabía ser feliz con las pequeñas cosas que le ofrecía su vida.

Su "ángel" había llegado para rescatarlo de su vida materialista y sin sentido.

Había aprendido tanto de ella, le había enseñado a descubrir la belleza de estar abrazados mientras paseaban por la playa, a ser menos egoísta y a relajarse mas.

La necesita tanto, necesitaba su calor, necesitaba sentirla cerca y que le transmitiera esa paz que solo ella sabia darle.

Cuando por fin sentía que todo en su vida tomaba su lugar y que nada podía estar mal, el cáncer que robaba día a día la vida de Sarah, había atacado de nuevo, y esta vez no lo pudo vencer.

Tras un mes de estar internada en un hospital en contra de su voluntad, la enfermedad pudo más y su amada falleció.

Aunque él ya conocía su enfermedad, a pesar de que ella había intentado ocultárselo, cuando le comunicaron la triste noticia se derrumbo.

Toda la fuerza y la esperanza que había ganado cuando ella le permitió que siguieran juntos y que la acompañara mientras realizaba el tratamiento para terminar con el cáncer, se habían esfumado rápidamente.

Recordaba claramente que una hora antes de su fallecimiento habían conversado por última vez y ella le dijo que siempre lo amaría y que este donde este, lo cuidaría, como el la cuido a ella, y que estaba muy agradecida por todo lo que hizo por ella.

El le dijo que todo iba a salir bien y que ellos estarían juntos para siempre.

Aunque eran conscientes de la gravedad de la situación, se aferraban a cualquier esperanza por mínima que fuera para creer que ella se salvaría.

El le dio un beso en los labios y se dirigió a la sala de espera, donde se encontraban los amigos de Sarah, aunque ya los contaba como propios.

Cuando le comunicaron la noticia pidió al medico, que lo dejara verla por ultima vez.

El medico acepto , ya que atendió todos los días a Sarah durante el mes que estuvo internada, sabia todo el amor que sentía el joven por ella ,y eso lo conmovía profundamente , por eso prefirió ser el , quien le diera la noticia de su partida .

Cuando la vio, se puso a llorar, era inaguantable el dolor de saber que la había perdido para siempre.

Lentamente, se acerco a la camilla, le tomo una mano, la sostuvo entre las suyas disfrutando de la suavidad de su piel, y se la beso cuidadosamente.

Luego se dedico a observarla mientras le acariciaba el rostro; Se veía tranquila y en paz, y esta expresión era la misma que tenia cuando ella se dormía entre sus brazos.

También se dedico a observar lo hermosa que era, ni siquiera en los peores momentos de la enfermedad, había perdido su belleza inigualable y su sonrisa tierna que a el le encantaba. La amaba tanto como nunca amo a nadie y sabia que su salud frágil no les daba mucho tiempo para estar juntos pero igual era difícil aceptar que ella se había ido, dejándolo solo y vacío.

Estaba tan absorto mirándola que no se dio cuenta que en la almohada justo al lado de su cabeza había un papel escrito.

Lo agarro cuidadosamente y aprovecho para acariciarle el cabello con ternura, como había hecho incontables veces, porque sabía que a ella le gustaba ese gesto suyo.

Cuando desdoblo el papel reconoció la letra de su Sarah y leyó lo que el papel decía:

"Me voy feliz porque se que vos me amas. Nunca te olvides de mí. Te amo"

Tuya Siempre, Sarah.

Nelson apretó fuertemente el papel contra su pecho y dijo: -No te olvidare nunca mi amor, estés donde estés, siempre te amare.

Sarah desde el lugar donde estaba en su nueva vida, sonrió y se prometió a si misma que encontraría la forma para estar con el para siempre.

-Siempre juntos- dijeron Nelson y Sarah, sonriendo, cada uno en el lugar donde debían estar hasta por fin reencontrarse para vivir plenamente su amor.