Disclaimer: los personajes son de S. Meyer yo solo cambio escenarios y papeles…


"Los deseos de la carne se consumen en un beso voraz..."


Y aquí estamos una vez más, Edward Cullen, un prometedor hombre de negocios criado en el seno de una familia muy conservadora y con creencias cristianas muy arraigadas, un niño que en su infancia acudía a misa todo los domingos, un niño enviado a los mejores colegios y internados de varones, un hombre de moral estricta, mente estrecha y muy prejuicioso.

Y aunque algo especial y diferente, vive en nuestro mundo, un mundo que ha cambiado según la educación de sus padres, un mundo más moderno y "liberal" que a menudo lo sorprende y, así mismo como una persona- jefe en este caso- normal, necesita una nueva secretaria, lo cual es difícil de encontrar por su larga lista de exigencias; así que aquí esta una vez más entrevistando él mismo a las aspirantes- no sea que después no resulte eficiente- y vamos por el intento numero 11:

Estudios: Adecuados.

Capacidad de adaptación: Moderada.

Manejo de Idiomas y programas de cómputo: Adecuados.

Recomendaciones: Buenas.

Actitud: Ramera…

Y así seguía la lista, algunas eran buenas laboralmente hablando pero como era de esperarse a cada oportunidad se le insinuaban de una manera indecente, pero ¡vamos! ¿Quién no lo haría?...ademáslas que eran "decentes" no estaban cualificadas para ser las secretarias del exigente magnate Edward Cullen.

Él era un tipo de lo más correcto, no maldecía, no insultaba, no decía groserías, jamás miraba más de lo estrictamente necesario, no se masturbaba y por ende… era virgen…

―Caroline que pase la siguiente aspirante por favor –dijo Edward presionando el botón del intercomunicador.

ERA…

¿Sabes lo que es un parteaguas? ¿sabes lo que es un antes "de" y después "de"?, pues fue precisamente lo que le paso a Edward Cullen cuando vio a Isabella Swan en la puerta de su oficina, después "de" verla, su mundo color rosa cambio tornándose a un tono confuso, fue como un nuevo despertar…

Por el momento, más que nada hormonal…

―¿Sr. Cullen?- dijo su melodiosa voz tras aclararse la garganta.

Lentamente levanto la vista y no podía creer lo que sus ojos veían, en su mente se dijo que al fin entendía el significado de "perfección" que dios pretendía en la biblia…y a la vez sintió una corriente eléctrica recorrer desde su nuca hasta la punta del dedo gordo del pie, sin saberlo nació una dualidad en su mente que lo acompañaría por un buen tiempo…

Jamás había sentido algo así, esa corriente que parecía inundar su cuerpo de una cálida sensación de necesidad, varias veces había tenido oportunidad para apreciar el cuerpo femenino, pero nunca había sentido necesidad de ello, nunca lo hacía por deseo…

Pero con Isabella no dejaba de ver esas delicadas, largas y torneadas piernas y de imaginarse a si mismo comprobando si eran tan suaves como parecían, de ver esas redondas caderas y de imaginarse como seria recorrerlas, como seria pasar su brazo a través de esa pequeña cintura, de probar el sabor de sus grandes senos, de marcar ese delicado cuello, de besar esos labios de fresa, tomar con sus manos sus sonrosadas mejillas y perderse en esos ojos de chocolate.

Justo como lo hacía ahora…

―Adelante, tome asiento por favor- dijo mientras se aclaraba la garganta y cogía la carpeta con los datos de Isabella Swan.

Su mente era toda una batalla campal, sus nuevos y muy despiertos deseos y emociones contra su estricta moral, se dijo que no era correcto el que pensara así de ella, sus deseos eran completamente inapropiados, dios condena el deseo lujurioso y codicioso de lo ajeno…y más al ser a causa de aquella hermosa joven que podría ser su secretaria, era un impuro, impío, sucio...

Pero a la vez no podía dejar se observar a la chica con una mirada más que apreciativa, sus ojos verde esmeralda destellaban y mostraban claramente sus deseos, mostraban una mirada hambrienta y deseosa, una mirada que hizo que Isabella se sintiera abrumada, jamás había visto algo parecido, y menos en semejante hombre, pero se dijo que debía controlarse, ya le habían advertido de las exigencias de el Señor Cullen y realmente necesitaba el trabajo.

―Y bien Señorita Isabella, ¿Cuánto tiempo duro en su antiguo empleo? –su voz había salido más ronca de lo normal, y al darse cuenta enrojeció ligeramente, un gesto que a Isabella se le antojo de lo más lindo.

―Am tres meses, el sueldo era algo bajo- contesto tras humedecer sus labios con su lengua.

―Bien, ¿maneja bien los programas necesarios? ¿Tiene un horario disponible?

―Pues si- dijo a la vez que clavaba su vista en sus ojos verdes.

Aspirante numero 23: Isabella Swan

Estudios: Excelentes.

Capacidad de Adaptación: Buena.

Manejo de Idiomas y Programas de Computo: Excelentes.

Recomendaciones: Excelentes.

Actitud: ni idea

Normalmente hacia más preguntas a las aspirantes, pero con ella le era imposible, su mente recordaba cierto pasaje bíblico…"Si tu mano te hace pecar, córtatela. Más te vale entrar en la vida eterna manco, que ir con las dos manos al infierno, donde el fuego nunca se apaga…"

Sentía que no podía estar más tiempo en su presencia, se sentía sucio y aturdido pero por más que repasara en su mente algunos versículos de la biblia, por más que se dijera que estaba mal lo que hacía no podía detener las fantasías que se arremolinaban en su mente, no podía dejar de prácticamente comerse con la mirada a la chica, así que se dijo que sería mejor terminar con esto lo antes posible.

―Bien, señorita Isabella le diré que hasta ahorita es una de las mejores que he entrevistado, aunque faltan varias, tenga por seguro que se pondrán en contacto con usted para comunicarle la resolución que se tome, gracias.

―Uhm ok, de nada, que tenga una buena tarde Sr. Cullen

Y una vez más, al verla partir, su nuevo lado pervertido no pudo dejar de admirar su redondo trasero.

Maldición esto va de mal en peor…espera acabo de maldecir!! ¡Dios lo siento!

Y sin duda a Dios lo que menos le importaba respecto a él era que maldijera, pues su mente tenia cosas mucho peores…

Todo su día lo paso entrevistando aspirantes, sin embargo no podía quitarse de la cabeza a Isabella Swan, no podía quitarse los pensamientos impuros que llegaban a su mente cada vez que aparecía en su plano mental, así como tampoco podía quitarse la culpa que sentía al tener esos pensamientos y deseos.

Sin embargo la última entrevista llego, y se vio a si mismo revisando sus notas, se dijo que aunque lo negara sabía perfectamente que su mejor opción era Isabella, pero él no quería admitirlo, sabía que de contratarla no resultaría nada bueno, no podía quitarse sus deseos.

Y empezó a imaginarse, como seria trabajar todo los días con ella, y en los necesarios viajes, verla todos los días, conocerla un poco más, deleitarse con su presencia, su olor, su mirada, su cuerpo…desvelar poco a poco el misterio que envolvía en si Isabella…

Y él realmente odió el momento en que miro la gran erección que tenía en su entrepierna…

"Y si tu pie te hace pecar, córtatelo. Más te vale entrar en la vida cojo, que ser arrojado con los dos pies al infierno. Y si tu ojo te hace pecar, sácatelo. Más te vale entrar tuerto en el reino de Dios, que ser arrojado con los dos ojos al infierno, donde su gusano no muere, y el fuego no se apaga"

El problema es que a veces aunque uno mismo sepa que "algo" le causa daño…no es capaz de dejar ese "algo"…

Sabía que estaba completamente mal, sabía que era impuro, sucio y totalmente reprobable, sabía que sería estar constantemente en la tentación, sabía que iba en contra de todo lo que su moral defendía, pero su decisión estaba tomada. Su sosiego era importante, pero la compañía lo es aun mas…

Isabella Swan sería su secretaria…

Tomo una decisión, algo a la ligera, pero él no lo sabría, porque realmente nunca tuvo oportunidad de elegir, pues en el momento que ella entro, algo en él lo supo…

Todo estaba listo, ahora se vería que tanto pudiera él resistir a su tentación, que tanto ayudarían su moral y su cordura, y como ayudaría Isabella…


Capitulo Beteado por Rosa María, mil gracias


Hola!, bueno pues en este primer capítulo no es mucho lo que cambie, pero si hay ciertas cositas como por ejemplo el meter citas bíblicas, espero que a ninguna de las lectoras les ofenda, pues no se hace con ese fin, el texto bíblico es del Libro de Marcos 9, y pues seguiré cambiando un poco el fic…espero les guste…:))

CiiaO

¿Review?