Hola chicos bueno por fin aqui ya les traigo el siguiente cap de esta historia, les recuerdo que esta historia no es mia, yo solo me encargo de publicarla todos los aplausos van para mi gran amiga Ginny!!! jejeje bueno cuidense!! dejen reviews!!!


CAPITULO V

"Devuelta a Casa"

Narrado por: Carlisle Cullen

Dolor, dolor, dolor… Si este sentimiento era lo único que recorría mi cuerpo, trataba de buscar el punto donde se originaba este dolor atroz, pero en cierta forma mi cuerpo me impedía moverme, pesaba de una manera espectacular, insostenible, creí que me moriría pero claro eso no me sucedería a mí. Me encontraba al lado de Esme, estaba aún peo, incluso la podía sentir más fría que de costumbre, no pestañeaba ni un segundo, dejo de respirar aunque bien no lo necesitará en su totalidad. Nuestras manos estaban entrelazadas y sabía que yo dirigía el camino a casa.
Emmett y Rosalie se encontraban detrás de nosotros con expresiones de dolor y furia contenidas. Algunos cuantos de los vampiros nos acompañaron de vuelta, aunque la mayoría había preferido escapar o esconderse temiendo represalias de parte de los Vulturi.

Estábamos a unos cuantos metros de la casa, ¿Se veía diferente?, No, era la misma casa, el mismo material con el que estaba construida, sólo que le faltaba lo más importante.

Respiré y mantuve el aire, continué caminando hasta llegar a la puerta de la casa, giré la perilla y miré hacia el interior, aún se encontraban las cosas y objetos de mis hijos, miré hacia el lado derecho el enorme piano que Edward tocaba a cada instante, lo recordaba perfectamente cada melodía que componía o incluso como antes, cuando aún no conocía a Bella, a veces se la pasaba las noches tocando solamente esperando y cuando la encontró incluso sus facciones habían cambiado, la esperanza se podía sentir en el aire. Y ahora, ahora, no había nada.
Entré con Esme aún helada y sin mirar a un punto fijo, Rosalie y Emmett se sentaron en el sofá que estaba cerca de la ventana, ahí justamente en ese lugar se habían sentado por primera vez Alice y Jasper, recordaba perfectamente ese día, habían tocado la puerta con fuerza y al abrir me había encontrado con una pequeña vampira, su cabello era alocado y le pertenecía la mejor sonrisa que había visto, había preguntado "Bien, ¿Dónde está nuestra habitación?". A su lado se encontraba un joven más alto que ella y con expresión seria, pero la miraba de una forma protectora. Una pequeña sonrisa se dibujo en mi rostro al recordar a nuestra pequeña Alice yendo y viniendo de compras, siempre nuestra pequeña niña, y ahora sus risas, los chistes sarcásticos de Jasper, se habían esfumado.

-Carlisle… – susurró Esme tan bajo que incluso me pareció imposible escucharla, volteé a verla y observé con mayor precisión su rostro, no había más que dolor – No puedo, yo.. – esperó tan sólo un momento algo realmente atroz – No quiero…
En ese momento guardó silencio de nuevo, comprendía que no podía continuar, soltó mi mano y camino hacia las escaleras de una forma lenta.

Volví en sí y vi que Tanya, Kate y Garret se encontraban en la casa, también estaban Sam, Seth y Leah, todos con expresiones de tristeza.

-Padre – me llamo Rosalie su voz parecía nueva, jamás la había escuchado de esa forma – Tenemos que buscar a Renesmee y Jacob…
Escuché la aprobación de Sam y Seth a mis espaldas, vi con claridad los puños de Emmett dispuestos a arrancar uno que otro árbol.

-Lo haremos por supuesto – conteste lo cual me impresiono ya que había creído que jamás podría hablar de nuevo – Sé que debemos buscarlos, pero no sé cómo hacerlo.
-Rosalie y yo podemos hacerlo – susurró Emmett al ver que no continuaba – Nosotros los buscaremos, no debes preocuparte..
Negué con la cabeza y me acerqué a Rosalie.
-No – grité sin darme cuenta lo cual provocó que voltearan a mirarnos confundidos – No quiero perderlos a ustedes también, no podría, ya no…
Apenas me di cuenta de que Emmett se encontraba a mi lado, me tomaba del brazo. Suspiro antes de hablar.

- Te prometo, Carlisle, que estaremos bien, ya no va a pasarnos nada, cuidaré a Rosalie y encontraré a Nessie y a Jacob y los traeré de vuelta – noté la forma de hablar de Emmett, estaba completamente dolido y dispuesto a cumplir su promesa aunque fuera lo único que hiciera en su existencia, él no aceptaría un no de mi parte porque ya lo había decidido – Será mejor que nos vallamos ahora, padre, antes de que Esme.. no terminó la frase, sabía que si Esme no los dejaría ir.
Rosalie llegó hasta a mí y me rodeo con sus brazos, no dijo palabra alguna pero sabía a la perfección lo que sentía. Al separarme de ella le di un beso en la frente y acaricié su cabello, mi niña, mi Rose, la más hermosa que había visto. Me aleje de ella lo cual fue un golpe realmente doloroso, miré los ojos de Emmett y me despedí con un movimiento de cabeza. Sabía que ellos tenían razón, debíamos buscar a Renesmee y a Jacob, le debíamos eso a Edward y a Bella. Salieron por la puerta acompañados de Sam.

Miré a Tanya, ni había palabras para describir el dolor que sentíamos los dos, trate de despejar mi mente ante el tremendo dolor que se había producido al escuchar cerrar la puerta. Me acomodé mi ropa y giré en dirección hacia mi habitación, quería estar con Esme, mi Esme.

Al llegar la busqué con la mirada, estaba en el lugar más alejado, sollozaba en silencio y sin lágrimas. Se abrazaba las piernas con fuerza, me dirigí hacia donde estaba y la tomé entre mis brazos, la lleve hasta la silla de madera que habíamos comprado tan sólo hace un mes, la coloque sobre mis piernas y le acaricié el rostro, imposible mencionar alguna palabra de consuelo, pero por lo menos nos teníamos el uno a l otro, para siempre.