Disclaimer: Todos los personajes son de Meyer yo solo juego con ellos.

Aca les dejo mi nueva historia, dije que no iba actualizar pero ya la tenia lista desde hace dias. Dejenme saber que les parece.


CAPITULO 1

OCULTANDO

Tenía dos semanas de haber llegado de Forks, oficialmente hoy tenía dos semanas como estudiante de primer ingreso en la Universidad de Washington y tres días de haber cumplido los dieciocho años. Estaba conversando con Garrett un vagabundo a quien conocí mi primer día en Seattle, había salido a conocer los alrededores de mi apartamento cuando un borracho se me acerco con intensiones dudosas, Garrett lo ahuyento y desde ese día nos volvimos amigos , él era mi único amigo aquí además de una compañera de universidad, que en cuanto me vio me salto encima sin conocerme diciéndome que nosotras seriamos grandes amigas. Cuando su diminuta forma me envolvió en un abrazo se lo devolví sin dudarlo. En Forks nunca tuve amigos verdaderos además de Ángela y su novio Ben.

Garrett desde el día de mi casi ataque me acompañaba todas las tardes a mi caminata por el parque, para asegurarse que nada me fuera a pasar, él era como mi padre por decirlo de alguna manera, tenía la misma edad de Charlie y sus ojos eran igual de bondadosos. Yo agradecía enormemente que me acompañara, me sentía segura en su compañía. Eran casi las siete de la tarde cuando íbamos a mitad del parque, había pocas personas haciendo ejercicio.

--Bella, en verdad debes dejar de traerme comida, no es tu responsabilidad—me dijo mientras mordía un emparedado que siempre procuraba hacerle cuando nos reuníamos a caminar.

--Se que no lo es, pero como no tengo que cocinarle a Charlie, pues te toca comerte su parte. No me gusta cocinar para mi sola—le dije una media verdad.

--Solo por eso…te lo acepto—sonrió haciendo que sus ojos se llenaran de arruguitas.

Asentí y seguimos caminando unos cinco minutos hasta que algo nos llamó la atención. Habían cinco hombres golpeando a otro parecía que le querían robar, el hombre se trataba de defender pero eran demasiados.

--Oigan, déjenlo no sean abusivos—le grite corriendo hacia ellos. Escuche llamarme a Garrett y lo sentí a pocos pasos de mí.

Cuando se percataron que nos acercamos salieron corriendo dejando al hombre en el suelo. Me arrodillé a su lado y mi respiración se atoró en mi garganta, su labio estaba roto al igual que su ceja; pero eso no fue lo que me robó el aliento, sino que era el hombre más hermoso que alguna vez mis ojos hubieran visto, ni siquiera los modelos de las revista que lee Alice le hacen justicia. Su cabello era de un extraño color bronce, sus facciones parecían esculpidas por los mismos ángeles.

--Señor, señor. ¿Se encuentra bien? Por favor no se muera—me agache poniendo mi oído en su pecho, a pesar que estaba sudado por haber estado corriendo, olía mejor que cualquier fragancia que hubiera olido , lilas, miel, un toque de canela y especias, menta y loción de afeitar. Su corazón seguía latiendo lo que me alivio mucho. Me levante y toque su rostro.

--Bella, creo que debemos llamar a la policía—me dijo Garrett. Lo ignoré y volví a tocar el rostro del hombre.

--Vamos, despierte por favor—le supliqué moviéndolo con un poco más de fuerza. De pronto me encontré con los ojos verdes más brillantes que he visto, eran como dos esmeraldas cortadas. Su mano se movió y tocó mi rostro haciendo que miles de pequeñas corrientes eléctricas pasaran por mi cuerpo.

--Un ángel….es sorprendente…Carlisle tenía razón—susurro antes de volver a caer inconsciente.

--Debemos llevarlo al hospital—dije a nadie en particular.

--Fíjate a ver si tiene aun su billetera, no podemos llevarlo al hospital sin saber quién es.—me dijo Garrett ladeándolo para que pudiera acceder a sus bolsillos traseros.

--No tiene nada—le respondí después de revisar sus bolsillos, sonrojándome un poco por estar tocándolo—Ayúdame a llevarlo a mi apartamento.—le pedí, no parecía tener nada roto, solo estaba algo golpeado.

--Estas segura? No sabes nada de él, por lo que sabemos puede ser un asaltante o un violador—dijo Garrett inseguro. Yo rodé los ojos.

--Si es un violador creo que tendrá mejores gustos que meterse con alguien como yo. Ayúdame o lo llevare yo sola arrastrándolo—lo amenace. Garrett murmuro algo bajo su aliento que sonó como "cabeza dura" pero lo deje correr. Por suerte mi viejo pick up no estaba muy lejos.

Nos subimos los tres y maneje hacia la calle donde se encontraba mi apartamento. Lo único que rogaba era no encontrarme con nadie en el ascensor. Estacioné mi viejo auto en mi lugar y Garrett me ayudo a subirlo al ascensor. Por suerte para nosotros nadie subió mientras hicimos el viaje, en cuanto llegamos a la puerta de mi apartamento, Garrett se despidió diciéndome que mañana me esperaba a la misma hora para mi paseo por el parque.

El hombre pesaba mucho, Garrett había cargado la mayor cantidad de su peso, pero arrastrarlo prácticamente sobre mi espalda hasta el pequeño sofá, fue un trabajo monumental para alguien como yo que solo pesa 110 lbs. Una vez lo deje lo más cómodo posible, fui a mi baño y saque mi botiquín de primeros auxilios.

Puse a calentar un poco de la sopa que había hecho y saque una bolsa de guisantes congelados de la nevera. Me senté en el suelo junto al sofá y tome un algodón con alcohol. Lo pase primero por su ceja quitando la mayor parte de la sangre seca y luego suavemente por su labio, preguntándome que tan suave se sentirían contra los míos.

Bella, deja de estar fantaseando, él tiene como diez años más que tú. Lo menos que querrá es besar a una niña simplona como tú. Me regañe mentalmente.

--Urg!—gimió y su mano se aferro fuertemente a mi muñeca haciéndome jadear de la impresión. Sus ojos fieros se encontraron con los míos antes de volverse cálidos.

--Se encuentra bien?—susurré en un una pequeña voz aun asustada.

--Donde estoy?—me preguntó aflojando el fuerte agarre que tenía en mi mano, pero entrecerró los ojos.

--En…en…mi apartamento…señor…un amigo mío y yo lo encontramos en el parque, lo estaban asaltando, hicimos que huyeran pero tiene el labio y la ceja rota. No tenía ninguna identificación y no podía dejarlo a su suerte—le dije un poco incomoda por la intensidad de su mirada.

--No sabes quién soy?—me preguntó mirándome aun de la misma manera. Yo negué con la cabeza y él me recompensó con la sonrisa más hermosa que he visto.

El microondas me salvo de mi estado de estupidez al avisarme que la sopa estaba lista.

--Póngase esto en la cabeza, ya regreso—le dije entregándole la bolsa de guisantes congelados.

Puse la sopa en un plato, no quedaba para más…bueno ya tendría que salir mañana a comprar comida. Regresé a la sala donde me espera ese dios griego que parecía haber sido sacado a patadas del Olimpo por su estado actual, pero aun así no dejaba de ser increíblemente guapo. Sus ojos se encontraron con los míos unos segundos antes que bajara la mirada avergonzada porque me encontró observándolo, seguramente debía tener baba en la comisura de mi boca.

--Tome este poco de sopa, no es mucho pero seguro le abrigara un poco el estomago, le traeré una pastilla para ayudarlo con el malestar—él me sonrió y yo le devolví la sonrisa.—Soy Isabella Swan, pero puede decirme Bella, el único que me llama Isabella es Charlie pero lo hace a mis espaldas.--balbucee

--Bella…--susurró mi nombre como si fuese algo mágico.—Yo soy…Anthony Masen—tartamudeó un poco y eso lo hizo parecer muy tierno.

--Es un placer conocerte Anthony, ahora tomate la sopa mientras está caliente, voy a darme un baño rápido regreso en cinco minutos máximo diez—le dije antes de desaparecer hacia mi cuarto a buscar una Tylenol.

--Gracias Bella—le escuche decir antes de cerrar la puerta.

EPOV

Salí a correr molesto, había sido un día horrible. Mi secretaria trató de seducirme y la tuve que despedir. Anthony mi chofer se enfermó y tuve que conseguir otro que lo reemplazara por el momento, aun no conocía bien las calles de Seattle como para manejar por mí mismo. Los miembros de la junta directiva en Londres estaban preocupados por la transición de la empresa a Washington. Mi madre para variar siguió llorando por el hecho que me vine a vivir a Estados Unidos dejándolo todo atrás.

Todos en la oficina me rendía pleitesía el apellido Cullen era conocido a nivel mundial, cosa que siempre atraía a las personas, nunca conocí a nadie que no estuviera interesado más en mi que en mi dinero. Todos querían ser parte de círculo de los Cullen ya que ese era su tiquete a los círculos más selectos de la sociedad. Al ser hijo único nunca pude compartir con nadie que me quisiera por algo más que mi apellido, que no fueran mis padres… demonios ni siquiera ella me quiso por quién soy.

Corrí haciendo que mis pensamientos quedaran olvidados, sentí un fuerte golpe en mi cara haciéndome perder el equilibrio, trate de lanzar unos golpes pero estaba desorientado, sentí otro golpe en la boca que me hizo caer al suelo.

Escuché a lo lejos voces que gritaban y de pronto sentí un fuerte dolor en el estomago.

--Vamos antes que llegue la perra con ese vagabundo, ya tengo su cartera y celular—escuche decir a un hombre antes que todo se volviera negro.

Oía una musical voz a la distancia, todo estaba oscuro a mí alrededor, seguramente había muerto y me encontraba en el limbo, ya que no creo que San Pedro me reciba en el cielo después de todas las cosas que he hecho, las personas que he destruido para beneficio de las empresas de mi familia….

Abrí los ojos y en medio de la oscuridad me encontré con unos profundos ojos chocolates que pertenecían a la cara de un ángel… Levanté mi mano y acaricie su rostro sintiendo como todas las terminaciones nerviosas cobraban vida por la corriente que pasó a mi cuerpo desde el de ella. No debí haber sido tan malo en mi vida si ella había venido a buscarme para llevarme al cielo, después de todo Carlisle si tenía razón.

-.-.-.-.-.-.-.-

Sentí un dolor palpitante en mi labio superior, aun estaba en el parque con mis atacantes? Llevé mi mano rápidamente y sujete la muñeca de la persona que me estaba lastimando. Su muñeca era muy pequeña mi mano la encerraba con una facilidad asombrosa. Mis ojos se empezaron a acostumbrar a la luz mientras por mi mano sentía recorrer las mismas cosquillas que hace un rato. Cuando pude enfocar mis ojos me di cuenta que era el mismo ángel que había visto antes. No podía tener más de veinte años, era prácticamente una niña, su cabello chocolate estaba atado en una coleta, no usaba una onza de maquillaje en su bello rostro, su piel era perfecta por lo que no lo necesitaba

--Se encuentra bien?—su melodiosa voz teñida por el miedo me pregunto.

--Donde estoy?—le pregunte, seguro me secuestro para conseguir sacar provecho de la situación, afloje mi agarre en su muñeca pero no deje de estudiarla, era bueno para descubrir a los mentirosos.

--En…en…mi apartamento…señor…un amigo mío y yo lo encontramos en el parque, lo estaban asaltando, hicimos que huyeran pero tiene el labio y la ceja rota. No tenía ninguna identificación y no podía dejarlo a su suerte— su voz era cálida, la más cálida que había escuchado a demás de la Esme

--No sabes quién soy?—le pregunte y ella me miró con esos hermosos ojos un poco asustados antes de negar con su pequeña cabeza haciendo que los mechones que se habían salido de su cola le golpearan el rostro.

Podía ser que después de todo en este mundo existiera una persona totalmente desinteresada que se preocupara por lo demás…pero de todos modos debía cerciorarme. Me entrego un plato de sopa antes de decirme que su nombre era Isabella Swan…solo que prefería que la llamaran Bella ya que el único que llama así es un tal Charlie… eso hizo empezar a mi sangre hervir, era lógico que una criatura tan celestial estuviera tomada.

--Bella. Yo soy…Anthony Masen—por un segundo pensé en decirle mi verdadero nombre, pero luego me arrepentí quería saber si ella podía llegar a quererme por quien realmente era y no por lo que poseía.

--Es un placer conocerte Anthony, ahora tomate la sopa mientras está caliente, voy a darme un baño rápido regreso en cinco minutos máximo diez—me dijo cálidamente, cuando tuviéramos algo más de confianza le hablaría de los peligros de estar haciendo obras de caridad en la calle, yo podía ser un asesino en serie o algo así.

--Gracias Bella—en cuanto cerró la puerta de su habitación me puse a inspeccionar la sala mientras tomaba mi sopa, podía fácilmente jurar que era el mejor caldo de pollo que he tomado en mi vida, ni siquiera en los mejores restaurantes del mundo he probado algo así.

La sala era pequeña, el vestíbulo de mi oficina en la corporación podía fácilmente doblarle el tamaño. Habían cajas apiladas en las esquinas como si estuviera en plena mudanza, sobre una de las repisas habían fotos de ella junto a diferente personas en unas aparecía con una mujer que se le parecía pero de cabellos más claros y un hombre joven vestido como jugador de baseball, en otra salía con un policía y en otra estaba sentada sobre un auto con un nativo americano que parecía haberse tomado un frasco de esteroides quien sonreía de oreja a oreja, con su brazo alrededor de su cintura; supongo que ese era "Charlie"

Sabía que estaba siendo estúpido, pero no podía evitar la llamarada de celos que se activo en mi interior. Estaba tan concentrado en mis pensamientos que no escuche cuando el agua de la ducha dejo de caer.

--Tomate esta pastilla, te ayudara con la cara. Puedes quedarte a pasar la noche aquí estaba lloviendo bastante fuerte. –me miró por un segundo mientras me hablaba pero luego bajo rápidamente su rostro sonrojado para empezar a mirar el suelo. Su cabello estaba húmedo, podía sentir el olor a fresas emanando de ella, ahora vestida una camiseta amplia y unos pantalones buzo de lana grises.

--No te has puesto pensar que podía ser un asesino en serie y me estas ofreciendo hospedaje?—le pregunte un tanto en broma y un tanto en serio. Preocupado seriamente por su seguridad.

--Si lo fueras ya me hubieras atacado, además estas pastillas te pondrán a dormir en quince minutos, son bastante fuertes pero son las únicas que tengo, pensé que tenía Tylenol pero recordé que Alice se tomo las ultimas—me sonrió entregándome unas pastillas.

--Para que te las tomas?—le pregunte dudoso.

--Soy propensa a los accidentes… el doctor de mi pueblo me lo recetó antes de venir a Seattle para tener algo que tomarse la próxima vez que me tropiece y me doble el tobillo—murmuro apenada, tornando sus mejillas de un adorable color rojo. Yo sonreí a su inocencia.

--De dónde eres?—le pregunté curioso.

--Nací en Forks un pueblo a unas seis horas de aquí en auto, luego me fui a vivir con mi madre a Phoenix y regrese para mis dos últimos años de secundaria a Forks a vivir con mi padre Charlie—me dijo señalando la foto en la que aparecía con el hombre vestido de policía.

--Tienes sus ojos y su cabello—le dije tomando nota del parecido con su padre—Es policía, por lo que puedo ver.

--Es el jefe de la policía en Forks, mi madre Renee es maestra de kínder y este su esposo Phil juega en las ligas menores—dijo como si encontrara divertida la elección de carrera de su padrastro.—Ahora tomate las medicinas, que mañana vas a amanecer peor—hizo un ademan con su mano indicándome que me las tomara, mientras ponía un vaso de agua en mi mano.

--Tu novio vive contigo?—le pregunte queriendo saber quién era ese hombre.

--Qué novio? Yo no tengo novio—empezó a reír, su risa era tan contagiosa que empecé a reír junto con ella.

--Por la foto, pensé que eran novios—la presione un poco más mientras me tomaba las medicinas.

--Quién Jake?—dijo señalando la foto del Sr. Esteroides, para luego empezar a reír.—No…él es mi mejor amigo, nosotros solíamos hacer pasteles de lodo cuando éramos pequeños –volvió a reír y de pronto se detuvo del todo—Oh lo siento, puedes usar mi teléfono para llamar a tu casa seguro deben estar preocupados por ti—me indico el teléfono colgado en la pared de la cocina.

--No tengo familia en Seattle, me mude hace unas semanas, por lo visto tu también estas recién mudada—le señale las cajas soltando un bostezo, queriendo distraer la atención de mi vida .

--Sí, me mude hace dos semanas, para ingresar a la universidad.—me dijo antes de ir a cuarto y regresar con una almohada y una cobija.—Por favor recuéstate vas a caer dormido en cualquier momento.—acomodó el sillón de manera que sirviera para dormir.—Lamento no tener nada más cómodo, el cuarto de huéspedes aun no está armado—se removió apenada mientras yo me recostaba.

--Estas haciendo mucho ya con dejarme pasar la noche aquí—le dije en realidad agradecido de poder pasar tiempo con ella y tratar de descubrir el sus secretos.

--No es nada Anthony, seguro cualquiera hubiera hecho lo mismo—me dijo tímidamente—Creo que te dejare dormir ahora. Mañana tengo que salir temprano para la universidad, te puedo acercar a donde quieras—me dijo y yo le iba a responder que no era necesario cuando el teléfono empezó a sonar.

--Char-papá ha sucedido algo?—pregunto consternada, se quedo callada por un largo tiempo.

--No..No papá… ya has hecho suficiente con pagarme los tres meses de renta…--le respondió algo molesta…parece que le gusta hacer las cosas por sí sola, una buena señal.

….

--Ningún regalos de cumpleaños, papá me rehusó totalmente a tocar nada del dinero que tienes destinado para tu fondo de retiro.—miró nerviosamente sobre su hombro para mirarme pero yo me hice el dormido…entonces su cumpleaños estaba cerca

….

--Aun tengo algo de ahorros de cuando trabaje con los Newton… mañana voy a una entrevista en una librería cerca del campus para un trabajo medio tiempo.—dijo bajando la voz.

….

--Claro que si tengo para comer… papá deja de preocuparte… cualquier cosa te llamo.

….

--Sí…sí… adiós… saludos a Jake y a Billy—cerro el teléfono y se golpeo la frente con la pared varias veces murmurando cosas bajo su aliento.

Luego de unos minutos pasó a mi lado tomándose un vaso de leche, se aseguró que estuviera "dormido" y quito un mechón de mi frente antes de cerrar con cuidado su habitación.

"Buenas noches Bella" dije en mi mente mirando la puerta de su cuarto

Yo añoraba conocer más de esta criatura que parecía ser totalmente desprendida y desinteresada, así que haría una de las cosas que mejor sabía hacer…mentir.


Bueno acá les dejo la historia que reemplazara a las vueltas de la vida cuando la termine, actualizaré esta historia si tiene buena aceptación cada semana y media hasta que termine las vueltas y luego tomará el lugar de las vueltas los domingos.

Si piensan que debe irse a la papelera de reciclaje no más me avisan y uso otra de mis locas ideas.

Recuerden que esta historia es un drama, así que a los que no les gustan los dramas mejor no pierdan el tiempo leyendo. Obvio como todas mis historias 100% final feliz.

Déjenme saber que piensan..