Disculpen la tardanza, bueno aquí está el último capítulo, no puedo creer que ya la terminé, espero que le gusté, y gracias a todos los que se tomaron un tiempo para leer la historia, los que agregaron esta historia a sus favoritos y a sus alertas, a los que dejaron reviews, mil gracias a todos! sin más nada que decir aquí está el último capítulo.


Es ahora o nunca:

Edward POV:

Hoy era el día en el que le iba a decir a Bella toda la verdad, ya no podía soportar por más tiempo esto, reprimir mis sentimientos, le iba a confesar a Bella y a todo el mundo que la amaba, mucho antes de lo que supiera, y que pensara que solo éramos amigos, pero no sabía cómo iba a reaccionar. Me levanté antes que saliera el sol, para prepararme de una vez, hoy era el día decisivo, donde nadie ni nada vale más que la palabra de mi ángel, si me decía que sí, sería el hombre más dichoso de este mundo, pero si no, sería el más desdichado, sin embargo si no me atrevía no sabría qué hubiera ocurrido, los nervios me consumían, nunca había estado más nervioso en los 23 años que he vivido, ni en los exámenes de la universidad, ni cuando tuve que ver a mi primer paciente, nada absolutamente nada se compara a la sensación que tengo ahora, estoy nervioso pero a la vez emocionado, todo el mundo nos dicen que hacemos la pareja perfecta, aunque hasta los momentos lo dudo, no sé si merezca el cariño de mi Bells, soy demasiado egoísta, y no crea que pueda dejarla ir, porque sé si no sale bien lo más probable que sea la última vez que seríamos amigos, y no nos viéramos más, y ese es mi mayor temor, no es que sigamos siendo amigos y no pase más nada sino que no pudiera verla más, estar sin ella sería lo peor que me pueda pasar, estar sin volver a ver sus profundos y hermosos ojos achocolatados, su sedoso y largo cabello, sin su delicada y suave piel cremosa, la verdad no lo soportaría, pero tampoco puedo seguir sin decirle la verdad, lo que más odio es que no le pueda decir la verdad por miedo, por estúpido, ella es mi mejor amiga, no debería haber secretos entre nosotros y algo que es tan importante, como lo es esto.

Toda la mañana y parte de la tarde estuve repasando cómo le diría a Bella que la amaba, cuando se me acabaron las ideas, pensé si se lo escribía en una carta, pero ¿cuál sería su reacción?, a lo mejor que no le importo para decírselo en la cara, mejor no lo hacía, pero Alice me advirtió que si no lo hacía yo, lo haría ella, así qué tal si le decía de esta manera Bella, sabías que me gustas, desde que te fuiste la primera vez a Inglaterra me enteré por mi sentimientos hacia ti, que estúpido soy… No es tan fácil, por algo no se lo he confesado.

Bella POV:

La curiosidad aun me mataba, porque hasta costó dormirme, mi sueño fue muy ligero, me levanté temprano como de costumbre, me hice un desayuno ligero, comí tranquila, en lo que cabe, con mi cabeza fuera de este mundo, centrada en mis pensamientos, en cualquier posibilidad de lo que me iba a decir Edward, el sonido del timbre me despertó de mi estado, pensando que podría ser Edward, pero al abrir la puerta me quedé paralizada.

- Isabella, que bueno que te encontré- no podía creer que estuviera ahí parado en frente mío, no articulaba ninguna palabra, me quedé muda- Había pasado muchas veces por aquí, pero jamás me atreví a subir hasta aquí, desde que cancelaste la boda, no nos volvimos a contactar, quería saber si quieres salir a tomar un café o algo parecido.

- ¿Ah?- aun estaba en shock.

- Sí no lo deseas, no tienes que ir- corrigió rápidamente.

- No tranquilo, claro me encantaría- ¿esa fui yo?, mi voz sonaba de lo más serena, ya había aceptado, de todos modos ¿qué podría salir mal?- Sí quieres, me puedes esperar unos minutos y te acompaño, sí no estás apurado.

- No, no lo estoy.

Me cambié rápidamente y me fui con Ben, era agradable su compañía, se me había olvidado eso de él, por esa razón en la universidad pasábamos mucho tiempo juntos, caminar otra vez por las calles de Londres con él nuevamente, era extraño, pero a la vez me gustaba, cuando llegamos al café donde siempre íbamos en la universidad fue como sentirse otra vez como en aquella época, es que no fue hace mucho que pasamos esa etapa.

- Bella lo que te quería decir, es que en estos meses que estuvimos separados, me dio el tiempo de reflexionar, y me dio la seguridad que sí me quiero casar contigo- cuando dijo eso ya estábamos en las mesa sentados, y el entrelazó nuestras manos, no tenía idea qué decir, pero a la vez quería decir que sí, porque en cierto modo aun amaba a Ben, o eso creía, y no quería complicar las cosas con Edward- No tienes que responder ahorita- él siempre tan comprensivo, después de meditar unos minutos, tomé la decisión que me pareció la más adecuada, Edward tenía que entender, no quería acabar con tantos años de amistad, y quería que formara parte de mi vida, él siempre lo he visto como un hermano por lo que no tiene por qué cambiar ahorita, y por otro lado no estaba segura de lo que sentía por Edward.

- Sí- por esa razón acepté, fue el camino más fácil que me pareció, para seguir contando con Edward como un amigo, espero que esta decisión sea la correcta, no sé de dónde Ben sacó un anillo, pero me lo colocó en mi dedo anular izquierdo.

Otra vez estaba comprometida.

- ¿Qué te parece este sábado?

- Faltan tres días para el sábado, ¿cómo vamos a tener todo a tiempo?- exactamente eso no me preocupaba.

- Recuerda que teníamos todo arreglado, sólo con un par de llamadas arreglamos todo, y ya había llamado a la capilla, y este sábado está libre, además ya hablé con tus padres y la familia de Cullen para que vengan- me sorprendió tanta organización

- Perfecto hagámoslo- no podía creer que en una simple mañana haya pasado tanto.

Cuando llegué a mi apartamento decidí buscar a Edward y contarle las nuevas, así que dirigí al apartamento a su apartamento.

Edward POV:

Durante toda la mañana intenté varias formas de cómo confesarles mis sentimientos a Bella, pero todos fueron fallidos, varias veces lo escribí, pero todos terminaron en el mismo sitio, en la papelera, estaba tan llena que los papeles arrugados estaban esparcidos por todo el piso.

Sonó el timbre y abrí la puerta, y ahí estaba la persona que evadía desde ayer, bloqueé el paso a mi apartamento, coloqué la puerta entre cerrada y me asomé.

- Edward, ¿puedo entrar?

- Mejor yo salgo.

- Adivina qué- estaba algo nerviosa.

- Ben y yo estamos comprometidos otra vez- siguió hablando pero no pude reaccionar ante lo que me decía, no dije nada, me volteé y me encerré en mi apartamento, ya estaba harto de sufrir por ella, sí ella había tomado esa decisión esta vez se la respetaba, sí estaba feliz, la voy a dejar ser.

Muchos dicen que nada es para siempre, pero no estoy seguro que ese dicho aplique para todo, desde hace años que amo a Bella, y no he dejado de amarla, más bien minuto a minuto ese sentimiento se ha intensificado. Aunque cuando le iba a confesar mis sentimientos, ella por sorpresa me informó que su compromiso con Ben se había reanudado, otra vez se iban a casar, yo pensaba que ya lo habían cancelado, lo mucho que estaba equivocado, ahora aquí me encuentro en mi apartamento, en otro país y otro continente a los cuales ya no siento que sea recibido, la noticia de me cayó tal cual como un balde de agua fría, sin motivo razonable le dije a Bella que no iba a asistir, se molestó conmigo, pero yo la conozco muy bien, sabía que la desilusioné, ella nunca ha sido las que le gustan las bodas ni nada, pero después del matrimonio fallido de sus padres, allí ella estaba en los preparativos de su boda, que sólo estaba a dos días, en únicamente en dos días iba a ser oficialmente esposa de otro hombre, del cual no lo culpaba por quererla, ella es simplemente maravillosa, y es imposible que no se enamorara, pero en mis fantasías más locas, siempre me imaginé que estar en el altar, y por el corredor se apareciera Bella con un vestido blanco, feliz porque íbamos a consumar nuestra unión, y nadie nos podría separar, pero como lo dije es un simple y estúpida fantasía, un sueño imposible, eso nunca va a pasar ni que la Tierra se acabara, por nada, cuando dijo esas palabras ya nada tenía sentido, todos mis planes fueron destruidos, pensaba que conmigo aquí con ella a su lado cambiaría de opinión, pero eso demuestra lo iluso que fui a pensar eso, Bella al tomar una decisión, nadie se la cambia, es muy terca, pero ya debería de dejar de pensar en ella, cualquiera que hubiera visto la discusión viera que sólo fue una pelea, pero yo sé que ese fue el punto final de nuestra amistad, hasta ahí duró, punto final, y cambio a un nuevo capítulo de nuestra vida, ella feliz con el hombre que ama, y yo más solo que la una.

Lo único que se me ocurrió fue descargarme fue con una carta, pero no sabía cómo, en los siguientes días el teléfono sonó constantemente pero no contesté, ni al timbre ni a nada, ya era el día de la boda de Bella, tomé el teléfono y llamé al aeropuerto, busqué el primer vuelo que saliera primero y fuera el más lejos de aquí. Esta despedida ha sido lo más difícil que he tenido que hacer, pero sí eso la hace feliz que así sea, empaqué unas cuantas cosa en la maleta, sólo lo suficiente, no le avisé ni a mi familia y a mis amigos a donde me iba, porque esa respuesta no la sabía, lo único que quería era distraerme y ver si por una vez por todas me olvido de ella, esto no es un amor verdadero, porque si lo fuera ella t ambién estaría enamorada, este amor solamente me ha servido para sufrir en muchos momentos, aunque que sufrí no me arrepiento de haberme enamorado de mi ángel, porque también me brindo muchos momentos felices, de esos de que sabes que no se repetirán. Ya había empacado todo, había terminado la carta, apagué todo, y salí dispuesto a irme de la vida de Bella de una vez por todas, ya debían estar en la iglesia, o en camino a ella, revisé que no hubiera nadie, cerré la puerta, y me dirigí al apartamento de Bella, ahora vacío, dejé la carta y me fui.

Bella POV:

- Edward, lo siento, no sé qué pasó, cuando me di cuenta ya te habías marchado, por favor llámame- esta era la enésima vez que le marcaba a su celular, y no contestaba, porque no lo supe antes en vez de estar con él, me encuentro en el baño llorando descontroladamente, y Ben nunca me va a perdonar lo que le hice.

Flashback:

En la iglesia todo estaba listo, los invitados ya estaban ahí, iba entrando por el pasillo al final estaba Ben, vestido con un esmoquin negro, todos y cada uno de los invitados estaban presentes, caminando lentamente iba con una sonrisa, porque era lo que quería, pero esa sonrisa era vacía, porque la verdad no era feliz, cuando llegué al altar con Ben, me fijé en la primera fila, pensando que había recapacitado, pero no estaba, miré a Alice, y se disculpó con la mirada, no lo podía creer, empecé a recordar todos los momentos vividos con él, y las lágrimas se derramaron por mi rostro, no escucha al Padre, y Ben me preguntó qué me pasaba, lo siento fue lo único que pude articular, y salí corriendo, esto había sido una locura, me dirigía a su apartamento, toqué y toqué la puerta, pero nadie contestó, cuando entré en mi apartamento encontré un sobre tirado en el suelo, lo abrí y leí la carta que contenía, quería creer que era mentira , pero no lo era…

Sé que esto es cobarde de mi parte, pero no puedo verte a los ojos, nunca podría dejarte mirándote, con solo una mirada

me podría arrepentir, suena lo que diría alguien débil, lo que te quería decir, era lo que te iba a decir la otra noche antes,

que nos interrumpieras, cuando me dijiste que te ibas a casar con Ben otra vez eso me dolió profundamente, porque…la ra-

zón no es algo que se pueda escribir en una carta, aunque me muero por confesarlo, desde que supe que te ibas a Inglaterra,

la primera vez hace más de cinco años, ya lo sabía, pero no te lo dije por miedo, estuve esperando los siguientes años, que fueron

los cinco años más tortuosos que viví, todos se preocupaban por mí, ya que era como un zombi, no comía casi, y sólo me dedica a

estudiar, y posteriormente a trabajar, y cuando por fin me armé de valor, decirte este secreto que te he guardado por tantos años,

mi sorpresa es que no estás sola, de todas formas sigo pensando que es muy impersonal decirlo en una carta, por lo que te dejo el

camino libre, te libero de todo, absolutamente todo, lo que vivimos en los últimos meses, nuestra amistad, desde este momento

quedas libre de mí, por completo, ya debes estar casada, no tienes que sentir amarrada con esta carta, porque sólo es eso una

carta un pedazo de papel con letras escritas, que en su momento fue una forma de como descargarme, como ya lo veo no te

importa lo que opine yo, ni yo, porque te casaste de todas formas, y ya no me importa nada, así que te voy a decir,

TE AMO ISABELLA MARIE SWAN, pero ya no eres mía, y la verdad nunca lo fuiste, estás casada ahora, y no sé lo estúpido que pude

ser para pensar que tú me amarías de la misma forma, pero mi error fue, es que me enamoré de la Bella que conocí, no de esta nueva

la verdad ya ni te reconozco, pero por la misma razón no te podría odiar nunca, fuiste mi primer amor, y he decidido que debo

olvidarte para siempre, porque no tiene sentido seguir amando a alguien que nunca te va a corresponder, por eso me voy,

no te digo a donde voy, porque ni yo mismo sé a dónde, no lo tomes a mal, porque lo último que quiero hacerte es lastimarte.

Te voy pedir un último favor, dile a mi familia que no se moleste en llamarme, ni en contactarme, que voy a estar bien, y sí

encuentro un momento libre, los llamo, y no sé cuánto tiempo voy a estar afuera. En el caso tal que no te hayas casado

por favor dame tiempo, lo necesito y tú también, tengo que colocar mis objetivos claros, cuanto desearía que no lo hubieras hecho.

Sí quieres enmendar las cosas a partir de hoy, en 365 días nos podemos ver, ese en el caso tal sí me quieres verme otra vez,

nos encontraremos en donde siempre quisiste estar, o si no es un adiós para siempre.

TE AMO.

Edward.

- Edward sí TE AMO.

Fin del Flashback.

Cada vez que lo recordaba, me sentía peor se había cansado de esperar, y se fue, esto no es justo, cuando por fin me sincero, y sé que lo amo, ya lo había perdido, este en vez de ser el mejor día de mi vida había sido el peor.

Un año después…

Este último año fue tortuoso, me recriminaba cada día, ¿cómo lo pude dejar ir?, lo peor es que nunca me llamó, no lo podía creer, no dejó ningún número para contactarlo, ni su familia, ni yo nos enteramos nunca dónde estaba, lo único que sabíamos es que estaba bien, por las pocas llamadas que hizo, pero no a mí. Me había leído tantas veces la carta, que me la memoricé cada palabra, hasta las tachadas, pero no puede ser, la busqué por todas partes, porque vagamente me recordaba de algo, y no quería tener las esperanzas hechas trizas, cuando la encontré revisé entre las líneas, hasta que conseguí lo que buscaba "sí me quieres verme otra vez, nos encontraremos en donde siempre quisiste estar", estaba entre las líneas tachadas, las que Edward pensaba que no me iban a importar, él dijo 365 días, y esos se cumplían pasado mañana, sólo han pasado 363 días contando hoy, pero lo que lo que me exaspera era no recordar el sitio, el único recuerdo vago que tengo es…

Flashback:

Tenía como quince años, y estaba en la casa de Edward, todos habían salido, excepto Edward y yo, hacíamos la tarea, y cuando terminamos vimos una película, era uno de esos momentos que los compartíamos y disfrutábamos en silencio, todos fueron a comprar el regalo de Edward, y yo me quedé para distraer a Edward, realmente no veíamos la película, como a mitad de la película, comenté.

- Edward ¿crees qué algún día podamos estar en Italia, los dos?- me ruboricé ante la idea.

- Claro, cuando tú quieras- me respondió con la sonrisa torcida que siempre me encantó, me tomó la mano entre las suyas, los dos estábamos sentados en el mueble de la sala.

- Pero no sé cuál parte, todas son hermosas- dije pérdida en mis sueños.

- Podemos ir a toda Italia, sí tú quieres- me atrajo en un abrazo, y me besó los cabellos- Bella sí quieres ir a la Antártida, voy a ir encantado, sí vas tú- me ruboricé.

- ¿En serio?- no lo podía creer.

- Somos mejores amigos, siempre vamos a estar juntos- la idea de estar siempre juntos me hacía sonreír.

- Pero quiero ir a Venecia, e ir en un paseo en góndola para ver el atardecer.

- Entonces vamos es una promesa.

Fin del Flashback.

Estuvimos por muchos años organizando ese viaje, claro Venecia, ese era el lugar. Llamé al aeropuerto y pregunté sí habían vuelos disponibles, miré por la ventana y era de noche eso no me importaba, mientras que esperaba la repuesta iba empacando mi equipaje, ya estaba lista para viajar, me dijeron que sí había disponibilidad, y me fui al aeropuerto. En el momento que me monté en el avión estaba muy nerviosa no estaba segura sí lo iba a encontrar, ¿y sí se arrepentía?, aunque aun tenía mis esperanzas, como dicen la esperanza es lo último que se pierde, estuve inquieta durante todo el vuelo, pensando qué le diría, no pude dormir, comer o hacer algo, lo único que le acepté a la aeromoza fue un vaso con agua, estaba muy ansiosa de llegar a Venecia, cuando pude llegar, busqué un hotel e hice la reservación, me costó, porque no sé nada de italiano, pero encontraron a alguien que sí hablaba mi mismo idioma, descansé un par de horas, y cuando me levanté desayuné, y me dispuse a buscar los posibles sitios donde pudiera encontrarme con Edward, pase por muchas plazas, y lugares de Venecia, cuando llegué de nuevo al hotel, estaba exhausta. Al día siguiente hice lo mismo sin resultado alguno, ya me estaba dando por vencida, ya había llegado en el punto en donde pensaba que Edward se arrepintió, y no le culpo, le hice mucho daño.

Estaba en un restaurante sentada, pensando que tal vez este era el final, me quedaba sin nada, pagué la cuenta y seguí caminando sin rumbo definido, ya faltaba poco para el atardecer vi una silueta muy familiar, pero cuando vi el rostro todas mis esperanzas se hicieron trizas, no era él, me merecía esto, por haberle hecho tanto daño a Edward, y no sólo a él, sino que también a Ben, tampoco con el volví a hablar, al parecer que en mi vida la mala de la historia soy yo, los malos en todas las películas terminan mal, por sus malas acciones, yo que digamos no hice las mejores, aceptar de nuevo casarme con Ben, sabiendo que no estaba segura, y dejarlo en el altar no era que se viera bien en ninguna perspectiva, ni siquiera Edward lo vería bien, Alice me dijo que no había hecho de la mejor manera, pero era peor que me hubiera casado con Ben y luego haberme arrepentido, y en todo este año que finalizaba hoy a las doce, estuve pensando en cada momento que pasé con Edward, y me di cuenta que era cierto me amaba, y yo a él, éramos lo que todos decían, una pareja de novios que no lo queríamos aceptar, me causaba gracia, todos estos años, y ahora cuando todo se derrumba, es que lo vengo a aceptar, pasando por un puente, creo que se llamaba il Ponte di Rialto (el Puente de Rialto), me detuve y me recosté del borde, sumida en mis pensamientos mirando al agua.

Estuve pensando por un largo rato, y la verdad no me di cuenta cuándo mi vida se hizo tan complicada, no aguante más y empecé a llorar, como no lo había hecho en mucho tiempo, no me interesaba si las demás personas me veían, estuve por mucho tiempo así, hasta que sentí una mano en mi espalda, que me sorprendió y casi me caigo, pero me atrapó cómo siempre, esto no era cierto era producto de mi imaginación, me estaba jugando una jugarreta, no podía simplemente no, me pellizqué para saber si estaba soñando pero no, estaba alegre, muy feliz de verlo nuevamente, aunque haya cambiado mucho, su cabellos no estaban largos y desordenados, sino que estaban mucho más corto, su contextura había cambiado también, no era esbelto como antes, tenía mucha más masa muscular, se notaba que había estado entrenando.

- ¿No estás feliz?- preguntó desilusionado, ¿cómo va a decir eso?

- Estoy más que feliz- no podía explicar lo que sentía.

- Acompáñame- me ofreció su brazo, pero lo que no me gustó fue que antes de llegar al sitio me vendó los ojos, no me importaba haría cualquier cosa que me pidiera.

Nos montamos en algo que no era tan inestable, no podía ser, estábamos en una góndola.

- Lo cumpliste- susurré.

- Yo siempre cumplo las promesas que te hago- me susurró en mi oído, y me quitó la venda, y ahí estaba el atardecer que tanto añoré junto al hombre que amaba- Sólo una no pude hacer.

- ¿Cuál?- pregunté, maravillada por lo que veía, en la góndola, sólo estábamos Edward y yo más nadie.

- Olvidarte- no podía ser, unas lágrimas se me escaparon de felicidad- Debes estar casada con Ben, o no, porque asististe.

- Lo deje en el altar, cuando me di cuenta, que…Te Amo- su mirada se iluminó, más que la misma luna que ya había salido, bajo este cielo estrellado, aun podía distinguir las perfectas esmeraldas que tenía por ojos, no sé cuándo llegó, pero no me importó, lo tenía frente mío, nuestros labios se unieron en un beso que tanto ansiaba, pero no pude dejar de sentir culpa, por todo lo que le hice, me separé antes de terminar- Edward no es justo lo que te hice, y que estemos así nada más.

- Lo sé, yo me enamoré de ti cuando éramos adolescentes, tú cambiaste y yo también, en este último tiempo, y no quiero que te sientas culpable ni nada parecido, y sé que tampoco podemos estar juntos tan fácilmente, yo huí por una razón, y en este año pude ver las cosas con mucha claridad, no me fue fácil, y la verdad lamento no haberte dicho en persona que Te amo, en vez lo hice en una carta, no es la mejor manera, ¿así qué te parece sí hacemos borrón y cuenta nueva?, ya falta menos de cinco minuto para las doce, y nos volvemos a conocer.

- Perfecto- sólo pude sonreír- Pero antes quiero una última cosa.

- Lo que quieras- lo besé, primero fue un beso tierno pero luego se fue profundizando, entrelacé mis manos en su cabello y él en mi cintura, cuando nos separamos estábamos sin aire, y el reloj marcaban las doce, y era el comienzo de un nuevo año.

- Mucho gusto señorita soy Edward Anthony Cullen, ¿Y cómo se llama usted?- me ofreció su mano.

- Isabella Marie Swan- y yo se la acepté- Pero prefiero Bella.

- Bella, el nombre se queda corto con usted, y me besó mano.

Y así fue como todo empezó de nuevo.

Fin.


Gracias a todos por leer, aquí está la primera historia que subí terminada, y es muy grato saber que hay personas que te leen de otros países, y que dejan reviews, sí les gustó dejen un review, y contestando un review que alguien me dejó que no tiene cuenta, que asumo que es un chico, no sé si resolvería los asuntos con aquella chica, pero el único consejo que tengo es que hablen, la verdad no sé cómo he escrito esta historia, porque no sé casi nada de los asuntos de pareja, porque yo ni me he enamorado de verdad, sólo amores platónicos, y jamás he tenido novio... mucho de mí, que a ustedes puede que no le interese.

Bueno gracias por seguirme con esta historia.

Cuídense!

Lucy Otero!