Ante todo:

DISCLAIMER: los personaje pertenecen a Stephenie Meyer, aunque la historia es mía.

Las cursivas son conversaciones telefónicas o conversaciones que se oyen en la lejanía.

Los pensamientos de los personajes están escritos "entre comillas".

Los recuerdos están escritos en negrita/cursiva.

La historia está escrita desde el punto de vista de Jacob.

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Siento el retraso, pero es que he tenido problemas con la conexión a Internet y no encontré un lugar desde el cual conectarme para colgar el capítulo. Pero bueno, ya estoy aquí. Para compensar mi retraso, el capítulo va a ser un poco más largo de lo habitual. Espero que os guste.

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Renesmee se volvió de nuevo hacia mí y se me quedó mirando. Debía de habérseme quedado cara de idiota, porque Ness se puso a reír al momento.

- De que te ríes?

- De nada. Es solo que… parece que te vaya a dar un infarto. – dijo dejando de reír, pero aun sonriendo.

- Y con razón. Con lo que acabas de hacer…

- Era necesario.

- Oye, al ver los ojos de tu tía y de tu padre, he recordado algo.

- El que?

- Que he estado pensando en que hace muchos días que no bebes…

- Qué no bebo? Sangre?

- Si.

- Lo se. Sin vampiros a mi alrededor, la sangre se me hace menos apetecible. Ya sabes que casi siempre la bebo por obligación. Aunque no voy a negarte que ha habido días en que la necesitaba.

- Y porque no me has dicho nada? – dije removiéndome en mi sitio. "No me había dado cuenta".

- Quería vivir éstas vacaciones lo más humanamente posible.

- Pues si lo necesitas, por muy poco que te guste la sangre, me avisas, vale? Lo prometes?

- Vale, lo prometo. Jake, puedo pedirte algo?

- Claro, cualquier cosa. – dije apartando un mechón de pelo de los ojos de mi ángel, que no dejaba de mirarme fijamente a los ojos.

- Antes, al entrar en el hotel, he oído que hoy inauguran una discoteca, a menos de cinco minutos del hotel.

- Quieres que vayamos? – pregunté al ver el brillo de la ilusión en los ojos de Renesmee.

- Ya se que a ti no te gusta ese ambiente, pero…

- Quieres que vayamos? – pregunté de nuevo, cada vez más seguro de su respuesta.

- Si.

- Hecho, iremos.

- De verdad?!

- Pareces sorprendida.

- Lo estoy. Siempre te has negado a bailar.

- Creo que aun no te has dado cuenta de lo que soy capaz de hacer por ti. – dije acariciando sus cabellos. No podía dejar de mirarla, y menos ahora, que tenía ese brillo de felicidad en los ojos.

- Claro que me he dado cuenta. – dijo mientras se levantaba y se sentaba a horcajadas sobre mi.

Sentí sus manos sobre mi rostro, segundos antes de sentir sus labios. Recorrí su espalda con ambas manos hasta posarlas sobre su trasero.

- Jake…

- Si?

- Me quieres? – me dijo entre beso y beso.

- Claro que si. "Vaya pregunta".

- Quiero hacer el amor contigo.

- A que viene eso ahora?

- A que quiero hacerlo. – dijo a la defensiva.

- No recuerdas en qué quedamos? – dije llevando mis manos hacia su rostro y lo separé unos centímetros del mío, lo suficiente para poder mirarla a los ojos.

- Si.

- Entonces?

- Nada, déjalo.

Se zafó de mis manos y se levantó. Entró al interior de la habitación y se metió en su dormitorio, cerrando la puerta con tal fuerza que aun no se como no sacó la puerta de su sitio.

Me quedé sentado en la silla, intentando encontrar y entender cual de mis palabras había molestado a Renesmee. No lo conseguí.

Me levanté, sintiendo una extraña sensación en mi interior. El no acabar de entender a Renesmee provocaba que una fuerte ira invadiera mi cuerpo. "Como voy a hacerla feliz si no se lo que quiere" Te quiere a ti – dijo una voz en mi cabeza.

Camine con la intención de ir a mi dormitorio pero me detuve ante la vidriera de la terraza y la atravesé con uno de mis puños, gritando de impotencia.

La puerta de doble cristal reventó con el impacto de mi puño y los cristales saltaron en todas direcciones, excepto unos cuantos, que quedaron incrustados en mi mano.

Oí un ruido, parecido al de un portazo, y levanté la vista. Renesmee venía corriendo hacia mí, con el miedo pintado en mi cara. Lo cual hacía que me sintiera peor. Había conseguido asustar a Renesmee.

- Jake, que pasa? Estás sangrando! – dijo cogiendo mi mano herida.

- Aléjate, no es seguro que estés cerca de mí. – dije soltándome de su mano y fui hacia el cuarto de baño.

Cogí el botiquín que había detrás de la puerta y lo abrí, en busca de lo que necesitaba.

Comencé a temblar descontroladamente y sujeté con fuerza el botiquín, logrando partirlo por la mitad.

- Jacob, por favor, ábreme. – oí como gritaba Renesmee, sin dejar de golpear la puerta.

No le hice ningún caso. Bastante tenía con intentar mantener la calma y no convertirme en lobo allí mismo. Podría hacer daño a Renesmee, y eso era lo último que quería.

- Jake, ábreme.

La puerta se abrió golpe y Renesmee entró en el baño.

- Que te pasa? Te estás desangrando!

- No.

- Si. Ves a sentarte, vamos. – dijo cogiéndome con fuerza del brazo y me obligó a sentarme sobre la cama.

Renesmee se arrodilló delante de mí, con parte del botiquín en las manos, y cogió mi mano herida, con los cristales aun incrustados. Empezó a sacar los cristales uno a uno, dejándolos en un pequeño vaso de cristal que había sobre la mesita de noche.

Ninguno de los dos decía nada, pero yo no podía dejar de mirarla. Estaba concentrada, sacando los cristales de mi mano. Me di cuenta de que eso era por la sangre. Intenté apartar mi mano, pero Renesmee la sujetó con fuerza y siguió con su labor.

- Puedes coger un poco de algodón y el alcohol? Dijo limpiando mi herida con agua.

- Alcohol? Eso duele. – me quejé.

- Esto no va a ser lo único que te va a doler. – dijo en un susurro. – Dame el alcohol y el algodón.

Cogí de su lado la botella de alcohol y una pequeña bolsa con trocitos de algodón, de dentro de lo que quedaba del maletín del botiquín. Renesmee cogió uno de los algodones y lo empapó de alcohol.

- Esto escuece Nessie!! – exclamé al sentir un ligero escozor en los cortes que Renesmee había ido limpiando.

- No seas crío, Jacob Black. Desde cuando los licántropos lloran por un poco de alcohol?

No repliqué, pero vi que los labios de Renesmee dibujaban una gran sonrisa en su angelical rostro.

- Ya casi estoy. Pásame una gasa y un trozo de venda.

- No te molestes tanto, voy a estar curado en poco rato.

- Por si acaso.

Vendó mi mano con sumo cuidado. Recogió las cosas y se puso en pie. Entró en el cuarto de baño y, de repente, se oyó un fuerte golpe en el suelo. Me levanté corriendo y vi a Renesmee en el suelo del baño, con la cara hundida en sus manos. Me agaché delante de ella y cogí sus manos, descubriendo su cara repleta de lágrimas.

- Que te pasa?

- Perdóname Jake. No quería hacerte daño. Lo siento. Se que no debo tratar a la gente de ésta manera. Soy una caprichosa y una egoísta! – gritó hundiendo su cara en mi pecho.

- No me has hecho nada, es solo que… es que no acabo de entenderte y eso hace que me sienta impotente.

- No te enfades conmigo, por favor – suplicó Renesmee aun llorando.

- Renesmee, ya basta. Deja de llorar. – dije mirando su rostro. – No estoy enfadado, me duele verte así.

- No se como no te alejas de mi.

- Si lo hiciera, me moriría. – dije besando su frente, abrazándola de nuevo. – Aun quieres ir a bailar? – dije cambiando de tema radicalmente.

- Si.

- Pues venga. Tengo una idea. Podemos cenar, ir a tomar un helado y luego nos marchamos a la discoteca nueva.

- Me parece una idea estupenda. Voy a llamar para pedir la cena – dijo Nessie, que al fin empezaba a sonreír de nuevo.

Nos levantamos del suelo y acompañé a Renesmee al saló. Oí como pedía un montón de comida mientras yo me vestía para esa noche. Me puse unos vaqueros, una camisa blanca y unas deportivas oscuras. Me puse un poco de gomina en el pelo y lo puse un poco de punta. Salí al salón y me encontré a Renesmee, aun al teléfono.

- Te toca. – dije cogiendo el teléfono. Mientras yo pedía mi comida, Renesmee fue a vestirse.

No tardó ni cinco minutos. Yo seguía al teléfono y, en cuanto la vi, el auricular del teléfono se me cayó de las manos, directo al suelo. Ness iba vestida con un vestido blanco sin mangas, que no le llegaba ni por las rodillas. Llevaba unos zapatos altos y un pequeño bolso. Se había recogido el pelo en una coleta alta, dejando libres algunos mechones de su rizado cabello.

Al ver mi reacción al verla, empezó a reír y recogió el teléfono del suelo.

- Estás preciosa.

- Tú también estás muy guapo - al fin has hecho algo con esos pelos tuyos. – dijo riendo, lo que provocó una mueca por mi parte.

- La cena está en camino. – conseguí decir.

Avancé unos pasos y rodeé su cintura con mis brazos, besando su frente y la abracé con delicadez, sintiendo sus manos acariciando mi espalda.

No se como pude contenerme y no la besé con toda la pasión y las ganas de sentir sus labios, su cuerpo…

Toc, toc.

Llamaron a la puerta y ambos nos sobresaltamos. Renesmee fue a abrir la puerta mientras yo despejaba la mesa de la terraza.

Cenamos a la luz de la luna, sin necesidad de luz alguna, ya que ambos veíamos perfectamente en la oscuridad.

Con una mano sobre la mesa, con los dedos entrelazados con los de mi ángel, olvidé lo sucedido hacía ya unas horas, cuando rechacé a Ness y ésta se enfadó, mi ataque de ira y su ataque de culpabilidad. Todo eso ya era agua pasada. Ya solo me importaba ese momento.

- Jacob, quiero pedirte perdón por lo de ésta tarde. Se que no soy la única que ansia que llegue el momento de… bueno... ya sabes. – dijo con vergüenza.

- Si, ya lo se. Yo también lo deseo. "y no sabes cuanto".

- Pero entiendo que, cuando realmente estemos preparados, el destino se pondrá de nuestra parte y… - podía sentir su nerviosismo al hablar.

- Tranquila.

- Entiendes lo que quiero decir?

- Si. En cuanto llegue el momento, lo sabremos.

- Si, eso es lo que quería decir. – dijo con alivio.

- Espero con ansias ese momento. – dije logrando que Renesmee acabara de ruborizarse, cosa que casi nunca conseguía.

- Y yo. Aunque creo que eso ya lo sabes. – dijo bajando la vista y bebiendo un gran trago de agua.

- Si. Me suena. – dije sonriendo. Ness me miró y sonrió malévolamente, cogiendo una de las patatas que había en su plato y me la tiró en toda la cara.

Empezó a reír escandalosamente, se puso en pie y entró corriendo a la suite. Cogió su bolso y salió corriendo al pasillo. Salí corriendo detrás de ella y me la encontré en el ascensor, esperándome, con la puerta abierta.

- Esa te la guardo. – dije entrando en el ascensor. Las puertas se cerraron y bajamos en silencio.

Cogí la mano de Renesmee y marchamos en silencio hacia la discoteca. Se nos había hecho tarde y no nos daba tiempo de ir a la heladería. Había una larga cola que rodeaba la calle. Eran las once de la noche y aun nos quedaba un buen rato para entrar.

Me puse detrás de Renesmee, rodeé su cintura con mis brazos y apoyé mi barbilla sobre su hombro.

Pronto entablamos conversación con una pareja que había delante de nosotros. Curiosa pareja. Jennifer y Lorena, americanas que habían ido a Italia de luna de miel.

- Es estupendo que al fin haya lugares en los EEUU en loa que están permitidas las bodas gay. – dijo Renesmee, recibiendo por mi parte un leve apretón en s cintura. – Que?!

- Tranquilo, no pasa nada. – dijo Jennifer, mirándome sonriente, abrazada a su mujer. – Es agradable hablar con gente de mentalidad abierta.

- Si. La verdad es que fuimos de las primeras en casarnos de nuestro pueblo.

- Enhorabuena. – dijimos al mismo tiempo.

- Creo que no falta mucho ya. – dijo Renesmee, poniéndose de puntillas, avanzando unos pasos. – ya llevamos una hora.

- Paciencia Ness. – susurré en su oído.

Aunque Renesmee tubo razón y, en menos de quince minutos ya estuvimos dentro.

Avanzamos hacia una zona donde había unos sofás y parecía que la música no estaba tan alta. Me senté en uno de los sofás de color blanco y Renesmee se sentó encima de mí.

- Está muy bien esto, no? – me dijo al oído, sin necesidad de levantar la voz.

- Y pronto estará mejor. – cogí a Renesmee en brazos y me levanté, dejando atrás a las chicas, que se habían sentado a nuestro lado. – disculpadnos, pero la pista de baile nos espera. – dije guiñándoles un ojo.

Ambas nos sonrieron y me marché hacia el centro de la pista. Dejé a Renesmee en el suelo con sumo cuidado.

- Bailamos? – dije cogiendo una de las manos de Renesmee, haciendo que diera una vuelta.

- Claro!

Empezó a sonar una canción bastante movida, con aires latinos, y comenzamos a bailar.

Aun no se como logré no tropezar y seguir el ritmo, ya que Nessie bailaba como si fuera una experta, y me costaba bastante seguir sus pasos.

Luego llegó otro baile.

Y otro.

Y otro.

Y así hasta que dieron las cuatro de la mañana, que fuimos a sentarnos en uno de los sofás, y caímos rendidos. Al menos yo si que estaba agotado.

- Eres incansable. – dije mirando como Renesmee se quitaba los zapatos. – quieres beber algo?

- Tequila.

- Que?!

- Que pasa? Nunca he probando nada que tenga alcohol.

- Y empiezas por lo más fuerte. – dije poniéndome en pie.

Fui hacia la barra y pedí una botella de tequila y un par de vasos de chupito. Me di la vuelta y vi a Renesmee, aun sentada, con un chico a su lado. Pagué la botella y avancé hasta Renesmee y el sobón, que había puesto la mano sobre su muslo y ésta le quitó la mano de un manotazo.

- Algún problema? – puse la botella y los vasos sobre una pequeña mesa. Renesmee se puso en pie y acerqué a Renesmee a mí, con una mano en su cintura.

- No, no. Solo quería hablar con ella. Pensaba que estaba sola. – se excusó el chaval. Por su voz se notaba que iba borracho.

- No es cierto. – dijo Ness, que estaba empezando a temblar.

- Ya lo se, tranquila. – susurré en su oído. – lárgate chaval.

- Y si no me voy, que vas a hacer? – me amenazó el tío, levantándose tambaleante.

- Partiré esa botella en esa cabezota que tienes. – dije mirando la botella de encima de la mesa.

Pareció asustarse ante mis palabras pero, aun así, avanzó hacia nosotros. Si no hubiera sido por un par de chicos que sujetaron al sobón y se lo llevaron, realmente hubiera estampado la botella en su cabeza.

Renesmee me abrazó con fuerza y yo la estreché contra mi pecho con un brazo, mientras que cogía la botella con la mano que me quedaba libre y le di un largo trago. Renesmee se dio cuenta y cogió la botella de mi mano. Me miró unos instantes y bebió un largo trago que vació casi media botella.

- Nos vamos? Estoy agobiada.

- Si. Intenta esconder la botella – dije abrazándola con más fuerte a Renesmee, escondiendo así la botella entre nuestros cuerpos.

Salimos de la discoteca y, apenas anduvimos unos pasos, Ness cogió la botella y bebió otro largo trago.

- Renesmee, déjalo ya. – dije deteniéndome en seco.

- No. Parece ser la única forma de olvidar lo que me ha dicho ese, ese…

- Ness, ven.

Llevé a Renesmee hacia un banco de madera que había en la puerta del hotel e hice que se sentara. Me agaché delante de ella y dejé la botella en el suelo.

- Renesmee, como estás? Que es lo que te ha dicho ese tío? – pregunté acariciando su pierna.

- Nada.

- Como que nada? Pero me acabas de decir que te ha dicho algo. Sino, porque estás así? Estás temblando, cariño.

- Jake, si te digo lo que me ha dicho, vas a hacer alguna tontería. No quiero que hagas nada. – dijo empezando a llorar.

- Que es lo que te ha dicho? – dije poniéndome serio.

- Nada, olvídalo.

Sentí temblar aun más a Renesmee y eso me enfureció. Me enfureció pensar que alguien pudiera hacer sentir mal a mi Renesmee, que alguien pudiera hacerle daño.

Me puse en pie y apreté los puños con fuera. "contrólate Jacob".

- Voy a pegarle una paliza a ese cabrón!! – dije entre dientes, dándome la vuelta y avancé hacia la discoteca, dejando atrás a Renesmee, que seguía llorando.

Entré en la discoteca y allí lo vi, al lado de la barra en la que, minutos antes, había comprado la botella de tequila. Avancé con decisión hacia él, pero unas manos me sujetaron y me empujaron con fuerza hacia la calle. Pronto me di cuenta de que eran Jenny y Lorena, y que yo no hacía la fuerza suficiente para zafarme de sus manos.

- Soltadme! Dejadme ir! – empecé a gritar, intentando ir hacia el imbécil que había intentado algo con Renesmee, que no dejaba de mirarme.

- Relájate Jacob. – iba diciendo Jenny, mientras me empujaban hacia donde estaba mi Nessie, que seguía sentada en el banco y nos miraba con los ojos bien abiertos.

- Se va a enterar ése…

- Jacob, tranquilo. David no sabe lo que hace. – dijo Jenny a mi lado, aunque yo sentía su voz muy lejos de allí. - No está bien.

- Qué?! Es que acaso le conoces?

- Es mi hermano.

- Qué?! Como?! – dijo Renesmee, que se había acercado a nosotros.

- Me llamó ésta mañana y me dijo que había venido a Roma. Nos ha seguido hasta aquí, y no hemos podido evitar que se acercara a Renesmee.

Jennifer parecía realmente afectada. Jenny era una chica bajita, de cabello negro como el carbón y los ojos del mismo color. Lorena se había acercado a su esposa y la abrazó por la espalda. Lorena tenía el pelo corto y rubio y los ojos de un verde pardo. No dejaba de susurrar algo en el oído de Jenny. Algo que oímos tantos Renesmee como yo.

- David era tu novio? – exclamemos los dos, mirando a las chicas con los ojos abiertos por la sorpresa.

- Si. Estuvimos juntos más de dos años. Conocí a Jennifer, que para entonces estaba en la universidad, y me enamoré de ella al instante. Corté mi relación con David y, a los tres meses, comencé a salir con ésta preciosidad. – dijo dando un dulce beso en la mejilla de su mujer, que sonrió con tristeza. – espero que no te haya hecho ni dicho nada de mal gusto Renesmee.

- No os preocupéis, chicas. Disfrutad de la luna de miel.

- Gracias.

- Nosotros volvemos al hotel. – dije tomando la mano de Renesmee.

- Espera Jake. – dijo sacando una pequeña libreta y un boli de su bolso. Vi como anotaba nuestros números de móvil – Tened, nuestros móviles. Aun estaremos cinco días más por la ciudad, llamadnos cuando queráis.

- Gracias chicos. – Jenny tomó el papel y lo guardó en su bolso.

Fue en ese momento cuando me di cuenta de que la pareja iba vestida con la misma ropa. Unos vaqueros negros, ajustados, zapatos altos negros y camisetas de color azul, de distintas tonalidades, anudadas al cuello, dejando la espalda al aire.

- Buenas noches – dijimos ambos y nos marchamos hacia el hotel.

Entramos cogidos de la mano, y seguimos así una vez que entramos en el ascensor.

Renesmee puso su mano sobre la tripa e hizo una mueca.

- Te encuentras bien? – dije poniendo mi mano sobre la suya, aun en su tripa.

- Si. – dijo justo antes de caer al suelo, inconsciente.

- Nessie!! Oh dios mío!!

Parecía que Renesmee se había desmayado, lo cual nunca había sucedido antes. La cogí en brazos y esperé pacientemente a que la puerta del ascensor se abriera.

En cuanto la puerta se abrió, salí corriendo en busca de nuestra habitación. Abrí la puerta de una patada, sin molestarme a buscar la llave, y llevé a Ness hacia su dormitorio. La dejé suavemente sobre la cama y corrí hacia mi dormitorio, en busca de mi móvil. Volví al lado de Renesmee y me senté a su lado.

Marqué de memoria un número que nunca tuve la necesidad de utilizar, y esperé a que respondieran.

- Despacho del doctor Cullen. – dijo la voz de una mujer joven.

- Con el doctor Cullen, por favor. – dije deseando que ésa noche estuviera de guardia. Por suerte, así fue.

- Ahora mismo, señor.

Tuve que esperar un par de minutos que se me hicieron eternos.

- Soy Carlisle. – dijo con voz animada.

- Carlisle, soy Jacob.

- Jacob, que pasa?

- Es Renesmee. Creo que se ha desmayado, pero no estoy seguro. Bueno, si. Ha perdido el conocimiento.

- Explícame que es lo que ha pasado.

- Hemos ido a una discoteca. Hemos bailado, hemos bebido, aunque muy poco, y hemos vuelto al hotel.

- No ha ocurrido nada más?

- Bueno, un chico se acercó a Renesmee e hizo o dijo algo que la asustó mucho. Volvimos enseguida al hotel. Parecía estar bien. Carlisle, tengo mucho miedo de lo que le haya podido suceder.

- Tranquilízate Jacob. Estoy seguro de que solo ha sido un ataque de ansiedad.

- No lo se, doctor. Creo que lo mejor es que me la lleve a un hospital. Ahora mismo.

Colgué el teléfono sin molestarme a esperar la respuesta del doctor y llamé a un taxi. Metí el móvil en el bolsillo de mis vaqueros y volví a coger a Renesmee en brazos.

No me molesté en esperar el ascensor y bajé corriendo por las escaleras.

- Ábrame la puerta por favor!! – grité a la chica que había en la recepción, que pareció entender mis palabras, me abrió la puerta y salí directamente a la calle, donde ya nos esperaba el taxi.

La recepcionista me abrió al puerta del coche y metí a Renesmee en el asiento trasero, y me senté a su lado.

- Al hospital más cercano!! – grité sin importarme si el taxista me entendía o no.

Vi como miraba a Renesmee y pareció entender mis palabras. Arrancó a toda prisa y marchamos hacia el hospital, al cual llegamos en apenas diez minutos. Renesmee se removió en el asiento y acaricié su mejilla.

Lancé un par de billetes de veinte al taxista y saqué a Renesmee del taxi, que parecía haber recobrado la consciencia.

- Jake. Que pasa? Donde estamos?

- Tranquila, Ness, estamos en un hospital. – dije entrando.

En cuanto un par de enfermeras me vieron entrar con Nessie en brazos, se acercaron a nosotros con una camilla y dejé a mi chica en ella.

La llevaron a toda prisa a urgencias y yo la seguí, pero una de las enfermeras me detuvo y no me dejó pasar, alegando algo en italiano. "Creo que ha llegado la hora de decir la verdad."

Un medico vino hacia mi al cabo de unos diez minutos. Empezó a hablarme en inglés.

- Señor, es usted pariente de la señorita Black?

- Como?!

- La señorita que ha traído hace unos minutos nos ha dicho que se llama Renesmee Black. Es usted pariente?

- Si, si. Soy Jacob Black.

- No parecen hermanos. – dijo con cara de desconfianza. "Buena observación doctor."

- Será porque no lo somos. Somos pareja. – dije orgulloso de poder decir que Ness y yo éramos pareja. "Jacob, egoísta. Céntrate en la salud de Nessie." – como está? Sigue despierta?

- Si. Solo ha sido un ataque de ansiedad. Además, está agorada y necesita descansar.

- No lo entiendo.

- Creo que debería quedarse aquí un par de días. Tiene la tensión muy baja. Le haremos unos análisis. "Si podéis."

- De acuerdo. Hágalo. – dije mirando hacia la puerta por la que se habían llevado a Nessie.

- Su esposa se ha negado.

- Me da igual. Esto es por su bien y va a quedarse. – dije con decisión. - No voy a permitir que le suceda nada. Ingrésela, por favor.

- De acuerdo. Le avisaré de cualquier novedad. – dije el médico dándose la vuelta, y se marchó.

Caí rendido en una de las sillas de la sala de espera y saqué el móvil de mi bolsillo. Pulsé el botón de la re llamada y ésta vez me contestó Carlisle directamente, con un claro nerviosismo en la voz.

- Jacob?

- Si.

- Como va? Como está Renesmee?

- Está bien. Está despierta y el médico me ha dicho que ha sido un ataque de ansiedad y de agotamiento. Además, dice que está baja de tensión. Va a estar aquí un par de días.

- Ya te lo dije. No es nada grave.

- Si no es nada grave, porque estás tan asustado?

- Jake. Alice tuvo una visión. Vio lo que ocurrió en la discoteca y lo que le ocurrió a Renesmee y ese chico.

- Y que fue lo que sucedió? No ha querido contarme nada.

- No es algo que se deba contar por teléfono. Acabo de llamar al aeropuerto y he comprado un billete de avión a París para mañana. Estaré allí en unas pocas horas.

- Si vas a venir, será mejor que cambies el destino de tu billete. No estamos en París.

- Que?!

- Ven a Roma. En el hospital Roma.

Colgué el teléfono y confié en que Carlisle no contara nada a nadie. Me dirigí hacia la sala donde habían llevado a Renesmee y llamé a la puerta.

- Pasa. – dijo la voz de Renesmee, pero quien abrió la puerta, pero quien me abrió la puerta fue el médico con el que había hablado minutos antes. Me quedé en la puerta hasta que Renesmee me miró y me sonrió.

- Les dejo a solas. Volveré en una hora.

El médico salió de la habitación y nos dejó a solas. Me acerqué hasta la camilla y me senté a los pies de la misma.

- He llamado a tu abuelo. Va a venir. – dije cogiendo su mano, acariciándola.

- Vale.

- No te enfadas? – pregunté sorprendido. Creí que se pondría hecha una furia.

- Si. Estoy enfadada, y mucho. Pero pienso que solo lo has hecho porque estás preocupado por mi. – dijo Renesmee. Parecía estar calmada. Demasiado calmada.

- Estás sedada, no es cierto? – dije con una sonrisa. E ahí la razón de su calma.

- Si.

- Ya veo. Venga, échate a un lado. – dije tumbándome a su lado, rodeando su cintura con mis brazos. Con su espalda pegada a mi pecho.

- Solo lo sabe mi abuelo?

- Si. – dije en su oído, apoyando mi cabeza sobre la almohada. Sobre su pelo. – creo que no dirá nada. Podemos confiar en él.

- Lo se. Pero tengo miedo.

- No te pasará nada, lo prometo. – besé su nuca y la estreché entre mis brazos con más fuerza.

- No tengo miedo por mí, sino por ti. – dijo entre susurros.

Se dio la vuelta y quedamos los dos tumbados, cara a cara.

- Te van a echar la bronca por traerme tan cerca del peligro.

- Lo se. Pero no me importa. Gracias a éste viaje puedo hacer esto. – dije y le di un breve beso en los labios.

- Y yo que me alegro de que lo hagas.

- Duerme un poco. – dije haciendo el intento de levantarme, pero Renesmee me sujetó del brazo.

- Si te vas, no podré hacerlo. Quédate conmigo.

- Vale.

Renesmee puso su cabeza en mi hombro y nos quedamos dormidos los dos, abrazados.


- Belén: gracias por tu revew!! La verdad es que Nessie tiene tantas ganas de que suceda algo que es capaz de hacer eso y más. Eso si, si su familia no está cerca, jejeje. La mano está mucho mejor. Ya tenía mono de escribir.

- Ambi: gracias por tu revew. Me alegra de que la historia te vaya gustando.

- Niric: me alegro de que la historia te guste. Nos leemos pronto!!


¡¡Hola!!

Espero que os haya gustado el capítulo.

Bueno, ya sabéis, ante cualquier duda o sugerencia o lo que queráis decirme, dadle al botoncito verde, va, que no cuesta nada. Jejeje. Es broma, ya sabéis que no me gusta pedir revews. Cuando os apetezca, ya me escribiréis. Lo dejo a vuestra libre elección.

Nos leemos!!

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Si queréis, aquí os dejo la lista del resto de mis historias, por si os apetece leeros alguna.

* Caprichos del destino. Ángel. ( Ángel y Spike y otros personaje inventados por mi.)

* Lucas Whitlock. Twiligth. ( Jasper, Maria, y otros personajes inventados por mi )

* Lucy Whitlock. Twiligth. ( Maria, y otros personajes inventados por mi )

* Clara Whitlock y Seth Clearwater.Twiligth. ( Seth, y otros personajes inventados por mi)

* Desaparecida. Twiligth. ( Renesmee, Maria, Jasper )

* Jackson Mason. Twiligth. ( Renesmee, Leah, y otros personajes inventados por mi)

* Norah Cullen Twiligth. ( Carlisle, Los Vulturis, y otros personajes inventados por mi. )

* El amor es cosa del destino. ( Sam y Leah ) ONE SHOT

*El sueño ( Bella y Jasper ) ONE SHOT

*Una noche sin luna ( Jacob y Leah ) ONE SHOT

* Jake y Renesmee. Nace el amor. ( Jacob y Renesmee )

* El juego. (Bella y Edward) ONE SHOT. LEMON.

* Mi molesto compañero. (Rosalie y Emmet) ONE SHOT. LEMON.

* La primera noche. (Renesmee y Jacob) TWO SHOT.

* Te amo tanto que solo puedo decirte, adiós. (Edward)