Hola! Soy yo otra vez. :)

Aquí traduciendo este fic que se llama "Housemating season", pertenece a "AngryBadgerGirl" (con su permiso, claro)

Espero que les guste, la autora es genial. Puede escribir cualquier género y a la vez es muy divertida. Me encanta el modo en que escribe.

Todos los personajes de esta historia son humanos, pero hay varias similitudes con Crepúsculo y Luna Nueva.

Espero que la disfruten!

La historia original y el perfil de la autora lo pueden ver en mi profile, al igual que la canción del capítulo.


"I'm a new soul
I came to this strange world
hoping I could learn a bit 'bout how to give and take
But since I came here, felt the joy and the fear
finding myself making every possible mistake…"

—Yael Naim, "New Soul"

"Soy un alma nueva

Vine a este extraño mundo

Esperando poder aprender como dar y recibir.

Pero desde que llegué, siento el miedo y la alegría

al encontrarme cometiendo todos los errores posibles."

— Yael Naim, "Alma Nueva"

Capítulo uno: Cómo perder amigos y gente desinteresada

Así que aquí estoy, Bella Swan, oficialmente una estudiante de primer año en la Universidad de Dartmouth. Es mi primer día en New Hampshire y me siento… bien. El sentimiento que tengo no es locamente asombroso, pero no es horrible tampoco. Es una mezcla de emoción y miedo a lo desconocido. Me gusta ser desafiada así, para ser honesta estaba preparada para cualquier cosa que viniera hacia mi.

Pero por otro lado, nunca pensé que me mudaría tan lejos de mi adoptado pueblo de Forks, Washington. Nací en Phoenix, pero me mudé con mi padre a Forks cuando tenía diecisiete. Mi mamá se volvió a casar luego de haberse divorciado de mi padre hace muchos años. Me agradaba mi padrastro y yo estaba feliz por mi madre. Pero honestamente, su matrimonio era el comienzo de una nueva vida y yo no quería estar en medio de ellos. Lo que quiero decir es que, la atmósfera entre ellos me hacia sentir rara. Estaba el constante besuqueo y los abracitos, y el "cariño" y "dulzura". Era como si fuera día de San Valentín todos los días y yo me sentía como una voyeur o una pervertida cuando estaba cerca de ellos.

Mi madre se merecía todo el romance y la felicidad, pero yo me merecía poder sentirme cómoda en mi propia casa. Así que la oportunidad vino con la forma de mi papá, Charlie. Pasé los veranos con él cuando era niña. Era divertido, hasta que me di cuenta que no había nada interesante que pudieran hacer los niños mayores de diez años, a menos que seas del tipo que te gusta la pesca y actividades al aire libre. Encima de eso, el clima apestaba. Pero a pesar de esas cosas, mi padre era un hombre decente que no hablaba mucho, pero cuando lo hacia, era honesto y franco. Me era fácil llevarme bien con él y hacia que fuera la persona ideal con la cual vivir. Así que, al principio de mi penúltimo año me mudé con él.

Mi profesora de Lengua en la secundaria era una graduada de Darmouth. Se acerco a mí en mi cumpleaños (en septiembre) en mi último año de instituto y me entregó un grueso sobre amarillo. Simplemente me dijo: "Llena esto y mándalo por mail. No lo pienses. Solo hazlo. Te escribiré una carta de recomendación. Que tengas un feliz cumpleaños." No tenía que mirar de cerca el papel para saber que era una solicitud para Darmouth.

Cuando llegué a casa esa tarde, si lo pensé, solo un poco. Honestamente no sabía cuales eran mis posibilidades de poder entrar en una prestigiosa Universidad, pero lo que si sabía era que no quería ir a la Universidad de Washington, en Seattle. Al parecer todos los graduados del Instituto de Forks que pretendían ir a la Universidad, irían a la de Washington. Nunca fui una persona que seguía lo que hacían los demás. Necesitaba hacer algo diferente y esta era mi oportunidad para hacerlo.

La verdad era que tenía buenas notas. La Literatura siempre fue mi pasión y había presentado todo tipo de papeles a diarios de estudiantes alrededor del país. Había publicado en algunos bastantes respetables, todos conocidos nacionalmente y muy selectivos. Fui voluntaria en la reserva de los Nativos Americanos en La Push, para ayudara los niños de primaria a leer. Trabajé como recepcionista en el Departamento de Policía de Forks, ya que mi papá era policía. Estas eran las cualidades que las más competitivas Universidades estaban buscando. Me dije: "A la mierda todo. Lo peor que me puede pasar es que me rechacen". Para mi verdadero y completo placer, no me rechazaron. Traducción: corrí alrededor de la casa, corriendo y gritando por una hora. Incluso mi muy calmado padre participó en mi locura. "Lo hiciste muy bien, Bella. Sabía que estarían locos si te rechazaran" dijo con una gran sonrisa en el rostro. Me dio un apretado abrazo y una palmada en la espalda.

Mi padre está conmigo hoy para ayudarme a instalarme, pero volará a casa en Forks esta misma tarde. Recibí hoy mi papel de la casa donde me quedaría, luego de no saber durante todo el verano donde iba a vivir. Resulta ser que la escuela tiene una mala escasez de casas este año y la oficina esta acomodando a los estudiantes de primer año donde sea que haya lugar.

Miro al papel con mi asignación. Dice:

Nombre: Swan, Isabella.

Localización: Grupo Meyer. #913. Co-Ed

No puedo creer mi suerte. Cuando digo suerte, no digo que sea mala ni buena. Primero y principal, juzgando por el mapa del campus, Grupo Meyer era un grupo de casas para alumnos más grandes. Genial, ¿Verdad? Um, si, es genial si te consideras a ti misma una persona genial. Segundo, decía ¿¡¿Co-ed?!? Estas casas tenían residentes femeninos y masculinos. No comparten habitaciones, pero probablemente con partían otras áreas… como baños. ¡Mierda! Charlie se volverá loco. Sin mencionar, no soy una mojigata, pero no se cómo me siento acerca de compartir algún espacio con el sexo opuesto. Solo espero que no sean babosos o pervertidos. Parece ser que estaré pasando mucho tiempo en la biblioteca. Eh, algunas cosas no cambian.

Jugueteo con mis nuevas llaves que tengo en las manos y le muestro a mi papá hacia donde nos dirigimos

– Bells, esto dice 'co-ed'. – dice, mientras me mira con las cejas levantadas.

– Lo sé, papá. Créeme. Solicité una residencia con todas mujeres de primer año. Quería vivir en el piso de Literatura para especializados en Lengua, pero aquí es donde tenían espacio, supongo.

– ¿Y tú estás de acuerdo con esto, Bella? – pregunta, luciendo un poco aprensivo. Oh oh, aquí viene Papa Oso. – No me gusta la idea de chicos universitarios viviendo en la misma casa que mi hija. Se que tú puedes cuidarte sola. Son ellos en los que no confío. También fui un chico joven una vez, se cómo piensan, y ¡se lo que piensan! – se enfurruña, mientras que su párpado izquierdo empieza a hacer ese loco movimiento que hace cuando él estaba agitado. Es el único modo de saber cuando está alterado.

Un comentario como ese merece una respuesta nada seria.

– Me esforzaré al máximo para defender mi honor y mi virtud, Charlie. – imito lo mejor que pued a Scarlett O'Hara, mientras inclino mi cabeza hacia atrás y presiono la parte de atrás de mi mano sobre mi frente. Siempre llamaba a mi padre por su nombre. Era mi forma de mostrarle afecto en mi propio y raro modo. – Además, si vivo en una casa con cocina, podré cocinar mis propias comidas. Eso solo hace que valga la pena. – agrego seriamente. Mi papá sabe cuanto adoro cocinar. Nunca lo sentí como una tarea, de hecho, era como mi hobby favorito que me hacia feliz. Y no era pretenciosa ni nada, pero la comida de la cafetería del campus no me apetecía para nada.

Parecía como que eso rompe su humor sobre protector y con resignación en su voz dice:

– De acuerdo, entonces. Lo que sea que te haga sentir como en casa, esta bien para mi, cariño. Sabes que solo tienes que llamarme. – estaba calmado ahora y su párpado había vuelto a la normalidad. – Bells, voy a extrañar tus comidas. – suspiró. Supe que es lo que en realidad iba a extrañar. Pero eso era lo bueno entre Charlie y yo. Él no tenía que decir las palabras exactas que estaba pensando para que yo lo entendiera.

Navegamos en nuestra camioneta alquilada a través del gran atasco automovilístico alrededor del campus y encontramos nuestro camino hasta mi nuevo hogar por los próximos nueve meses. El Grupo Meyer era un grupo de pequeñas casas de dos pisos, rodeada por árboles, sus hojas estan cambiando de color por el otoño. Todo luce tan pintoresco. Hermosos colores rojos, dorados y marrones adornan el paisaje. La pequeña casa tiene viejas lámparas de hierro color negro para iluminar suavemente el cielo nocturno. Las casas lucen como de otro siglo, hechas de ladrillo rojo y con ventanas arqueadas. Por supuesto, había hiedra creciendo en los costados de cada casa y tienen una encantadora chimenea en cada techo. Hay una gran ventana en el centro de cada primer piso con un largo banco acolchonado, en vez de un alfeizar de ventana- perfecto para acurrucarse con un libro en un frío y nevoso día. Estas casas son antiguas, pero mantenidas con cariño. Siento como si estuviera mirando una postal.

Encontramos mi casa y hay caos en cualquier parte alrededor del grupo. Hay personas moviendo sus cosas por doquier. Hay autos estacionados en el césped y las persona estaban arrastrando sus pertenecías en cajas, bolsas y camiones. Hay una energía frenética en el aire que no puedo evitar contagiarme. Todo era acerca de las posibilidades. Todo era acerca de sacar un gran mordisco de mi vida y disfrutar cada último pedacito. Era hora de empezar un nuevo capítulo en el libro de Bella y estaba más que dispuesta a ello.

Llego hacia el césped frontal de mi nueva casa- Meyer Lane 913. La puerta frontal está abierta ampliamente. Genial, ahora ese buen zumbido que estaba sintiendo se esta convirtiendo rápidamente en ansiedad. Alguien ya esta aquí. Puedo sentir literalmente como la inseguridad me invade. No es que fuera tímida. Solo que siempre tengo problemas haciendo una buena impresión. Es una conclusión sabida de antemano para mi que las personas necesitan un poco más de tiempo para conocerme realmente. Si mencionar, estos nuevos compañeros de casa eran todos más grandes que yo. Es probable que se hayan conocido desde hace tiempo y vivido junto. Estoy condenada a ser la rara aquí. Simplemente lo se.

Tomo una caja de la parte trasera de la camioneta y me encamino hacia la puerta. Veo que alguien sale. De repente mi pie se atraca con una piedra del piso y tropiezo hacia adelante, lanzando mi caja llena de artículos de tocador al aire y haciéndolos aterrizar desparramados por todo el césped. Mierda. ¿No es perfecto?

Levanto la mirada para encontrarme con la portada de Vogue mirándome con una ceja levantada. Es de una forma perfecta, alta y arqueada ceja en un rostro que haría que Heidi Klum se viera como un charco de avena. Tiene un hermoso pelo rubio que le cae en cascadas onduladas en sus delicados hombros. Se ve como una combinación de la hermosa Veronica Lake y la descarada Mae West. Esta usando una hermosa blusa roja de seda escotada y ajustados Capris color caqui. Miro su pie, zapatos de taco color negro con esa suela roja de esa marca registrada. Leo ocasionalmente los blogs de chisme de los famosos. Incluso una cuestionada de la moda como yo, podría reconocer unos tacos Christian Louboutin cuando los veía. Ella está de pie en el suelo, en un día de mudanza, usando tacos de miles de dólares. Esto se pone cada vez mejor.

Levanto la vista nuevamente hacia su rostro y veo que me está fulminando con la mirada. Ella es una aparición, aún cuando está molesta.

– Cariño. – suelta bruscamente, entre sus perfectos y blancos dientes. – ¿Puedes por favor no fertilizar mi césped con tustampones? – varias personas que estaban al alcance del oído, sueltan unas risitas.

Siento como el rubor asciende hacia mi rostro. ¡Maldición! Odio el modo en que me ruborizo. Es tan estúpido reaccionar de este modo cuando estoy nerviosa. Me hace parecer una retardada social.

– Um, si. Lo siento. Me tropecé y se me cayeron mis cosas. – tartamudeo, mientras intento enderezarme. Otra perfecta primera impresión hecha por Bella. Lo juro la ley de Murphy estaba escrita solo para mi. Solo yo me encontraría con una completa diosa y tropezar como una tonta en el primer minuto en que la veo.

– Si, lo vi. Déjame ayudarte antes de que riegues el césped con tu enjuague bucal. – contestasecamente. – seacercahacia mi y extiende una mano perfectamente pintada. – Soy Rosalie Hale. ¿Y tú eres?

– IsabellaSwan. Todos me dicen Bella. – contesto, mientras estrecho su suave y elegante mano.

– ¡Ah, Bella! ¿Parlatte italiano? ¿Come siete? Amo Milano nella molla. – dice, rodando las palabras fácilmente de su lengua. ¿De verdad me está hablando en un perfecto italiano? Estoy tan desencajada, y ni siquiera es gracioso.

– Lo siento, no hablo italiano. – contesto avergonzada – Tengounnombreitaliano porque a mi mamá le gustaba. – no puedo sentirme sentir más incómoda y común de lo que ya me sentía. De repente era como un pequeñito pescadito en un enorme océano y un hermoso y astuto tiburón estaba intentando tener una charla conmigo.

– Ah. – dijo, inclinando su cabeza y apretando sus rojos labios. Dios, Dita Von Teese no tenía nada de esta chica. – Pregunté como eras y dije que amo Milán en primavera. He pasado tiempo allí por placer y para trabajar en las sedes de Versace. Estoy especializándome en Economía y en francés. Planeo trabajar en una de las más grandes casas de moda en París cuando me gradúe, manejando las finanzas, fusiones y adquisiciones, cosas así. Tengo un intercambio para Channel en mi lista para el verano que viene.

Por supuesto que amas Milán en primavera y trabajas en moda y financias y hablas un montón de idiomas mientras te especializas en dos cosas a la vez, tú, perfecta criatura con deslumbrantes rasgos y modales culturales. Ahora déjame avergonzarme a mi misma aún mas, diciéndote que ni siquiera he estado en Canadá a pesar de haber vivido en Noroeste del Pacifico por dos años, pensé. ¿Ah, mencioné que solo hablo inglés y que todavía cuento con los dedos?

– Wow, Milán, París… – tartamudeo. Que buena respuesta, Bella .Simplemente rebosas glamour.

– Así que tú debes ser nuestra nueva compañera de cuarto. – dice – He escuchado que estamos inundadoscon estudiantes de primer año y los administradores de las casas del campus te han colocado aquí. Bueno, lo siento, pero estás estancada con nosotros – dice, sonriéndome cálidamente ahora. Creo que ella entiende la incomodidad de todo esto. Está claro que ella solo estaba siguiendo el protocolo social y no tratando de tranquilizarme. Los tiburones no se abrazan, después de todo.

– Ven, déjame mostrarte alrededor. Mis empleados de la mudanza meterán tus cosas, no te molestes tú con eso. Tenemos cosas más importantes que hacer. – insiste, mientras se aclara la garganta ruidosamente. Instantáneamente, un hombre en uniforme se materializa a su lado. Con una sacudida de su mano y con unas rápidas palabras, lo envía en dirección de mi camioneta, llena con mis cosas.

¿De acuerdo, esta chica tiene sus propios empleados de mudanza? ¿Qué diablos…? Tiene todo un personal para mudarse en un día. Estoy aterrada y fundida por todo esto. Siento como si estuviera en un planeta diferente.

Luego de educadas presentaciones entre mi papá y Rosalie, le doy a mi padre la lista con las cosas que necesito de la tienda de comestibles y otras cosas que había rechazado en traer conmigo desde Forks. Los empleados de la mudanza ya han sacado todo desde la parte trasera de mi camioneta y lo han puesto en el césped. Con un asentido de cabeza y un movimiento de mano, mi papá se aleja manejando al volante para cumplir mis mandados.

Rosalie indica con la cabeza la puerta trasera.

– Te presentaré a los otros compañeros de casas. – dice, de alguna manera impaciente. Se vuelve bruscamente en sus hermosos pero peligrosos tacos y comienza a caminar, sin mirar si yo la seguía o no.


Espero que les haya gustado. Pueden especular.. ¿Quiénes serán sus otros compañeros?

Espero que me dejen una review y me digan si les gusta la historia :)

Gracias por leer!

Day.