Prólogo

Mi nombre es Edward Cullen, tengo 23 años soy médico residente, solo me faltan alrededor de dos meses para tener mi licencia oficial de medicina y mi certificado, mi especialidad será la cirugía plástica, espero ser un buen médico. Mi vida ha sido más bien muy monótona, mis estudios han sido mi prioridad y después mi familia, no puedo dejar de mencionar el gusto por la música, es mi hobbie preferido tocar el piano. No he tenido la mente de pensar en el amor. Creo que sí llega en algún momento será el definitivo, he tenido mis aventuras si se podría decir así, pero nada serio, ni siquiera besos. Aun sigo virgen a pesar de todo, creo que soy un poco chapado a la antigua, creo que cuando lo haga será con la mujer que compartiré toda mi vida, no soy tan cuadrado de eso después del matrimonio, más bien solo sé que si llega antes esa mujer no dudaré en hacerla mía, pero sé que con eso sellaré nuestro compromiso. No estoy apurado que llegue ese momento, solo esperaré, por ahora mis estudios y el trabajo que tengo en el hospital es lo primero.

Un día de trabajo muy agitado, lleno de emergencias, aunque quería especializarme en cirugía práctica, en la residencia había pasado por varias áreas de la medicina, en este momento estoy haciéndola en emergencia. Hoy han llegado muchos accidentados y he tendido que saturar muchos cuerpos y muchas heridas en rostros, cabezas, brazos, en todas partes. Eh tratado de hacer lo mejor de mí para dejar las mejores saturaciones para el bien de los pacientes, a veces me critican por ser muy detallista, pero me gusta lo que hago, y creo que le debo todo a lo que mi padre me ha enseñado. Mi padre también es médico, pero de medicina general. Él es mi inspiración, me ha dado buenos principios y una buena enseñanza llena de valores y eso se lo agradezco mucho, ya que si no fuese por todo lo que él y mi madre me han dado no sería el hombre que soy. Ellos son Carlisle y Esme. Me adoptaron cuando ya era un adolescente, a pesar que llevamos poco tiempo juntos, es como si siempre han sido mis padres, es como si realmente ellos fuesen mis padres biológicos. Ellos tienen un corazón inmenso yo soy el primer hijo que adoptaron tan grande, después de un año adoptaron a Emmett, él es un hombre ya más fortachón, musculoso, parece un gran oso, pero de peluche por ser tan amistoso, y al año adoptaron a mi hermana regalona Alice, ella es la menor de todos, es una dulce niña, hermosa, parece que anda saltando cuando camina, es muy amistosa y muy tierna. A pesar que venimos de padres diferentes, nos hemos acoplado muy bien, llevamos casi diez años como una hermosa familia, yo siempre he sido más serio en todos los aspectos, los tres hemos vivido la mayor parte en centros de menores huérfanos y no habíamos tenido la oportunidad de ser adoptados hasta que llegaron Carlisle y Esme. Al vernos fue de inmediato una unión muy fuerte.

Emmett tiene una novia hace dos años, Rosalie, una chica muy hermosa y simpática a pesar de ser un poco seria, parece una de esas modelos de la televisión. Fue un gran acierto de mi hermano, ella hace que se tranquilice un poco, él es muy juguetón, siempre a tenido imperactivismo severo, pero Rosalie lo tiene quietito cuando están juntos. Llevan una vida de pareja cuando Rosalie se queda en casa. Se ve que se aman y que pronto se unirán en matrimonio, ese día será un gran suceso. Emmett estaba terminando leyes en la Universidad de Harvard y se ve que va a ser un buen abogado. Esta bien comprometido con sus estudios.

Por otro lado Alice, la menor pero también tenía su corazón con dueño, él es Jasper hermano menor de Rosalie, ellos llevaban menos tiempo juntos, pero se amaban a su manera, él ya estaba acostumbrado a la obsesión de mi hermana por la ropa, si era una obsesión, no había día que tenía la oportunidad de ir de shoping y comprar ropa aunque no la necesitara. Alice estaba en último año de la preparatoria en el Instituto de Fork junto a su novio.

El pueblo de Fork es tranquilo, pequeño pero muy agradable, las personas son muy amables, a pesar de que es un pueblo donde se ve la emigración constante de sus habitantes a la vez se ve llegar muchas gentes que llegan al pueblo para tener un nuevo aire y nuevo vivir más tranquilo fuera de las megas ciudades.

Unos de sus habitantes que más se destaca es el jefe Swan, jefe de la policía, él es un hombre solitario, esta divorciado, casi nunca se le ve con alguien, nadie lo viene a ver de su familia, era como si no tuviera, ni siquiera su hija. Nadie sabe de ella, solo se sabe que se llamaba Isabella. Bueno nosotros no la conocíamos, como los más antiguos de la ciudad, ella lo visitaba cuando era una niña, pero hace mucho que no la veían. Charlie como era su nombre, nunca hablaba de su hija y cuando lo hacía se llenaba de orgullo, estaba estudiando enfermería y estaba en su último año en la Universidad de Andrew.

Charlie y mi padre eran buenos amigos, siempre se juntaban los domingos al ver los partidos de Béisbol por TV. Carlisle como director del hospital de Fork le había ofrecido a Charlie un trabajo para su hija al terminar sus estudios. Carlisle tenía buenas referencias de ella ya que las había pedido a la universidad. Era una alumna ejemplar, muy inteligente con excelentes calificaciones, tanto en lo teórico como en sus prácticas por hospitales. Así que Charlie le había propuesto a su hija y ella había aceptado, así que en un tiempo más estaría con ella y la podríamos conocer.

No era una preocupación para mí saber que venía, solo era curiosidad por todo lo bien que mi padre hablaba de ella sin conocerla personalmente, pero con las referencias que le habían dado era como lógico que él estuviera contento de tener un miembro valioso en el plantel del hospital.

Unos de mis mejores amigos en Fork desde que llegué allí era Jacob, él vivía en la reserva de la Push. Éramos como hermanos, él era menor que yo pero más grande, nos veíamos como la leche y el café, él era moreno, cabello oscuro, ojos marrones casi negros, en cambio yo era blanco como leche, cabello cobrizo y ojos color esmeralda, pero a pesar de nuestras diferencias físicas, éramos grandes amigos y compañeros. Él también había estudiado conmigo medicina y también estaba en su residencia, solo que a él le gustaba la pediatría, le gustaba los niños, era más tierno que yo.

En el hospital tenía otros compañeros en la residencia como Eric, un chico simpático de rasgos asiáticos, novio de Ángela una chica un poco reservada pero que era muy confiable, Mike un chico hermoso para la vista de las mujeres pareja de Jessica, se veía que se amaban y que no era tropiezo para ejercer la medicina. Todos ellos era un grupo agradable para el trabajo y para pasar un grato tiempo cuando no estábamos en el hospital.