Disclaimer: Crepúsculo no me pertenece, todo se lo debemos a nuestra amada Stephenier Meyer. Yo solo me adjudico la trama ;)


CUANDO TODO SE VUELVE CONTRA TI.

Capítulo 1. Perfecto.

Bella POV.

-Flashback-

Después de 50 años de casados Edward y yo seguíamos tan felices como siempre. Ese día me tenía preparada una sorpresa ¡Eran nuestras bodas de oro! Quizás me llevara a Isla Esme, como en la boda de plata, pero conociéndole seguro que sería algo nuevo y muy, muy especial, bajé al salón allí me esperaban todos, Carlisle y Esme, Jasper y Alice, Emmett y Rosalie, ¿Me lo parecía a mi o Emmett tenía cara de culpabilidad? Me quedé mirándole con el ceño fruncido, pero al parecer se dio cuenta y me esbozó una enorme sonrisa (muy mal fingida, por cierto) En fin seguro que Rose le había echado otra regañina sobre que no tenía que ser tan infantil, me reí para mis adentros. En fin pasé de largo y me fui al jardín a buscar a Edward, y allí estaba mi queridísimo marido mirando fijamente no sequé cosa, pero al parecer tenía que ser muy interesante para que Edward no se hubiese percatado de mi presencia…mmm… hoy todos estaban muy raros…, da igual abran tenido un mal día pensé yo. Me acerqué por detrás y lo abracé con todas mis fuerzas y para mi enorme sorpresa, no me correspondió el gesto, sino que se giró hasta quedar con su hermosos ojos mirándome fijamente me asuste un poco, Edward nunca me había hecho eso, siempre me correspondía… algo gordo había pasado y yo no me había enterado.

-Edward, mi amor, ¿Pasa algo?- pregunté.

-Verás Bella, hay algo que quizás te gustaría saber- me dijo un poco molesto.

-Te escucho.

-Bueno, lo mejor será que te lo diga rápido para no enrollarme mucho.- me dijo sin tacto alguno, me estaba empezando a asustar.- me limité a asentir rápidamente.

-Bella, yo nunca te he querido, tan solo me 'enamoré ' de ti por una estúpida apuesta con Emmett, el y yo apostamos…- en ese momento dejé de escuchar, dejé de respirar, si fuese humana diría que mi corazón dejó de latir, EN ESE MOMENTO DEJÉ DE VIVIR, estaba en shock, un shock muy fuerte, y lo peor de todo era saber que decía la verdad, porque ahora mismo todos estábamos felices y yo no corría ningún peligro, así que no me tendría que dejar para salvarme ni nada, me dejaba porque su supuesto amor no era más que una mentira, una sucia apuesta, yo sabía que a Emmett le encantan las apuestas pero… no hasta el punto de apostar los sentimientos…, por lo general apostaban él y Jasper, yo pensaba que a Edward no le gustaban las apuestas…- noté que algo, supuse que era Edward, me zarandeaba- Bella, Bella ¡Escucha!- me gritó.

Abrí los ojos y en efecto, ahí estaba tirando de mí para que reaccionase, tan solo abrí los ojos y le pregunté haciendo acopio de todo mi ingenio para intentar demostrarle que eso no era cierto:

-¿Una apuesta de más de medio siglo? – pregunté con la voz rota.

-Bella, como se nota que solo llevas 50 años de inmortal, cuando has vivido casi un siglo y medio como yo, 50 años no son nada, además fue interesante conocerte y ver lo mucho que me querías- ahí empezó a reírse como un idiota.- tuve que tragarme mi propia agonía para no empezar a gimotear.

-¿Y Alice? ¿Y Esme? ¿Y Carlisle? ¿Ellos también saben de la apuesta? – pregunté, ellos eran mi familia, no podían haber dejado a Edward y a Emmett hacer una broma tan pesada ¿o sí?.

-Ellos los saben, todos disfrutaron mucho viendo como depositabas toda tu fe en ellos- sonrió aun más.

-¿Y Jasper? ¿Y Rosalie?- Si incluso Alice y Esme lo habían disfrutado ellos seguro que también.

-A Jasper le daba igual, dijo que si lo íbamos a hacer, que él nos seguiría el juego, pero que tampoco le entusiasmaba demasiado, a Rosalie…- frunció el ceño cuando la mencioné y también lo frunció ahora, algo pasaba con Rose…- A Rosalie es la única que no veía bien eso de jugar con los sentimientos humanos. - Ok, esta vez sí, me quedé en shock ¿QUÉ ROSALIE ERA LA QUE NO ESTABA DE ACUERDO? Pero si precisamente ella era la que más me odiaba…-

-Cuando Rose te miraba mal y te trataba mal era para que te alejases de nosotros y así que no lo pasaras mal- me explicó como si verdaderamente me hubiese leído la mente.

-Y una cosa más, sí, puedo leer tu mente.- Dios, tres shock tan fuertes en menos de una hora no era bueno seguro.