Nota aclaratoria: Los personajes de Candy no me pertenecen, este minific fue inspirado y escrito solo con fines de entretenimiento :) Happy Halloween!!!!!

EL HOMBRE DE LA ROSA

Por Scarleth

Hacía poco que se habían mudado a esa gran mansión en Lakewood. Su familia provenía de New York y por cuestiones del negocio de su acaudalado padre se habían visto en la necesidad de cambiar de residencia.

La casa era ciertamente hermosa, quizá un poco maltratada por el paso del tiempo cuando la visitaron por primera vez, pero después de los arreglos pertinentes y teniendo en cuenta el magnífico jardín de rosas que la rodeaba, parecía el castillo de un príncipe encantado.

-¡Candy! ¡Candy! – se escuchaba por el jardín.

-Aquí estoy Anthony ¿Qué pasa?

-He encontrado algo genial – decía el jovencito mientras trataba de recuperar el aliento por la carrera.

-¿Qué es?

-¡Un cuarto secreto! – su timbre de voz denotaba emoción y en sus ojos se vislumbraba la idea de una posible aventura.

-¿Un cuarto secreto? – preguntó intrigada y mirándolo fijamente.

-¡Sí! … está en el estudio de papá.

-¡Pero Anthony! – le reprochó – tenemos prohibido entrar cuando él no está ¡lo sabes perfectamente!, aún no acaba de acomodar sus cosas y no quiero ni imaginar lo que pasaría si se llega a extraviar algo.

-No te preocupes, no se va a enterar. Él y mamá salieron hace 2 horas.

-¿En serio?

-¡Sí! .. si no te pasaras toda la tarde embobada pensando en tu noviecito quizá te enterarías de lo que sucede a tu alrededor.

-¿Cómo? – exclamó totalmente sonrojada la chica – eso no es verdad – añadió nerviosa mientras sus ojos se abrían de par en par.

- ¡Ay Archie ... mi amado Archie! – decía en tono burlón mientras juntaba las manos y miraba al cielo parpadeando graciosamente.

La carcajada que emitió al terminar su actuación fue el detonante para salir en su persecución y darle un buen escarmiento por burlarse de ella.

Corrieron por todo el jardín, y entrando a la mansión Anthony tomó rumbo al despacho ante la mirada sorprendida del ama de llaves que los veía volar sobre el piso de mármol.

-Deja que te ponga las manos encima – le gritaba la rubia – y verás como en tu vida vuelves a pensar si quiera en burlarte de mi.

-Pues alcánzame – le contestó aumentando su velocidad y dejándola atrás fácilmente.

Las carcajadas se oían por todos lados hasta que se internó dentro del despacho. Candy paró a su vez.

-Es por aquí.

-¿Qué? – reaccionó ella deteniendo su brazo a punto de descargarse en la espalda de su hermano.

-Es aquí – dijo recorriendo la parte de abajo de un cuadro que colgaba de la pared – Saltó un poco de chocolate porque me tropecé al andar inspeccionando – explicaba - y quise limpiarlo para que no lo descubriera papá, pero al hacerlo se corrió completamente y se abrió esta puerta – mientras hablaba terminaba de recorrer la madera y una sección del librero giraba sobre sus goznes.

Estaba estática. La sorpresa fue mayúscula al contemplar lo que sucedía.

-Anda Candy .. vamos a bajar .. quizá encontremos un tesoro.

-O una tumba – murmuró con cierto temor.

-¿¿Cómo crees?? – el panteón de la familia está en esta misma propiedad, no creo que escondieran a sus muertos en los cuartos secretos de su casa.

-¿Cómo que el panteón está dentro de la propiedad? – preguntó con tal cara de susto que el chico no pudo reprimir la risa.

-¿Pues qué no pones atención en lo que dicen? Mamá lo sabía, papá lo sabía .. yo lo sé, todo mundo lo sabe menos tú ... que de seguro pensabas en ese Archibald.

-¡¡Anthony!!

-¡Ay Candy! ... es que te tiene tonta, parece que vivieras en otro planeta.

Quizá tenía un poco de razón, estaba tan enamorada de Archie que en el tiempo que estaban separados no hacía más que recordarlo.

-Vamos pecosa

-¿Qué dijiste malcriado? – le reprendió haciendo un mohín sumamente gracioso.

-P – E – C – O – S – A – deletreó lentamente el jovenzuelo – mujer llena de manchitas en la nariz que parecen salpicadas de pintura.

-¡¡¡Me las vas a pagar!!! – gritó enojadísima.

Él aprovechó ese momento para tomar la linterna que tenía lista sobre el escritorio y emprender la escapada a toda velocidad al interior de la puerta secreta.

Debido a que era temprano se iluminaba gran parte de la entrada y Candy estaba tan concentrada en su enojo y el deseo de atrapar a ese "ente" que por un momento no se dio cuenta por donde corría hasta que la luz fue menguando.

-¿Anthony? – preguntó con un temblor en la voz cuando fue consciente de la oscuridad que los rodeaba.

-¿Qué pasó pecas? – le respondió a lo descarado.

-¿A dónde vamos?

-A encontrar un tesoro – una luz iluminó repentinamente el lugar y el chico sonrió satisfecho

-¿Pensaste en todo eh?

-Claro … yo no soy un distraído como tú.

-¿Puedes dejarme en paz un momento? – pidió ofendida - Perdóname por no ser tan perfecta – exclamó exasperada por la fresquedad de su hermano.

-Ok … perdonada

-¡Ahora resulta!

Avanzaron hasta una puerta semiabierta y cubierta de telarañas. Las paredes eran de roca y se notaban algo enmohecidas por la humedad. La luz era apenas suficiente para alumbrar por donde pasaban y un extraño sentimiento de terror comenzó a apoderarse de la joven.

-Regresemos Anthony.

-¡No Candy! podemos ser los descubridores de un tesoro ¡sólo estamos a una puerta de distancia!

-¿Qué te hace pensar que es un tesoro? – le contestó molesta.

-¿Pues que no ves la televisión?

-¿La televisión? – pensó derrotada – ¡es el colmo! ¡Este niño cree que todo lo que ve en la televisión puede suceder como si tal cosa! ¡me rindo!

No tuvo opción, así que quitando las telarañas se dispusieron a entrar.

La puerta rechinó al abrirse y dio paso a una nueva visión. No era ciertamente un tesoro, había cosas viejas y telarañas por todos lados. Parecía más un cuarto de artículos inservibles abandonados a voluntad.

-No es justo – comentó decepcionado al ver todo aquello – para qué tener una habitación misteriosa si sólo iban a guardar cochinadas.

-¡Basta Anthony! Cállate ya – le reprendía mientras examinaba lo que se encontraba más cerca de ella.

Como buena mujer Candy era una romántica y pensaba que quizá encontrara algo interesante, después de todo llevaba mucho tiempo cerrada y sin alguien que la visitara.

Movió varias cosas cuando un ruido estridente los hizo gritar y correr a abrazarse.

-¿Qué fue eso Candy?

La joven giró la vista y vió un cuadro que momentos antes descansaba sobre una de las paredes yaciendo ahora en el suelo.

-¡Vaya! Parece que esto se cayó.

Se había despejado ya la nube de polvo que se había levantado. Se acercó a acomodarlo, pero repentinamente un vivo interés por ver lo que contenía se despertó en ella, así que lo limpió un poco con la mano y cuando pudo apreciarlo se quedó absolutamente impresionada. Esa mirada ... una profunda e intensa mirada que la traspasaba y se quedaba grabada en su alma.

Continuará...

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Hola de nuevo!!!! ya regrese para dejar otro minific ahora para celebrar Halloween!!! Espero que les guste y me encantaria saber sus comentarios!!!

Un beso para todas y feliz dia de muertos tambien!!!!

Scarleth :)