EPILOGO

Un baile, nada menos que un baile en beneficio de los paises afectados durante lo que fue la tristemente célebre "Segunda Guerra Mundial".

-¿Asistiremos Candy? – preguntó su tía.

-Si es para ayudar claro que sí.

La heredera de la fortuna White era una joven solitaria, se podía adivinar una gran pena encerrada en ese hermoso rostro.

Muchos jóvenes de las mejores familias habían intentado pretenderla en vano. Desde su llegada a Londres había dejado en claro que su corazón estaba ocupado y sería imposible que alguien más entrara en él.

Su familia paterna estaba feliz. La sucesora legal del ducado había aparecido milagrosamente y salvado su vida. Era el único recuerdo que tenían en vida del que fuera el Duque de White, que había abandonado su país natal para seguir a la mujer que amaba.

La noche de la fiesta Candy divinamente ataviada en vestido de seda verde que contrastaba con sus ojos y dejaba al descubierto su blanco pecho y brazos, avanzaba despacio por la entrada al salón del baile.

Era imposible no volver la mirada hacia la Duquesa de White. Pocas veces se tenía la oportunidad de ver a una mujer tan bella y tan discreta.

Muchos sabían que había escapado de Francia durante la Guerra, pero nadie sabía la manera en que lo había conseguido, ese era su secreto y mayor tesoro.

Saludaba aquí y allá a parientes y a algunos conocidos. Los caballeros se inclinaban a su paso y quedaban prendados del delicioso aroma que emanaba la joven.

-Candy llamó su anciana tía – ven que quiero presentarte a una encantadora dama.

La rubia se acercó despacio y se quedó de una pieza ante la mujer que acompañaba a su tía. La reconoció de inmediato, era la imagen que la había torturado cada noche desde que la conociera.

-Lady Pauna McAndrew.

Perdió el color del rostro.

-Encantada – dijo con voz temblorosa y el corazón a punto de salírsele del pecho.

-¿Se siente bien Candy? – preguntó la dama con genuina preocupación.

-Sí – murmuró a penas con un dejo de voz.

-Será mejor que nos acerquemos a uno de los balcones, respirar aire puro le ayudará – volvió a decir tomándola del brazo.

Ese leve contacto fué una corriente eléctrica para Candy. Quería llorar, deseaba gritar y escapar por siempre de ahí.

-Es un verdadero milagro que usted haya escapado de Francia – comentó Pauna acercándose al balcón.

-Los milagros suceden gracias a gente noble – dijo recordándo a William McAndrew. ¿Estaría vivo? ¿Se encontraría en esa misma fiesta?. Las piernas le temblaban, estaba sudando y pensó que se desmayaría en cualquier momento.

-Tiene razón Candy. Siempre hay gente buena, capaz de sacrificar sus propios ideales y condenarse a momentos de verdadera barbarie por lograr salvar vidas.

-¿Por qué lo dice? – preguntó sentándose y tratando de dominarse.

-Porque yo conozco a alguien así.

Tenía la boca seca ¿le hablaría de William?.

-¿Quién?

-Un hombre maravilloso que dejando a su familia se inmiscuyó en el ejército alemán para ser un espía de los aliados – dijo con voz llena de orgullo – Aunque esto le costó un precio muy alto.

El corazón se le detuvo, sus ojos se nublaron y su mente era un remolino de emociones. ¿Estaba muerto? ¿Eso es lo que le diría? ¿Él había sido parte de los aliados y se expuso a ser descubierto y asesinado?

Se sentía morir, quiso nunca haber ido a ese dichoso baile. Le acababan de destruir el alma y acribillar el corazón. Su vida estaba más vacía que nunca y ya no encontraba sentido a su futuro.

Bajó la cabeza pegando la barbilla contra su pecho y sin poderlo evitar las lágrimas comenzaron a abandonar sus ojos.

-Lo siento, no quise traerte malos recuerdos – dijo Pauna sumamente apenada y sentándose a su lado – una joven como tú merece ser feliz Candy – añadió acariciando su cabello.

-Yo ... – murmuró la rubia.

-Tú lo quieres tanto como él a tí.

La muchacha volteó a mirarla con sorpresa.

-Lo siento tanto ... yo no debería – dijo con voz cortada ante la mujer de la fotografía que viera tanto tiempo atrás.

-Él ahora está aquí, en esta misma sala.

Un escalofrío la recorrió de pies a cabeza. Él estaba ahí … con su esposa … pero estaba vivo y ella tenía tanto que agradecerle.

-¿Podría verlo?

-Por supuesto. Será una gran sorpresa para él.

-Señora McAndrew … yo quiero que sepa que respeto a su marido y que sería incapaz de …

-¿Marido? – preguntó sonriendo la mujer – Creo que estás confundida. William es mi hermano menor, no mi marido.

-¿Cómo? – exclamó con una mezcla de alivio y sorpresa..

-William estuvo en prisión muchos meses hasta que se comprobó su inocencia. El jamás ha tenido secretos para mí y sé lo que siente por tí.

-¿Estuvo preso?

-Acaba de ser liberado pequeña.

No lo podía creer. Simplemente era demasiado para su pobre corazón.

-El te quería buscar. Era el único pensamiento que lo mantenía con vida y esperanza. Yo sabía que él te amaba pero me atemorizaba pensar que tú no compartieras el mismo sentimiento. Por eso te busqué, te ubiqué y hasta que tuve la certeza de que William quedaría libre decidí reunirlos.

La chica estaba más que asombrada.

-Yo organicé este baile de caridad. Estaba segura que no te negarías a venir y ese es mi regalo para mi héroe de Guerra.

Hubo un momento de silencio.

-Candy, mi hermano es el mejor hombre que he conocido. El más noble y leal de todos, pero en tus ojos veo que no es necesario que diga nada más porque lo sabes.

Asintió con la cabeza y se comenzó a poner sumamente nerviosa.

Un joven militar acababa de verla. Pensó que su mente lo engañaba, que estaba frente a la más bella alucinación que jamás hubiera tenido.

Avanzó despacio y ella no desaparecía. Estaba ahí prácticamente frente a él.

Candy lo vió y sintió el piso abrirse bajo sus pies. Se puso en pie y quedaron frente a frente. Los recuerdos los bombardearon, los sentimientos los dominaron. Se sonrieron nerviosos y se dieron cuenta de que tenían la oportunidad frente a ellos.

-William McAndrew que no ha podido olvidarte – dijo extendiendo la mano y mirándola como tantas veces soñó.

-Candy White que te recordó cada instante – respondió entregándole la suya para recibir en su palma el primer beso del hombre con el que deseaba estar el resto de su vida

El encuentro que hubieran deseado por fin sucedía. Lo soñaron tantas veces, lo desearon con tanta fuerza y ahora estaban juntos. Justo como les habría gustado hubiera sido en el pasado, como sería en su futuro ... juntos desde ese momento y por lo que les restara de vida. No había ya lugar para la guerra, sólo había lugar para su amor.

FIN

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Holaaaaaaaaaaa!!!! Ahora si se termino este fic y de verdad espero que el final haya llenado sus expectativas!!!!. Mil gracias a tooodos los que me acompa;aron en esta aventura de AMOR EN GUERRA. Gracias a los lectores anonimos y sobre todo de manera especial a Elena, Yenny, Abi y Hollymix que me hicieron tan feliz con sus comentarios (agradecida de todo corazon).

Abi: Aqui esta por fin el epilogo. No sabes como me emocione cuando lei tu comentario, de verdad hiciste mi dia!!! muchas pero muchisisisisisisimas gracis!. Por cierto, no se la edad que tengas pero el libro ALTO RIESGO de Ken Follett, por el tema y contenido es considerado para mayores de edad (Me siento en la obligacion de hacer esta aclaracion). Si te gusta este tipo de libros, creo que uno de los mas famosos es el de LOS HORNOS DE HITTLER de Olga Lengyel, pero tambien es muy bueno YO FUI MEDICO DEL DIABLO de Enrique Sanchez Pascual bajo el pseudonimo de Karl Von Vereiter que es el protagonista de la novela. Otra novela que la verdad se me hizo durisimo se llama LA BESTIA pero no me acuerdo del autor y lo ando buscando pero no he tenido suerte. Este ultimo lo tenia, lo preste y ahi quedo porque no me lo regresaron nunca :( En fin ... ojala esto te sea de utilidad ... besos!!!

Yenny: Muchisisisisisisimas gracias por acompa;arme en cada capitulo de este fic, de verdad lo aprecio muchisimo y gracias por tomarte el tiempo para dejarme un comentario ... lo aprecio aun maaaaas :)

Elena: Si, a veces las cosas no terminan bien ... pero soy una romantica empedernida y me traumo cuando no sucede asi. Creo que es un defecto que tengo porque a veces me vuelve obsesiva (mi esposo me lo dijo ... snif jijijiji!!) y en ocasiones me saca un poquito de la realidad del mundo pero que le vamos a hacer ... ojala uno pudiera cambiar las cosas y hacer que siempre todo fuera perfecto ... lamentablemente no se puede y nos toca vivir de tooodo. Chispas creo que tengo corazon de pollo jijijiji!!!

Ahora si me despido y digo "hasta la proxima amigos". Espero me acompa;en en el siguiente. Tengo dos en mente solo que aun no me decido por alguno mmm... seguire meditando: sera la historia del el pirata y Flick o la de El amor llega lentamente? ...

Un beso de parte de esta incorregible y romantica albertfan.

Scarleth