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La magia de tu ser.

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Disclaimer: Los personajes de esta historia son propiedad de Stephenie Meyer y probablemente alguien más. El resto pertenecen a J. K. Rowling. El título del fic está inspirado en mi libro favorito de Johanna Lindsay, que tiene este mismo nombre. Esto es puro entretenimiento y no me reporta beneficio económico alguno.

Sumario:Harry ha tenido suficiente del Mundo Mágico. Después de pedir un favor, logra trasladarse a una pequeña oficina de Aurores en Port Ángeles, USA. Con veintitrés años, un hijo de cinco y su ahijado de siete, Harry cree que tendrá la vida pacífica que tanto esperaba. Sin embargo, un Quileute llamado Sam Uley demostrará lo contrario.

**Twilight x Harry Potter**

Parejas: Sam Uley/Harry Potter. Jacob Black/Edward Cullen. Paul/George Weasley. Charlie Weasley/Draco Malfoy. No sé si voy a mantener a los vampiros Cullen juntos, sépanlo. Más para el futuro.

Advertencias: MPreg. OOC. Universo Alternativo. Spoilers de los 7 libros de Harry Potter, pero no tengo en cuenta el epílogo. Probablemente spoilers de los 3 primeros libros de la Saga de Twilight, por ahora. Harry como uke.

Aclaraciones de lectura:

-Letra normal: dialogo, relato.

-Letra en cursiva: pensamientos de los personajes.

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Epílogo.

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Un muchacho alto, de increíbles ojos verdes, cara angulosa y pálida subió al pórtico de la casa, luciendo un ceño fruncido. Sin embargo, esta expresión no hacía nada para entorpecer su belleza. Su cabello negro azabache estaba perfectamente peinado hacia un costado y vestía la mejor ropa muggle que el dinero podría comprar. Pantalones de jean negros ajustados, una camisa blanca con los tres primeros botones desabotonados y un chaleco verde por encima de ello. En el costado izquierdo, justo encima del corazón, tenía un prendedor de plata con diamantes incrustados en forma de serpiente.

— ¿Por qué esa cara, eh? –preguntó el adulto que estaba trabajando con sus maderas a un costado—. ¿Teddy te hizo algo o es culpa de la dulce Victoire otra vez?

El chico levantó su nariz en el aire y le dio una mirada enfadada.

—Tu sarcasmo no es apreciado, viejo –gruñó—. Y si quieres saber, Victoire me dijo que no desea venir a esta ciudad aburrida para sus vacaciones, así que irá a visitar a sus abuelos en Francia. –Caminó hasta sentarse en la silla libre que estaba al lado del hombre y agarró la bolsa abierta de papas fritas que estaba enfrente de él y comenzó a comer con enfado.

— ¿No le dijiste que también estamos por salir de vacaciones? –preguntó, volviendo su atención a la madera que estaba tallando.

—Se lo dije, pero ella me dijo que ya había hecho los planes, y que si le quedaba tiempo, se iba a reunir con nosotros en Japón.

—Oh, bueno. Pero no es la gran cosa tampoco, son sólo dos meses, hijo.

El chico bufó, dándole un gesto de desprecio.

— ¿"Sólo dos meses"? –repitió con desdén—. ¿Qué harías tú si tienes que estar separado de mi papá por dos meses?

Sam frunció el ceño.

—No es lo mismo –murmuró—. Yo he imprimado en Harry.

—Sí, sí es lo mismo. Porque yo estoy enamorado de ella y la voy a extrañar.

— ¿Eh? ¿Qué escuchan mis lindos oídos? –dijo una voz y Thomas Potter gimió y cerró sus ojos, un tinte rosado ya formándose en sus mejillas—. Awww~ ¡tan tierno! ¡Tommy está enamorado! ¡Tommy está enamorado! ¡Tommy está enamorado~!

Teddy acababa de llegar, justo para escuchar la declaración de su hermano, así que no perdió tiempo en comenzar a embromarlo e ir hacia él para abrazarlo y despeinar su pulcro cabello.

— ¡Ya cállate! ¡No fastidies! –gruñó Thomas.

—¡Estás todo ruborizado! ¡Quién iba a decir que esa rubia temperamental te iba a tener así todo tierno!

—Teddy, si no te callas, te hechizaré, restricción por estar fuera del colegio o no.

—Awww~ pero…

—Teddy deja a tu hermano en paz –dijo Sam, con voz dura—. Y mejor dime, ¿Dónde han estado? –Miró a Seth, que se paraba un poco más lejos, mirando divertido la interacción de los hermanos. —¿La película no terminaba acaso hace cuarenta minutos? –Se incorporó en su asiento y olió el aire. —¿Y por qué hueles como si acabaras de ducharte, mh?

Teddy se ruborizó ligeramente y compartió una mirada de soslayo con su amante.

—Er… bien… nosotros… —farfulló Seth.

—Oh, por favor –dijo Thomas, rodando los ojos—. ¿Qué explicación se necesita?

—De hecho, la verdad es que no quiero escucharlo –suspiró Sam, antes de darle una mirada dura a Seth—. ¿Se han cuidado, verdad?

— ¡Por supuesto! –saltó Teddy enseguida, yendo al lado de Seth para tomar su mano—. No somos tan idiotas como para no tener en cuenta el no cuidarnos. Yo todavía estoy en Hogwarts y Seth en la universidad, así que no queremos inconvenientes.

—Está bien, ahora salgan de mi vista. –Señaló hacia dentro de la casa. –No quiero verlos por un buen rato. Y asegúrense de dejar la puerta de tu habitación abierta.

— ¡¿Qué?! –chilló—. ¡Pero…!

—Ustedes podrán hacer lo que quieran fuera de casa –interrumpió con un gruñido—. Pero bajo mi techo van a actuar como si no supieran lo que es una próstata, ¿de acuerdo?

Teddy rodó los ojos.

—De acuerdo –masculló, antes de estirar a Seth para adentro.

—Teddy es un cerdo pervertido –comentó Thomas, en tono desdeñoso.

Sam le dio una mirada divertida.

—¿Y qué hay de ti, mh? Tienes sólo un año menos que Teddy y una novia desde hace 8 meses si no me equivoco.

—¡Tengo quince y no soy un idiota calenturiento como ese! –exclamó en defensa, ruborizado—. Además, yo respeto a mi novia y voy a esperar hasta que ella esté preparada.

El Quileute levantó sus cejas y miró al chico por varios segundos, antes que su cara se rompiera en una mueca de par en par.

—¿Esperabas que ella "estuviera preparada" en estas vacaciones, verdad? –preguntó divertido—. Por eso estás tan enojado.

—¡No es cierto! –chilló escandalizado.

—¿Y entonces por qué te ruborizas? Te conozco desde que eran un mocoso de seis años, Tommy. Puedo ver a través de ti.

—¡Pues estás viendo mal! –masculló—. Y ya me voy adentro.

—Si te vas adentro, tráeme otra bolsa de papas fritas, que te comiste la que yo había traído para mí.

Su respuesta fue un bufido exasperado y un portazo. Sam rió y siguió tallando la madera que tenía en sus manos. Le estaba haciendo unas formas ovaladas y redondas. No pasó mucho tiempo, hasta que escuchó el ruido de un coche que estacionó frente a la casa y lo siguiente que vio fue a su hijo Sirius entrar a la casa con una cara de pocos amigos y darle otro portazo a la pobre puerta.

—Papi~

Una niña de no más de siete años se arrojó a sus brazos y le dio un apretón a su cuello. Sam sonrió y acarició su espaldita, enredando un poco sus largos rizos pelirrojos.

—Ey allí, muñeca. ¿Se divirtieron en el centro comercial?

—¡Sí, mucho! ¡Papi me compró otro oso de peluche!

—Otro más, ¿uh? –sonrió.

—¡Sí! ¡Está en el coche y voy a ir a traerlo para llevarlo a que conozca a sus otros hermanos! –Dicho eso, salió disparada hacia el coche, casi chocando a su papá que venía con una carga preciosa en sus brazos.

Sam sonrió de par en par al ver a su imprimado, que hacía una vista muy buena a sus ojos, vestido con pantalones de algodón apretados, una camisa celeste y con su hijo hermoso de dos años en sus brazos.

— ¿Se durmió Sev? –preguntó en un susurro.

—Síp, el pobre no tiene la energía que tuvieron sus otros hermanos a esta edad –dijo Harry, sentándose al lado de Sam, para luego darle un beso en los labios.

Severus Joshua Uley se removió en los brazos de su papá, pero no despertó cuando su padre le acarició la mejilla. Segundos más tarde, Lily Marie Uley pasó corriendo como correcaminos por el pórtico, para luego entrar a la casa, con un oso de peluche marrón y blanco en sus brazos.

— ¿Qué pasó con Sirius que entró sin siquiera decirme hola?

—Oh, Lucas lo llamó cuando veníamos para acá y le dijo que van a tardar dos semanas en venir a La Push para visitar a Billy.

Sam levantó sus cejas.

—Y nosotros nos estamos yendo a nuestras vacaciones dentro de dos semanas –pensó en voz alta.

—Yep. –Sonrió. –Así que van a tener al menos uno o dos días para verse y nada más.

—Mmmhhh, aun así, su reacción fue exagerada.

—Sabes que siempre han sido muy buenos amigos, casi inseparables. –Se encogió de hombros, mientras se levantaba.

—Creo que hay más allí, casi puedo apostar que si uno de los dos cambia a un lobo, van a imprimar en el otro.

—Puede ser. –Suspiró. –Enseguida vengo, voy a acostar a este niño en su cama.

Sam asintió y Harry camino hacia la puerta, pero se detuvo allí y le dio una mirada pícara a su marido.

— ¿Me parece a mí o usted luce muy atractivo hoy, señor?

El Quileute le devolvió la sonrisa.

—Puede ser. Tal vez se deba a que estoy con una camiseta sin mangas apretada, trabajando con madera y todo sudoroso. Un carpintero sudoroso siempre enciende, ¿eh?

Harry rió, antes de entrar a la casa. Tardó sólo un par de minutos en volver a salir, trayendo consigo un paquete de papas fritas.

—Tommy te manda esto –dijo, antes de sentarse al lado de su marido y envolver sus brazos alrededor del cuello del hombre.

Uley se dio vuelta y le besó con fuerzas, hambre y pasión. Como si fuera la primera vez, como aquel día en la oficina donde trabajaba Harry. Porque a pesar de los años, gracias al enlace que compartían, su amor nunca había decrecido.

— ¿Cómo va tu trabajo, mh? –preguntó Harry, cuando se separaron.

—Va bastante bien –aseguró, volviendo a agarrar la madera que había dejado caer al piso cuando besó a su amor—. Ya estoy tallando el marco de la cabecera. No será una cuna muy grande y ya tengo la mayor parte hecha.

— ¿Crees que vas a terminar a tiempo?

—Si Jake y Edward vienen dentro de dos semanas, estoy seguro que sí. Aunque voy a dejar que Jacob lo pinte como le guste.

—No puedo creer que ya vayan a tener otro niño, después de todo, van a pasar mucho tiempo juntos.

—Sí, bien. La poción que le conseguiste no es infalible, al parecer. Me dijo que no se lo esperaba, pero que aún así están felices, parece que va a ser una niña esta vez.

—Oh, sí. Bien por ellos –suspiró, apoyando su cabeza en el hombro de su esposo.

— ¿Qué? ¿Qué Edward y Jacob vayan a ser padres otra vez no despierta tu instinto maternal? –preguntó burlón.

—Por supuesto que no –bufó—. Tenemos cinco niños, Sam. Mi instinto maternal, como tú lo dices, murió después de dar a luz a Sevy.

—Pero tú sólo diste a luz a cuatro de ellos y yo soy padre de sangre de tres.

Harry le dio una mirada que le decía que era mejor que estuviera bromeando, porque si no… Así que Sam rió y le dio un pico en los labios.

—Ey, no me des esa mirada. Bromeaba, sólo bromeaba.

—Más te vale –gruñó. Luego se levantó de su asiento y estiró sus músculos. –Bueno, me voy a traer las mercaderías del coche, antes de que las carnes y lácteos pierdan la cadena de frío.

— ¿Necesitas ayuda?

—Nah~, les puse a todas las bolsas un encanto para que pesen como una pluma, así que no tendré problemas. ¿Teddy y Seth ya regresaron?

—Ajá. Están en la habitación de Teddy.

—Oh. –Frunció el ceño. — ¿Tú has ido a verlos de vez en cuando?

—Les dije que dejaran la puerta abierta.

—No creo que eso les impida hacer de las suyas –masculló.

Sam lo miró algo sorprendido.

— ¿Tú sabes?

— ¿Que mi hijo mayor es sexualmente activo? –bufó con ironía—. Te recuerdo que el pobre Kreacher puede hacer cada vez menos cosas en la casa, así que soy yo quien pone las sábanas en el lavarropas. Ellos podrán ocultar el ruido, pero la evidencia queda en las sábanas.

—Mierda –gruñó—. No pensé que se atrevieran a hacerlo en la casa. Tendré que hablar con Seth.

—Bah, déjalos. Mientras que se cuiden… —Se encogió de hombros, antes de ir para el coche.

*Una semana más tarde*

Sam seguía trabajando en la cuna que iba a regalarle al próximo bebé de Jacob cuando vio una camioneta último modelo y plateada parquear en la calle delante de su casa. Un chico que lucía como un preadolescente salió disparado de la puerta de atrás y entró en su casa sin siquiera saludarlo. Sus cejas se levantaron cuando un Jacob que lucía malhumorado se bajó del lado del conductor y un Edward pesadamente embarazado lo hizo por el otro lado.

—Ey –saludó con una honda de su mano—. Pensé que estarían aquí la semana que viene.

—Esa era la idea –gruñó Jacob—. Pero ese mocoso que subió sin siquiera saludarte estuvo gimoteando todo el tiempo hasta que o veníamos antes o lo estrangulaba.

—Hola, Sam –suspiró Edward, caminado hasta sentarse en la silla libre al lado de la suya. El pobre vampiro estaba de nuevo con su look más humano y lucía cansado.

—Hola, Edward. ¿El mes que viene, eh?

—Desearía que fuera hoy –masculló, frotando su estómago.

—Oh, tenemos visita –dijo una voz agradable, también llegando a la casa Potter-Uley, pero caminando y con el pequeño Sev en sus brazos—. Pensé que iban a estar aquí la semana que viene o eso es lo que me dijo Joshua.

Jacob suspiró y le dio una sonrisa.

—Hola, señora Andrómeda, ey peque –saludó a la mujer y al niño que le sonrió de oreja a oreja—. Vinimos antes porque Lucas quería ver a Sirius.

—Ya te dije que puedes llamarme Andy.

—Uh, tengo miedo de lo que pueda hacerme Joshua si se entera que llamo a su más reciente esposa de manera tan informal.

Andrómeda ahora Uley, rodó sus ojos y dejó al niño en el piso, que corrió hacia el "tío Jake" para pedir que lo cargue.

—Bien, en vista que tenemos visita, creo que voy a entrar a ayudar a Kreacher a preparar más comida.

—Gracias, Andy –masculló Sam.

Los tres adultos se quedaron afuera charlando un poco más, hasta que de a poco el resto de la manada, más Billy y Joshua fueron llegando a la casa de Sam. Al parecer, la noticia que Jacob había vuelto se regó más rápido que la pólvora y todos estuvieron allí para saludarlo. Por supuesto, él todavía lucía como el mismo día en que cambió a su forma de lobo, así que lucía más "joven" que el resto. El único que parecía estar un poco más viejo era Seth, debido a que tuvo que retrasar su crecimiento para esperar a Teddy.

Esa misma noche, se hizo una fiesta en el patio trasero de la casa de Harry y Sam, puesto que cada vez que Jacob venía de visita, era motivo para festejar. Incluso Paul y George lograron venir, con la buena noticia de que el pelirrojo al fin había decidido que era lo suficientemente fuerte mentalmente como para traer un niño al mundo. Estaba de dos meses.

Mientras todos comían y se divertían, Harry estaba sentado en un banco de madera debajo de un árbol y Tommy estaba al lado suyo. El padre suspiró, agarró la mano de su hijo y comenzó a jugar con ella.

—Entré a tu habitación hoy para ver si no había ropa sucia… y vi un libro de magia oscura debajo de tu almohada.

Sintió a Thomas atiesarse a su lado, pero Harry esperó tranquilamente.

—Estoy… haciendo un proyecto.

— ¿Sobre qué?

—Quería que sea un secreto.

—Pero me lo vas a decir.

Hubo un largo momento de silencio.

—Quiero crear una poción que evitará que los vampiros brillen bajo la luz del sol –murmuró, agachando la cabeza—. De esa forma, Sirius podrá ver a su amigo cada vez que quiera y no sólo cuando Jacob y Edward puedan entrar a Forks escondidos.

Harry sonrió de lado.

— ¿Lo haces por tu hermano, entonces? –Tommy se ruborizó y asintió con la cabeza. –Pero, hijo, la magia oscura…

—Sé lo que me vas a decir –interrumpió—. Y no lo voy a hacer, padre. Te dije antes y te lo repito, tú me has dado una segunda oportunidad y no voy a desperdiciarla. Mañana mismo te entregaré el libro y puedes hacer lo que quieras con él.

Harry se dio vuelta para sonreírle a su hijo y apretó la mano que tenía entre la suya.

No hace falta, pensó, pero no lo dijo. Confío en ti. Lord Voldemort se fue para siempre y jamás volverá.

¡¡¡Hasta otro fic!!!

Gracias por acompañarme hasta aquí…

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-.-Importante: fíjate que te molestó en mi fic y que te agradó. Dímelo. Pero trata de mantener la cortesía y hazlo de una manera que pueda entender.-.-

Notas finales: ¡¡¡Hola!!!

Bien, aquí termina esta idea. Como siempre nació con un loca idea de hacer un fic de Twilight, pero saliendo de lo convencional, había mucho de Edward/Harry allá afuera y, siendo normal en mí, quise algo diferente… y salió este Sam/Harry. ¿Quedó bonito, ne?

Como siempre, si es que les gustó esta idea y quieren usarla para un fic propio, por favor, me avisas y luego denme algo de reconocimiento xD

Por cierto, no piensen en que me van a ver pronto, una vez que termine el fic de Naruto-HP, voy a tomarme unas largas vacaciones del fandom. Para recopilar ideas y volver con todo :)

Muchas gracias a todas/os las que me acompañaron desde el principio al fin o las que llegaron por el camino XD Sus comentarios siempre me hacen sonreír y me dan ganas de seguir haciendo esto.

¡¡¡Gracias a Cherry Moon por betear este capítulo!!!

Atte: Uko-chan.