La dedicatoria de esta historia se divide en cinco partes

Primera:

Para mi familia, por enseñarme la fuerza en la naturaleza humana (Bella)

Segunda:

Para mis amigos, por darme la alegría de vivir (Fire)

Tercera:

Para todos y cada una de las personas que me ayudaron a no perderme (Edward)

Cuarta:

Para Tomás,

Porque el primer beso no se olvida,

Así como yo nunca olvidaré que siempre fuiste mi amigo más querido, y también mi primer amor, aunque ambos tuviéramos aún la edad en la que descubrimos el mundo, siempre juntos. (Tom)

Quinta.

Y para ti, si seguirás con el mismo entusiasmo hasta el final

(Homenaje a JK. Rowling, Christopher Paöllini y Stephenie Meyer).

Summary: Chicago, 1918. Las noticias son lentas para la Ciudad de los Trenes, el mundo se sumió en la Gran Guerra. Edward y Thomas Masen aprenden a vivir con la tragedia de la pérdida. Bella Swan y Fire Porter descubrirán la fuerza que se necesita para amar y vivir en un mundo donde las sonrisas sumisas y la magia obediente son tu mejor arma. Guardianes, humanos; humanos, con la esperanza de aprender a vivir, a vivir con la misma fuerza del día a día, encerrada en los ojos del otro. Aún cuando estos sean diferentes a los demás.


Hola!! Cómo andan??

Antes de que les cuente de qué trata esta historia, les agradezco un montón por pinchar mi fic Soy nueva en esto de escribir fics, pero de un momento a otro me surgió esta idea para una de mis parejas favoritas, Bella y Edward, y cómo no pierdo nada la voy a publicar, espero que esta historia dure un tiempito, pero eso dependerá si les agrada la historia lectores y lectoras. Tal vez sea un poco complicada la historia al principio, aunque la trama es buena y las lágrimas y las risas no faltarán. Por favor, si me siguen ahora, recuerden que es la primera vez que escribo y cualquier duda, queja o recomendación será bienvenida (por favor tengan piedad, es la primera vez que escribo para alguien que no sea mi hermanito pequeño )

Ok, la historia es así. Es la época de Edward (1918) y todos son humanos (por ahora), aquí son muy conocidos los "guardianes" entre las familias ricas, son personas entrenadas para proteger y cuidar a cualquier persona que escojan durante toda la vida, sin importar cómo o cuándo la conozcan, pero ahora son encerrados y presentados solamente ante familias ricas, incluso los Vulturis tienen algunos debido a su gran potencial, aunque sean humanos. Ahora bien, Bella es una joven doncella que debe casarse con el hermano mayor de Edward por unas deudas, pero todo cambiará cuando conozca a una joven guardiana y al hermano menor de su prometido. Además estarán Alice, Jasper, Emmett, Rosalie y Jacob, que añadirán más pimienta al asunto.

Por cierto, una aclaración, la historia será contada por el POV de Bella y Edward, aunque en algunos casos es importante que la cuenten mis co-protagonistas (que aunque en la historia no lo parece, les encantan la paz y la tranquilidad). Ahora les dejo aquí el prefacio (que va a ser como en el libro, o sea, es del futuro el momento). Ojalá les guste y créanme cuando les digo lo mucho que me alegra que lean mi historia. Ok, sin más preámbulos: Mientras estés aquí... me cuidarás???

-O-

Edward POV

Mi casa... por primera vez en un año estoy frente a mi casa, por fin, el lugar donde podré volver a ver a mis amigos, mi familia y a mi amada. Un año... cómo estarán todos? Me extrañarían? Bella... mi hermosa Bella, cómo has estado? A días de nuestro matrimonio tuve que partir, y mira lo mucho que me arrepentido... porque he cambiado...

Mis ojos ya no son del verde que te gustaba, mi piel se ha vuelto dura, fría e incapaz de reaccionar ante una caricia. No seguí mirando mi reflejo en la pequeña fuente al interior del jardín, me hace mal ver a todo lo renuncie sólo por un instante de adrenalina.

Una hoja de roble voló justo por encima de la luna... parecía un papel... cartas!! Han recibido mis cartas? Las habrán leído? Por favor, toda nota que te envié fue con mi corazón, fuiste la única que me protegió de la locura. Sí, me decido. Entraré y veré si aún eres capaz de quererme, porque yo te amo, sin importar nada ni nadie.

Corrí con destreza hasta la entrada con esa hamaca, y... sin más crucé el umbral. Me di cuenta de que hasta hace un momento se escuchaban gritos y risas juguetonas, mientras que dos voces conversaban con normalidad, decían "Déjame cargarlo", "Segura? Te sientes bien?", "Claro". Tal vez comprendí esa voz porque era la que más esperaba ver, la que encendió mis ojos y mi corazón al verla, aunque ahora todos estaban en silencio.

Oh, Bella... no has cambiado nada, sigues igual de hermosa que antes, incluso más aún que en mis vagos recuerdos humanos. Me mirabas con ojos dulces y enamorados, no me has olvidado? Aún sientes algo por mí? En aquel momento, escuché pensamientos de casi todos los presentes a la vez:

"EDWARD!?!?!?"

- Hermano? Eres tú? - él si había cambiado, su tono socarrón de antes ahora era más amable y maduro que antes. Ahora sí que podía reconocer al chico que siempre jugaba conmigo de niños.

Aún así, sólo tenía ojos para ella, que me dirigió una enorme sonrisa y me dijo:

- Has venido.- dijo con su melodiosa voz.
- He venido.- le respondí cargando todo mi amor y melancolía en mi voz.

Le sonreí y en aquel momento me di cuenta de qué era lo que cargaba en sus brazos. Era... un bebé??? Me sentí morir, como si en aquel momento mi corazón se partiera en un millón de pedazos y que cada uno se enterraba en alguna parte de mi cuerpo. Bella había sido de otro, y la sola idea de que alguien la abrazara me hizo sentir mal... era una tortura. Si ella ya no me quería... tenía sentido seguir existiendo? Aún aunque fuera una existencia maldita?

Bella POV

Aquella noche era importante... tal vez no muy diferente a las demás, excepto por la luna llena. Tan especial. Esa noche se cumplía un año desde la partida de Edward. Un año desde que dejé de ser la Señora Bella Cullen y volví a ser la Señorita Isabella Swan para la mayoría de las personas. Pero no para mí. Siempre sería de mi amado Edward y no importaba cuánto tiempo pasara siempre sería de él.

Para aquella noche vinieron todos, Alice, Jasper, Emmett, Rosalie, Jacob, Fire y Tom. Cuando entraron nos acomodamos en el salón, la conversación fluía en temas superficiales y aún no llegaban al tema que todos, de manera ansiosamente inconciente, anhelábamos: Edward. Edward... Edward... Edward... todo me recordaba a ti, el bosque a tus ojos, el piano a mi nana, el blanco cielo a tu piel. Nos extrañas? Te preocupas por saber si estamos bien? Ojalá que sí. Nosotros siempre estamos preocupados por saber de ti.

- A alguien le apetece una pelea para relajar la tensión? Eh, Jasper?- Emmett estaba resentido con Fire por una partida de ajedrez de hace dos días. El mensaje era claramente para ella.
- Eh, hermano oso, una batalla con espadas sin filo?.- mi guardiana se alegró y sacó su espada, con una frase una chispa surgió entre sus dedos y comenzó a proteger el filo de la espada para evitar golpes mortales.
- Prepárate a perder enanita.
- Vamos!
- Ataca!
- Eeehh!!!

Comenzaron los gritos de apoyo y de desventaja, Alice se acercó con un bebé en los brazos, nosotras dos preferíamos no participar, nos considerábamos las mamás responsables que les cuidaban de sus locuras.

- Déjame cargarlo.
- Segura? Te sientes bien?- Alice siempre preocupada de mi salud, yo ya me estaba recuperando del accidente.
- Claro.

En aquel momento, los gritos de Emmett y Fire se apagaron y miraron hacia la puerta del salón, era él, era... Edward!!!!
Mi corazón latió enamorado, le miré con dulzura y Tom se puso a mi lado, le susurró a Edward:

- Hermano? Eres tú?

Edward no respondió, su mirada estaba concentrada en mí. Las sensaciones al volver a verle fueron infinitas, amor, deseo, pasión, calidez, felicidad y amor otra vez. Y el último año desapareció, no hubiera importado que tardase mil años, yo hubiera estado esperando su regreso. "Te amo!! Te amo!!" eso me hubiera encantado gritar, pero estaba tan feliz que sólo pude decirle:

- Has venido.
- He venido.- me respondió con su hermosa voz, cargada de amor y melancolía. No quise verlo así, quería abrazarlo con fuerza y besarle. Me parecía cambiado, más pálido, sus ojos ya no eran verdes, sino topacios, pero qué importaba, estaba ahí.

Entonces, miró hacia mis brazos, donde un pequeño revoltijo de mantas cubría a... mi hijo.


Si ya han leído esta historia, no me culpéis. Jose me la ha dejado y sí, por motivos personales que rayan en la tragedia de un humano normal, ella ha perdido su vocación de escritora y yo me he encargado de que puedan conocerla. La historia la dejaré tal cual, incluyendo sus comentarios o sus opiniones; aún sabiendo que somos la misma persona, ella ya no se encuentra con nosotros. La hemos perdido en algo que muchos consideran parte de la vida, otros lo consideran la muerte, como yo. Me duele pensar que mi querida niña se ha ido, junto con mi niñez.

La persona que escribió esta historia tuvo un principio y un final. Nació cuando leí mi primer cuento. Falleció cuando perdí el sentido de diferenciar la vida cotidiana de una aventura del día a día. Esta historia le pertenece a Josefa Zúñiga, y yo, Kotte, aún con el mismo nombre, vuelvo a evocar recuerdos de cuando podía creer en el verdadero poder del amor, aún sin haber tenido la virtud de haberlo sentido en toda su plenitud. Vuelo a escribir a pesar de que mi mente juró no hacerlo por creer que había perdido el rumbo. Porque si yo hago una promesa, aprenderé a cumplirla con la pasión que merece; y en este caso, la promesa es para con Edward, con Bella, con Tom y con Fire.

Kotte-kun (noviembre del 2009)