ETERNUM.

Capítulo 1: James.

Caminaba ansiosamente de un lado a otro de la sala. De vez en cuando se acercaba a las ventanas, tratando de penetrar la inmensa oscuridad en que se sumergía la casa con su mirada. Casi deseaba que hubiera ruido. Cualquier cosa que no fuera la estrenduosa calma que reinaba. Esa tranquilidad sólo lograba aumentar sus preocupaciones.

Algo alejada de él había una mujer. Su largo cabello rojizo estaba sujeto en  cola de caballo, sus ojos verdes reflejaban el miedo y la preocupación que sentía. En sus brazos, de no más de un año, había un bebé dormido.

Quien pudiera ser un bebé nuevamente y dormir sin preocupaciones.

El hombre se acercó a la mujer  cayó a sus rodillas. Levantó una mano suavemente y acaricio la mejilla del bebé. El pequeño, ignorando los miedos que inundaban a sus padres, esbozó una pequeña sonrisa ante la caricia. Su madre sonrió tristemente, con lágrimas inundando sus ojos verdes. Su padre dejó escapar un suspiro, que sonaba más a un sollozo.

El presentimiento de Lily..... tenía que ser uno falso.

Esa premonición.... no podía ser verdadera.... Simplemente no podía...

La mujer puso una de sus manos en el hombro de su esposo, mientras él se sentaba en el suelo, apoyándose ligeramente en el sillón. Él tomó la mano con cuidado, recargando su agotado rostro en la suave piel de la mano de su esposa. Entonces ella rompió el silencio, tratando de que su voz sonara, si no se podía alegre, al menos confiada.

- James, tranquilo. No creo que Peter... es decir..... él no...

No encontró ninguna manera de terminar la frase. ¿Cómo podría hacerlo, si ella tampoco estaba segura? Más que nada quisiera estarlo, pero era imposible. Al parecer, James pensaba lo mismo.

- No lo sé Lily. Si nuestro guardián secreto hubiese sido Sirius, no tendría dudas. Pero siendo Peter...

- Es uno de tus amigos. Se conocen desde los once años.

- Si, pero es un amigo que nunca arriesgó su vida por nadie. Mientras que Remus y Sirius lo hicieron miles de veces.

Una tormenta empezó súbitamente, el agua golpeando con furia los cristales de la casa. Los truenos empezaron a resonar en la noche, demasiado cerca de su localización. Un terrible sentimiento empezó a llenarlos.

James se levantó con la varita en alto, y lentamente se acercó a la ventana, con Lily a sus espaldas. El viento rugía salvajemente contra los árboles, y al pasar entre sus ramas parecía despertar a los más terribles espectros, sus sollozos uniéndose al llanto general de la noche. Observó fijamente en la oscuridad, tratando de descubrir algo anormal.

No había nada.

De repente, parpadeó. Las sombras se habían acercado.

- Lily...- susurró muy suavemente, procurando recordar todos los hechizos de ataque que sabía. De reojo vio que Lily también tenía en alto su varita.

Un relámpago iluminó la noche.

James sintió su corazón detenerse cuando pudo distinguir un temible rostro entre las sombras.

No....

Maldito Pettigrew... por su culpa, durante unos momentos había desconfiado de Remus.... y lo peor es que no tendría forma alguna de disculparse.

Se volteó hacia donde estaba su esposa, asustándola por lo pálido de su aspecto, y la expresión de terror e sus ojos avellana.

- ¡Lily, coge a Harry y vete! ¡Es él! ¡Vete! ¡Corre! Yo lo detendré.

Y sin esperar respuesta, se volvió hacia la puerta.

- Lockardo.

Y la puerta quedó cerrada, tras una capa de aparente metal. Repitió el mismo hechizo con las ventanas, que quedaron cubiertas con gruesas capas de metal. Se volteó para encontrarse con Lily, aun en su lugar, con gruesas lágrimas corriendo por sus mejillas. Se acercó hacia ella y la tomó suavemente de los hombros, su corazón haciéndose pedazos mientras la veía sollozar.

No quería.... no podía verla llorar. Su valor y la poca determinación que aun tenía podía desaparecer si la veía llorar.

- Lily, vete antes de que sea demasiado tarde.

- Pe... pero James...

- ¡Pero nada!

Tomó el rostro de su esposa entre sus manos, y suavemente alzó su rostro, para que pudiera verlo a los ojos.

Odiaba el terror y la tristeza que emanaban sus ojos verdes. Odiaba sentir que no podía hacer nada para proteger a su familia. A las personas que tanto amaba. Trató de sonreírle, aunque fuera para darle un último recuerdo hermoso.

- Lily, tienes que irte ahora. Si algo les pasa a ti o a Harry, nunca me lo perdonaré.

- James...

No... no me abraces....

Lily se lanzó a sus brazos, y escondió su rostro en la camisa de él, sollozando. Harry, tal vez sintiendo el miedo de su madre también empezó a llorar. James buscó dentro de él el valor que siempre le habían dicho que tenía, separó de él a Lily y se fundió en sus labios, tratando de darle todo el amor que sentía. Luego, se agachó y besó suavemente la frente de Harry.

Su acción cumplió con su cometido, ya que calmó a los dos. Lily se acercó a él nuevamente y lo volvió a abrazar, pero ahora, a diferencia del anterior abrazo, era a maneara de despedida, y fue James ahora el que tuvo que hacer acopio a todas sus fuerzas para no enterrarse profundamente en ese abrazo.

- Te amo James- dijo en un sollozos Lily. James la separó y besó su frente suavemente, rezando APRA poder soportar las lágrimas hasta que su esposa y su hijo estuviera a salvo.

- Y yo a ti Lily. Ahora vete. Ve por la puerta trasera y no te detengas por nada.

Ella se separó. Lo miro por unos breves momentos, como tratando de grabarse su imagen en la memoria, y luego se alejó corriendo hacia la cocina. Cuando James la vio irse, también se fue con ellos su corazón..... Su familia. Rezaba a cualquier dios que estuviera cerca para que los protegiera.

Se preparó para cuando el hechizo se rompiera, listo para atacar, cuando un grito ahogado surgió de la cocina. Luego pudo escuchar el mismo hechizo que él había pronunciado. A los pocos segundos volvió Lily, más pálida que antes.

- ¿Lily? ¿¿Qué pasa??

- A-afuera... ¡estamos rodeados de dementores!

- ¿De-dementores?

- ¿Qué vamos a hacer James?

- ¿Recuerdas como usar el Expecto Patronus?

- S-si... pero no creo tener un pensamiento alegre en estos momentos.- Dijo Lily, su voz riendo ante la ironía. Aunque no era un momento para reír. O tal vez era el miedo que estaba llevándose su cordura.

- Ve a la puerta alta, y piensa.... cuando nos hicimos amigos. O... cuando nos casamos..... piensa..... cuando supimos que iba a nacer Harry. Cuando lo viste por primera vez. No pienses en esto...

No pienses en esta despedida.....

-"James....

- Haré lo posible para darles tiempo a que lleguen refuerzos. Lo prometo.

Se dio cuenta que Lily iba a decirle que pelearan juntos, cuando escucharon golpes en las puertas y en las ventanas. Alguien... o algo estaba tratando de entrar.

- ¡¡¡VETE LILY!!!

Tal vez el terror logró que ella subiera inmediatamente las escaleras, corriendo y sin tropezarse. James la observó subir, mientras una lágrima corría por su mejilla.

Acababa de recordar la primera vez que había visto a Lily.... con sus trenzas pelirrojas muy apretadas, pecas cubriendo ligeramente el puente de su nariz y sus ojos verdes furiosos.

- Te amo Lily.

Un gran estallido sonó a su alrededor, mientras las resistencias de las puertas y las ventanas era hecha añicos. Cuando pudo abrir los ojos, algo líquido tibio y pegajoso estaba corriendo por su sien. Entonces, frente a él, lo encontró. El mago más malvado de todo el mundo. Su capa negra inmóvil, sin una pizca de polvo Su boca elevada en una sonrisa que de no ser por las circunstancias, pudo haber considerado amable. Sus ojos oscuros llenos de maldad e ironía.

- Querido James –dijo con su horrible voz calmada, como si estuviera sólo en una reunión social, y no apunto de matarlo- cuanto tiempo.

- Voldermort, ¿Qué quieres?

- ¿Qué pasa con la hospitalidad, James? Me decepcionan tus modales. Tanto tiempo sin vernos, y te comportas así. ¿Por qué no invitas a la linda Lily y...?

- ¡No metas a Lily en esto!

- Qué carácter James. Te recuerdo que ella ya está metida. Y además, vengo a ofrecerte un trato.

James lo vio sospechosamente, su varita aun levantada. Voldermort entró, con dos o tres dementores a sus espaldas.

- ¿Qué trato?

- A pesar de la traición de Lily, podría perdonarlos, si tu y ella se unen a mi ejército. Claro que no puedo decir lo mismo sobre tu hijo. ¿Se llama Harry no? Ya que él es el último descendiente de Gryffindor. Pero tu y Lily pueden salvarse.

James no tuvo que pensarlo ni dos segundos. Levemente le llegaba el sonido de la voz de Lily haciendo el patronus.

- Prefiero morir.

- Curioso que digas eso James.-Voldermort levantó su mano y la sostuvo frente a él, mientras los dementores hacían un horrible sonido.- Es exactamente lo que va a pasar.

En esos momentos, James empezó a sentir como cada hueso de su cuerpo empezaba a romperse, muy poco a poco, pero no por eso menos doloroso. Voldermort probablemente quería verlo suplicarle. James se mordió la lengua mientras caía al suelo, haciendo un esfuerzo para no gritar.

Vamos Potter. No le des el placer de oírte gritar.

Un frío intenso empezó a llenarlo. Sabía que los dementores se estaban alimentado de él. Tenía que ser fuerte... tenía que serlo...

¡Piensa alegre Potter! ¡Piensa en tus amigos! ¡En tu familia! ¡En Harry! En Lily….

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Flash. Una preciosa pelirroja de once años, con pecas en la nariz y ojos verdes. Él y la niña se habían odiado mutuamente desde el principio. Orgullosa y tierna al mismo tiempo, siempre la admiró, aunque se negó a reconocerlo por años.

Flash. Un niño, también de once años, con el cabello oscuro y los ojos azules, con un gran sentido del humor. Ese niño se había vuelto su mejor amigo. Leal y valiente, siempre podía confiar en él.

Flash. Otro niño, de cabello castaño claro y apariencia frágil. Inteligente pero tímido. Se habían vuelto grandes amigos cuando ese niño los protegió a Sirius y a él de un castigo.

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- Expecto..... patro...nus....

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- Pues para que lo sepas Potter, no te ayude porque me agrades –dijo muy seria la pelirroja de ahora doce años, abrazando fuertemente unos libros contra su pecho, mientras alzaba el rostro arrogantemente- lo hice porque pudieron habernos matado. O peor aun, expulsado.

- Tienes que arreglar tus prioridades Evans. - Dijo sorprendido Sirius, llevándose una mano a la nuca. Lily lo fulminó con la mirada.

- Lily... sé que fue mi culpa, pero...

- No te preocupes Remus. Tu única culpa en esto es llevarte bien con Potter y Black. No le diré a nadie sobre tu secreto.-  Luego de decir esto, Lily se volteó y empezó a caminar hacia los dormitorios de las chicas. James estaba sonriendo.

- De cualquier forma, ¡muchas gracias Evans!

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- Ríndete Potter.

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Al dar la vuelta, por las escaleras que conducían a la sala común de Gryffindor se encontró con Lily llorando en las escaleras. Se sintió apenado, pues en cierta manera... no, de cualquiera manera, él había provocado esas lágrimas.

- Eh.... ¿Evans?

- Déjame en paz Potter.

- Siento lo que dije... en verdad... yo...

- Tal vez sea una insufrible, pero... ¡Tengo que serlo!

- ¿Perdón?

- Es muy duro para mis padres pagarme esta escuela y sin embargo, lo hacen. Tengo que ser la mejor... tengo que...- nuevamente sus hombros empezaron a temblar, mientras ella se inclinaba un poco hacia delante y sus sollozos inundaban la callada escalera. James se sentó a su lado y con cuidado puso una mano en su hombro.

- Lo siento mucho Lily. Debería de tener más cuidado con mi bocota. No eres insufrible..... es sólo que... no me he dado el tiempo de conocerte. – La vio fijamente y esta vez ella también correspondió la mirada. Por primera vez en tres  años, James se fijó en los ojos verde esmeralda que destacaban aun más con su cabello rojizo. Sintió sus mejillas calientes, así que debía de estarse sonrojando. – Pero en verdad me gustaría hacerlo. Es decir, conocerte mejor.

- James... –  y luego, Lily se lanzó a sus brazos, sollozando. James, muy sonrojado, sólo acertó a acariciar suavemente su espalda, tratando de calmarla.

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- Solo haces las cosas más difíciles para ti James. Deja de pelear, y morirás en cuestión de segundos.

- Ex...expecto.....pa-pa.....tronus....

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- ¿Un idiota? ¿Por qué soy un idiota Lily? ¿Porque invite a Lorraine al baile?

James corrió tras de ella, con su túnica roja de quidditch embarrada de lodo. Finalmente consiguió atraparla del brazo y logró que la chica de catorce años se detuviera. La volteó suavemente, para encontrarse con sus ojos verdes llenos de lágrimas. Esto lo lleno de un sentimiento indefinido..... y con ganas de golpearse si él había provocado ese llanto.

- ¡Si, en parte por eso eres un idiota!

- ¿Cuál es la otra parte?

- Olvídalo Potter. Nunca lo entenderías. Mejor déjame en paz. Tengo mucho que hacer.

- Pero Lily... ¿y la celebración?

- Ve con Lorraine. Te debe de estar esperando.

- Pe..... pe-pero...

- Buenas noches Potter.

Y salió corriendo sin que pudiera detenerla. Se quedó ahí, solo, y a pesar de haber ganado el partido, inexplicablemente triste.

~*~*~*~*~

- Pelear no te servirá de nada. Ríndete.

- ¡Expecto...!

Podía sentir cada célula de su cuerpo, cada fibra separándose, siendo cada vez más y más doloroso.

Ten valor Potter....... Lily.......

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Se acercó lentamente por la puerta, y vio por reojo. Cerca al sauce boxeador estaba ella. Por la manera en que sus hombros temblaban, parecía que estaba llorando. Desde el año pasado no soportaba verla llorar. Se empezó a acercar, cuando alguien le ganó... Remus.

Cerró su puño fuertemente cuando vio a Remus abrazarla, y lo apretó aun más cuando vio a Lily esconder su precioso rostro en el hombro de él.

¿Quién se creía Remus para abrazar a SU Lily?

¡Alto!

¿¿¿De donde había salido ese pensamiento???

Remus era su amigo... Lily era su amiga... debería de estar feliz si... es decir, si es que ellos eran..... es decir, ¿qué le importaba a él si ellos dos...?

Pero le importaba. Esa era la verdad. La única verdad que valía algo.

Se fue rápidamente de ahí hacia la sala común, y se sentó en uno de los sillones, ignorando a todos. Hasta a Sirius. Finalmente, todos se fueron hacia sus dormitorios, y quedó sólo él.

- Gracias por todo Lunático.

- No hay de que Evans. Ahora ve a descansar. Y piensa en lo que te dije.

James se volteó ligeramente para poderlos ver, y vio que nuevamente se estaban abrazando. Sintió la furia volver a él, pero espero hasta que Lily se dirigió hacia su dormitorio. Luego, vio a Remus sentarse en un sillón cercano. Remus se puso algo nervioso, pero fingió perfectamente.

- Hola Cornamenta. ¿Qué haces aquí tan solo?

- .....

- ¿Cornamenta?¿James?

- Nada que te importe Remus.

- ¡Qué carácter! Recuerda James. Somos amigos. Si puedo ayudarte en algo, será un placer.

- Bueno. Si tanto te interesa, te lo diré –Se levantó rápidamente y lo atrapó por el cuello- quiero saber... ¿qué demonios estabas haciendo con Lily? ¿quién te crees para abrazarla?

- Bueno Potter... ya que preguntas tan amablemente....

Remus lo tiró al suelo y James pudo ver la furia reflejada en los ojos castaños de Remus.

- Me creo su amigo. Un amigo lo suficientemente bueno para que cuando la veo llorar, tratar de consolarla. La estaba consolando porque la encontré llorando... otra vez. Me siento como un idiota porque ella me gusta, porque se que no tengo la más remota posibilidad. Así me siento.

- ¿A que te refieres Lupin?

- Me refiero, Potter, a que eres un soberano idiota. Un pelmazo de primera. No te das cuenta de que eres el único en todo Hogwarts con la suerte de... si abrieras un poco, sólo un poco los ojos...

Luego, Remus se levantó y se sentó en un sillón, viendo nuevamente al fuego. James también se levantó, sacudió sus ropas y se sentó en otro sillón, viendo fijamente hacia las llamas.

- Así que te gusta Lily, ¿no?

- Gustaba.

- Pero... creí que... habías dicho que...

- Ciertamente, para ser alguien tan listo, puedes ser muy tonto James.

- ¿Qué quieres decir con eso?

- No voy a interponerme entre mi mejor amiga y uno de mis mejores amigos –se levantó del sillón y estiró la mano hacia James. Él la estrechó y ambos se sonrieron.- pero... no puedo decir que los demás no van a hacerlo, así que, apúrate, ¿de acuerdo Cornamenta?

- Claro Lunático.

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- Ríndete. Únete a mi ejército. Puedes ahorrarte todo esto.

- Nun....ca...

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La observó largamente, recorrió su cuerpo con la mirada varias veces. Estaba ahí, platicando con sus amigas, siendo la chica más hermosa de todas, sin darse cuenta. Su largo cabello rojizo estaba elevado en un moño. Un precioso vestido verde de un tono similar al de sus ojos adornaba su figura. Su cuerpo no parecía el de una chica de dieciséis años.

Se acercó a ella, ignorando las demás voces y a las demás personas. Estaba como un trance.

Ella de repente lo vio, uniéndose al hechizo que lo embriagaba, y a penas disculpándose, empezó a caminar hacia él.

Los dos se encontraron a orilla de la pista, y sin palabras se tomaron de la mano, dirigiéndose al centro de la pista de baile. Suavemente empezaron a bailar, al ritmo de una melodía que al parecer sólo ellos escuchaban. Bailaban como si lo hubieran hecho un millón de veces. James pudo sentir perfectamente el aroma de flores de su cabello, la tersidad de su piel...

Levantó el rostro de Lily suavemente, y sintió como se sumergía en sus ojos esmeralda.

- Lily... ¿qué sientes por Remus? –  dijo en un susurro, sólo para que ella lo escuchara.

- Es mi amigo... él no... es decir... tu..... yo..... – era adorable observar la manera en que se sonrojaba. Más aun sabiendo que era por él.

James la interrumpió, inclinándose hasta que sus labios se encontraron. James dejó de pensar en el momento en que profundizó el beso, dejándose llevar por Lily y su olor a flores frescas. Luego se separaron y se quedaron en silencio unos momentos. Silencio que él rompió.

- Te quiero Lily.

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- No ganarás nada luchando. Mejor rendirte. Todavía  puedo salvarte... si aceptas mis condiciones

- No quie..ro..... Ex...to.... pa...nus......

~*~*~*~*~

- Y en los últimos minutos del juego, les recuerdo a todos y en especial a todas las admiradoras –tanto mías como de Potter- que este es el último juego de James Potter como buscador, y de su servidor, Sirius Black, como narrador. Fue un tremendo placer para mi...

- Black, ¿le molestaría seguir comentando el juego?

- Claro que no profesora. Gryffindor contra Slytherin. El juego por la copa. Hasta ahora, ambas casas van empatadas en puntaje, aunque Gryffindor lleva una clara ventaja. Depende de cuál de los dos equipos atrape el snitch dorado. Aunque es obvio que los valientes y leales leones tienen ventaja sobre las asquero.....

- Black. No lo repetiré nuevamente.

- Perdone profesora. Sólo relataba las cosas como son. Ahora..... la quaffle va a Gryffindor. Weasley pasa a Johnson. Wood desvía una bludger que iba dirigida a Jonson. Amy Wood, una de las mejores golpeadoras de la historia de Gryffindor.  Serve trata de quitársela. Jonson pasa a March que pasa a Weasley que se enfrentará contra el guardián, Goyle. Bastante bueno pero bastante tonto.

- ¡BLACK!

- ¡Es la verdad profesora! Pero... volviendo al juego Weasley contra Goyle.. y.... ¡¡¡TANTO PARA GRYFFINDOR!!! Esto marca 100 a 50, favor Gryffindor. Ahora, sólo hace falta que él mejor buscador que ha visto Hogwarts capture la escurridiza snitch. Es obvio que Malfoy no es rival para Potter.

- ¡¡Black, por última vez te lo advierto!!. ¡Si no puedes hacer comentarios neutrales....!

- Ya, ya profesora McGonagall. Sólo digo la verdad..... pero..... Potter empieza a moverse.... Lleva una maravillosa Nimbus, la serie recién sacada este año, escogida como la mejor escoba por El Mundo de las Escobas. (No profesora, no me pagan por darle publicidad a la Nimbus, pero es importante para el espectador saber.... de acuerdo profesora). De repente... ¡Potter ve la snitch! ¡Se lanza a buscarla! ¡Va en picada, evadiendo magistralmente las bludgers, con Malfoy a sus espaldas! Se estira, quita las manos del mango de la escoba, Malfoy se acerca peligrosamente, y....... ¡¡¡LA ATRAPÓ!!! ¡¡¡¡POTTER CAPTURO LA SNITCH!!!! ¡¡¡¡JUEGO PARA GRYFFINDOR!!!! ¡LA COPA PARA LOS LEONES!.

¡Y miren eso! Potter, en lugar de descender con su equipo para ir con Dumbledore, vuelve a acelerar.... no entiendo que pasa... se dirige hacia la multitud, esquiva a la profesora Sprout, el profesor Flitwick tiene que agacharse –cosa que no le toma mucho trabajo- y.... se dirige hacia una pelirroja... ¡no es sólo una pelirroja! ¡Es una de las dos chicas más preciosas de Hogwarts! –la otra chica es mi novia, por supuesto- Y..... Potter toma a su novia y a una de las chicas más populares de Hogwarts, Lily Evans en sus brazos y....

¡¡WHOA JAMES!! ¡¡Y YO QUE CREÍ QUE ERAS TÍMIDO!! ¡¡EN FRENTE DE TODA LA ESCUELA TE PONES A BESAR A TU NOVIA!! ¡¡¡Y EN MEDIO DEL CAMPO DE QUIDDITCH!!! ¡¡¡Y VOLANDO!!! ¡NO CABE DUDA QUE TE GUSTA HACER LAS COSAS BIEN!

Lo siento mucho por ti Snapy, pero, te ganaron magistralmente.

No cabe duda, brujos, brujas, duendes, fantasmas y demás seres presentes. El amor vuelve loco a las personas.....

Oye, Lunático, ¿Cuánto tiempo pasa para que uno empiece a ahogarse por falta de oxígeno?"

~*~*~*~*~

Dame fuerzas.... si tengo que morir, que así sea..... pero que le de tiempo a Sirius para que venga y se lleve a Lily.... no dejes que mi esposa y mi hijo mueran.....

~*~*~*~*~

James observó el fuego sin ninguna emoción en el rostro. Ahora de veinte años, no tenía motivos para estar triste.

Tenía un puesto privilegiado en el ministerio de magia. Era bastante reconocido en Hogwarts. Tenía bastante dinero ahorrado en Gringotts. Tenía todo lo que podía pedir. Sólo le faltaba algo... Lily.

Hacía un año, ella se había ido. Y ahora..... le habían llegado rumores de que era parte de los mortifagos.

Pero eso..... eso no podía ser cierto. Lily tenía sangre muggle. Y ella era la chica más dulce y tierna y buena de todo el mundo. Tanto mágico como no mágico. No podía ser que ella, entre todas las personas, fuese la que se pasara al lado oscuro.

La lluvia no ayudaba para mejorar su estado melancólico.

Por todos los fantasmas de Hogwarts..... extrañaba demasiado a Lily.

Entonces, alguien toco la puerta. Se dirigió casi sin ganas a abrirla. Seguramente serían Sirius y Remus, que insistían en que saliera de su encierro.

- ¿Qué pasa....? ¡Lily!

Abrió mucho los ojos. Ahí, frente a él, con la túnica empapada y el cabello revuelto estaba Lily. Por la mirada de su rostro se daba cuenta que estaba triste, y que había estado llorando.

- ¿Lily? ¿¿Qué pasa?? Entra por favor. Te debes de estar congelando.

La sentó frente al fuego. Secó suavemente su cabello con una toalla, mientras Lily seguía viendo hacia el fuego. Luego se quedó sentado junto a ella, esperando que hablara.

Tenía tantas cosas que preguntarle. Sobre los rumores, sobre si era verdad que estaba con los mortifagos. Se levantó de su sillón y cayó de rodillas junto a ella.

- Lily, ¿qué pasa?

- James..... yo....

Lily empezó a llorar. Cubrió su rostro con sus manos, y sus sollozos inundaron la sala de estar. James no soportaba verla llorar. De entre todas las cosas, lo que menos soportaba era ver sus lágrimas. Rápidamente la abrazó. Suavemente, murmurando una y otra vez que todo iba a estar bien. No sabía que más podía hacer.

Terminaron en el suelo. Lily estaba sentada en sus piernas, aun llorando, pero ahora sin sollozar. Sólo con su cabeza recargada en el hombro de James. Él tenía su cabeza recargada suavemente en la de ella, meciéndose suavemente, ya sin murmurar palabras de aliento.

- Me engaño.

- ¿Qué? – sorprendido al escuchar la voz de Lily, volteó a verla suavemente.

- Yo..... yo creí que..... él me dijo que quería unir al mundo muggle con el mundo mágico..... que quería mi ayuda..... dijo que se llamaba Tom. Por eso me fui..... creí que era verdad. En verdad creí que era cierto. Pero...

- ¿Qué pasó Lily?

- Lo.... lo vi matar a una niña. Era una niña. No era una amenaza. Era de sangre muggle. La niña..... tenía tanto miedo.... me miro con sus ojos grises llenos de temor. Era... ¡era como verme a mi! ¡Y Tom la mato!

- ¿Quién es ese Tom?

- "Voldermort."

James se quedó en silencio, reflexionando en esto. Si en verdad había sido engañada, no la juzgarían. No tendría que ir a Azkaban. E incluso podría decirles lo que sabía del movimiento de Voldermort, para evitar problemas. Suspiro suavemente al darse cuenta que no tendría que pelear contra ella.

- No te preocupes Lily. Todo estará bien.

- Me mandaran a Azkaban..... y tendrán razón. Tu debes de odiarme..... me fui sin decirte nada.....

- Lily, desde hace mucho no te odio. Tal vez nunca te odie. Y ciertamente no ahora.

Entonces, Lily se separó de él, viendo fijamente en sus ojos. James se preguntó  que podría estar viendo tan fijamente. Sólo podría ver lo mucho que la adoraba. Era la única verdad. Sonrió tristemente mientras correspondía la mirada, hundiéndose nuevamente en las profundidades de sus ojos verdes. Súbitamente, Lily sonrió.

- También te amo James.

Y entonces, lo besó. Y fue esa noche de tormenta, iluminados sólo con la luz del fuego, que sus almas se volvieron una.

~*~*~*~*~

Paseaba nerviosamente de un lado para otro, fumando cigarrillo tras cigarrillo. Los doctores lo miraban con compasión, y sus amigos lo veían exasperados. ¡Cualquiera que viera a Sirius Black en esos momentos, pensaría que él era el futuro padre!

Remus estaba tomando de la mano a su novia Andrea. Los dos estaban bastante nerviosos, pero trataban de no mostrarlo. Peter no había podido estar. Su madre estaba enferma. O al menos eso había dicho. Y James sólo miraba fijamente a la puerta. Cualquiera pensaría que lo estaba soportando tranquilamente.... ¿no es verdad?


¡¡¡No!!!

La verdad es que estaba bastante nervioso. Más cuando al parecer habían habido un par de complicaciones. Pero todo debía estar bien. Era Lily de la que estaba hablando. Iba a estar bien. Sólo conocía a alguien que podía salir de cada uno de los problemas en los que se metía. Y ese era él. Estaría bien.

- Canuto, quieres, por el amor del cielo, ¡quedarte quieto!. Si sigues paseando así vas a abrirle un hoyo al suelo. –Dijo Remus, viendo cansadamente a Sirius. Su voz calmada. Pero una mirada a las ojeras que empezaban a notarse bajo sus ojos notaba lo nervioso que él mismo estaba.

- ¡Estamos hablando de mi ahijado! ¿¿¿Qué si sale un Slytherin???

- ¡Hey! Sirius, te recuerdo que estamos hablando del hermano de mi futuro ahijado. No digas cosas tan feas del pobre. ¡Aun no nace y ya estas pensando lo peor para él!- Dijo Andrea, mitad en broma, mitad en serio. Pero una mirada a la revista que estaba en sus piernas mostraba lo nerviosa que estaba. La revista estaba completamente arrugada. Su cabello castaño estaba desordenado, y sus ojos azules bastante nerviosos, viajando de James, a la sala donde estaba Lily.

- De acuerdo, de acuerdo. Trataré de calmarme. Cornamenta, ¿cómo es que tu no estás nervioso?- dijo finalmente, sentándose junto a un lado de James.

Él lo vio de reojo, y volvió a ver hacia las puertas de la sala de partos.

- ¿Quién dice que no lo estoy? Dijo entre dientes apretados. Las manos convertidas en garras, sosteniéndose fuertemente a la tela del sillón donde estaba.

- Pero... estás tan tranquilo..... –

- Canuto. Estoy p-e-t-r-i-f-i-c-a-d-o. No podría moverme aunque me pagaran 100 galeones.

- ¿No? ¡100 galeones por que te levantes!

- Canuto –dijo Remus– no encuentro gracioso que te burles así del pobre Cornamenta.

- Eso es, Lunático, porque tu novia está aquí, y si lo encontrarás gracioso, te diría que no lo es.

- Vaya Black. En eso tienes razón. –dijo Andrea, golpeando suavemente el hombro de Remus, en manera juguetona. Él rió suavemente, y la abrazó.

- Y tu, Sirius, tienes esa libertad porque Danny está en Francia en estos momentos. Si tu prometida estuviera aquí, otra cosa serías.- dijo Remus, sonriendo cuando Sirius se sonrojó levemente, ante la mención del nombre de su futura esposa. James se rió suavemente, la pelea suavemente rompiendo su nerviosismo.

Entonces, se escuchó un grito extremadamente fuerte de Lily, seguido por un llanto de bebé. James se levantó rápidamente, al igual que los demás. Luego de unos minutos de espera, salió el doctor, con un bulto azul en sus brazos, y una gran sonrisa.

- ¡¡¡¡SI SEÑOR!!!! ¡¡¡¡ES UN NIÑO!!!! –gritó Sirius brincando. Remus, demasiado ocupado besando a Andrea, no lo regañó por esa vez.

El doctor se acercó a James, y le dio al bebé.

- Felicidades Sr. Potter. Tiene un saludable varón. Su esposa esta bien. Ahora un colega está terminando de examinarla, pero luego de ver al bebé pidió que lo trajera para que usted lo conociera.

- Gracias doctor.

El doctor volvió a entrar a la sala, y James bajó la vista a su hijo, para descubrir que él también lo estaba viendo. Sonrío tiernamente, mientras caía en un sillón, probablemente demasiado fuerte para aun recién nacido. Todavía no se le veía el color de cabello. Tenía una pelusa oscura y desordenada, y los ojos de un tono gris verdoso.

Pero era suyo.

De Lily y de él.

- Sr. Potter, puede ir a ver a su esposa. Ya la pasamos a su cuarto.

James entró con el bebé, viendo a Lily, agotada contra las almohadas. Se acercó rápidamente a ella, y dejó al bebé en sus brazos. Ella miró al bebé dulcemente y le sonrió a James. Se besaron por unos momentos, antes de que entraran cargados de regalos Andrea, Remus y Sirius. Llevaban cientos de globos, puros mágicos, flores para la madre, y muchos, DEMASIADOS muñecos de peluche.

-  ¡Y tenemos un nuevo Potter en la familia! – dijo fuertemente Sirius, antes que Andrea lo golpeara, para indicarle que no hablara tan fuerte.

- Seguramente será muy inteligente. –dijo Remus, acercándose al bebé y viéndolo con cuidado. –Tiene una expresión inteligente..... aunque eso probablemente lo heredó de Lily.

- Jajaja Lunático. Muy gracioso.

- Deja lo inteligente Remus. ¡Será un bromista excepcional! ¡Con la genética bromista de sus dos padres y con ayuda de sus padrinos será el sobresaliente en cada broma!¿Se imaginan cuando vaya a Hogwarts? Será el mejor bromista de la historia. Y en el quidditch.... debería de empezar a alertar que nació una nueva estrella del deporte. –dijo Sirius alegremente, haciéndole caras al bebé.

- Tenías que ser tu él que propusiera eso Black –dijo Andrea, sentándose al otro lado de Lily, viendo al bebé dulcemente- es divino Lily. Pero no puedo esperar hasta que me des un ahijado o ahijada tan lindo como este bebé.

- Danos el tiempo de espera que me recetó el doctor, y nos pondremos a trabajar en tu ahijado. ¿No es así cariño? –dijo Lily juguetonamente, logrando que James se sonrojara.

Mientras, Remus y Sirius ya habían empezado a discutir. ("¡No! ¡Yo le compraré su primera escoba Canuto!" "¡Claro que no Lunático! Seremos Danny y yo. ¡No en vano seremos sus padrinos!" "¡Justamente por eso Andrea y yo se la compraremos!" "¡Eso no tiene lógica!"). Andrea, suspirando le sonrió a Lily y a James antes de ir a tratar de calmar a su novio y a uno de sus mejores amigos. O aunque sea unirse a la discusión.

- James, ¿cómo le pondremos? –preguntó suavemente, observando a su bebé dormir.

- ¿Qué te parece..... Harry? Por tu padre.

- Harry..... Harry James Potter. ¿Te parece bien? Le preguntó, aun sin mirarlo.

- Claro que si Lily.

~*~*~*~*~

Voldermort bajó su varita, y empezó a caminar hacia las escaleras.

- Déjenlo ahí. No tardará en morir.

Y luego de eso los dementores se dirigieron hacia arriba, atrás de Voldermort, donde estaba Lily y Harry.

Tengo que..... levantarme.....

Pero no podía sentir su cuerpo.

Luchó por mantenerse despierto, pero apenas estaba conciente. No podía mantener los ojos abiertos. Por más que trataba de levantarse no podía. Lo peor era que ya no sentía dolor.

Estaba muriendo, y lo sabía. No podría hacer nada más para proteger a su familia.

Una lágrima se deslizó por su mejilla, mientras los últimos pensamientos coherentes se formaban en su memoria.

Lily.... Harry..... por.... favor…. estén bien……

Los últimos recuerdos del nacimiento de Harry se formaron en su memoria. Sonrió dulcemente mientras cerraba los ojos.

- Te amo James. –Lily le sonrió al bebé que dormitaba en sus brazos, y cuando elevó sus ojos lo vio con lágrimas. Su sonrisa era la más radiante que hubiese visto nunca. James le sonrió, y acarició suavemente su mejilla. Sabía que él también debía tener lágrimas en los ojos. Ya ni siquiera escuchaba la riña entre Sirius y Remus.

Una luz lo rodeaba. Aspiro profundamente, y mientras exhalaba su último suspiro, pudo escuchar claramente su respuesta.

- Yo también te amo Lily.

NOTAS DE LA AUTORA:

Esto originalmente iba a ser una historia corta. Pero resulto que me explaye –como suele ser mi costumbre- por lo que decidí hacerla una historia larga corta. Es decir, sólo van a ser dos capítulos. Este, como ya vieron, es el de James. El siguiente es el de Lily. Se que la idea ya debe de estar bastante gastada, sobre la muerte de los padres de Harry y demás, pero espero haber logrado mostrarlo de manera diferente..... ^^U ya estoy hablando por hablar.

¡¡Por favor!! ¡DEJEN SUS COMENTARIOS! ¡Necesito terminar el segundo capítulo y ya no tengo inspiración! ¡¡POR FAVORCITO!!

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¡Sean amables! ¡Es mi primera historia de Harry Potter! ¡Nos vemos!

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Hechicera Kali