Pedazos de una kunoichi

Tercer One shot: el habla

N.A.: Los personajes de Rk no me pertenecen, pero ya inicié acciones legales para quedármelos ya que su autor los abandonó hace muchos años y yo los he tenido siempre conmigo.

Este tercer One Shot está dedicado a Ann de Shinomori, como siempre aunque no siempre lo haga explícito, a Mego, que en el anterior no la nombré ni agradecí su review, pero que ya le escribí un mail y a Okashira Janet para que no se quede tan triste. También a todos los que leen.

Sin más, espero que les guste.

La Autora

,.,.-…-.-.-,.-.,.-,.-,.-,.-,.-,.-,.-,.-,.-,.-,.-,-.-.,-.,.-,.-,.-,.-,.-,.-,-,.-,.-,.-,.-,.-,.-,..-,.-,.-,.,.-…-.-.-,.-.,.-,.-,.-,.-,.-,.-,.-,.-,.-,.-,.-,-.-.,-.,.-,.-

Tercer One Shot: el habla

Solo habían quedado ellos dos en la casa y todo estaba muy silencioso. Misao terminó con sus quehaceres y fue a buscarlo. En general la presencia o ausencia de Aoshi pasaba inadvertida para todo el mundo, por eso nadie comprendió a la joven okashira cuando comentó preocupada que últimamente lo había notado más callado y pensativo.

Salió al corredor que daba al patio y lo encontró allí sentado. Despojado del frío semblante que precedía su nombre, con aquella mirada perdida y meditabunda que traía últimamente cada vez que lo tomaba por sorpresa y que, a la vez, lo hacía increíblemente real, tangible.

Se acercó tranquila y se sentó a su lado. Estaba segura de que la había oído, incluso sabía que había percibido su presencia antes incluso de que ella lo encontrara, sin embargo él no enderezó su espalda como cuando pretendía estar meditando, ni le dirigió una mirada serena e impasible como cuando la esperaba para tomar el té o conversar.

Misao lo observó con la ternura impresa en los ojos, y en la voz:

Aoshi sama ¿Qué hace sentado aquí, solo?-

Entonces, en un movimiento lento, giró la cabeza hacia ella y la miró. Hizo una mueca simple, como una sonrisa de medio lado pero cargada de amargura.

-No mucho ¿Qué haces tú en esta casa vacía, sola? ¿No vas al festival?-

-La casa no está vacía, y no estoy sola. Está usted ¿o no?-, Lo vio asentir no muy convencido y continuó hablando:- y no estoy de ánimos para ir al festival con Jiya.-

No es que Aoshi fuera de andar preguntando cosas, pero en otro momento, al menos, hubiese preguntado el por qué o, sino, hubiese intentado hacerla cambiar de parecer. Sin embargo, por toda respuesta emitió un "Ah!..." cargado de desánimo y volvió a callar.

Después, ambos se mantuvieron en silencio. Misao observando el árbol en el jardín, analizando la posibilidad de estar equivocada en cuanto a la causa del estado `deplorable´ en el que estaba su Aoshi sama; él, contemplando el suelo o las raíces del árbol.

Misao lo miró. Si, no se equivocaba. Lo conocía demasiado bien como para errarle.

-Aoshi sama… ¿le ha dicho lo que siente?-, preguntó en un tono un tanto tierno y un tanto cómplice.

Aoshi la miró un instante, los ojos muy abiertos, sorprendido, y Misao supo que lo había descubierto. Luego, él volvió bajar la vista posándola sobre sus propias manos.

-¿Cómo va a saberlo si no se lo dice?-, volvió a insistir la kunoichi.

Aoshi pasó saliva y negó con la cabeza lentamente.

-Ella… ama a otro hombre. Un buen hombre, según sé.-

-Oh! ¿Y usted lo conoce?-

Aoshi volvió a negar.

-Lo sé por cómo habla de él. Es un hombre justo y valiente, y seguramente joven y con las manos limpias.

-Aoshi sama, no diga eso. Usted…-, peo Aoshi la interrumpió con un saña, como restándole importancia.

- ¿y tú, Misao?-

-¿yo? Pues…no lo sé. A veces creo que aún queda una pequeña oportunidad y luego…- se mordió el labio negando, sin encontrar las palabras.- A veces no entiendo cómo puede ser tan ciego y tan cabeza dura, en serio. Me dan ganas de gritarle en la cara que él, así, tal cual es hoy, es el hombre de mi vida, pero luego creo que si lo hiciera echaría todo a perder. Y aunque a veces pienso en desistir y dejar que todo se vaya al diablo no puedo. No sé como se hace para vivir sin sentir todo esto que siento… No lo sé. Supongo que el amor no es para todos.-

- Misao, no entiendo como puedes decir eso. Eres joven, bonita e inteligente, con toda la vida por delante, llena de cualidades… estoy seguro que de salir a la calle, en este mismo instante encontrarías a buen puñado de jóvenes bienintencionados dispuestos a hacerte feliz.-

Para cuando acabó de hablar Misao estaba tan avergonzada que casi no podía respirar, pero tomó una última bocanada de coraje y habló:

-Gracias por el cumplido, Aoshi sama. Es una lástima que el que yo quiero no sea del puñado en la calle. Voy por té ¿quiere?-

Aoshi asintió y ella se puso de pie para marcharse. Debía ir por un poco de agua, aún no lograba apagar el fuego que era su cara. Si embargo, apenas entró a la cocina volvió a asomarse.

-Aoshi sama… debería decírselo. Es una tonta si lo rechaza. Yo no lo haría.-

,.,.-…-.-.-,.-.,.-,.-,.-,.-,.-,.-,.-,.-,.-,.-,.-,-.-.,-.,.-,.-,.-,.-,.-,.-,-,.-,.-,.-,.-,.-,.-,..-,.-,.-,.,.-…-.-.-,.-.,.-,.-,.-,.-,.-,.-,.-,.-,.-,.-,.-,-.-.,-.,.-,.-

N.A: Espero que este haya estado un poquito mejor que el anterior. Ya saben acepto críticas, tomatazos, etc. Todo review es bienvenido. Incluso acepto ideas para otros one shot.

Un beso grande y espero leerlos pronto.

Kunoichi Karla