Disclaimer: Crepúsculo es de Stephenie Meyer. Alice y Edward son de Jasper y Bella, respectivamente, pero me los prestan los fines de semana :3

Summary: Viñeta; Más piel, menos ropa. Y es como un baile. Él la besa, ella le corresponde. Juegan a que se complementan, a que son algo. Alice/Edward.

Advertencias: Lime ligero, aham :3 & ¿infidelidad? ¡Neh!(?)

Notas: Los amo juntos, de verdad. Alice/Edward es amor(l):3 Son tan perfectos, y es la primera vez que escribo sobre ellos. Gosh, los amo(l)


Monster

«Bésame, tócame, siénteme
juguemos a querernos».

Se encuentran en el bosque, en secreto. El reloj marca la hora indicada, y amos están ahí, puntuales —es que simplemente ya no pueden resistirlo más—.

«Esta mal, esta muy mal», susurra el viento cuando los ve llegar. Son las once, como ayer, como mañana.

Un paso. Dos, tres, cuatro. Y ahora están a unos centímetros de tocarse.

(—La última vez, Edward —miente Alice, sonriendo y llorando en silencio.

—-La última –susurra él, sabiendo que también es una mentira. Por que eso es lo que dicen todos los días para calmar la culpa que se escurre entre sus dedos cuando se tocan.)

De pronto, Edward pega sus labios a los de ella, con fuerza, con rapidez. Son besos rudos, son besos llenos de necesidad y pasión. Él inspecciona esa boquita sabor fresa que ya muy bien conoce. Por que el autocontrol no existe, y maldición, se siente muy bien.

Más piel, menos ropa. Y es como un baile. Él la besa, ella le corresponde. Juegan a que se complementan, a que son algo.

(—Mírame, Alice, ¡mírame! —le exige él, entre gemidos y jadeos cuando él le embiste fuertemente.

Y ella le obedece. Ni si quiera se detiene a pensar en Jasper; en sus ojos dorados con un brillo de sangre que jamás se borrara, o en su pelo dorado. Solo piensa en el pelo cobrizo de Edward, lleno de hojas, y en su sonrisa retorcida cuando llega al orgasmo.

Él tampoco piensa en Bella, su pelo largo y achocolatado, o sus ojos marrones y grandes. Se centra en los mechones negro tinta de Alice, que le hacen cosquillas cuando le besa la mandíbula, y su piel calida (no caliente) que le hace estremecer en cada rose.

Sus caras se retuercen de placer, y los ojos se les nublan de lujuria. Lo disfrutan demasiado.)

Y pensándolo bien, era algo inevitable. Entre miradas coquetas y juegos de «hermanos», esto tenia que pasar; Alice necesitaba la rudeza que Jasper no le puede dar, y Edward, desatar la fuerza que no puede mostrar ante Bella. De alguna manera se complementan.

Sin culpas, sin remordimientos —la mayoría de las veces—.

Algunas veces es más fácil que otras.

Algunas veces es mas sencillo engañarse a si mismos, y no escuchar o sentir la culpa dolorosa —e inevitable— que se cuela de pronto en sus ojos dorados. Algunas veces les resulta más efectivo creer que son algo, que de verdad son algo.

Otras simplemente se dejan guiar por el deseo, y después se rompen, llenos de impotencia y culpa. Por que realmente no son nada, y lo que se dice ser «todo» esta en peligro.

(Es tarde, es hora de regresar —es hora de que la mentira se acabe—, y Alice no puede evitar preguntar:

—¿Qué somos, Edward? —su voz de quiebra, y suena como campanitas rotas.

¿Amigos? No. Ni compañeros o amigos abarca lo que son uno del otro, lo que representan en su vida.

¿Amantes? Tampoco. Ese término implica demasiadas cosas (y no es una aventura, ¿de acuerdo? No. Lo. Es.)

¿Novios, esposos? ¡Claro que no! Ellos ya tienen a Jasper y Bella.

—Monstruos —le contesta él, antes de estampar sus labios en el cuello de ella, y morderle suavemente—. Somos fríos, pálidos, y bebemos sangre. Somos monstruos)

Algunas veces esa respuesta es suficiente. Como en esa ocasión.


¿Entonces? Lo amé, la verdad. No es que ame todo(?) Pero son Alice/Edward haciendo cositas en el bosque & es tan mjdshfkdhgbfkj(L)

¿Review?
+AnaluC.