Time Square

Alice se sintió a derretir con el último comentario de Jasper; pero tampoco deseaba ser tan obvia, así que aunque le doliera en el alma rompió el momento.

Sólo te dejaré pagar, porque yo invitaré la cena en Time Square.

-¿En verdad tenemos que ir?- bromeó él

-¿Tanto lo odias?- preguntó ella preocupada.

-No, no es eso, es que nunca he estado acompañado, y los lugares con mucha gente jamás han sido mis favoritos.

-Entonces espero cambiar tu opinión, tal como tú cambiaste la mía del museo.

Ambos se dirigieron hacía la esquina de Broadway y la Séptima Avenida; y boom el alucine comenzó, el color, las luces, la gente, el ruido.

Al salir de la boca del metro, Jasper levantó la cabeza y en ese momento sintió que sus ojos se llenaban de brillo. Era imposible no quedar hipnotizado por la espectacularidad de todas esas luces bailando en sincronía.

Alice rió, y Jasper le preguntó el por qué

-¿Sabes cómo descubrimos a los turistas?- Le preguntó ella entre risas.

-No – respondió él secamente.

- Ellos sólo miran hacia arriba, como tú.

-Es por eso que no quería venir, simplemente no pertenezco. – dijo él avergonzado.

- Es lo que todos piensan la primera vez.- lo consoló ella.

-¿Tú lo pensaste?

- ¡Por supuesto! No sabes lo perdida que estaba.

- Me cuesta trabajo creer eso- y él lo decía en serio, pues en el poco tiempo que llevaban ahí, ella con una cualidad extraordinaria había caminado entre la gente sin ser golpeada, y para nada parecía perdida, es más se dirigía a todos los lugares con una seguridad sólo propia de un Newyorkino de nacimiento.

- Puedo jurártelo- dijo ella a la vez que se detenía en un puesto de helados.

- Uno de vainilla para mí, y para él uno de chocolate por favor.

-Es tú favorito ¿no?

- Hummmm hace tanto que no como uno que ni yo mismo lo sé, pero creo que de nuevo tienes razón – dijo saboreando el rico helado.

-¿Por qué privarte de algo tan delicioso?- Preguntó ella con curiosidad.

- Es una larga historia, y que yo recuerdo es tu turno. – Respondió él negándose a contestar.

Ella lo miró melancólicamente, lo tomó de la mano y se dirigieron a una pequeña banca.

-Este es mi lugar, el principio de todo.- Declaro ella muy seriamente. Comportamiento que contrariaba por mucho el estado general de la multitud.

Hace seis años, justo antes de graduarme de la preparatoria, fue mi peor momento. Quería ser diseñadora de modas, tenía el talento pero ni un centavo ni siquiera para cenar. No comía pero me compraba mi ejemplar de Vogue, que me llenaba más.

¿Es broma cierto?- la interrumpió Jasper, quien con sólo escuchar el nombre de la publicación volvió a sentir cierto incomodo.

-Ojalá, hubiera sido así.- sonrío ella- ¿Recuerdas lo que hablamos mientras me mostrabas aquel uniforme? Amo la ropa, el vestir, porque a través de ella se comunica una cultura, una forma de pensar, una personalidad. Es mi canal de comunicación favorito, y simplemente no encontraba quien le hiciera eco a mi voz. Mientras mis compañeros enviaban solicitudes a prestigiadas Universidades, yo envíe mi portafolio de trabajos a Central Saint Martins, College of Art and Desing Studio, Berçot Domus Academy Parsons, Fashion Institute of Technology, Instituto Marangon.

Jasper intentó reconocer alguno de esos nombres pero ninguno le decía algo. Alice pareció darse cuenta, y se apresuró a decir.

-Son las escuelas más prestigiadas y de donde se han graduado los mejores diseñadores de moda ¡Todas me aceptaron!- dijo ella emocionada- pero a pesar de las felicitaciones y demás ofrecimientos, ninguna aceptaba mi petición de beca completa, y sin ésta me era imposible matricularme. Trabajaba con Charlie de medio tiempo, y aunque él me pagaba mucho más de lo que realmente debía, ni en mis mejores sueños podría sustentar los materiales.

¿Qué hiciste?- Preguntó Jasper quien se sentía conmovido e interesado en su historia.

Pregunté a los astros, obviamente. Ellos me indicaron que no dejara de mostrarme, que fuera al centro del universo a brillar, y vine aquí. Sabía que las graduaciones serían pronto, y que muchas de las chicas de Manhattan estarían por aquí buscando algo único, y fue lo que les di. En esta banca me senté mostrando mi mejor look.

No era más sencillo que te pasearas por las tiendas, es ahí donde tus objetivos estarían- dijo él, hablando inconscientemente como si se tratara de un ataque militar.

- Hummm ¿cómo explicarte? Las chicas que compran en las tiendas no eran mi objetivo. Mira el diseño de moda se divide en tres áreas: alta costura en francés haute couture, moda lista para usar o prêt-à-porter y el mercado de masas. Mi público en este caso era quien buscara algo de alta costura pues son quien tendrían mayor poder adquisitivo, y así mis creaciones podrían ayudarme a pagar mis estudios.

Jasper la miró admirado, hasta el momento no había pensado que ella fuera capaz de manejar tales pensamientos estratégicos.

- Pues así espere, y tal como lo predije tuve suerte. La hija del gobernador de Nueva York se me acercó y me preguntó por el diseñador de mi vestido. Muy serenamente le dije que era yo, y antes de que pudiera decir algo saque mi libreta y diseñe algo para ella, para mi suerte le gustó y en menos de una semana ella portaba con orgullo el primer Brandon hecho a la medida. Al poco tiempo sus compañeras me llenaron con pedido volviéndome loca de la felicidad, en menos de un mes estaba vistiendo a las jovencitas más vistas de Nueva York.

Supongo que con el pago de los encargos pudiste matricularte.

Algo por estilo, digamos que el pequeño salto que buscaba en realidad se convirtió en un cohete- Sonrío ella- pero basta de blah bla blah sobre mí, prometí enseñarte Time Square y es lo que haré.

Jasper sintió admiración por Alice, jamás pensó que conocería a alguien con tanta pasión y de pronto se le ocurrió la loca idea de granjearse con los de Vogue si eso pudiese darle alguna oportunidad a Alice.

Sus pensamientos se vieron interrumpidos por un jalón de brazos de parte de Alice quien estaba dispuesta a llevarlo a todas esas tiendas que ella tanto amaba.

Jasper odiaba las compras, pocas veces lo había hecho por placer, pues, compraba sólo por necesidad y sólo si no había otra salida, así que no sabía que esperarse de esta excursión.

Para su beneplácito, ella no lo obligó a entrar a las grandes tiendas, y sólo se limitó a darle curiosos detalles como: Hace cuánto que se habían establecido, su estilo, quienes eran sus dirigentes etc... y cuando se detenía a comprar algo lo hacía en las tiendas pequeñas, que según ella, le garantizaban un trabajo artesanal y casi único.

Habían caminado toda la tarde hablado de todo y nada, al caer la tarde incluso sus silencios eran cómodos. Él cargaba amablemente las bolsas de las compras, cuando ella sin decirle nada corrió hasta Broadway , y sin dejar que Jasper la alcanzará, se dirigió a la taquilla de un teatro donde en un abrir y cerrar de ojos consiguió entradas para la obra próxima a empezar.

-¿un musical?- Preguntó Jasper, el cual fue ignorado, al igual que los comentarios de molestia e inconformidad de los presentes los cuales veían como la pareja entraba sin tener que hacer fila alguna.

- Te vas a divertir te lo aseguro- fue lo único que ella dijo y así sin más él se dejo llevar por la alegría y entusiasmo que su pequeña acompañante siempre emanaba.


Lo sé , lo sé. He sido terriblemente mala y lenta para subir un nuevo capítulo, pero mi salud y el trabajo me habían impedido actualizar. Les pido mil disculpas, y como siempre les agradezco sus comentarios y apoyo =) Sin ellos no tendría las fuerzas para continuar.

Un enorme abrazo a tods.