Nota: Ninguno de los personajes de Candy me pertenece =)

EL REGALO

Por Scarleth

-Algo especial, eso es lo que busco para tí. Algo sumamente especial ¿qué puede ser?

Piensa en mil cosas. Quizá un libro … no, tiene de sobra. ¿Alguna pluma? … tampoco … ¿una prenda de vestir? … Mmmm no suena interesante … ¿otra mascota? … pudiera ser.

-Vamos piensa Candy. No puedo creer que no haya nada que puedas regalarle en su cumpleaños, algo que recuerde y disfrute … ¡Ah! ¡Ya sé!

Por fin la chica tiene una idea, quizá no muy brillante pero sí fuera de lo convencional.

A las 12 de la noche en punto se dirige muy despacito y sin hacer ruido a la habitación de Albert.

Abre la puerta lo más silenciosamente posible y cierra de la misma manera. Su mirada recorre la alcoba acostumbrándose a la oscuridad. Ahí está él, descansando plácidamente sobre su cama. Su dorado cabello esparcido por la almohada y su irresistible rostro completamente sereno.

Un tremendo calor la recorre de sólo contemplarlo ¿es real?. Es tan perfecto en todos los aspectos que más parecía un legendario caballero sacado de una novela romántica que un apuesto millonario de carne y hueso con un corazón de oro.

Candy aprieta fuertemente lo que llevaba en la mano. Se acerca a la cama y puede recrearse la vista sin discreción alguna. Su amplio pecho la tenía absorta. Albert y su idea de no usar pijama en la parte superior.

-Albert … - lo llamó después de un rato de habérselo bebido con los ojos –¡Al!

El joven entre sueños escucha la voz que adoraba.

-Candy – murmuró dándose media vuelta para seguir soñando.

No pudo reprimir una risita y se hincó en la cama para comenzar a moverlo.

-Albert … ¡despierta! Vamos … ¡despierta! – su voz era más fuerte ahora.

Por fin salió de su sopor y con la vista borrosa distinguió una figura bastante conocida por él.

-¿Candy? – preguntó con voz somnolienta y levantándose lentamente para quedar sentado en la cama frente a ella – pero ¿qué haces aquí pequeña?

-Quise ser la primera en felicitarte – le dijo con una enorme sonrisa y extendiendo su mano – este es tu regalo.

Sorprendido y conmovido tomó el sobre y lo abrió.

Mi querido príncipe,

He pensado lo que no tienes una idea sobre qué regalarle a quien lo tiene todo, así que decidí darte algo que se nadie más te dará …

A este punto de la lectura la mente de Albert voló en otra dirección, pero sabía que no iba por ahí el regalo, sólo que fue tan intenso el pensamiento que no pudo evitar un leve sudor en su frente. Respiró profundo y continuó leyendo.

Una esclava …

-¿Una esclava? – murmuró contrariado.

Podrás disponer de ella durante todo un día, todo el día que dure tu cumpleaños.

¡¡Muchas felicidades Albert!!

Te quiere Candy

-Candy … ¿te sientes bien? – preguntó confundido el festejado.

-¡Si claro! Perfectamente.

-Entonces explícame cómo se te ha ocurrido que yo puedo aceptar tener una esclava.

-Bueno – respondió la chica – es que no va a ser una esclava común y corriente.

-¿Ah no? ... ¿Y quién será la desafortunada?

-¡Yo! – contestó con tremenda sonrisa.

Menos mal que Albert estaba aún en la cama si no se le hubieran doblado las rodillas.

-¿¿Tú??

-Sí … Puedo ser una buena esclava. Pide todo lo que desees y yo lo cumpliré. Tus deseos serán ordenes para mí las próximas 24 horas.

Era una oferta muy tentadora, demasiado tentadora.

-¿En verdad? – preguntó pícaramente.

-Claro, ponme a prueba y verás.

Continuará ...


Y aqui voy de nuevo .... prometo que ya pronto se me agotaran las ideas ... pero sigo pensando en mas jijijiji ... aun no las realizo pero ya estan merodeando mi cabeza =)

Espero sus opiniones, comentarios y lo que quieran sobre este fic ... me encantaria saber sus opiniones!!!

Un beso enorme de

Scarleth Andrey =)