Gracias por los comentarios a Blackspotmaggie & AZUL D CULLEN, me animan a seguirlo subiendo chicas.. gracias n___n

Nota de la autora: Recuerden el Fic trae lemon en cada capitulo. Cuando sea lemon suave (o por ejemplo insinuaciones) solamente pondré "lemon I", si es un poco mas fuerte (como mas besos, caricias o insinuaciones mas fuertes y detalladas) dejaré "Lemon II", si ya es mucho mas fuerte y bastante específico (algo así como descripciones del acto en sí) dejaré "Lemon III"

Disclaimer: Los personajes de Inuyasha solamente le pertenecen a la gran mangaka Rumiko Takahashi, si fueran míos, pues Sesshoumaru fuera siempre el protagonista de la historia, Kikyo se hubiera quedado muerta desde la primera vez y no hubiera andado vagando, Sesshoumaru hubiera derrotado a Naraku para conseguir su venganza... pero Inuyasha no me pertenece y solamente escribo por diversión..

///CONFUSIONES Y DESEOS///

Escritora: KagomexSiempre

Episodio 3. Deseos.

-Lemon I-

-Piensas que puedes darme órdenes Inuyasha?

-No te estoy dando una orden, simplemente te hice una pregunta.. Sesshoumaru...

Cualquier comentario impositivo que alguien le hiciese resultaba ser una orden para él a lo cual no estaba acostumbrado, pero había una duda que rondaba en su cabeza y lo mas probable es que fuese la misma pregunta que le haría su hermano menor en unos instantes.

-"Qué haces aquí?"

Si.. esa era la pregunta que tanto atormentaba su cabeza ¿Por qué el Señor de todos los youkais, el respetado y majestuoso Sesshoumaru tendría que estar en aquella aldea repleta de inmundos y despreciables 'humanos'? bah! No tenía que responder a aquella estúpida interrogante, empezó a caminar en dirección contraria a la de su hermano menor, Inuyasha sabía que aquella plática quedaría inconclusa así como muchas que había tenido con él.

Su esfera de luz envolvió por completo al mayor, ya era hora de regresar a su palacio y a sus tierras; ya se había asegurado que 'ella' se encontraba bien... 'ella'... ¿Por qué no dejaba de pensar en 'ella'? Seguía sintiendo su aroma recorriendo todo su ser, el solo pensarla hacía que su sangre hirviera por completo y ardiera en deseos por poseerla. ¡Pero qué cosas pensaba, era una idea absurda! El encuentro entre un humana y un youkai como él solo provocaría un final lamentable y repulsivo, un hanyou... un mitad bestia y un mitad demonio repudiado por ambas sociedades e inclusive repudiado por él mismo. Pero también había una solución mas a ese problema.. Ya lo tenía decidido, no iba a seguir pensando mas en aquello y desgastándose la vida por algo con lo que no podía luchar "su instinto sexual". Lo había decidido, ella sería su mujer en esos momentos, después de todo él no era de la clase de youkai que se establecía con una familia o en un hogar, un youkai como él tenía que andar en muchas batallas, arriesgando su vida era imposible quedarse en una vida tan sedentaria.

Su sentido del olfato era increíblemente agudo además que poseía ojos en donde nadie lo sabía, había muchos youkais sirvientes de él, inclusive mas pequeños que Jaken que le servían para ser sus informantes. Casi 10 días habían pasado desde que no había sentido el olor de aquella miko ¿En donde podía estar?

***************

-Te encuentras un poco desesperado por ella, no es así Inuyasha? Preguntaba con un poco de inquietud en su rostro, ella sabía cuál era la respuesta y a pesar que no quería escucharla de los labios de su ser amado no le quedaba mas remedio que preguntar. Los dos se encontraban recostados en un gran árbol fuera de la aldea pero cerca de la cabaña en donde siempre se encontraban para tener sus encuentros pasionales, en esa noche simplemente se habían quedado atrapados por el resplandor de la luna llena.

-No Kikyo... te equivocas... Mentía solo un poco, ella y él habían tomado una decisión aunque les hubiese costado demasiado aceptarla, solamente esperaba volverla a ver para saber si podrían seguir siendo amigos.

-No me mientas... se lo que ella significa para tí... Le espetó con mucha dificultad separándose del abrazo que los unía y volteando su rostro tratando de retener sus lágrimas de dolor.

-Mi deseo siempre ha sido protegerlas y no hacerles daño mas sin embargo es lo único que he conseguido y de ahora en adelante quiero enmendar ese error... Kikyo no tenía idea de lo que estaba hablando Inuyasha, por un momento la ternura que salían de sus labios la habían confundido, estaba segura que él había tomado la decisión.. pero en realidad quería escucharla?

***************

Kagome sabía que había permanecido en su época mas tiempo del que había dicho... pero había algo extraño... ahora... Inuyasha no había llegado a su casa reclamándole su tardanza... esto le entristecía demasiado... miró por la ventana de su habitación hacia la pagoda tratando de localizar alguna clase de poder sobrenatural, pero sus intentos no tuvieron resultado alguno, elevó su mirada hacia el cielo encontrándose con una media luna, a pesar que era luna llena una extraña nube la había tapado haciendo que una fracción se oscureciera imitando un cuarto creciente... su corazón vibró tan fuerte que parecía haber sido un tambor en plena acción, la perla que ella llevaba en la bolsa de su pantalón de dormir también dio un pálpito, ella para evitar tentaciones de demonios se la había llevado hasta su propia época en donde nadie la pudiera encontrar, pero aquella perla no dejaba de vibrar junto con su corazón, no sabía lo que significaba pero decidió mejor ignorarla y dormir una vez mas en su cómoda cama.

El sueño parecía ser algo imposible de lograr esa noche, su cabeza daba vueltas como una película cruel y despiadada, la imagen de aquellos dos haciendo el amor la atormentaba día y noche pero dentro de esos pensamientos había encontrado una solución a aquel pesar que tanto sentía en su corazón, talvez eso era lo que le pedía la perla, quizás le rogaba por utilizar y pedirle un deseo con eso desaparecería de aquella época y ya no necesitarían de sus poderes espirituales. Si... esa parecía ser una fantástica idea... revivir por completo a Kikyo para que dejase de ser un cadáver viviente y convertirse en una humana por completo para que pudiera vivir felizmente con... que difícil se le hacia el solo pensar en su nombre, aceptar aquella realidad que desde hacía mucho tiempo atrás se venía negando. Kikyo había muerto para seguir a Inuyasha al otro mundo, ese era un amor sincero dentro de todo y una verdad innegable. Ella inclusive pensaba en renunciar a ser sacerdotisa para ser una mujer común y corriente... la mujer de un hanyou, lo cual a muchos podía parecerles una completa locura ya que esas barreras entre hanyous, youkai y humanos no debían de romperse, pero ella lo entendía a la perfección. ¡¿Qué demonios era lo que tenía aquel chico de cabellos plateados para trastornarlas de esa manera?! Era una locura! Pero si lo pensaba mas detenidamente era un acto de amor puro por parte de ella, entregar su vida para que él fuese completamente feliz al lado de su verdadero amor, era imposible que la perla se manchara con maldad o egoísmo en ese proceso y simplemente desaparecería, con eso ella tendría que regresar a su propia época... a su vida..

Una lágrima rodó por sus mejillas que aun no recobraban su color habitual ¡Que patética soy! Pensó mientras se tiraba a su cama tomando entre sus brazos una de sus almohadas y entregándose finalmente al sentimiento de dolor y aceptación. Pero aquel llanto tendría que esperar un poco mas, ya que en esos momentos comenzó a sentir una presencia extraña. Se levantó de su cama secándose su dolor, se dirigió hasta su ventana en donde podía visualizar todo el templo, para su sorpresa vio como del lugar en donde se encontraba el pozo sagrado salía una poderosa presencia era maligna pero a su vez no lo era, frunció el ceño para tratar de enfocar mejor, ¿podría ser algún youkai u otro tipo de mounstro? O simplemente

Los minutos iban pasando a paso de tortuga y ella aún no conseguía conciliar ese descanso que tanto necesitaba... ya llevaba muchas noches de esa manera, algo la angustiaba, le oprimía el pecho a un punto de no poder respirar, era imposible quedarse tranquila esa última noche en su casa, decidió que lo mejor era regresar, quizás aquella angustia podría ser el presagio de alguna advertencia. Lo había decidido! Se vistió con su ropa tradicional, tomó su mochila y se dirigió al pozo de las dimensiones, pero se detuvo...

-No.. otra vez... no deseo encontrármelos...- Susurró suavemente casi llorando recordando como un par de días atrás había visto a... aquellos dos en posiciones tan comprometedoras. Tenía miedo, el mismo miedo que había sentido tiempo atrás al momento de perderse en el bosque de Sesshoumaru... volteó su mirada afuera de la pagoda en donde se encontraba el pozo y la luna desde aquella posición conservaba su cuarto creciente. Si... aquella figura le recordaba al hermano mayor de Inuyasha... en aquella ocasión cuando había dormido en la cabaña pudo sentir como su cuerpo la abrazaba y la calentaba... -Pero que cosas pienso! Sesshoumaru nunca haría algo así...

Sin embargo aquel pensamiento que iba dirigido a cierto youkai en especial tranquilizó un poco la ansiedad que sentía y que oprimía su pecho, en esos instantes en que el pozo la transportaba de un lugar a otro los recuerdos se fueron apoderando de ella, cuando conoció a Sesshoumaru, cuando iba cambiando y nadie lo notaba ella si lo hacía, cuando ella misma descubrió que Rin viajaba con él a pesar que tenía fama que detestaba la presencia de los humanos, sacudió la cabeza de un lado a otro inclusive extrañada por aquellos pensamientos que tenía. Finalmente había llegado a la época de las guerras civiles. Subió por una escalera de lazo y madera tirando su gran bolsón primero, al salir se encontró con alguien que la esperaba con su espalda recostada en un árbol con sus brazos cruzados y sus ojos cerrados.

-Te tardaste...

-No.. sabía... que tú me estabas esperando Sesshoumaru... Dijo con profunda sorpresa al encontrarse con alguien que nunca se imaginó, la perla volvía a palpitar al unísono con su corazón.

-Quien eres humana? Aquella pregunta la desconcertaba, pero sobre todo porque tenía que llamarla 'humana'? Era lo mismo cuando conoció a Inuyasha, siempre la trataba de 'hey tu' nunca por su nombre.

-No se a que te refieres, pero si no piensas llamarme por mi nombre entonces yo tampoco te dirigiré la palabra ¿Cuando alguien había atrevido a hablarle de esa manera? Se movió rápidamente hasta quedar cerca de ella casi rozando sus labios, ella estaba sorprendida de la velocidad que podía tener un youkai de sangre pura.

-No tienes miedo?

-De que habría de tenerlo? Se que tú no eres un ser despiadado o insensible...

-Hablas como si me conocieras...

-No lo hago muy bien, pero tus acciones siempre han demostrado que no eres una persona insensible, solamente que... eres orgulloso e impredecible..

-No piensas correr o pedir ayuda?

-A estas horas no creo que valdría la pena, además no creo que estés aquí para hacerme daño... por cierto.. que haces aquí Sesshoumaru?

Eso mismo se preguntaba él, ya eran dos veces que la iba a buscar y aún no entendía el porqué. Solamente sabía que su sangre hervía con solo pensarla, su cuerpo vibraba con tenerla tan cerca, sus deseos sexuales se volvían incontrolables con aquel delicioso y afrodisíaco aroma que desprendía todo su ser. No quiso responder aquella interrogante, no tenía porqué hacerlo. La tomó de su pequeña cintura con su mano izquierda y la haló hasta que su cuerpo rozara con el de él, se inclinó un poco debido a la diferencia de altura y con su mano derecha tomó la quijada de la chica para guiarla hasta su boca. Ella abrió los ojos de par en par aún sorprendida por la acción del youkai ¿Era posible que 'eso' estuviera pasando?