Capítulo 4: Los descubrimientos

Stephenie Meyer creó Twilight. She rocks.

(En el profile de la autora esta el link para ver a los perros de Seth.)

RPOV

-Así que, la Srita. Hale, ¿Qué la trae hoy?-el Dr. Gerandy sonrió mientras me miraba, esperando a que le dijera por qué estaba en el consultorio del médico.

-Bueno, creo que me rompí el brazo.- Extendí el brazo derecho hacia él. Había sido golpeado y apenas podía moverlo.

-¿Cómo te has hecho daño? -

Mierda. Los médicos siempre quieran saber cómo consigues tus lesiones, pero yo no podía decirle lo que realmente pasó o de lo contrario llamaría a la policía.

-Me tropecé mmm....-

-¿Usted tropezó?- Parecía como si no me creyera.

-Sí, anoche. Yo estaba en casa y me tropecé con los zapatos que estaban en el suelo. Caí en la mesa de café y me lastimé el brazo. ¿Está roto? - Estaba tratando desesperadamente de cambiar de tema.

Si se entera de que mi novio, Royce, en realidad me rompió el brazo, se presentaría un informe de la policía y sólo causaría más problemas para mí.

-No, no creo que este roto. Podría estar fracturado. ¿Te duele?-Me tocó el brazo.

Una punzada de dolor me atravesó el brazo tan pronto como sus dedos rozaron mi piel. -¡Oww!-

Se echó a reír. -Pensé que podría ser perjudicial. Voy a tener que poner su brazo en un yeso. -

Yo asentí.

Me quedé allí mientras que el Dr. Gerandy se concentraba en mi brazo.

La puerta se abrió y un chico atractivo caminó dentro del consultorio. Tenía el pelo de color bronce, un gran cuerpo, y magníficos ojos verdes. Si yo no estuviera comprometida, me lanzaría contra el.

-¿Doctor Gerandy?- llamo el chico.

-¿Sí, doctor Cullen?-

-Carlisle quiere verte en su oficina.-

-Estoy con un paciente, Edward.-

-Él dijo que es urgente.-

-¡Estoy con un paciente!-

-Él dijo que yo tome lo que estés haciendo, para que usted pueda ir a verlo ahora.-

-Bien.- El Dr. Gerandy se levantó y salió de la habitación.

-Lo siento- el Dr. Cullen, me dijo. -Carlisle necesitaba un dictamen acerca de una cirugía, y el Dr. Gerandy es un experto en la materia. Voy a terminar de poner el yeso en su brazo.-

Terminó en la mitad del tiempo que tomó le tomo al Dr. Gerandy para iniciar el trabajo.

-Muy bien, Srita. Hale, es libre de irse. Tendrá que regresar en unas 3 semanas para que podamos revisar su brazo. Trate de mantenerse alejada de los problemas hasta entonces. "Él me guiñó un ojo y salió de la habitación.

Salí al estacionamiento, me metí en mi BMW poco a poco, y volví a la casa que Royce y yo compartimos.

Cuando entré en el camino, vi la motocicleta de Royce estacionada en la calzada.

Salí de mi coche y fui a la casa.

Royce estaba sentado en su silla, esperando.

-¿Dónde estabas?-, Preguntó.

-Tuve que ir al hospital. Tenía fracturado el brazo. Tuvieron que poner un yeso en el.-

-¿Cómo te fracturaste el brazo?-, Preguntó. Es probable que no se acordara de lo que había pasado la noche anterior.

-Me caí ayer, ¿recuerdas?- Esa fue una mentira. Royce había vuelto a casa, borracho, la noche anterior. Siempre estaba de mal humor cuando estaba borracho.

Yo le había preguntado si podía pasarme mi libro, el estaba sentado junto a mí, cuando estallo.

Se montó en cólera. Me agarró del brazo y me puso en la mesa de café. Caí en mi brazo, fracturandolo.

-Oh, nena, ¿estás bien?- Él me abrazo y me dio un beso en la parte superior de mi cabeza.

-Estoy bien.- Esto no fue una cosa rara. Royce llegó a casa borracho casi cada noche. Esta noche iba a salir con sus amigos, obtener satisfacción, y luego volver a casa.

Yo tendría que tener cuidado de no decir nada que le afectara, o estaría de vuelta en el hospital de nuevo mañana.

Si alguien sabía lo que estaba pasando, me dirían que dejara a Royce.

Pero yo no podía dejarlo. Royce era parte de la familia más rica en California. Una vez me casé con él, yo no tendría que preocuparme de nada más.

Una vez me casé con él, su dinero sería mío.

Tal vez entonces podría conseguir suficiente dinero para dejarlo para siempre.

En lo que Royce me sostenía en su abrazo, me hice una promesa. Me alejaría de él así fuera lo ultima que hiciera.

********

Emmett y yo estábamos sentados en un tronco cerca de la hoguera temprano en la mañana.

Me gustaba mucho Emmett. Era amable, dulce, y exactamente el tipo de persona que alguien como yo necesitaba.

No se opuso a ninguna de mis tonterías. Él me llevo con él.

Él no me escuchaba como una perra, tampoco.

Lo descubrí anoche.

Yo estaba enojado por tener que dormir en el suelo. Estaba acostumbrado a camas tamaño King en una mansión, y ahora me veía obligada dormir sobre una estera de hojas en una playa dentro de una choza hecha con el ala de un avión.

-No hay ninguna puta manera de que yo duerma aquí. ¿Por qué no vamos por unos asientos del avión y los utilizamos como cama?-

-Claro, princesa. Adelante. En caso de que no lo hayas notado, es de noche. No puedes ver hacia dónde diablos vas, y es probable que seas comida por algo en el agua. ¿Yo? Estoy bien en estas cómodas esteras, en esta confortable choza.-

Lo miré. ¿Quién se creía que era? Lo que hice con él en el avión, y ahora ¿se burlaba de mí? -¡Muy bien! Puedo dormir esta noche en el tapete, pero mañana, te vas de nuevo al avión a sacarme algunos cojines de los asientos para dormir. –

Me acosté en la estera al lado de Emmett y me quede dormida.

Cuando me desperté en la mañana, me encontré con sus brazos enrollándome y su cabeza sobre mi hombro. Lo empuje, provocando que se despertara. Salí de la cabaña y me senté en el tronco.

Se reunió conmigo 2 minutos más tarde.

-Gracias por la llamada de despertador allí-, dijo, bostezando. -Mañana, sin embargo, preferiría si desactivas la alarma.-

Me sonrió y le hice señas para que se sentara a mi lado.

Se sentó en el tronco y sujeto mi mano.

Yo no me opuse. Su mano era mucho más grande que la mía y se sentía rugosa. Probablemente todas las ampollas y callos de jugar al fútbol. Se sentía bien.

-Lo siento por mi estupidez de anoche-, le dije. - No estoy acostumbrados a las incomodidades. Yo vivo en la mansión Playboy, y ahora tu esperas ¿que acampe en una playa en una isla pequeña de mierda en el medio del Pacífico? Es suficiente para hacer que cualquier chica se dé vuelta.-

-Escucha, cariño. Estamos atrapados aquí. No tenemos forma de salir de esta maldita isla. Tenemos que lidiar con lo que tenemos, y tú vas alrededor quejándote de cada cosa que no es perfecta, no estás ayudando en nada. Tienes que aguantarte y sobrellevarlo. -

Lo mire con la mandíbula desencajada y los ojos muy abierto. Nadie nunca me había hablado de esa manera.

Arranqué mi mano de la suya. -¿Quién te crees que eres? ¿Qué te da derecho a hablarme de esa manera?-

-Rosie, se mucho mas de ti de lo que tú piensas. Estás acostumbrada a conseguir lo que quieres. Crees que me tienes envuelto alrededor de tú dedo meñique, pero no es cierto. Tú me necesitas mas de lo que yo te necesito.-

Él tenía razón. Yo lo necesitaba. Nunca fui muy buena yendo por mí cuenta. Siempre necesitaba a alguien. Es por eso que me quedé con Royce. Yo no podía estar sola.

Suspiré y me tomó de la mano de nuevo.

-Me alegra ver que estoy perdonado. Perdón por lo que he dicho.-

-No, tienes razón. Soy una mocosa malcriada que está acostumbrada a conseguir lo que quiere a su manera. Mientras yo recuerde, nunca he tenido que trabajar para nada. Mis padres eran ricos. Me casé con un hombre rico. Salgo con Hugh Hefner y vivo en la mansión Playboy.-

-Whoa, espera: ¿Estuviste casada?-Me miró, con shock en la mirada.

-Sí, hace 3 años.-

¿Qué pasó?-

-Murió.

-Oh.- Él no pidió más al respecto, y me alegré. Era muy difícil hablar de mi matrimonio con Royce a cualquier persona que no participó en él.

Nos sentamos allí, de la mano, sin hablar.

Rompí el silencio. "Bueno, probablemente deberíamos construir más chozas hoy. Tendremos que recoger más alimentos, y podemos enviar un equipo de búsqueda para buscar más maletas. -

-Buena idea.-

Paramos de hablar al escuchar pasos. Gire la cabeza y vi a Edward saliendo de la choza.

-Hey chicos- nos llamé.

Emmett alzo la cabeza y lo saludo.

-¿Entonces. Que está pasando?-

-Rose y yo solo estábamos hablando. La mayoría aun duerme. Estábamos pensando que en cuanto más gente se despierte formaremos un grupo e iremos a la selva a buscar materiales para construir los refugios. Y luego otro grupo podría ir a buscar las maletas que cayeron del avión.-Emmett le respodio.

-Es una buena idea, Emmett.-

-También necesitamos algo de pesca. Aun tenemos comida de ayer que podemos comer ahora, pero necesitamos más, en especial si vamos a estar una larga temporada aquí.-

-Si.-

Nadie dijo nada. Me pregunté cuánto tiempo íbamos a estar atrapados en esta isla. Tal vez Edward y Emmett estaban pensando la misma cosa.

Emmett se levantó. Lo mire y el también me miraba.

-Bueno, voy a dar un paseo. ¿Quieres venir, Rose?-

Yo asentí. Me levanté y le seguí. Él me cogió de la mano y nos dirigimos hacia la selva.

Estábamos caminando cuando de repente Emmett me agarró de la cintura y me empujó contra un árbol, su boca caliente en mi boca.

Podía sentir el deseo en él cuando él empujó su lengua en mi boca.

No me importaba. Por lo general, se sentía como una invasión cuando un hombre trata de meter su lengua en tú garganta. Con Emmett, se sentía natural.

Él me cargo, no rompimos el beso, y envolví mis piernas alrededor de su cintura.

Se dio la vuelta y retrocedió unos pasos cuando de repente se cayó, con lo que me caí con él.

Me reí aun sobre de éll.

-Muy gracioso, Emmett.- apoyé la cabeza sobre su pecho.

-No me caí sin razón-, dijo a la defensiva. -Me tropecé con algo.-

Alargo su brazo detrás de él, buscando el objeto que nos interrumpió.

Abrí los labios a su vez y empecé a tirar de su camisa. –Ya estamos acostados…-

Sujeto mis manos cuando intentaba desabotonar su camisa. -¿Qué? No puedes decir que no quieres esto.- Yo estaba molesta. Emmett demostraba perfectamente que me deseaba, pero ahora él esta haciendo que me enfrié. Los hombres son tan confusos

-No es eso- Emmett se atragantó.

Se llevó la mano detrás de la espalda y me mostró el objeto con el que se habia tropezado.

Era un arma.

¿Qué hace un arma en el suelo de una selva en una isla desierta?

¿Una isla que no estaba habitado por personas?

-Oh Dios mío- susurre.

-Tenemos que volver a la playa.- Emmett se puso de pie y comenzó a caminar de vuelta al campamento.

Me quedé sentada en el suelo de la selva, sin poder moverme.

-Vamos Rose- Emmett me cogió la mano y me levantó. Los dos regresamos a la playa.

Cuando volvimos a la playa, me di cuenta de que la joven de cabello castaño que compartía la choza con nosotros la noche anterior estaba sentada junto a Edward.

Estaban sentados en la hoguera, sin decir nada, sin mirarse el uno al otro.

Cuando supieron que nos acercábamos, nos encontramos con dos pares de ojos.

-¡Edward!- Emmett gritó. Teniamos que enseñarle lo que habiamos encontrado. Tal vez habría una explicación de por qué un arma de fuego estaba al azar sobre el suelo de la jungla en una isla desierta.

-Emmett, ¿qué pasa? ¿Qué tienes ahí? -, Preguntó, al notar la pistola en la mano de Emmett.

-Mira lo que encontramos en el suelo de la selva.-

Emmett le mostró el arma.

Edward miró, sorprendido.

-¿Dónde demonios estamos?-

Nos miramos unos a otros, incapaces de responder a la pregunta de Edward.

Nadie dijo nada durante un minuto.

-Edward, ¿tiene alguna idea de por qué un arma de fuego estaba colocada en la parte inferior del suelo de la jungla en una isla desierta?- Le pregunté, rompiendo el silencio.

-Bueno, la única explicación que puedo pensar es que estaba en el avión y se cayó. Si eso no es, entonces yo no lo sé.-

-Bueno", Emmett intervino, -¡Ahora tenemos un arma de caza!-

Lo mire y rompí a reír cuando vi la enorme sonrisa en su rostro.

Edward y la joven de cabello castaño se echaron a reír también.

-Esta es Bella. Bella, éstos son Emmett y Rosalie. -

-Es un placer conocerlos.- dijo Bella cortésmente.

Ella me parecía familiar, pero no podía recordar dónde la había visto.

Tal vez me estaba imaginando cosas.

********

Más tarde ese día, Emmett y yo, con la ayuda de un grupo de personas, habíamos reunido un montón de materiales y logramos construir un grupo de chozas.

Estos ofrecían más privacidad que los que habíamos construido con prisa ayer. Había también más de ellos, por lo que no tendrían que apretarse ocho personas en una sola.

También significaba que Emmett y yo podríamos tener esta noche un tiempo a solas en nuestra cabaña frente al mar.

Le sonreí a ese pensamiento.

Todo el día trabajamos en la construcción de las chozas.

Edward llevó a un grupo en una expedición de pesca, mientras que el otro jugador de fútbol que siempre peleaba con Emmett, fue con otro grupo a la selva para buscar las maletas desaparecidas.

El grupo de búsqueda regreso después de un par de horas, cada uno de ellos con algunas maletas.

Vi mi maleta rosa Louis Vuitton con el conejito de playboy en élla.

Hef las había mandado a ahcer especialmente para todas las chicas que vivían en la mansión.

Yo corrí hacia la niña que llevaba mi maleta y la tomó de sus manos.

-¡Hey! Estas son para todos, para que podamos usar el champú, cepillos de dientes, y la ropa.- Tenía la piel oscura y el pelo largo y negro que llegó a la cintura.

-Bueno, esta es mi maleta, y necesito algunas cosas de ella.- Al igual que mis pastillas anticonceptivas.

Ella me miró, y luego se dio la vuelta, me pego en la cara con su pelo, y se alejó, dejando el resto de las maletas en un montón.

-No lo tomes como algo personal. Leah puede ser una perra a veces. -

Miré a mi alrededor y vi a un adolescente alto de pie junto a mí. Tenía la piel oscura igual que la chica que acaba de hablar . Era alto, desgarbado, y tenía pelo corto negro. Él me sonreía.

-Está bien. Estaba tan feliz de ver que encontraron mi maleta. Fue especialmente hecho, ya sabes.- le sonreí de nuevo.

-¡Hey, yo sé quién eres! Eres Rosalie Hale, la modelo.- sus ojos se abrieron cuando el reconocimiento lo golpeo.

-¿No eres muy joven para estar mirando mi foto de doble página?-No podía ser mayores de 16 años y no me hace feliz que el adolescente con el que hablaba supiera cómo me veo desnuda.

Su rostro se puso rojo. -Tengo 15 años y medio.-

Me sonrió y le revolví el pelo. -Bueno, ¿cuál es tu nombre?-

-Yo soy Seth Clearwater. Leah es mi hermana mayor. -

-Bueno, ¿dónde están tus padres?¿ Ustedes dos no podrían haber estado viajando por vosotros mismos?- ¿Qué clase de padres les permitirían viajaran a sus dos hijos adolescentes solos en un vuelo de Japón a Los Ángeles?

-Estaban en la sección de cola del avión.- Él miró al suelo mientras decía esto.

-Oh. Lo siento mucho. -

-Está bien. No es tu culpa. -

Nos miramos el uno al otro y no dijimos nada durante unos minutos.

"Bueno, probablemente debería ayudar a Leah o ella va a sacar su frustración en algunos otros supervivientes. ¿Tal vez podamos hablar de nuevo más tarde? -Parecía esperanzado. Probablemente es el sueño de todo adolescente ser amigo de una modelo de Playboy.

-Claro, Seth. Bueno, ve a ayudar a tu hermana. "

Me acerqué a Emmett y le di una palmada en el trasero cuando se agachó para recoger algo del suelo.

-Hey sexy. Así que estaba pensando. Más tarde, esta noche, vamos a tener una cabaña para nosotros solos, y yo esperaba que pudiéramos continuar donde lo dejamos esta mañana...-me calle, esperando que él respondiera.

Sus ojos se iluminaron, se inclinó y me susurró al oído: -Si crees que puedes manejarlo. Soy un jugador de fútbol. -

Le golpeé en su brazo y me deja caer en sus brazos.

Apoyé la cabeza contra su pecho y me di cuenta de que por fin me sentía segura, por una vez en mi vida.

********

Oí la puerta cerrarse de golpe y alguien dando tumbos en la sala.

Royce.

Me senté en la cama y mire el reloj.

3 am.

Me levanté de la cama y me puse las zapatillas.

Bajó las escaleras para ayudar a mi marido borracho por las escaleras y a acostarse en la cama.

-¿Royce?- Llamé a la habitación oscura. No hubo respuesta.

Entré en la cocina y lo vi de pie junto a la mesa, balanceándose.

-¿Royce?-

-¡Maldita sea, Rose, te dije que no me molestaras cuando estoy trabajando!-, me espetó.

Genial. Se emborracho estando enojado. Esto probablemente terminaría con otro viaje al hospital.

Tímidamente me acercó a él y puse la mano en su brazo.

Rápido como el rayo, él me agarró del brazo y me tiró contra la pared.

Sentí como el espejo que estaba en la pared se caía en mi cabeza y se rompía.

Sentí algo cortante en mi mejilla y luego un goteo rojo sobre mí cara.

Caminó de vuelta hacia mí y me levantó por la tela de mi camisa de dormir.

-¡Ahora, me dejaras en el infierno solo!- me rugió en la cara.

Note el olor del alcohol en su aliento. Yo asentí.

Me tiró al suelo y me miro.

Yo lo vi de nuevo, luego se cayó, se desmayó.

Sentí un dolor punzante en la muñeca.

Genial. Probablemente la roto.

Me levanté y fui al baño para comprobar los daños.

Había una enorme herida en mi mejilla, pero aparte de eso, y mi muñeca, no hubo mucho daño.

Limpié mi frente y me metió en la cama.

Al día siguiente, después de que Royce hubiera salido a trabajar, me puse una muñequera que el médico me había dado la última ve quez Royce quebró mi muñeca y limpie la cocina.

Yo no sabía cuánto más de esto podría soportar.

Si yo no salía pronto, Royce iba a terminar matándome una noche.

Yo no podía salir bien.

Royce no era un hombre tranquilo cuando estaba sobrio, y si me iba, me iba a buscar y matárme.

Me senté en la cocina, pensando en una manera de escapar.

La única manera de que podría escapar sería encontrar una manera de que Royce nunca sería capaz de nada después de mí.

La única manera de que no sería capaz de nada después de mí es si él estaba muerto.

Yo tendría que matarlo.

Me lo pensé: ¿Podría realmente matar a mi marido?

Recuerdos pasaron por mi cabeza: Royce rompiendo la cara en la pared, Royce rompiéndome los huesos de brazo, Royce que me empujaba por la ventana.

Yo tendría que matar a Royce.

Una semana más tarde, todo estaba listo.

Había pedido por internet algo de cianuro de potasio y que había llegado ayer.

Había preparado la cena, sabiendo que sería la última comida de Royce.

Tomé el polvo blanco y lo disolví en el vino Royce.

También di salpicadas por encima de su carne y el resto de su comida.

Sería rápido: ya estaría muerto en 10 minutos.

Royce llego a casa y me saludó con un beso.

-Hey Baby-, dijo.

-Hola, cariño. ¿Tienes hambre?-

-Muerto de hambre. ¿Qué hay para cenar? -

-Bueno, he hecho carne y patatas con chicharos. Cogí una botella de Merlot en la tienda hoy en la tarde-. Los dos nos dirigimos a la mesa y se sentó.

Royce empezó a comer inmediatamente.

Me senté y observé, esperando a que el veneno tuviera efecto.

Después de 5 minutos, dejó de comer y me miró.

-¿Te pasa algo, baby?-, Le pregunté inocentemente.

-Sólo estoy sintiéndome un poco mareado-, lsopló. Parecía como que estaba teniendo problemas para respirar también.

-¿Por qué no te vas a acostarse en el sofá?-, Sugerí.

Royce comenzó a caminar hasta el sofá, cuando se cayó en el suelo y comenzó a convulsionarse.

Me quedé en mi silla y no hice nada.

5 minutos más tarde, Royce dejó de moverse.

Me acerqué a él y vi que había dejado de respirar.

Limpié la mesa y lave los platos.

Luego limpie de la mesa para eliminar las huellas dactilares.

Saqué la nota que había escrito esta mañana, diciéndole que me iba a Royce, y la deje en la mesa.

Subí, agarré mis maletas, y las puse en mi coche.

Me metí en el coche, me aleje, y nunca mire hacia atrás.

********

-Wow, el pescado está muy bueno, Edward.-

Todos los supervivientes estábamos sentados alrededor de la hoguera, terminándonos la comida.

Edward y un grupo se había ido a pescar, y cogieron un montón.

Edward era aparentemente un gran cocinero, por lo que había pescado en filetes para nosotros.

Nunca había comido un mejor pescado en toda mi vida, y eso que estaba acostumbrada a comer en restaurantes de cinco estrellas cada semana.

Yo estaba sentado al lado de Emmett, con su brazo alrededor de mi cintura.

En mi otro lado estaba Seth Clearwater.

Estaba lleno de energía. Durante todo el tiempo que estuvo sentado a mi lado, nunca dejó de hablar.

Me enteré de que vivía en Washington.

Él y su familia estaban en Japón en sus vacaciones de primavera, porque nunca había estado en Asia.

Tenía dos perros lobo en casa. Ellos eran hombres de Saarlooswolfhond llamados Billy y Harry.

Él era un estudiante de primer año en la escuela secundaria.

No tenía una novia, pero estaba enamorado de una chica llamada Vanessa.

Estaba en el equipo de béisbol de su escuela y jugaba en la primera base.

Tocaba la batería, pero eso volvía loca a su hermana.

Él y sus dos mejores amigos, Paul y Jared, estaban planeando formar una banda juntos.

Le aterrorizaban los payasos y los cuchillos.

Tenía escondidas unas revistas de playboy debajo de su cama. (Yo era su playmate favorita)

Me estaba contando acerca de sus perros cuando su hermana, Leah, se acercó a nosotros.

"-Seth, ven a sentarte conmigo en el otro lado.- Ella me lanzó una mirada sucia.

-Claro, veo más tarde, Rosalie. -

-Bye Seth.-

Emmett y yo los vimos alejarse.

. -Es un chico dulce-, comentó Emmett.

-Realmente lo es.-

-No sé cómo debería de sentirme ante el hecho de que él sabe cómo te vez desnuda y yo no.-

-Oh, por favor, Emmett. Yo se que tu sabes cómo me veo desnuda. Has visto las revistas.-

-Es cierto, pero nunca te he visto desnuda en la vida real.- Movió las cejas hacia mí.

Yo me reí.-Bueno, quien dijo que te iba a permitir que me veas desnuda.-Le di un beso en la mejilla.

Él me atrajo a otro de sus aplastantes abrazos.

Miré a mi lado y vi que el asiento de Seth había sido ocupado por un hombre que no había conocido todavía.

-Hola, soy Rosalie.-

-Félix.-

-Este es Emmett,- le dije, Le di un codazo en las costillas a Emmett para que reaccionara.-Es un gusto conocerte, Félix-

-Igualmente.-

Félix era alto con el pelo castaño rizado. Era musculosos pero no tanto como Emmett.

Él me miraba fijamente con sus ojos azules con una intensidad que me hizo sentir auto-consciente.

Había algo en él que no parecía correcto. No pude poner mi dedo en él, pero me daba miedo.

Eso es ridículo. Yo ni siquiera lo conozco. ¿Por qué debería tener miedo de él?

Félix dejó de mirarme y volvió su atención a Edward y Bella, que estaban sentados en el lado opuesto de la boca de fuego.

Edward tenía su brazo alrededor de la cintura de Bella, y hablaban entre ellos.

Miré a mi alrededor y vi Jasper Whitlock, sentado entre Alice y Cynthia Brandon.

Él tenía su brazo descansando alrededor de Alice y el otro brazo sobre los hombros cubiertos de Cynthia.

Me pregunte si se acordaba de mí.

Había hablado con él dos veces, ambas en las fiestas en la mansión.

Habíamos conectado la última vez.

Si lo recordaba esperaba que no tocara el tema. Eso haría las cosas difíciles entre Emmett y yo.

-Así que, Rose,- Emmett comenzó. " -Yo no sé mucho acerca de tí. ¿Por qué no me cuantos algunas cosas sobre ti?- Lo miré, atónita.

-¿Realmente quieres saber sobre mi vida?-

-¿Por qué no? Eres hermosa y me propongo a llegar mas lejos que se acostumbra saber algunas cosas sobre la chica con la que estas durmiendo-Él me guiñó el ojo.

-Bueno, mis experiencias pasadas me han demostrado que los hombres por lo general sólo quieren tener sexo y olvidar-Emmett soltó una carcajada.- ¡Oh, Rosie, eres tan divertida!"-

-Bueno, yo soy Rosalie Hale, 24 años, rubia, 1.70, modelo de Playboy, novia de Hugh Hefner...- se apago mi voz.

-Yo ya sabía todas esas cosas. Dime algo que yo no sepa. Algo que nadie sepa.-

-Está bien, me gusta restaurar coches en mi tiempo libre. Estoy trabajando en un 1967 Mustang GT 500. ITambién poseo casi todos los números de Batman y Superman comics. I'm just missing issue #245 of Batman and issue #365 Superman. Estoy buscando la edición # 245 de Batman y Superman # 365. También he conseguido el puntaje mas alto de Medal of honor .-

La mandíbula de Emmett cayó mientras hablaba.

-¿Qué?-

-Creo que he encontrado mi alma , te das cuenta de que eres la chica perfecta para cada hombre vivo, ¿verdad? -

-No, no lo soy.-

-Hablo en serio. Nunca he conocido a otra chica que restaura coches antiguos, colecciona historietas, y es buena en los juegos de vídeo. Eres como la mujer perfecta. -Él me miraba como si yo fuera una especie de diosa.

-Bueno, tengo 5 hermanos mayores, así que supongo que sus intereses se me contagiaron.- Sonreí. -Está bien, es tu turno ahora. Cuéntame algo de ti que nadie sabe .-

Él pensó por un minuto. -Bueno, soy un gran aficionado al cine.-

-¿Y?-

-Así que dime una línea de una película y puedo decir de que película, el año en que se hizo, y quien es el protagonista-

-Estás mintiendo.-

-Pruebame-

Pensé por un momento.-Ven a jugar con nosotros, Danny.-

-The Shining, 1980, Jack Nicholson y Shelley Duvall. Prueba y dame algo más difícil, por favor. -

-Eso fue fácil, tienes razón.- Pensé de nuevo. -Espera, espera, espera, se me acaba de ocurrir algo increíble. Y si nos estrellamos con el carro de adelante y todos morimos, ¡se podría escribir una canción de eso! -Nunca tendría la...

-El regreso de The Texas Chainsaw Massacre, 1994, Renee Zellwegar y Matthew McConahughey.- Sonrió triunfante. -Me sorprende que conozcas esa película.-

-Como dije, tengo 5 hermanos mayores. Su pasatiempo favorito era asustarme. He visto la mayoría de las películas de terror, y fue una de las que más me gustaron.-

-¿Te gustó la cuarta película de Texas Chainsaw Massacre?-

-Fue muy divertido.-

-Realmente eres mi alma gemela, Rose.-

Me apoyé en su hombro y me relaje.

De pronto, vimos a Bella ponerse de pie, le dio una bofetada a un chico, y se fue de la playa.

-¿Qué fue eso?- Le pregunté a Emmett.

-No tengo ni idea, pero yo no me preocuparía por eso. Parece que Eduardo va con ella. –Vimos a Edward levantarse e ir detrás de Bella.

-Raro.-

La gente comenzó a levantarse e irse a sus casas a dormir.

-Vamos, Rosie. Vamos. -Emmett me cogió la mano y nos dirigimos a nuestra cabaña.

Entramos y cerró la puerta.

Antes de que pudiera mirar a mí alrededor, la boca de Emmett estaba sobre la mía.

Sus brazos estaban envueltos alrededor de mi cuerpo, y sus manos estaban subiendo y bajando por mi espalda.

Movía la boca de mis labios a mi cuello.

Empecé a tirar de su camisa.

Al ver lo que yo quería, se quitó la camisa. Mientras estaba haciendo eso, empecé con sus pantalones. Cuando llegué a desabrocharlos, se los bajé y él se los termino de quitar.

Emmett luego tiró de mi camisa para desabrocharla, mientras yo me quitaba los vaqueros.

Emmett se acercó y me agarró de los pechos, tuve que morderme los labios para no gritar de placer.

Sus manos estaban tan cálidas y grandes. Se sentía tan bien.

Me acerque a su cuerpo y pude sentir su excitación.

No teníamos que preocuparnos de mi ropa interior pues no llevaba.

Emmett me cargo y me recostó en el suelo.

Se arrodilló sobre mí, burlándose de mí.

Me lamio el pecho y metió su mano en mi entrepierna.

Yo gemí con anticipación, y él sólo sonrió.

Sentí sus dedos rozar mi entrepierna humedecida, cuando de repente metió dos dentro de mí.

Mis caderas se arquearon involuntariamente mientras Emmett acariciaba el mi interior.

Saco sus dedos y los remplazo con su sexo.

Siguió empujando, cada vez con mas fuerza

-Oh Dios, Emmett. Voy, voy a...-

Y entonces él llego en el mismo momento que yo.

Salío de mí y se recostó a mi lado.

Apoyé la cabeza sobre su pecho y puse el brazo envuelto alrededor de su cintura mientras él puso su brazo sobre mis hombros.

Los dos nos quedamos ahí en el suelo, sumiéndonos en un sueño profundo

Todo era tan perfecto.

Cuando me quede dormida, recordé a Royce

Yo tendría que decirle Emmett sobre él y lo que había hecho.

Tenía la esperanza de que todavía me miraría como lo había hecho hace un momento, aun sabiendo que yo era una asesina.


Estoy tratando de que me perdonen por haber tardado tanto, pero el ultimo capi no recibió mucho apoyo con los reviews (la historia en ingles llego a mas de 100 reviews y estoy segura de nosotros podemos llegar a mas.) y espero que este reciba más.

¿¿¿REVIEWS???