Crepúsculo no me pertenece, solo esta idea (:

Solo niños

—¡Suéltenos, malditos hijos de…! —grito el chico de catorce años llamado Emmett mientras trataba de desatarse de las sogas que lo tenían inmovilizado.

—¡Cállate, Emmett, recuerda que estamos hablando de tu madre y la amiga de ella! —lo corto Rosalie, su novia.

Ambos adolescentes de catorce años estaban atados en unas sillas, los nudos se encontraban muy bien hechos y a pesar que se movían como locos no lograban siquiera aflojar un poco las sogas. Ese par de niños eran increíbles, al parecer las clases de supervivencia que les daba Charlie, el jefe de policía, servían.

—¡Lo logramos, Bella! —chillo victorioso un niño de cabello cobrizo y ojos verdes.

—¡Lo se, Edward! ¡Los niños ganamos! —lo siguió una pequeña niña de cabello castaño y grandes ojos color chocolate.

Soltaron unas risitas y se abrazaron sin quitar la vista de la pareja de adolescentes que ellos mismos habían inmovilizado. Eran astutos.

Sus madres siempre fueron grandes amigas y a pesar de estar casadas y ser bastante 'mayorcitas' seguían teniendo sus 'noches de chicas'—pero sin sus visitas a ciertos lugares, claro; ahora eran mujeres casadas—.

Habían dejado a sus hijos pequeños en manos de Emmett, el hijo mayor de Esme, la madre de Edward. Un gran error. Edward e Isabella no tardaron mucho en tomar el control. Eran unos pequeños niños de cinco años, amigos, inseparables.

Ahora ellos tenían el control, podrían hacer lo que quisieran.

Les dieron la espalda a los 'rehenes y tomados de la mano salieron de la sala. Caminaron por la casa, abrazados, sin rumbo. Es que para Edward Cullen y Bella Swan las palabras no eran necesarias (no era como si supieran decir muchas correctamente, después de todo).

Hasta que llegaron a la habitación de Edward. Bella corrió hacía la cama y comenzó a saltar sobre ella. La cama de Edward era perfecta para saltar. El niño de cabellos cobrizos se le unió luego de estar un rato viéndola embobado. Ambos saltaban sobre la cama, riéndose como los pequeños bebes que eran.

—¡Ahora estaremos despiertos por siempre! —grito Bella mientras alzaba sus brazos. Oh. Despiertos por siempre, que lindo sonaba eso para ambos.

Pero apenas pronuncio esas palabras, como por arte de magia, ambos niños cayeron rendidos a la cama. Sin mas comenzaron a dormir. Estaban muy cansados. Al fin y al cabo, solo tenían cinco años. Se encontraban uno al lado del otro, la mano de Edward sobre la de Bella y sus piernas chocaban.


—Idiotas —dijo Emmett entre dientes mientras miraba con enojo a los niños que dormían placidamente.

Luego de una hora tratando de zafarse al fin eran libres de esas sogas. Emmett planeaba matarlos, pero se los encontró durmiendo como todos unos 'angelitos', Renée y Esme no les creerían cuando les dijeran que esos niños los habían atado.

Rosalie beso la mejilla de su novio y apoyo su cabeza en el hombro de este mirando a los 'angelitos'.

—Tranquilo, Emmett. Al fin y al cabo… son solo niños.


Sin sentido, se me ocurrio luego de ver los Simpson.