. Este es nuestro momento .

De: PRISS

10-ABR-07

08-OCT-07

Capítulo X.


La ceremonia había sido realmente sencilla y por supuesto incomoda.

Si bien los demás miembros de la familia aceptaron la unión entre los representantes de ambas ramas, que encima eran primos-hermanos, eso no quería decir que no tuviesen un mal sabor de boca por todo esto.

Y de Hanabi ni hablar.

La chiquilla presenció la boda de su hermana de no muy buena gana.

~ Pronto lo aceptará, lo sé.

Decía para sí una Hinata que sonreía tímidamente.

~ Deja de pensar en eso, no interesa.

La chica se giró donde el dueño de aquella voz. . . y también de su corazón.

El rojo pronto tomó las suaves mejillas de la ninja.

"Mi noche de bodas."

Pensaba, sin poder creerlo aun.

Y aun cuando el rostro de su marido no lo demostraba, ella sabía que él también era feliz. Se lo decía el sutil brillo de sus ojos de nieve y se lo decían sus besos que devoraban su boca casi con desesperación.

Y ni que decir de sus toscas manos que lucharon con el obi del kimono ceremonial hasta vencer el nudo y despojarla de todas sus ropas.

Hinata cerró los ojos y se dejó hacer. Jamás hubiese imaginado que Neji era un amante tan insaciable e intenso.

~ Te deseo.

Le susurraba al oído, haciéndola estremecer.

La chica se sintió prisionera de su ahora esposo y no pudo pensar en otra cosa más que en complacer al dueño de sus sentimientos.

La Hyuga dio media vuelta y dejó al ninja saciarse de sus tímidos labios y sin embargo, llenos de deseo y lujuria por él.

Hinata no supo en qué momento terminó sobre el futon, con Neji encima suyo y sus piernas entrelazadas. La chica sonrió, no era extraño que se concentrase tanto en los besos y caricias y en las mágicas sensaciones que estas le hacían sentir, que por lo regular era incapaz de percibir los pequeños detalles, como la desnudez de su amante.

¿Cómo y en qué momento sucedió?: no sabía y no importaba, lo que ella quería era disfrutar de esto, de Neji y de su perfecto y musculoso cuerpo.

El jounin no estaba en una situación diferente. Era el cielo tener la pequeña y frágil figura de su prima al natural entre sus brazos, prisionera bajo su cuerpo y en espera de todo lo que él quisiera hacer, y lo que Neji más quería en ese momento era hacerle el amor a su mujer, y por dios que lo hizo.

La boca del Hyuga bebió con desesperación del pecho de la joven, lamiendo, succionando y mordiendo con incontrolable pasión, arrancando gemidos de la boquita de su amante.

"Qué importa que todos en la mansión se enteren." -Pensó el muchacho.- "Ahora no tenemos por qué escondernos, ya no más, esta vez estamos en todo nuestro derecho… este es nuestro momento."

Con esta idea, con este sentimiento, Neji se aventuró sobre el lindo cuerpo de la chica, dejándose llevar hasta profanar su sensible flor. Travieso y exigente, el Hyuga devoró el sexo de Hinata, degustando su agridulce sabor y elevándola a ella al cielo, logrando que sus gemidos y jadeos se convirtiesen en gritos de infinito placer. Este era su regalo para ella.

Neji siguió así por largo rato, desesperando y complaciendo a su compañera y complaciéndose él mismo.

~ Ni, nii-san, onegai…

El ninja alzó la mirada, encontrándose con la suplica en los cristalinos ojos de su esposa. . . y sonrió, porque él adoraba que ella le rogase, que lo necesitase de tal manera; le encantaba sentirse su dueño y poseedor de todo el control.

"Sin embargo…"

Neji tomó su preciado lugar entre las piernas de la chica y empujó lenta pero profundamente, haciéndola gemir desde el primer momento.

Él bien sabía que la única que tenía el control aquí no era otra más que Hinata. Con una mirada, un beso, una caricia o un maldito gemido, bastaba para tenerlo rendido ante ella, como ahora que, desquiciado, mecía sus caderas y enterraba su dura espina en la intimidad de su joven amada, sin importarle nada más, y es que. . .

"No tengo nada más en la vida, solo esto y solo a ella."

Con este pensamiento, Neji dejó que la lujuria lo dominara, y con fuerza, sacudía las caderas contra la vulva de la mujer, orillándola al más intenso y hermoso éxtasis que hasta ahora hubiese experimentado.

No tardó mucho para que Neji la siguiera, llenándola con su esencia.

Después no hubo mucho que compartir entre ellos. Un beso, una caricia y una simple despedida hasta que la mañana llegase. Pero esta vez era diferente porque por primera vez no tenían miedo a nada, ni porque esconderse.

No es que necesitaran la aprobación de nadie, se pertenecían por nacimiento, por destino, por necesidad y ahora por ley.

Eso era todo lo que hay que decir sobre Neji y Hinata Hyuga.

.

.

.

.

. Fin .


Por fin!.

Esta historia cambió mucho conforme la escribí.

Por ejemplo, este capítulo no estaba contemplado, pero me gustó como quedó.

MUCHAS GRACIAS POR LEER ESTE FIC:

Ignotus.
Daniratoe
Fujioka-chan (Soy mujer)
Maeda Ai
Daphne-gabycoco