Disclaimer: Nada nos pertenece. Crepúsculo es de Stephenie Meyer. Esta historia es de TheSpoiltOne and Footroza. Nosotras solo nos adjudicamos de la traducción, con el respectivo permiso de la autora.

Summary: Bella trata de complacer a su novio tomando un curso para ser una 'mejor esposa'. Ella tendra una formación en una escuela especial. UA/TH. Lemons Gráficos.

Advertencias: Esto no es para corazones débiles. Es enserio. Es una historia muy fuerte, pero no me refiero solo al alto contenido sexual (que también es muy abundante), si no a la manera de representarlo. Es fuerte, gente bonita, no quiero que tomen esta advertencia inadvertida. No queremos gente que comience a decir que quedaron traumados(?) o algo. Además es 100% BDSM (Bandage, Disciplina, Sadomasoquismo). Fueron advertidos.

N/T: Err, esperamos no haberlas asustado con la advertencia(?). Bueno, ¡hola, gente bonita! Aquí regresamos, pero esta vez con un long-fic. Queremos comentarles un poquito de esta historia. Para empezar, es muy fuerte, de verdad. Los primeros capítulos puedes ser bastantes… desesperantes. Pero luego se pone muy bien, enserio. No es un típica historia romántica donde Edward y Bella se conocen y hay lemon en cada capitulo. No. Esta es una historia cargada de todito; ¡crack, slash, femslash, lemon (obviamente) pero es 100% cannon. Lenguaje y grafico (como a todas nos gusta) e… interesante. Denle una oportunidad a la historia, por que de verdad esta muy buena. Sin más, ¡disfrútenla!

Agradecimientos: sparklinghaledecullen, por que es un amor y tradujo este capitulo, ¡gracias, hermosa!


The Training School
( Escuela de Formación )

Yo, Bella Swan, no tenía idea de a dónde me estaba dirigiendo. Estaba en el asiento de pasajero del carro de mi novio James, con él al volante. Mientras recorríamos las carreteras, anochecía y las carreteras seguían húmedas por la lluvia. No tenía idea de dónde estábamos. Había bosques a cada uno de los lados, me hacían sentir desolada y fría, como si no hubiera ninguna civilización en millas.

Todo lo que sabía, era que iba a una clase de 'escuela.' James me había dicho que esta escuela era nada menos que de las mejores. Me daría la educación adecuada que necesitaba para ser lo suficientemente buena para él. Nos ayudaría a pensar acerca de, 'seguir adelante en nuestra relación', como él decía.

Estaba emocionada por ir; siempre había querido asistir a la universidad. Sin embargo, nunca había tenido la oportunidad. James nunca lo había permitido. Él no quería ir a la universidad, así que me disuadió de hacerlo, también.

No tenía muchos amigos. De hecho, aparte de mis padres, no tenía a nadie más. Había tenido unos pocos en la preparatoria, pero James pensó que no eran lo suficientemente buenos para mí. Eso causó tantos problemas que terminamos por apartarnos. Era más fácil de esa manera porque ahora no teníamos desacuerdos.

A los veintiún años, tengo mucha de mi vida calculada. He vivido con James por seis meses, y espero un día casarme con él. Pero antes de que eso pudiera pasar, necesitaba hacer ésto por él. Iría a la escuela y aprendería. Quería ser todo para él. Él había mencionado que aprendería cómo complacerlo dentro y fuera de la cama. Daba un poco de miedo pensar en eso. ¿No podría ser tan malo, cierto? James me estaba enviando ahí. Él me amaba, no dejaría que fuera malo para mí. Al menos es lo que yo me dije.

A medida que avanzábamos por el camino, todo lo que podía oír era el sonido de los limpiaparabrisas y el rugido del motor. El silencio dentro del carro era ensordecedor. Entonces James habló con su mandante, 'No me importa nada' voz. "Si no completas esta formación, terminaremos. Necesitas hacer ésto por los dos. Es importante. Es la única forma. ¿Me entiendes, Bella?"

"Sí, James. Pero ¿Por qué no podría terminarlo?" Era muy confuso a veces. "Quiero hacerte feliz y si ésto es lo que se necesita, está bien."

"¿Me amas?" preguntó.

Respondí inmediatamente sin vacilar, "Por supuesto que lo hago."

James habló de nuevo. "¿Confías en mí?"

Asentí con la cabeza, de repente, no me sentía tan cómoda cómo lo había estado hace cinco minutos. ¿A dónde quería llegar con todo esto? Estaba demasiado confundida. Todo era tan secreto. Todo lo que quería era que él fuera feliz y así poder seguir adelante y quizás formar nuestra familia.

Me sentía sola en la casa mientras él se iba a trabajar todo el día. Necesitaba algo más que hacer aparte de limpiar y atender la casa. Me gustaría hacer eso, lo que sea que eso sea.

"Entonces tu seguirás sus reglas y sus órdenes sin protestar." Asentí de nuevo mientras él continuaba, "Son amigos de Laurent. No me avergüences o habrá consecuencias por tus acciones," dijo en tono amenazante. Estaba empezando a temblar en mi asiento. La única otra vez en que había hablado así, fue cuando estampó su puño en la pared, al lado de mi cabeza. Yo no quería ver ese lado de James nunca más

Volvimos a caer en el silencio mientras avanzábamos y avanzábamos por el camino desierto.

El carro comenzó a bajar la velocidad y era obvio que nos estábamos acercando a nuestro destino. Tomé una respiración profunda, mis nervios comenzaban a sacar lo mejor de mí, mientras las palmas de mis manos comenzaban a sudar con la idea de lo desconocido. ¿Qué tan malo podría ser? Confío en él. Todo estaría bien.

"Vendré por ti cuando ellos me digan que has terminado tu entrenamiento," dijo con la misma calmada, indiferente voz, que estaba empezando a odiar.

"¿Cuánto tiempo estaré aquí?" Le pregunté.

"Eso depende de qué tan rápido aprendas. Sólo tú puedes decidir eso, Bella." Bueno eso no me dijo nada. ¿Cuánto tiempo tendría que estar lejos de él? De repente no quería ir, pero quería casarme con él. Tenía que hacer esto por él. Por nosotros.

Llegamos a lo que parecía ser una majestuosa casa con grandes muros y portones eléctricos. No se veía tan mal. Una casa de lujo en la que, estaba segura que estaría tomando clases de cocina y de etiqueta; y sabía que también incluía lecciones de cama, por lo que James había estado diciendo. Era embarazoso y humillante pensar en eso. Dolía pensar que él creyera que no era suficientemente buena como era para ser su esposa. Siempre había pensado que era una buena cocinera y siempre había tenido la casa en perfectas condiciones. Pero haría esto por él. Lo amaba.

James bajó la ventanilla del coche, llegamos a un intercomunicador y apretó el botón, saludando hacia la cámara. Esperaba que una voz saliera del intercomunicador, pero casi al instante, las puertas eléctricas se abrieron.

El camino fue largo y tortuoso. Estaba segura de que esa era una manera de matarme del suspenso. Al final del camino había una enorme mansión blanca. Agradable, pensé para mí misma. Aún estaba nerviosa pero pensé que ésto no sería tan malo después de todo.

James estacionó el carro frente a la puerta principal. Lo escuché suspirar, "Aquí estamos. ¿Recuerdas lo que te dije?" No sabía qué decir, así que asentí. "Enorgulléceme. No me decepciones Bella."

Tomé una profunda y agitada respiración y me incliné para agarrar mi bolsa de mano del suelo.

James se acercó y me detuvo. Lo mire con confusión; hizo señas hacia mi bolsa. "No necesitarás eso." ¿Por qué diablos no podía llevar mi bolsa? Me había dicho que no necesitaba ropa, que había un 'código de vestimenta' en la escuela, pero ¿Por qué mi bolsa no? Le di una mirada suplicante y movió la cabeza. ¿Qué diablos estaba hacienda aquí?

Ok, puedo hacer éso.

Necesito hacerlo.

Quiero hacerlo

Estaba convenciéndome internamente.

Sin otra palabra agarré e mango de la puerta del coche, abriéndola y saliendo a la lluvia. Cerré la puerta del coche, y antes de que pudiera ver hacia la puerta principal, James se alejó. Me sentí desesperada. No me había besado en despedida. ¿No me quería ya? No, no era eso. No podía ser eso. Él solo quería que hiciera ésto por él. Y, me gustaría seguir adelante con lo que había dicho.

Empecé a sentir los nervios en la boca del estómago, respire hondo y me acerqué a la puerta y presioné el timbre con uno de mis dedos. Nada. ¿Oyeron eso? ¿No sabían que estaría aquí? No seas estúpida, Bella. Alguien abrió el portón eléctrico, se paciente.

Después de unos minutes escuché movimientos del otro lado de la puerta. Podía sentir mis nervios crecer desde mi estómago hasta mi boca. Aquí estaba, no había vuelta atrás.

La enorme puerta de madera se abrió y pude ver el largo y hermoso hall con grandes baldosas de mármol pulido. Wow... ¿Qué es este lugar?

De pie junta a la puerta, estaba una mujer muy bonita. Ella estaba vestida totalmente de blanco, su ropa era bastante reveladora; parecía que sus pechos se iban a salir del corsé que traía puesto. Me sentía nerviosa, pero aún así le sonreí, tratando de ser amigable. Me tendió la mano y me invito a pasar, nunca sonrió mientras entraba en la habitación.

"A partir de este momento no vas a hablar o hacer ruido a menos que alguien te lo permita." Asentí. Bien, de repente, me di cuenta de que todas las preguntas que me había formulado en la cabeza no serían respondidas pronto.

A un lado estaba un elegante escritorio de cereza con un sillón de cuero negro detrás de él, y en él estaba sentado un hombre muy guapo de cabello rubio. Miró hacia arriba y me miró con indiferencia, dándole una señal a la mujer.

"Bienvenida Isabella, a 'The Training School'. Yo soy la Maestra Esme y él es el Maestro Carlisle," dijo señalando al hombre guapo que estaba en la silla de cuero. "Te dirigirás a nosotros cómo Maestro y Maestra si es necesario. Y, solo si se te permite hablar."

Hice un gesto para señalar que sí entendía.

"Te quitarás toda la ropa y las joyas," ordenó ella. Mi estómago se fue a mi garganta cuando tuve que tragarme la bilis.

¡Oh, por Dios! ¿Podría hacer eso? Tenía que hacer eso. Algunas de las cosas de las que James había hablado comenzaron a tener sentido ahora. Tomando una profunda respiración, cerré mis ojos, inclinándome para quitarme los zapatos y los calcetines. El suelo de mármol se sentía duro y frío bajo mis pies.

Vi a Esme, que asintió con la cabeza para que me diera prisa y continuara. De repente sentía la boca seca al llegar a la parte inferior de la camisa y me la saqué por sobre la cabeza, dejando mi sujetador. Yo no podía soportar que ellos me miraran. Fue muy duro, así que cerré los ojos cuando desabroché mis jeans, deslizándolos por mi cadera y pateándolos el resto del camino.

Me puse de pie, delante de ambos, sólo con el sujetador y las bragas, sentí mi cara repentinamente caliente cuando los vi mirando mi cuerpo como si fuera un pedazo de carne.

"Todo, Isabella," Carlisle mandó con dureza.

¿Esto era lo que James quería? Bueno, podría hacerlo.

Mis ojos se llenaron de lágrimas cuando mi cuerpo empezó a temblar, mis piernas se sentían temblorosas al llegar alrededor de mi sujetador y lo desabroché, dejándolo caer por mis hombros hacia el suelo. Me sentí tan avergonzada y enferma del estómago cuando llegué al elástico de mi ropa interior, deslizándola hacia abajo por las piernas y tirándola a un lado para unirse al resto de mi ropa.

Me paré en frente de los dos, desnuda. Bajé mis ojos por la vergüenza. Nunca me había sentido tan humillada, de hecho, nunca había estado desnuda antes frente a alguien que no fuera James.

Esme recogió la ropa a mi lado y salió de la habitación a través de una de las puertas a un lado.

Carlisle se puso de pie y caminó alrededor de su escritorio, sosteniendo algo negro entre sus manos. Me empecé a sentir muy incómoda y asustada. La mirada que me dio mientras giraba alrededor de mi cuerpo, era como si yo fuera un objeto que estaba a punto de comprar y decidir si era o no lo suficientemente bueno. Sentía mis piernas empezar a temblar peor que antes. ¿Qué iba a pasar ahora?

Sentí sus manos recorrer desde los hombros hasta el exterior de los brazos. Jadeé sorprendida cuando sentí sus manos alrededor de mis muñecas, colocándolas en mi espalda. ¡Oh, Dios mío! Quería gritar las palabras por el terror. ¿Qué estaba haciendo aquí?

Comencé a luchar y gritar, pero no me podía mover, me había atado. Yo estaba tan asustada. ¿Qué estaba pasando aquí? Seguramente ésto es un error. ¿Iban a matarme? Estaba tratando de poner mis manos lejos de él pero él fortaleció su agarre en mí. Las lágrimas corrían por mi cara.

"Isabella, dije no ruido", dijo con calma y con severidad. Yo estaba gimiendo mientras sentía las correas siendo abrochadas en mis muñecas. Eran suaves y firmes. Sus manos dejaron las mías, para bajarlas hacia mi trasero y apretando mis glúteos a su paso, bajándolas por detrás de mis temblorosas piernas. Pensé que caería al suelo. Sentí las correas en los tobillos también. Estaba tan aterrorizada que me quedé congelada en el lugar.

No podía mover mis brazos porque estaban atados en mi espalda. Carlisle se quedó parado a mis espaldas, se inclinó hacia mí y me susurró al oído: "No hay necesidad de llorar, Isabella."

Todo mi cuerpo temblaba y pensé que iba a vomitar. ¿Qué iba a hacer conmigo? Yo quería ir a casa. Quería a James. ¿Por qué James me hacía esto a mí? Sin duda, esto tenía que ser algún error.

Caminando hacia mí volvió a hablar, "Calla, no hagas nada de ruidos, o habrá severos castigos. ¿Me entiendes Isabella?" No me podía mover. No le contesté. Yo estaba demasiado asustada como para mover un músculo.

Él se puso de pie delante de mí, mientras pasaba las manos por todo mi cuerpo. No podía dejar de temblar. Tomando la parte de arriba de mi brazo, me llevó a su escritorio.

"Agáchate," Ordenó. ¿Qué? ¿Sin duda no? Cuando no me moví rápidamente, llevó su mano hacia atrás y me golpeó el trasero dos veces. Grité de sorpresa cuando él puso mi cuerpo contra el escritorio.

Deslizó mi mano por mi trasero y siguió por mis piernas. Podía sentir el aire fresco en medio de su mano, deslizándose a lo largo de mis labios inferiores. Comencé a luchar contra él de Nuevo mientras me empujaba más fuerte contra su escritorio.

Al introducir un dedo en mí, me susurró al oído, "Prácticamente virgen."

Gemí...no pude evitarlo. Me pegó duro nuevamente. "Te lo dije, sin ruido." Luego pasó los dedos por mi culo, presionando la abertura. Mientras él introducía un dedo ahí, yo apreté mis ojos cerrados, mordiendo mi labio, tratando de no hacer ningún ruido.

"Nunca has sido follada por aquí, ¿verdad?" preguntó cuando yo empecé a patear y a gritar. ¡No! No, ésto no me estaba pasando a mí. Necesitaba salir; necesitaba irme de aquí. Nuevas lágrimas comenzaron a correr por mi cara.

"Cállate o meteré mi polla ahí ahora." Oh, por Dios. ¡NO! Ok, necesito calmarme. Traté de respirar profundamente mientras lo sentí introducir otro dedo y al dolor aumentar. Me estaba mordiendo tan fuerte que creo que podría probar mi sangre, pero no iba a hacer ningún sonido. Eso era bastante doloroso.

"Hmmm...." dijo mientras retiraba sus dedos y lo escuchaba alejarse de mí. No podía verlo. "Tienes un culo muy bonito, Isabella," dijo. "Ponte de pie y acércate a mí." Mientras me ponía de pie y volteaba hacia él, vi que estaba sentado en la silla de la esquina del hall de la entrada, mirándome.

Caminé lentamente hacia él. Él se impacientó y me agarró, jalándome hacia abajo, así que yo estaba sentada en su regazo, dándole la espalda, mis piernas a cada lado de las suyas y mis manos debajo de mí, descansando entre sus piernas. ¿Podría ser esto peor? Mi respiración se agitó de Nuevo y estaba tratando de no gritar o llorar, cerré los ojos, tratando de fingir que estaba en otra parte.

Entonces habló de nuevo, "Tenemos reglas para vivir aquí, Isabella," Señaló.

"Si no obedeces las reglas serás severamente castigada." Estaba gritando en mi cabeza, ¿y esto no es castigo? "Hay una palabra de seguridad, si dices la palabra todo ésto termina y tú te vas. Si la usas no podrás seguir tu formación ni regresar. La palabra es canguro."

"Como habíamos mencionado antes, te dirigirás a nosotros como Maestra o Maestro, si es necesario y si te lo permitimos. No hablarás con nadie en absoluto si no se te permite."

"No habrá miradas hacia arriba. Tendrás la Mirada baja todo el tiempo a menos que se te permita mirar hacia arriba," continuó, su mano acariciando mi vientre en círculos lentos.

"Nunca tienes permitido masturbarte, nunca. Por ninguna razón" ¡¿QUÉ?! Estaba empezando a hiperventilar de nuevo. Cálmate de Nuevo Bella, inhala y exhala. Y, él continuo hablando al mismo tiempo que movía su mano hacia abajo, jugando con el vello de mi entrepierna.

"Tendrás dolor, y tendrás placer, solo cuando yo diga. Cada parte de ti es mía, para utilizarla como quiera, cuando quiera." Tomé una gran bocanada de aire mientras sus dedos se movían a través de mi clítoris. "Y, si te digo que te vengas..." Pellizcó fuertemente mi clítoris, "te vendrás."

No pude evitarlo, grité del susto. Rápidamente se volcó sobre mí así que estaba inclinada sobre sus rodillas. Me dió una palmada en mi trasero, entonces abrió mis piernas y me abofeteó entre ellas, por encima de mi entrada.

"Aprenderás a estar húmeda para mí. Tu coño es para mí todo el tiempo." Empujó sus dedos en mi culo, y los volvió a presionar. Eso fue muy doloroso. "Esto será repetido cada noche durante una semana, forzándote. No puedo esperar para follarte aquí," Me dijo mientras sacaba sus dedos.

Me dejó, caminó hacia la pared y apretó un botón. La puerta se abrió y Esme reapareció un momento después.

"Esme, puedes tener la espalda ahora," dijo mientras se alejaba más de mí y dejaba la habitación.

Esme caminó directamente hacia mí y se paró, entonces agarró mi cara tiernamente, quedando frente a la suya. Miró hacia mis ojos, "Isabella, mientras más rápido te acostumbres a esta vida, más rápido lo disfrutarás," dijo, pasando sus manos por mi cabello, acariciándome como acariciarías a un perro. Me sonrió. "Vamos; te instalaré en tu habitación."

Puso un brazo alrededor de mis hombros, me relajé un poco, pro estaba desnuda. ¿Cómo podría relajarme estando así? Mientras caminábamos a través de la puerta y por un pasillo largo y obscuro, me preguntaba a dónde iba y que iba a pasar conmigo.

Me llevó a un cuarto de baño, "Ve," dijo con voz firme, señalando hacia el baño, en la esquina de la habitación. Me di la vuelta hacia ella para desatar mis brazos de mi espalda. "No, Isabella. No tienes permitido tocarte." Entendí lo que pasaba y no pude evitar volver a llorar. Esto era peor que Carlisle me violara.

Agarrando mi brazo, me llevó al baño y me sentó. No podía parar mis sollozos.

"Silencio ahora, Isabella." Pasó sus dedos por mi cabello, deteniéndose a abrazar mi cabeza. "Serás usada para ésto. Tu cuerpo ya no es tuyo. Va a mejorar."

Me calmé lo suficiente como para pensar en irme. Cuando estaba más tranquila, gentilmente me puso de pie y me levantó la barbilla, para que la mirara a los ojos. "No apartes la mirada, Isabella. No te averguences."

Llegó a entre mis piernas y me limpió suavemente mientras mi llanto continuaba. No me atreví a abrir mis ojos hasta que la tortura terminó.

Me llevó fuera del baño, caminamos por el pasillo hasta detenernos frente a una puerta. Al abrirla, vi a Carlisle delante de mí con una mano detrás de su espalda. Oh, no. Me congelé. ¿Qué iba a hacerme ahora? Viendo sus ojos, me di cuenta de que estaba arqueando una ceja hacia mí. Dándome cuenta de mi error, rápidamente dirigí mi Mirada hacia el piso, teniendo más miedo de él.

Esme se dió cuenta de que no me iba a mover por mi propia cuenta hacia la cama así que ella me llevó.

"Inclínate sobre la cama, Isabella." Habló Carlisle sin emoción, "y abre las piernas, lo más que puedas," ordenó.

No desobedecí mientras tropezaba sobre la cama y ponía la cabeza abajo. No tenía nada con que sostenerme o moverme. Moría por tener mis brazos de vuelta, estaban comenzando a dolerme.

Lo sentí, más que escucharlo, acercándose a la cama y separar mis glúteos y contuve un grito fuertemente cuando sentí una sustancia fría y mojada siendo frotada dentro de mi culo. ¡Oh, Dios, NO! Frescas lágrimas comenzaron a caer en la cama y traté de enterrar la cabeza en el colchón, tratando en vano de bloquear la sensación de él insertando por lo menos dos dedos dentro de mi recto, estirándome.

Sentí la punta de algo suave llenarme lentamente. Se sentía mal y me tensé, pero no paró. Siguió empujándolo dentro hasta que llegó al fondo. Presionó el final con fuerza una y otra vez. Sentí una cálida sensación en el nacimiento de mi estómago que nunca había sentido antes. Pero antes de que pudiera darme cuenta de lo que iba mal, se detuvo.

Corrió su mano por mi trasero y sin ninguna advertencia golpeó mi culo con fuerza. Grité en dolor mientras me golpeaba una y otra vez. Estaba comenzando a tambalearme pero no podía moverme mucho en la posición en la que me encontraba. Me sostuvo por el hombro con una mano y siguió moviendo la otra por diferentes partes de mis muslos. Él área completa estaba ardiendo. Nunca había sentido tanto dolor. "Aprenderás, Isabella, que deberás obedecer las reglas o serás castigada una y otra vez." Dijo Carlisle. No creo que fuera a poder ser capaz de mirar a los ojos a alguien de nuevo.

Justo cuando creí que no podría soportar más, paró. Masajeando mis glúteos, y luego, con un gemido, salió de la habitación, cerrando la puerta tras de él.

Esme vino y desató mis brazos, levantándome. Dejé salir un tembloroso suspiro de alivio. Poniéndome el cabello sobre el hombro de un lado y pasando sus manos por mis brazos, comenzó a masajear mis hombros. No pude evitar dejar salir el gemido que se formó dentro de mí. Se sentía muy bien, pero mi cerebro estaba gritándome que alejara sus manos de mí. Estaba tratando de controlar mi respiración y mis lágrimas, pero simplemente no podía.

"Recuéstate a mitad de la cama, Isabella. Boca arriba." Me dijo suavemente. Sentí como mi estómago se encogía de nuevo. ¿Ahora qué? Pensé, pero obedecí su orden.

"Hasta que aprendas a no tocarte a ti misma es necesario atarte a la cama cuando estés sola," dijo. Mientras las lágrimas seguían cayendo, quería gritar '¡No lo haré!' pero sabía que hablar y suplicar sólo lo haría peor para mí así que me mordí la lengua.

Llevó mi brazo a lo alto de la cama y lo ató a un barrote de la cama, repitiendo la acción en el otro lado de la cama. Me sentí completamente indefensa cuando separó mis piernas y ató mis tobillos a ambos lados del poste, también.

Estirándose por una manta, la extendió sobre mi cuerpo, y sin decir ni una sola palabra apagó la luz y salió de la habitación. Escuché cómo cerraba la puerta y luego el sonido de las llaves mientras aseguraba la cerradura.

Mirando al techo, pensé en James. Estaba haciendo esto por él. Necesitaba hacer esto por él. No estaba segura de lo que traería el mañana. No podía hacer que todo esto tuviera sentido. Lloré hasta quedar agotada, finalmente sucumbiendo al sueño.


N/T: Es fuerte, ¿a que sí? Fueron advertidos. Se que por el momento esta como…. Extraña, la historia, pero enserio se pone muy buena, además de que los lemons son excelentes y habrá romance. Denle una oportunidad, por favor, que no se arrepentirán.
Ahora, se que había un Poll de el próximo One-Shot… y aún esta en pie. Las parejas ganadoras están en el perfil. Solo que tardamos por que las autoras no nos responden los permisos, así que paciencia.
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+Cítricos.