Hola a todas/os los que leen mis historias, seguiré con otros fics, pero tengo que sacarme esta idea de la ¡cabezaaaaa! O si no me volver loca ¡de veras!

Bueno es un GaaHina, la verdad es que se me ocurrió mientras dormía, perdón yo no duermo pienso con los ojos cerrados^-^, y en eso se me ocurrió esta historia.

Espero que les guste n.n

Aclaración: los personajes del maravilloso mundo de Naruto no me pertenecen, son de Masashi Kishimoto (pero pronto serán míos buajajajaja xD)

* Remember Me *

¨¨¨Capítulo catorce – Una pelea y un grave accidente ¨¨¨

Con Gaara…

Secó sus lágrimas, guardó las cartas en la caja y se dispuso a salir del lugar, sentía rabia, ira, quería matar a esos malditos ancianos que arruinaron lo que más esperaba encontrar… Amor. Abrió con furia la puerta, los mataría, sí que lo haría y nadie, ni sus hermanos podría evitar tal masacre. Pero tales planes fueron detenidos por la presencia de su hermana quien estaba parada al frente del pelirrojo.

- ¿Adónde vas? – interrogó molesta la rubia.

- Voy a matar a esos ancianos inútiles y ni tú, ni nadie me lo va a impedir – contestó como si nada apretando el puño izquierdo (en el derecho llevaba la caja).

- Olvídalo – habló con tono demandante, pero en él se notaba un deje de angustia.

- No me di… - Temari lo interrumpió

- Han secuestrado a Hinata – le informó, extendiéndole en su cara la nota de Kankuro, Gaara quedó sorprendido.

- ¡Maldición! – espetó con rabia, dando un golpe al marco de la puerta, Temari lo miró comprensiva.

- ¿Qué estamos esperando? – le preguntó poniendo con las manos en sus caderas.

Sin decir más Gaara se encaminó hacia el escritorio, guardó la caja bajo siete llaves y salió junto a Temari rumbo al bosque, solo esperaba que Hinata estuviera bien. Pero se sintió mal al dejar la aldea "algo" desprotejida, asi que se detuvo y miró a Temari.

- Temari, regresa a la aldea – su tono era demandante, Temari lo miró confundida.

- Pero Ga... – su hermano la interrumpió meneando la cabeza de forma negativa.

- La aldea no puede quedar desprotegida – hizo una pausa – además esto es algo que debo hacer... sólo – formuló con seriedad.

- Está bien – contestó derrotada y muy a su pesar volvió a retomar camino hacia la arena, mientras observaba a la figura de su hermano alejarse.

Mientras tanto en el bosque…

Los ocho ninjas se encontraban luchando (más cerca de donde estaba Hinata), todos ellos preguntándose cómo habían llegado a esa situación y es que fueron lo bastante cautelosos para no ser descubiertos, pero tal parece que a pesar de ello los descubrieron igual. La pelea era bastante pareja, Naruto y sus clones luchaban contra el sujeto que lo venció anteriormente (el jefe) y los clones de este, Sasuke y los demás ayudaban a Naruto, mientras que Shikamaru y Neji, trataban de acercarse al lugar donde estaba la Hyuuga.

Golpes, cortes, patadas, eran parte del ambiente, tanto Naruto, Sasuke y Sakura estaban hartos de esa situación, sobretodo porque a cada clon que le daban, aparecía otro, era algo de no acabar, y la situación empeoraba ya que Kankuro estaba peleando con otro de los sujetos. El tercer miembro del grupo se encontraba vigilando a la peliazul dentro de la cueva, pero se percató de la presencia de los dos Shinobis de Konoha y salió del lugar con Hinata a cuestas.

El sol ya casi salía ¿Cuánto tiempo habían estado luchando?, nadie lo sabía, lo que si sabían era que no podían dejarse vencer, aunque ya estaban bastante exhaustos, no se rendían, los enemigos parecían tener fuerza de sobra, pero ellos ganarían. Los minutos se convertían en horas y al parecer la ayuda no llegaría.

- "¡Maldición, Gaara!" – pensaba el ojiazul, mientras le hacía frente al líder – seguirás… con tu… jueguito – le mencionó fastidiado el Uzumaki.

- Al decir verdad, pensaba terminarlo ¡ahora! – lanzó las agujas contra Naruto, más este las esquivó.

Pero no se percató que detrás de él había un clon que también lanzó varias agujas, pero éstas no llegaron al cuerpo del rubio, ya que una pared de arena lo impidió.

- ¿Gaara? – mencionó sorprendido.

- ¿Esperabas a alguien más? – pronunció con sarcasmo, haciendo que Naruto sonriera.

- Ya era hora de que llegaras – articuló con alegría el rubio.

- ¿Dónde está Hinata? – habló mientras se deshacía de los clones del malvado ninja.

- ¿Buscas a esta preciosura? – interrogó el pelicafé quien tenía a la ojiperla con un Kunai cerca de su yugular.

Gaara movió su arena para ir por él, pero al ver con el ninja amenazaba la vida de Hinata se contuvo (la pelea se detuvo ante esto).

- Yo que tú, lo pensaría mejor – Hinata estaba al borde del llanto, y es que no podía hacer nada, los efectos de las hierbas que le suministraron estando en la cueva, aun no se disipaban.

- ¡SUÉLTALA! – le exigió el pelirrojo con la furia latente en su mirada y en sus palabras, más el ninja no estaba dispuesto a hacerlo.

El cabecilla, aprovecho la distracción de los jóvenes y con sus clones los inmovilizó a todos (clavando agujas en los cuerpos de los ninjas), pero no contaba con que Shikamaru se posesionara de él, inmovilizándolo y a sus clones también. Neji se escabulló para atacarle por la espalda, pero el ninja que antes peleaba con Kankuro lo sorprendió por detrás (estaba concentrado en salvar a su prima) dándole un golpe en el cuello, dejándolo tirado en el piso.

- Dígame Kazekage- sama – se notaba el sarcasmo en la voz del hombre – ¿tan importante es esta chica para usted? – inquirió mirando a Gaara desafiante, este frunció el ceño.

- Si sabes lo que te conviene…, déjala ir – le advirtió, su arena se revolvía inquieta, y Shukaku exigía la sangre de aquel sujeto.

- Esto no será como la última vez… ella se queda con nosotros – hizo una pausa – dudo que sus amigos puedan hacer algo – mencionó con una sonrisa arrogante.

Tanto Naruto como Gaara se voltearon y vieron a sus amigos inmóviles, se maldijeron internamente, la situación se estaba saliendo de control. Si no hacían algo pronto, esos tipos terminarían por hacerle daño a Hinata. En sus mentes se libraba una batalla para poder controlar la situación. Sin embargo el ninja que sostenía a la peliazul soltó su Kunai y cayó de rodillas al piso, sosteniendo su estómago, Gaara se percató que la ojiperla lo golpeó mientras el sujeto estaba distraído, sonrió para sus adentros, aprovechó la oportunidad para ayudar a Hinata, Naruto se encargó de golpear al ninja, pero pronto se percató de que este era solo un clon más. El pelirrojo desató a la Hyuuga, y en eso bajó la guardia por un momento y el verdadero pelicafé (que se encontraba escondido hasta ese momento) intentó atacarlo por la espalda, pero Hinata (si bien aún estaba algo adormecida) se interpuso entre el ninja y Gaara, recibiendo un golpe que la hizo chocar contra un árbol cercano. Gaara enfureció, la arena de su tinaja salió directo hacia el hombre y buscó a los otros dos, Shukaku le exigía la sangre de aquellos tipos y lo complació pronunciando las palabras del funeral del desierto. No era que volviera a ser el mismo de antes, solo lo hizo por salvar a SU Hinata.

- Gaara… – habló con tono preocupado el rubio, el pelirrojo lo miró.

- Se lo merecían – articuló algo más calmado, todo pasó tan rápido.

- N-No es eso… e-es… - el ojiazul estaba tendido al lado de Hinata, sosteniéndola.

Gaara se acercó hacia ellos, Naruto notaba como la sangre de la peliazul corría por su nuca, el demonio se estremeció, y no porque deseara la sangre de la muchacha, sino porque el verla así lo hacía sentir extrañamente… preocupado. El pelirrojo se puso de rodillas al lado derecho de la joven.

- Hinata – la llamó el Uzumaki, más esta no respondió – Hinata – volvió a insistir y obtuvo un quejido de la Hyuuga.

- humm… N-Naruto- kun – formuló con la voz débil al ver a su amigo.

- ¡Hina- chan! – exclamó el rubio abrazándola, la ojiperla soltó un quejido de dolor, el rubio se aparto – lo siento – mencionó zorrudo.

- Hinata – escuchó su nombre de aquella voz ronca perteneciente al chico de cabellos color fuego.

- ¿Q-quién e-es… u-usted? – lo interrogó dejándolo confundido y a la vez preocupado.

- Hina- chan… ¿no recuerdas a Gaara? – preguntó preocupado el rubio, por la reacción de su amiga – "no puede ser que esto esté pasando" – se decía a sí mismo el ojiazul.

- ¡Ah! K-Kazekage- sama yo… lo siento – se disculpó la Hyuuga, pero ninguno tenía muy claro el porqué de esa disculpa.

- Hinata… en serio, no juegues, tú no le dices así, solo lo llamas Gaara ¿recuerdas? – mencionó y sonrió con nerviosismo.

- Etto… yo… - Gaara la miraba asustado y preocupado – no… recuerdo, Naruto- kun – tras decir esto al pelirrojo pareció derrumbársele el mundo. Naruto tenía una cara de sorpresa.

- Vamos… Hina- chan, ¿no recuerdas que estabas de misión en Suna? – interrogó para mejorar la situación.

- N-no N-Naruto- kun, yo… no recuerdo – respondió con suma inocencia, sin darse cuenta que con sus negativas quebraba el alma al ninja de la arena.

- Hina… - no pudo continuar ya que el pelirrojo fue interrumpido.

- Creo que es hora de irnos – mencionó Kankuro quien puso su mano sobre el hombro del aguamarina para darle apoyo.

Ya los efectos de los anestésicos habían desaparecido casi por completo y lo que sucedió con los ninjas era pasado, ahora todos estaban preocupados y desconcertados por lo que estaba ocurriendo. Desde cuando ¿Gaara se preocupaba por Hinata?, era cierto que ellos pasaron tiempo juntos con el asunto de el papeleo y todo eso, pero…es que acaso ¿Hinata y él tenían algo? Si bien todos tenían esa duda en su cabeza, ninguno de los dos chicos contestaría a esa pregunta si alguien se atreviera a hablar.

Un preocupado y molesto Kiba interrumpió en la escena cargando a Hinata en su espalda (estilo caballito), todos estaban confundidos incluyendo el pelirrojo, no entendía como aquel golpe pudo afectar la memoria de la peliazul haciéndola olvidarse de lo que había sucedido entre ellos. El marionetista estaba angustiado por la reacción de su pequeño hermano, quien observaba atónito como se llevaban a la ojiazul de vuelta a Konoha y ni siquiera hacía algo por impedirlo y no podía, estaba –

- Creo que es hora de volver – mencionó con la voz apagada el de cara pintada. Gaara no habló, ni siquiera parecía querer moverse de donde estaba – "¿Por qué no va tras la Hinata?" – se preguntó el joven.

Derrotado, abatido y con la mirada apagada se dio media vuelta y emprendió el camino de regreso a Suna. "Hinata…". Fue con ese pensamiento que abandonó aquel bosque.

Por otra parte Naruto estaba desconcertado ¿Cómo era posible que su amiga olvidara al pelirrojo y a él no?, de hecho parecía recordarlos a todos menos a Gaara, o solo recordaba en parte al chico. Miró hacia su lado izquierdo donde se encontraba Kiba con Hinata en su espalda, aparentemente dormida, pero por unos instantes el ojiazul pudo percibir como una lágrima traicionera corría por la mejilla de la peliazul.

"Hinata…" – pensó el rubio al darse cuenta de lo que su amiga había hecho.

¨¨¨Continuarᨨ¨

MIL PERDONES POR LA TARDANZA (sé que eso es poco) pero como comente antes el "bendito" instituto, los exámenes, bueno no los aburriré. Lo bueno es ya he terminado el capítulo ¡por fin! n.n, lamento si hay algún error o si la pelea fue aburrida n.n. El próximo capítulo será… mejor no digo nada xD, ¿Qué pasará ahora?, ¿Gaara se dará por vencido?, ¿Hinata recordará al pelirrojo? Y ¿Qué pasará en los siete meses que le quedan a Gaara antes de su matrimonio? y lo más importante¿Cual es otra palabra para sinónimo?xD. Bueno tienen que seguir leyendo esta historia para averiguarlo.

Gaara: es un milagro verte sentada allí ¬¬ - menciona sarcástico.

Uzumaki zoe: ¿milagro?, milagro es que tu aceptaras lo que sientes por Hina- chan – comento inocente.

Gaara: sonrojo - ¿eso que tiene que ver? – desvía la mirada

Uzumaki zoe: nada, nada – trato de cambiar el tema

Hinata: Zoe- chan, estas escribiendo… la historia – me mira y se sonroja ¿no es tierna?

Uzumaki zoe: si, tu historia con Gaara jejejejeje – ambos se miran y se sonrojan.

Hinata: …– se quedó muda de la vergüenza xD.

Gaara: ya deja de hablar estupideces y despídete, los lectores ya se aburren de ti – pronuncia con falso enojo.

Uzumaki zoe: ¿te he dicho que eres malo? ¬¬ – mi voz suena a berrinche.

Gaara: ¿Cómo un millón de veces? – menciona con arqueando una ceja inexistente

Uzumaki zoe: me lo imaginaba ¬¬U.

Gaara: ya despídete, niña – interroga confundido.

Uzumaki zoe: ¡no soy una niña! – reclamo enojada.

Gaara: bien a todos mis… digo a todos los lectores, creo que es todo por hoy ya que la niña se a puesto a hacer berrinche – menciona con madures.

Uzumaki zoe: ¡que no soy niña!, y ¡que no armo berrinche! – grito molesta. Hinata nos mira con cara de ·_·U

Uzumaki zoe, Hinata y Gaara: bueno seráhasta un próximo capítulo de "Remember me", Nos vemos – al unísono

Uzumaki zoe: hasta luego, no dejen de leer y dejar review, por favor n.n, adiosito. y no me odien por tardar y no me abandonen T.T

Bueno gracias a todos los que me dejan reviews lo aprecio mucho… cariños a: los que dejan reviews, los que leen mi historia, los que soportan que Gaara se burle de mí, los que agregan a favoritos mi historia, etc. Bueno espero que les haya agradado la historia y gracias a los que se dan el tiempo de leer mi fic n.n

Adiosito