Disclaimer: Crepúsculo es de Stephenie Meyer. Y Edward es de Bella (según ella) pero me los presta los fines de semana para hacer cosas sucias sobre la lavadora(?) Vale, demasiada información.

Summary: Viñeta; Y así, una vez más, ambos tocan el cielo que arde en llamas y entran en el infierno más celestial. Leah/Edward. Para Cafesitodeldia.

Nota: Para mi espo-geme que amo con toda el alma, Cafesitodeldia. ¡Teamodemaciadotantoqueduele(?), Anna! Felices fiestas, cariño.


Infierno

«Era el cielo más ardiente.

El infierno más celestial».

Una mirada

Leah la siente (de nuevo) taladrándole la espalda. No se quiere girar, por que sabe que estarán esos malditos ojos dorados, llenos de preguntas silenciosas. Pero a la vez, muere por hacerlo, porque su parte masoquista —y estúpida— lo desea. Sí, maldita sea. Lo. Desea.

Es débil, la verdad. Por eso se gira, lentamente.
Y se encuentra con aquellos ojos dorados, que sonríen por sí propios y arden. Mucho.
Aparta la mirada rápidamente.

Una sonrisa

Leah no acostumbra sonreír, y mucho menos a un chupasangre. Por eso Edward se sorprende cuando ella le encuentra mirando, y en vez de hacer una mueca, le sonríe, como si leyera los pensamientos que hay en su cabeza.

La mirada de él se llena de curiosidad, y al intentar leerle el pensamiento a la chica, descubre que esta en blanco.

Leah Clearwater esta ocultando algo.

Una palabra

No hay nadie en la gran casa, están solos. Quizá es una estupidez, pero hay un aire de complicidad en el jardín, donde están los dos sentados, sin decir nada. De pronto Edward se levanta, rápido y decisivo, y camina hacia el bosque.

«Lárgate, mejor para mi» piensa Leah, enfurruñada en su lugar. Pero entonces, Edward habla:

—Sígueme.

Solo hizo falta una palabra para que el infierno se desatara.

Un beso

Se miran (una de esas miradas largas y cargadas de lujuria) y de pronto ya están contra un árbol, labios contra labios.

Arrugan su cara mientras se besan. Aún no se soportan. Los labios se hacen más insistentes, mientras que la lengua de Leah, calida y resbaladiza, entra en la boca de Edward, buscando la suya.

Es un beso salvaje, apasionado, rudo (¿ensayado?) y les encanta.

Hacen como que no es la primera vez, como sí no se conocieran. No les sale nada bien.

Un toque

Las manos de Edward son rápidas, y pronto se desasen de la blusa de Leah. Le toca la piel caliente, y se quema, pero no se detiene. Sus dedos recorren su cintura mientras que sus labios hacen lo mismo pero con su cuello.

Leah se estremece, y tiembla de frío. Pero no se aleja. No, al contrario, se acerca más, porque el espacio inexistente que los separa es insoportable.

Gimen, y se retuercen de placer. Las embestidas son rápidas y sin cuidado, animales,

Y así, una vez más, ambos tocan el cielo que arde en llamas y entran en el infierno más celestial.


¿Qué tan mal quedo? Díganmelo con un review C:

¡Un beso y feliz Navidad, Anna!(l):3

+AnaluC.